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Radiografiamos la Industria Militar. Ese espectacular caso de éxito (V)

Martes.9 de abril de 2019 210 visitas Sin comentarios
Ayudas públicas y mimos institucionales. #TITRE

JCR - Amigos de Tortuga

Retomamos la idea de radiografiar las entretelas de nuestra letal industria militar.
Ahora le toca el turno a los enormes estímulos y mimos de que goza tan provechoso negocio.

Porque la industria militar, ese oligopolio cacofónico e inmoral que tan bien sirve a los intereses lucrativos y de poder de ese entramado de intereses militar-industriales-políticos e institucionales, goza de buena salud por dos dinámicas que, aunque curiosas, tienen bien poco de inocentes. A saber:

  • Que cuenta con el mimo económico del poder político y las instituciones (amén del sector financiero y en agregado de fondos especulativos a la caza siempre del mejor pelotazo)
  • Y que nos endosa sus deudas y estrépitos a los paganini de siempre, que los sufrimos con el mismo silencio que otras tropelías de esta hiteligencia (con hache) que nos depreda.

Vayamos primero a las coles y luego a las hojas, como quien dice.

1) Ayudas públicas.

Consta de varias tipologías:

    • Subvenciones públicas a fondo perdido o no tanto ofrecidas desde diversos ministerios para estimular esta industria y la venta en el exterior.
    • Créditos públicos a interés «cero» para la prefinanciación de las armas que los sucesivos gobiernos le encargan para nutrir nuestro arsenal propio.
    • Subvenciones y ayudas que les atizan las diversas comunidades autónomas.
    • Exenciones de impuestos que la ley les ofrece.
    • Privilegios por erradicación en «zonas de interés para la defensa».
    • Algunas pequeñas ventajas que los municipios les ofrecen por quedarse en sus términos.

Como el entramado de estos apoyos tan dispendiosos es, además, endiabladamente opaco, me las he visto y deseado para poder ofrecer en la radiografía un cuadro completo, cosa que encima, a pesar del tiempo y mal humor que se me ha puesto en el empeño, no he conseguido del todo, de modo que, como en todo lo militar, debo advertir que lo que se expone son pinceladas, aproximaciones, pendientes de completar (y ojalá salga alguien desde dentro del activismo antimilitarista que le eche un poco de ganas al asunto y ayude a expurgar estos temas, pues es relativamente importante, o al menos no menos que otros aspectos, dado que eso de que la guerra empieza aquí tiene tanto que ver con estas prácticas como, pongamos por caso, el bombardeo de un campo de tiro para entrenar los ingenios de guerra o la descarada promoción pública de valores culturales patriarcales y militaristas).

- a) Subvenciones públicas:

Valga de ejemplo la línea de subvenciones que ofrece el Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial, (CDTI), dependiente actualmente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades y antes del ministerio de Industria y Energía y las distintas nomenclaturas con que han ido llamando a este.
El CDTI teóricamente tiene como misión promover la innovación tecnológica e industrial de las empresas «españolas» (ya hemos visto que la españolidad de las empresas españolas de defensa es un tanto «sui géneris») y para ello cuenta con una línea de subvencion es a empresas.
CDTI utiliza para sus ayudas a empresas con fondos propios y otros que gestiona procedentes de la UE y cuenta con varias líneas de apoyo a esta labor:

  • Préstamos bonificados (a largo plazo y con interés muy por debajo del que ofrece el mercado)
  • Ayudas «parcialmente» reembolsables
  • Subvenciones a fondo perdido
  • Capital riesgo, capitalizando empresas para fomentar su crecimiento.

Además de estos, cuenta con la gestión de programas financiados desde Europa para i+d+i (procedentes de los Fondos estructurales, así como del Banco Europeo de Inversión) que, por disposiciones incluidas en el último presupuesto europeo, también pueden darse (antes no) a empresas militares.
Pues bien, ¿de cuál de estas fuentes de pasta gratis o muy barata no se beneficia la industria militar?

Si han pensado que de ninguna no han acertado. CDTI, hasta donde he podido enterarme, no participa del capital-riesgo de la industria militar. No olviden que es un oligopolio y no quiere competidores., aunque sí que se define como responsable« de los retornos tecnológicos derivados de dicho programa, en colaboración con la Gerencia de Cooperación Industrial, empresa del Ministerio de Defensa. Este programa ofrecerá a la industria española la oportunidad de acceder al mercado norteamericano, complementando así a los programas de retornos indirectos Hispasat, que han consolidado las relaciones comerciales de España con los grandes consorcios europeos del sector espacial», si es que hacemos caso a la propia información que ofrece este centro en su propia página web, en la ruta https:// www.cdti.es/index.asp?MP=101&MS...).

Interesa destacar que, conforme a diversos análisis, el CDTI destina nada menos que el 40% de su actividad de apoyo a programas o empresas relacionadas con el ámbito militar, lo cual no es moco de pavo.

Como botón de muestra del goteo de proyectos apoyados por CDTI; sólo en marzo de 2019 contamos con tres proyectos de Airbus Defence and Space SAU:

  • AIRBUS DEFENCE AND SPACE SAU: para reabastecimiento en vuelo mediante manguera TP
  • AIRBUS DEFENCE AND SPACE SAU para el proyecto Alhambra-TBF (transistorios de baja frecuencia) TIC
  • AIRBUS DEFENCE AND SPACE SAU para simulación de pruebas funcionales basada en Model-Based

Y en Diciembre de 2018 son dos nuevos proyectos de Airbus los que cuentan con aportaciones del CDTI

  • AIRBUS DEFENCE AND SPACE SAU para el proyecto REF-FLEX (1/2) MQM
  • AIRBUS DEFENCE AND SPACE SAU para el proyecto OVERBRAID, Photonics,, Radio-Over-Fiber form electrical Assemblies TP
  • En el mismo mes de marzo otro proyecto de interés militar, para COMPUTADORAS, REDES E INGENIERÍA SA destinado al desarrollo de electrónica de control de momento inercial (CMGE) para satélites de observación de tierra minimizando el impacto de la regulaciñon de EEUU a la exportación, y una cuatra a AISECH SPACE SL para sofware de vuelo para el proyecto “prometheus” TIC.

Si acudimos a los datos de la memoria del CDTI referida a 2017, por acotar el asunto, comprobamos la existencia de diversas líneas de apoyo destinadas a PYMES relacionadas con el sector de la defensa. Los mismos datos pueden encontrarse en los anteriores ejercicios, aunque aquí no vamos a detenernos a destacarlos

Advertimos que este listado sólo contempla empresas que tienen vinculación con el sector de la defensa y sólo en el catálogo de apoyo a pequeñas y medianas empresas (las grandes empresas trocean su actividad en empresas menores para acceder a estas), lo que indica que no contemplan las grandes ayudas a las empresas más importantes de este sector.

En 2017 el periódico El Confidencial hizo un estudio de las 528 últimas subvenciones del CDTI a las industrias españolas referidas a innovación, para sacar la conclusión de que las mayores adjudicatarias en cuantía económica son las del sector de la defensa, que se lleva, ya lo hemos dicho, más del 40% del total subvencionado, un pellizco que no es de monja precisamente.

Si nos fijamos en los PGE de 2018, el gobierno destinó en ellos 202 millones de euros a proyectos aeronáuticos y aeroespaciales que fundamentalmente gestionan las empresas del sector industrial-militar. A ellos se unieron los 7 millones destinados al «Programa Nacional de Observación de la tierra» que es una inyección para la financiación de los satélites «Paz» e «Ingenio», más otros 530 millones de euros para la «Red Cervera» de la que moja también la industria militar española en una cuantiosa proporción. Todo ello sin olvidar que el INTA, un organismo autónomo militar propiedad del Ministerio de Defensa, contó en 2018 con 189 millones de euros para su actividad de investigación y desarrollo industrial-militar.
Siguiendo con los PGE, la partida específica de apoyo a la industria militar (programa 464B) ha aportado en los últimos cinco años la cifra nada despreciable de 6.385´15 Euros, con arreglo al siguiente cuadro:

- b ) Créditos a interés cero a la industria militar

El segundo mecanismo, ya hemos hablado de él en otras entregas, es el encargo de diversos tipos de armas por parte del Ministerio de Defensa que se «prefinancian» (es decir, se adelanta el dinero) por parte del Ministerio de Industria mediante créditos privilegiados a interés «cero» (es decir, que ni siquiera cubren la inflación y depreciación del dinero, lo que quiere decir que la «perdida» nos la endosan a toda la sociedad) que en teoría (en la práctica no ocurre así) deberán ser reintegrados al Ministerio de Industria por las industrias militares cuando se entregan por éstas los sistemas de armas y se pagan por parte de Defensa.

Amén del abrumador privilegio de obtener esta prefinanciación tan ventajosa (no conocemos ejemplos frecuentes de empresas a las que se privilegie con tal inyección de pasta ni tampoco ejemplos de este trato a los sufridos deudores particulares), otras tres certezas más nos acaban de mostrar el cuadro de privilegio y mimo de este tipo de industrias:

  • Como dijo el que fue Secretario de Estado de Defensa en tiempos de Carmen Chacón, en realidad los «encargos» de grandes programas de armas que España «prefinancia» no responden en una gran proporción a intereses militares o de defensa (son armas que no se necesitan) sino a intereses industriales y de otro tipo (¿?).
  • A pesar de esta significativa «prefinanciación» la deuda militar del Estado español no hace sino aumentar (ya vamos por más de 42.000 millones de euros con los nuevos compromisos de Rajoy y Sánchez)
  • Como bien denuncia la IGAE y el Tribunal de Cuentas, a pesar de los retrasos e incumplimientos en la entrega de sus «productos» por parte de la industria militar, no se aplican nunca sanciones ni descuentos en la creciente deuda.
    De modo que ya contamos con otro importante auxilio a una industria tan inmoral como deprimente.

- c) El Apoyo de las Comunidades autónomas

Mención aparte merece el capítulo de apoyo de las Comunidades Autónomas a la industria militar erradicada en sus territorios.
En este asunto, el panorama es caótico y la posibilidad de conseguir una mínima transparencia quimérica.

A pesar de muchos intentos para conocer cómo se apoya en cada comunidad autónoma a estas industrias (incluyendo algunos intentos fracasados, ¡con la iglesia hemos topado! de que algún diputado/a autonómico más o menos despistado hiciera algún tipo de pregunta al respecto) lo cierto es que contamos con poca información y mucha más sospecha.
La agencia IDEA, dependiente de la Junta de Andalucía, dependiente de la Consejería de Economía, ha ofrecido a lo largo del tiempo diversas y cuantiosas ayudas a NAVANTIA, entre otras una subvención reciente de 5.000.000 de euros en 2018. También en 2017 apoyó a Navantia mediante un convenio para la puesta en marcha del Centro de Innovación en Tecnologías de Fabricación Avanzada Aeronáutica y Naval de Cádiz, que cuenta con un presupuesto de 21 millones de euros.

En Cuanto a AIRBUS, hemos encontrado subvenciones de la misma IDEA, por importe de 386.000 euros en 2015, 15 millones en 2017 y 44,9 en 2010.
No podemos decir, por otra parte, que la Junta de Andalucía sea especialmente accesible y transparente en cuanto a estas ayudas a empresas militares.
La Comunidad de Madrid, del mismo modo, subvenciona a las industrias militares erradicadas en su suelo.
Así, existe apoyo institucional y financiero a la erradicación en Madrid del Campus Airbus España, en Getafe (donde también cuentan con apoyo municipal) con 400.000 metros cuadrados de suelo,

La industria militar goza también de subvenciones en Cataluña. Según los estudios del Centro Delàs, de 2002-2011, Cataluña subvencionó a la industria militar con mas de 11 millones de euros. Desde entonces no contamos, que yo sepa, con un rastreo suficiente de estas subvenciones pero es razonable pensar que la denuncia de Delás no habrá sido suficiente, por muy razonable que se presenta, para disuadir el gobierno catalán de inyectar un cuantioso chute económico a la industria bélica.
En cuanto al gobierno vasco, tampoco se queda atrás. Para ahorrarnos al respecto mayor explicación, remitimos a un post del colectivo Gasteizkoak en 2016 (“http://gasteizkoak.org/la-industria...) donde refleja este apoyo institucional.
Murcia, Asturias, Galicia, Comunidad Valenciana… Son otras tantas, sin duda con menor impacto de sus industrias militares, las implicadas en engrasar económicamente a las industrias militares.

- d.) Exenciones de impuestos que la ley les ofrece

No son solo los chutes económicos que las diversas instituciones y administraciones ofrecen a la industria militar. También contamos con ahorros que abaratan sus costes.

Hemos hablado del apoyo institucional de la Comunidad de Madrid al clúster de Airbus, que se erradicará en Getafe previa modificación urbanística para adecuar el suelo a sus necesidades y, de paso, abaratar sus impuestos sobre el mismo.
Esta misma operación lo ha hecho la Junta de Andalucía para beneficiar a la industria naval o aeroespacial erradicada en su territorio. Es un modo de favorecer su fidelidad territorial, pues se sabe que las industrias suelen buscar las ventajas de todo tipo que sirven a sus intereses lucrativos.

En cuanto a los impuestos, merece la pena alertar que por normativa comunitaria de la UE, los proyectos «ad-hoc» de la Agencia Europea de Defensa (EDA) están exentos del pago de IVA (conforme a Decisión del Consejo 2015/1835 de 12 de octubre). Estos proyectos son proyectos de adquisición de programas de armas que comparten varios Estados y son un fuerte estímulo para la venta de armamento más barato y con menores retornos a las arcas públicas.
También están exentas por ley las importaciones y exportaciones de armas de otros miembros de la OTAN. El Reglamento aprobado por Real Decreto 160/2008, de 8 de febrero establece las diversas exenciones que afectan a este nuevo privilegio.

Ya hemos hablado en otro momento de la escasa tributación de las empresas del ámbito militar al impuesto de sociedades, gracias al plantel de deducciones y artificios pensados para ahorrar impuestos a las empresas.
Es curioso señalar, por último, cómo el Ministerio de Hacienda tiene decretada la inembargabilidad de las empresas que desarrollan los Programas Especiales de Armamentos, lo que les blinda frente a posibles deudas con terceros gracias al papel estratégico de que gozan para fabricar las armas encargadas por el Estado.

- e) Privilegios por erradicación en «zonas de interés para la defensa»

Contamos también con el no despreciable estímulo de exenciones de impuestos locales en algunos casos.
Como es sabido, las zonas afectadas por la declaración de «interés para la defensa» no tributan por el Impuesto de Bienes Inmuebles.
Esta exención alcanza al patrimonio inventariado a favor del Ministerio de Defensa, entre el que se encuentran no pocos terrenos «cedidos» a Navantia o a otras empresas militares para el desarrollo de sus actividades.

La ley 50/1998 de 30 de diciembre, de medidas fiscales, administrativas y de orden social, establece en su artículo 54 una autorización al ministerio de defensa para enajenar factorías y fábricas, terrenos e instalaciones que a 1 de enero fueron cedidas temporalmente a las empresas públicas BAZAN, Santa Bárbara y CASA. La Disposición Transitoria Tercera de esta norma declaró afectas a los fines de defensa las instalaciones cedidas a estas empresas e incluso las empresas mismas.
Desde esta norma, los intentos municipales por cobrar impuestos de IBI a las empresas sucesoras de éstas, han topado con la exención impositiva de que gozaban por mor del interés de la defensa y con la negativa de los jueces a revocar esta tropelía. EL argumento principal con el que estas empresas gozan de exenciones municipales (unas consentidas y otras a pesar de la oposición de ayuntamientos más valientes) es que el artículo 62.1 a) del Real Decreto Legislativo 2/2004 en relación con la ley 50/98.

A su vez, se escudan en que quien teóricamente sería sujeto pasivo del pago de este impuesto, las empresas militares, resultan doblemente exentas por cuanto que son, a efectos legales, titulares de una concesión administrativa, lo que les priva del pago que de buena gana realizarían en otro caso.
De este modo, también los ayuntamientos se encuentran envueltos en este juego de ayudas a las empresas militares, que parecen tocadas por la mano de Dios.

2. Apoyo Institucional

Explicado en parte el entramado de ayudas públicas que desde las diferentes instancias institucionales se le ofrece a la industria militar, como sector estratégico y prestigioso que es, nos resta describir algunos de los muchos mecanismos de apoyo institucional con que goza esta industria.

- a) Apoyo a la venta de armas

Una de las más elocuentes ayudas de la que cuenta este sector es la que eufemísticamente refieren como apoyo a su externalización, es decir, a la colocación de armas españolas en el exterior.
Este apoyo cuenta con las más altas magistraturas entre sus aliados y así no ha sido extraño ver cómo el rey de antes y el de ahora se han prestado a introducir al sector militar en sus viajes de estado, e incluso en desatascar alguna negociación al respecto.

Ministros de industria y de defensa también han sido frecuentes negociadores de estos contratos, acompañados por una cohorte de secretarios y funcionarios y un alto séquito de señores de la guerra y militares.

Pero no es único apoyo a la venta de armas.
España ha contado con una empresa participada por el Estado encargada de la internacionalización de marras. DEFEX. Dicha empresa ha cometido, ahora se sabe, tropelías a mansalva y se encuentra actualmente empurada en los tribunales, junto con sus directivos, por tan turbios negocios.
Además, el ICEX, otra institución creada desde el Estado para internacionalización de los productos Made In Spain, también es un frecuente colaborador en esta labor de colocación de armas españolas en el exterior.
EL apoyo institucional no se para en esta labor. También los municipios, comunidades autónomas, diputaciones, secretarías de Estado y Ministerio colaboran con el papel de la industria militar promocionando actos promovidos por la industria militar y sus patronales, de los que contamos con varios ejemplos anuales, así como con ferias de armas, como las que celebraba cada dos años en Madrid HOMSEC hasta que la denuncia del antimilitarismo madrileño consiguió desenmascarar esta feria (contaba con apoyo institucional de los ministerios de defensa, interior, industria, de la Comunidad autónoma de Madrid e incluso en casi todas sus convocatorias del propio ayuntamiento de la capital) o la que actualmente tiene previsto celebrar con el nombre de FEINDEF, que cuenta en su publicidad institucional con el apoyo del Ministerio de Defensa, el de Industria y el ICEX .
El apoyo institucional a las industrias militares es vergonzoso y descarado.

- b) Puertas giratorias y cementerio de elefantes

De las puertas giratorias en el sector de la defensa ya hemos hablado en otras entregas, de modo que no necesitamos hacer mucho más hincapié.
Únicamente señalamos que el descarado puertagiratorismo sigue y sigue y ahora alcanza a altos cargos, de los que por razones comprensibles no habíamos hablado antes, del anterior Ministerio de Defensa del gobierno Rajoy, como es el caso del exsecretario de Estado de Defensa, Agustín Conde, al que no le ha faltado tiempo para fichar por Escribano Mechanical & Engineering tras abandonar su puesto ministerial

3. Conclusión

De este modo, el asombroso apoyo económico que el Estado y sus instituciones prestan a esta industria es inusitado y desesperante.

No se me ocurre ningún ejemplo de sector empresarial tan dañino y, a pesar de todo (o precisamente por ello, nunca se sabe) tan bien tratado y tan mimado desde el Poder con mayúsculas y los poderes públicos e instituciones a su servicio.
Así cualquiera. Con tanto apoyo y tanto chute de dinero, hasta yo podría mantener en pié, a pesar de mi acreditada ineptitud, una industria tan deficitaria, ineficient, inmoral y poco solvente como esta. No sé por qué se quejan los señores de la guerra de esa constante falta de encargos y medios cuando la verdad de los hechos es, precisamente, todo lo contrario.

Inmoralidad, inhumanidad, lucro a mansalva, privilegios, mangoneos… Un círculo vicioso que nos empobrece.

¿Podemos desembarazarnos de algo tan pernicioso? A eso dedicaremos, si la salud nos lo permite, el último capítulo de esta especie de historia interminable.


Ver también:

¿Radiografiamos la industria Militar, ese asombroso caso de éxito? (I)

¿Radiografiamos la industria Militar, ese asombroso caso de éxito? (II)

¿Radiografiamos la industria Militar, ese asombroso caso de éxito? (III)

¿Radiografiamos la industria militar, ese asombroso caso de éxito? IV

Radiografiamos la Industria militar, ese espectacular caso de éxito (VI y final)

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