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¿Quienes son los especuladores de la guerra?

Viernes.27 de octubre de 2006 2017 visitas - 1 comentario(s)
Tikiri (activista francés) Traducción por Javier Gárate #TITRE

Los proveedores convencionales de los ejércitos.

Son tres las categorías principales que distinguimos aquí: las empresas vendedoras de armas, los proveedores de equipamiento y las empresas que ofrecen diversos servicios a los ejércitos.

Los vendedores de armas no deben subestimarse. La guerra para ellos no es sólo un mercado donde se consumen sus .bienes., sino que un espacio gratuito de publicidad para sus productos. Actualmente, las principales compañías vendedoras de armas son Lockheed Martin, Boeing, Northrop Grumman, Raytheon y General Dynamics en los Estados Unidos; y BAE Systems, Thales y EADS en Europa.

Otros proveedores también obtienen beneficios de las guerras o de un conflicto armado en particular. Resulta evidente -por ejemplo- que Caterpillar, la compañía norteamericana de maquinaria pesada, no vendería jamás tanto equipamiento al ejército israelí si no fuera por el conflicto entre el Estado de Israel y los palestinos, lo cual implica la demolición de casas y la erección de un muro de segregación (apartheid).

La logística y los servicios destinados a los ejércitos, son aspectos claves de cualquier operación militar. Hoy en día, estos son controlados por compañías multinacionales sedientas de contratos. Cuando PWC Logistics gana licitaciones de trans-porte aéreo con el ejército norteamericano (sobre 1.500 U$ millones en 5 años) o de abastecimiento de alimentos (más de 14 mil U$ millones en 4 años), se comprueba la relación directa con la guerra en Irak y en Afganistán. Los beneficios netos (ganancias) de esta compañía aumentaron de 32 U$ millones a 336 U$ millones entre los años 2002 y 2004.

Sodexho (servicios de catering y alimentación) podría no ser, en un sentido estricto, un especulador de la guerra por proveer comida a las 55 bases de los US Marines, pero definitivamente lo es cuando apoya al ejército francés, a la fuerza de paz de la ONU en Kosovo, a la OTAN en Kabul y a las fuerzas de Estados Unidos en Corea del Sur, además del 379 escuadrón expedicionario en Qatar.

En un año, gracias a los asuntos globales (como la guerra en Irak.), el mercado creció fuertemente., dice Andrew Leach, director de administración de servicios de defensa de Sodexho. Con conflictos de larga duración teniendo efectos sobre el personal militar, quien obviamente no está feliz de mantenerse tanto tiempo alejado de casa, Sodexho ha desarrollado, junto al cuerpo de US Marines, la Academia Messhall, destinada a preparar a los civiles para la vida militar y mantenerlos ajustados a sus tareas durante la extensión indefinida del servicio.

Privatizando el ejército

Las compañías privadas también hoy proveen servicios que eran tradicionalmente exclusivos de los ejércitos -particularmente la seguridad- como los servicios técnicos, de inteligencia o de personal de vigilancia. Los últimos constituyen la versión moderna de los mercenarios. Los sistemas tecnológicos integrados también son provistos por las empresas vendedoras de armas, como por ejemplo Thales, Lockheed Martin, Northrop Grumman, así como las tecnologías de la información son provistas por compañías como Analytical Services Inc, Computer Sciences Corporation and Electronic Data Systems Corporation. Otras compañías especializadas en inteligencia entregan sus sistemas tecnológicos incluyendo a expertos en inteligencia, seguridad y antiterrorismo (la mayoría de ellos retirados de servicios de inteligencia gubernamentales o unidades de comando).

Por ejemplo, el Comando de Inteligencia y Seguridad del ejército norteamericano hizo acreedor de un enorme contrato de 155 U$ millones a CACI Internacional Inc, para proveer tecnología a los comandos en el campo de batalla con el objetivo de recolectar información de inteligencia e interrumpir las comunicaciones enemigas. La organización Corporate Watch descubrió que funcionarios priva-dos trabajaron como interrogadores en la prisión de Abu Ghraib. Incluso el equipo de seguridad de Paul Bremmer no fue provisto por el ejército estadounidense, sino que por el staff de Blackwa-ter Security.

Otro ejemplo es el de Vinnel Corporation, que está a cargo del entrenamiento de la Guardia Nacional Saudita. La mayoría de las compañías que proveen de seguridad y de entrenamiento a las fuerzas armadas, también ofrecen sus servicios a otras empresas que trabajan en las regiones en conflicto. PSC Defense Systems Ltd. (parte del grupo Amor) protege los intereses de BP Amoco en Colombia. Esta protección incluye la selección y el mantenimiento del armamento para el país anfitrión. De acuerdo a un informe de defensa de Moscú (enero 2005), es de esta forma como BP financia las armas para el ejército colombiano.

En Angola, Air Scan . que está conectada con PSC Defense Systems- posee un contrato con Texaco Chevron para proteger los depósitos locales de petróleo de los insurgentes en el enclave de Cabinda. En el más alto nivel de la seguridad privada y otros servicios relacionados con la seguridad, algunas compañías también ofrecen buscar y neutralizar minas y munición abandonada después de finalizada la guerra. Uno puede presumir que tales servicios son específicamente provistos por razones económicas y no humanitarias.

¿Destrucción? ¡Reconstrucción!

Una vez que las bombas han destruido la infraestructura, algunas empresas son contratadas para reconstruir el país. En este juego, Halliburton . y su subsidiaria Kellog, Brown y Root- ganaron el gran premio en Irak. La infraestructura incluye también los centros de detención donde el ejército estadounidense mantiene sus prisioneros. Bechtel (ingeniería y construcción) no pierde tampoco al lograr un primer contrato por U$ 680 millones, que fue seguido por otro de U$ 1.800 millones compartido con Parsons y Horne Engineering.

Halliburton obtuvo también U$ 900 millones de contratos del gobierno norteamericano en otras partes del mundo como Afganistán y los Balcanes. En Afganistán, la compañía francesa Alcatel es uno de los proveedores principales de sistemas de comunicaciones. La empresa productora de concreto Lafarge compró todas las plantas productoras de cemento en Serbia. A causa de la urgencia por reconstruir la infraestructura devastada por la guerra, los contratos tienen, a menudo, un sobreprecio, lo que motiva el ingreso de muchas compañías a este mercado.

Invirtiendo en la guerra

La Guerra y las tensiones implican una conveniente carrera armamentista para las empresas vendedores de armas. Los bancos saben muy bien de esto, y están muy dispuestos a lucrar de ello. El único problema es la incertidumbre, la cual no es del gusto del mercado. Un experto francés en finanzas decía en 2003, .Cuando estamos listos para la guerra, como lo esta-mos ahora, las acciones caen en la bolsa; pero esperamos que suban nuevamente tan pronto como las primera bombas son lanzadas sobre el enemigo.. En febrero de 2002, Merrill Lynch, la conocida firma de inversiones estadounidense, publicó una nota diciendo que una campaña militar en el 2002 o 2003 contra Saddam Hussein, beneficiaría a las compañías productoras de municiones.

El mismo documento intentaba estudiar varios otros posibles escenarios, no siendo todos tan lucrativos. Alliant Techsystems fue un ganador en todas las categorías, mientras Raytheon fue favorito en el campo aéreo en oposición a Gene-ral Dynamics respecto de las fuerzas de tierra. Si Irak pudiera derribar suficientes aviones aliados, Boeing y Lokheed lucrarían de ello — a menos que los ataques, como aquellos del 11 de septiembre de 2001, pudiesen balancear la caída del mercado aéreo civil en beneficio del militar. En realidad, la incerti-dumbre resulta demasiado difícil de manejar.

De todos modos, pudiéndose lucrar de la guerra, la tentación es demasiado alta; pero una nueva tendencia ha surgido (y por lo tanto profitable también): la inversión ética. Los especuladores profesionales del dinero no pierden ninguna oportunidad, en-tonces ellos son capaces de invertir en empresas vendedoras de armas al mismo tiempo que ofrecen bonos éticos. Axa pensó que esta doble política no sería un problema hasta que fue desa-fiada por una campaña belga ("Mi dinero, conciencia limpia").
Los medios en guerra

Sólo basta recordar la actitud de la cadena de TV Fox News en el 2003, para entender cuánto pueden beneficiarse de la guerra los medios de comunicación, incluso fomentándolos si es necesario. La cadena de TV árabe Al-Jazeera se ha hecho famosa y ha ganado numerosos televidentes gracias a las guerras de Afganistán e Irak. En cualquier país la mayoría de las agencias de publicidad, sea por medio de la TV, la radio, la wep o los periódicos, han obtenido beneficios de la guerra. Por supuesto, no todos los conflictos generan dinero, y algunos son desconocidos o han sido olvidados por el público, en especial si la TV no muestra el drama en vivo y en directo. Por ejemplo, el conflicto checheno sólo reapareció en los medios cuando los niños o bien los espectadores de un teatro moscovita se convirtieron en rehenes... mientras al mismo tiempo los comerciales alternaban con los especiales de noticias.

Enlace original IRG-WRI