Administración Enlaces Contacto Sobre Tortuga

Mitos y leyendas sobre las energías renovables en España

Domingo.21 de diciembre de 2014 493 visitas Sin comentarios
Desde mi espacio, Domingo Plumaroja #TITRE

Últimamente aparecen con cada vez más frecuencia noticias relacionadas con las energías renovables, que nos están transmitiendo una información sesgada, sensacionalista e irreal. En algunos casos se trata de información manipulada por el gobierno, en otras por las eléctricas y también desde fuentes ecologistas o de pequeños instaladores.

Vamos a describir cuales son los mayores mitos que se están dando en la actualidad, uno por uno.

Las energías renovables no son gestionables.

Primera en la frente. Efectivamente, las energías renovables no son gestioables, lo mismo que la energía nuclear. Pero mientras que las centrales atómicas no pueden regular a la baja, o sea, bajando su potencia, por los problemas de envenenamiento del núcleo por xenon, las renovables sí pueden hacerlo. Las energías renovables son perfectamente planificables. Se sabe cuanto se va a producir por viento o por sol a lo largo del año con bastante exactitud, y se puede prever a corto plazo su producción.

El gas natural es una fuente limpia de energía gracias a las centrales de ciclo combinado.

El gas natural quemado masivamente en las centrales de ciclo combinado produce CO2 y CH4 responsables del efecto invernadero, CH4 responsable de la destrucción de la capa de ozono y NOx responsable de lluvia ácida. El gas natural no es una fuente renovable de energía sino un combustible fósil.

Si renunciamos al gas nos podemos encontrar que en invierno no podamos poner la calefacción.

Éste es el mantra de las eléctricas. Pero es una mentira pura y dura. Las centrales de gas de ciclo combinado aparecieron en 2001, y desde antes ya se utilizaba el gas natural... para calefacción. Renunciar o regular las centrales de ciclo combinado no nos dejará helados en invierno. Es más, es gracias a este tipo de centrales que tenemos problemas de pobreza energética, con miles de hogares que no pueden pagarse la electricidad en invierno. La energía procedente del gas es perfectamente gestionable técnicamente, pero no así su coste, ya que el precio del gas es tan volátil como el propio metano que lo compone mayoritariamente.

Tenemos 101 GW de potencia instalada para cubrir puntas que apenas pasan de 40 GW.

Sí, es cierto, pero con matices. De los 101 GW instalados, 26 GW proceden de la burbuja de los ciclos combinados, instalados por su cuenta y riesgo por las eléctricas fuera de toda planificación energética. Si se apagan esos 26 GW nos quedan 75 GW, perfectamente equilibrados para la demanda, ya que una parte importante de esa generación viene de carbón (que se está cerrando poco a poco), de gran hidroeléctrica (que trabaja sólo en invierno y primavera) y de fuentes renovables que cubren perfectamente la demanda.

La energía eólica abarata el precio de la energía.

Otro mantra, este procedente del lobby eólico. No es cierto. Lo que ocurre es que la energía eólica no cotiza en la subasta eléctrica pero sí contabiliza, entrando a coste 0, lo mismo que la nuclear. Los días de mucho viento, entre eólica y nuclear se cubre gran parte de la demanda, y el resto se cubre con hidroeléctrica, por lo que los precios de la subasta caen. Pero a la energía eólica hay que remunerarla, ya que está dentro del régimen especial. Y lo que abarata en la subasta eléctrica hay que pagarlo desde el mercado regulado.

La energía fotovoltaica se presta al fraude.

Efectivamente. En el mundo de la fotovoltaica ha habido mucho fraude, pero no por parte de los instaladores y promotores, como se nos ha hecho creer. El mayor fraude que hubo fue en 2004 cuando prácticamente todas las ayudas ICO se concedieron a una sola empresa, AESOL, a través de la Caja de Ahorros de Navarra, algo que nadie se molestó en investigar, ya que AESOL se vendió a EHN, empresa semipública, y ésta última a Acciona. Cuando se sacó la ley antifraude el estado se gastó varios millones de € para descubrir irregularidades insignificantes o que se sacaron de contexto, como el supuesto fraude relacionado con las instalaciones del RD 661/2007. Como anécdota, cuando se hicieron las inspecciones se pedían los albaranes de entrega de los materiales a los dueños de las centrales. Como la mayoría de ellos habían adquirido la central ya acabada, tan sólo disponían de las facturas. El ministerio se prestó a airear que la mayoría de las centrales presentaban irregularidades por este hecho, algo que era mentira, pero el mal, ya estaba hecho.

La energía fotovoltaica compite en paridad de red.

Ojo. La energía solar compite con la red en ciertas circunstancias, con grandes centrales donde se abarata mucho el KW instalado en zonas muy soleadas y en las horas en las que el precio de la energía lo marca el gas. Es sólo entonces cuando compite en el mercado. Otra cosa son las centrales fotovoltaicas de autoconsumo, ya que éstas no compiten en la red, sino con el precio del mercado. Ahí sí son rentables, pero las nuevas, no las antiguas, que al haberse comprometido unos costes de inversión mucho más altos, necesitan la prima para poder mantenerse.

La energía eólica de pequeña potencia es rentable.

No. No lo es. La mayoría de los fabricantes engañan a sus clientes, mostrándoles las producciones de sus molinos a 4, 5, 6... hasta 11 m/s de velocidad media anual. La mayoría de los emplazamientos habitados en España están por debajo de los 4 m/s. Los emplazamientos de más de 6 m/s son las crestas montañosas con parques eólicos. A esto hay que sumar que en los tejados las turbulencias limitan mucho la producción eólica. En realidad es raro que un aerogenerador consiga más de 400 horas equivalentes anuales, mientras que la fotovoltaica va desde las 1.200 horas en el norte hasta las 1.600 en el sur.

Las fuentes renovables son las responsables del déficit de tarifa.

Pues no. La creación de déficit de tarifa es responsabilidad única del regulador del mercado. La nefasta gestión por parte del regular hace que se cree déficit de tarifa en cualquiera de las siguientes circunstancias: cuando hay viento por la combinación de los RDL 2/2013 y 9/2013, cuando baja la demanda, o cuando aumenta la penetración del gas. El regulador contempla un sistema idealizado que se diferencia de la realidad. Cuando falla al alza, beneficio para las eléctricas, cuando falla a la baja, déficit de tarifa. El regulador es el Ministerio de Industria y Energía.

Las centrales fotovoltaicas mantienen la tensión aun desconectadas de la red.

Iberdrola realizó un experimento en el cual consiguieron durante milisegundos y en condiciones muy específicas, tanto que no lograron repetir el experimento, mantener tensión en una red de distribución que previamente habían desconectado, alimentando cargas aisladas. Se prestaron a decir que se generaba un peligro para sus trabajadores en las líneas de distribución porque a pesar de que las desconectaban, las centrales fotovoltaicas inyectaban tensión. Sin más comentarios, es simplemente mentira.

En España está prohibido el autoconsumo.

No está prohibido. El autoconsumo es perfectamente legal cuando se instala como central de autoproducción con vertido de excedentes a la red. Sin embargo, esto trae dos problemas. El primero, que la compañía exige un contador bidireccional con telemedida, y todo ello a cargo del cliente, lo cual para pequeñas instalaciones resulta muy caro. El segundo, la amenaza de la ley eléctrica de diciembre de 2013 que dice que los autoproductores deberán contribuir a los costes del sistema, o cual dicho de otra forma, dice que las centrales de autoconsumo deberían pagar en relación a la energía producida por los peajes correspondientes al mercado regulado. Pero en la actualidad no se ha desarrollado la normativa para poder cobrar ese peaje, ni tiene visos de que se haga.

Hay una forma alegal de legalización que es asegurar que la central nunca verterá a red (Circutor y otras empresas disponen de la electrónica necesaria para hacerlo variando el punto mppt de los inversores en función de la demanda) y legalizar la central de autoconsumo como de generación asistida referenciada en el Reglamento de Baja Tensión.

En ambos tipos de instalaciones se realizan un número cada vez más importante de centrales en España cada año. Sin embargo, los rumores interesados lanzados desde el propio gobierno crean miedo y desinformación.

Te puedes desconectar de la red con unos paneles y unas baterías.

Sí, desde hace aproximadamente 30 años, que es cuando apareció esta tecnología. Miles de caseríos, granjas y casas de fin de semana en España disponen de esa tecnología. Pero el coste del KW·h es entre 5 y 10 veces superior al de la red y la vida de las baterías, salvo los milagros y testimonios que siempre aparecen desmintiéndolo, para los que vivimos de realidades, es de unos 5 años.

La solución al sistema eléctrico pasa por la nacionalización.

¿Y quedarnos con ese muerto? Las centrales nucleares ya han sido amortizadas por los Costes de Transición a la Competencia y dependen de Estados Unidos para adquirir combustible. Las centrales de ciclo combinado dependen del gas que nos venden los accionistas de las eléctricas y hay acumulado un déficit de tarifa importante con la banca que habría que volver a rescatar, amén de que las distribuidoras sólo engordan, sin competir. Es mucho mejor regular, que para ello no hay que invertir, cambiando el sistema de subasta y favoreciendo la transición de los costes regulados al mercado de la competencia. Nos ciega el deseo de venganza sin darnos cuenta que tenemos una herramienta muy poderosa: El estado es el regulador del mercado eléctrico. El problema no son las eléctricas, son los legisladores.

En resumen, últimamente están apareciendo una serie de informaciones más o menos sensacionalistas, como que tal o cual profesor universitario ha conseguido realizar una instalación de autoconsumo mostrándolo como algo extraordinario, cuando es algo que se hace habitualmente en muchos lugares de España, o que gracias a la eólica la energía se abarata, cuando la tenemos que pagar desde el mercado regulado, o llamando a la rebelión desconectándote de la red con paneles y baterías, diciendo que se amortiza en unos 8 años, cuando la realidad es que ese período es superior a 40 años.

El futuro es la generación distribuida, con miles de autoproductores interactuando con la red, una red gestionada por empresas distribuidoras que deben cambiar su chip de funcionamiento. Sólo así se sacará del mercado regulado a las distribuidoras, y se las obligará a competir en el mercado y ofrecer un producto competitivo, no como ahora, que se dedican a engordar pasando una factura al sistema, y se disminuirá el riesgo financiero del sistema de generación, al descentralizarse la propiedad de los sistemas de generación, aumentando la penetración de las renovables.

Fuente: http://domingoplumaroja.blogspot.co...