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Un año más, en Aitana contra el militarismo y la guerra

Lunes.20 de mayo de 2019 288 visitas Sin comentarios
Con buen ambiente, se celebró la XVI Marxa per la Desmilitaritzación de la Serra d’Aitana. #TITRE

Tortuga

Un año más, y ya van dieciséis, un nutrido grupo de personas contrarias a las guerras, al militarismo y a la destrucción medioambiental, nos dimos cita en la Marxa per la Desmilitarizatció de la Serra d’Aitana.

Las previsiones de lluvia para esta mañana primaveral en los altos valles de Aitana no hicieron desistir a las y los valientes activistas que nos dimos cita en el redondo número de cuarenta, sin contar cuadrúpedos y participantes uniformados (y armados).


Una vez más disfrutamos del recorrido entre el acceso del safari y el de la base, por unos de los parajes de montaña más bellos de la provincia, llenos de silencio, luz y primavera. Las pancartas que portábamos dejaban más que claro el motivo de la marcha: "ni un pam de serra per a la guerra" y "la guerra comença ací".




Llegados a las puertas de la base, en el port de Tudons, se procedió al tradicional acto reivindicativo. En esta ocasión el artista alicantino Rubén Padilla dió lectura a un original manifiesto que tenía el mérito de citar en el mismo texto a Napoleón, Franco, Brigitte Bardot y el ecologista y antimilitarista Tirs Llorens.



A continuación procedimos al, no menos tradicional, almuerzo en la pinada del port. Un año más no faltó la coca salà d’Elx ni el vino.



Terminamos con un par de buenas interpretaciones a la guitarra y con una asamblea evaluativa.

El acto estuvo convocado por La Carrasca, el Panical y Tortuga, si bien participaron gentes de otros colectivos.

El año que viene más.


Manifiesto:

Manifiesto de la paradójica Aitana

Manifiesto de la XVI Marxa per la Desmilitarizatció de la Serra d’Aitana.

(En el enllaç, en valencià)

Con este manifiesto se presentan ciertas paradojas que han venido ocurriendo a lo largo de las Marxas por la desmilitarización de Aitana que empezaron en 2004.
Las paradojas hemos de entenderlas como estímulos para la reflexión que nos ayuden a revelar la complejidad de la realidad que vivimos.

La primera es muy antigua: Aita es padre en euskera y para nosotros Aitana es madre. Para defender esta madre nuestra se han dado cita aquí durante quince años un nutrido grupo de activistas.

Madre fue también EVA, la del Edén, sin embargo en Aitana los militares usan el nombre de la madre primordial para ocultar eufemísticamente el dañino artefacto de guerra que hay instalado en su cumbre; a esta base se le llama EVA5, (mala rima en castellano).

En efecto, la sierra madre alberga un importante arma al servicio de la OTAN y para denunciar el mal uso del territorio y protestar contra la iniquidad de la guerra nos congregamos en la entrada de la base, pero paradójicamente los congregados acabamos celebrando la belleza del entorno que tanto alegra nuestros corazones.

Y muy paradójica es la posibilidad de que esta vasta naturaleza que inspiró “Años y Leguas” a Gabriel Miró, el "Cant a l’Aitana" a Vicent Andrés Estellés, la “Sinfonía de Aitana” a Óscar Esplá o al pintor Emilio Varela varios óleos como “Nogal, olivos y luz de Aitana” y a Enric Valor innumerables páginas, es posible, como decíamos, que este paisaje mantenga su fuerza y encanto intactos y a salvo de la especulación urbanística, que tanto ha destruido en el litoral levantino, gracias a ser de interés militar. Gracias a que los yankis eligieron nuestra roca madre para sus armas salvaron a la madre de sus malos hijos. ¿Quién sabe?

En la III Marxa en 2006 varios compañeros traspasaron el perímetro superior de la base. No les costó mucho ya que la valla estaba hecha polvo, deteriorada por medio siglo de óxido y llena de agujeros. Qué paradójico el que tras este gesto desobediente el ministerio de defensa creyera necesario una valla nueva. Qué casualidad. Para 2007 ya había un doble cercado nuevo y para el 2008 el primer agujero por el que accedieron dos activistas para plantar la bandera de la paz en el vértice geodésico.

Vayamos con otra casualidad. Cuando comenzamos nuestras reivindicaciones los radares que coronaban Aitana eran dos enormes bolas; el sostén de Brigitte Bardot, bromeaba mi padre. Era tecnología del siglo pasado. Así que en 2007 nos cambiaron el femenino skyline de Aitana dejándonos un sólo radar, un sólo huevo, como el de Napoleón, el de Hítler o el de Franco. Que disparate.

Otra sorprendente paradoja en la Marxa por la desmilitarización de la sierra es que siendo los participantes gentes que rechazan la violencia y desean un mundo mejor en el que nadie dispare, precisamente el que más manifiestos ha leído a lo largo de estos 15 años se llame Tirs (que en castellano se puede traducir como “tiros”).

En estos 15 años de Marxa siempre hemos contado con la presencia de la Guardia Civil. Sólo en el primer encuentro impidieron el acceso al camino que lleva a la font del arbre. El cuerpo armado ha seguido enviando rigurosamente un nutrido grupo de agentes a nuestras convocatorias, pero en ningún momento han tratado de impedir o entorpecer la Marxa. No nos han pedido ni un DNI, ni un “ahí no se puede aparcar”. Es paradójico que estas personas uniformadas formen parte activa de la Marxa por la desmilitarización de Aitana. Se han reído con nuestras chanzas, han preguntado por la salud de algún participante, han escuchado nuestras palabras y alguno hasta nos ha aplaudido. Xé, si sólo les falta sumarse al almuerzo.

Pues más crece el contraste al observar que si la benemérita no ha hecho nada para fastidiar la Marxa, hemos sido los propios activistas los que lanzamos un torpedo en la línea de flotación de nuestra ilusión. Y es que siendo tan lícitas y necesarias nuestras vindicaciones no acuden las hordas de manifestantes que tanto esperábamos, el relevo generacional no llega y, aunque contemos con varios infantes acólitos, alguna vez ha cundido el desánimo y nos hemos preguntado si seguir adelante.

Agua pasada, porque, paradójicamente, de estos momentos de debilidad ha nacido un sólido hermanamiento entre las gentes que no están dispuestas a ceder “ni un pam de serra per a la guerra”. Gentes obstinadas que se enfrentan a la justicia luchando por lo que es justo. Un fuerte vínculo entre seres obstinados en denunciar los atropellos que se hacen en nuestro nombre, como la guerra en la frontera sur y las guerras democratizadoras del mundo a las que tanto colabora este monstruo bélico instalado en la sierra madre.

Gente que dice que la guerra comienza aquí y que la vamos a parar aquí.

AITANA 19 Mayo 2019


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