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¡Juicio a Cofrentes!

Martes.30 de diciembre de 2014 188 visitas Sin comentarios
Correo Tortuga. #TITRE

Los cargos existentes contra la central nuclear (CN) de Cofrentes son numerosos y sumamente graves:

1º Nadie nos pidió permiso, ni siquiera opinión, a los ciudadanos de las comarcas vecinas para instalar la CN en aquel rincón del Júcar, a sólo unos 60 km de València y 70 de Albacete. Fue otra imposición de la dictadura franquista que nos hicieron tragar, a la fuerza, en la manipulada transición.

2º Desde que entró en funcionamiento en 1984, el año de Orwell, la CN nos ha estado poniendo en peligro a media España. Cuando ocurrieron los accidentes de Harrisburg, Chernobyl, Vandellòs, Fukushima y otros, muchos ciudadanos miramos con fundado temor hacia el penacho de vapor que emiten sus gigantescas chimeneas, una nube amenazadora que suele ser visible desde la Ribera.

3º Además de poner en peligro nuestra salud, también pone en peligro la base fundamental de nuestra economía, porque en caso de accidente ¿quién compraría nuestras frutas y hortalizas radiactivas? ¿Y quién vendría a veranear en nuestras playas contaminadas?

4º La CN caducó ya en el 2011 pero sus amigos del gobierno le concedieron una prórroga de 10 años más, nuevamente sin tener en cuenta para nada la opinión de los ciudadanos. ¿Vivimos realmente en democracia?

5º Desde entonces sigue amenazándonos a todos, y más aún que antes porque la fatiga de los materiales del núcleo la hacen cada vez más insegura y peligrosa, de hecho ha sufrido ya 102 incidentes significativos y 25 paradas no programadas. Además su sistema de contención es del mismo tipo que el de Fukushima, un Mark III, lo cual hace dudar aún más de su seguridad, con el agravante de que durante la construcción hubieron ya denuncias sobre soldaduras defectuosas en el reactor.

6º Hemos de recordar que en los comienzos de este lucrativo pero sucio negocio los vendedores aseguraban que la probabilidad de un accidente máximo era de 1 en 1.000.000 de años, de modo que con las 400 CN actuales tendríamos 1 cada 2.300 años, pero en realidad ha habido 1 cada 15 años de media. ¿Esperaremos resignados a ver si nos toca esa especie de ruleta rusa nuclear?

7º Aunque la CN no sufra ningún accidente grave, durante su funcionamiento normal genera cientos de toneladas de residuos radiactivos cada año, que supondrán un riesgo importante para nuestros hijos, nietos y demás descendientes durante los siglos que serán radiactivos, porque no existe ningún método para desactivar la radiactividad.

8º Y todo ello para que Iberdrola y sus insaciables directivos, con la CN bien amortizada y con pingües beneficios, sigan lucrándose ganando más de 1.000.000 de € diarios netos.

9º Unos beneficios tan enormes y escandalosos en plena crisis, con 12 millones de pobres en el país, que les da tal poder a estas empresas que pueden hasta “comprar” a los dirigentes políticos, enchufándolos en cargos espurios con sueldos millonarios cuando cesan en la administración pública. Así han saboteado las energías renovables, penalizando el autoconsumo y paralizando su desarrollo.

Sobran, pues, razones para juzgar a todos los responsables de la existencia de ese monstruo de 1.110 megawatios que se levanta contra tod@s en Cofrentes. Y sin duda resultarían condenados en un mundo razonable y justo, pero desgraciadamente no es ése el caso, porque aquí impera la avaricia, la prepotencia y la estupidez; de hecho gobiernan los más corruptos y son ellos quienes nombran al fiscal general y a la mayoría del consejo general del poder judicial, que debería velar por la independencia de los jueces, ¿dónde está pues la imprescindible división de poderes?

¿Y cómo es posible que para enriquecerse aún más el 1% de la población dirigente ponga en grave riesgo al 99% restante? ¡Incluso a las generaciones futuras, hasta los propios descendientes de ese estúpido y avaricioso 1%! Es algo demencial, absurdo, sobre todo cuando hay alternativas viables y baratas: ahorro, eficiencia, energía solar, etc. ¡Cuánta estulticia colectiva! Homo sapiens?

Así pues, en este mundo al revés, en vez de juzgar a quienes nos apuntan con aquella especie de bomba atómica desde Cofrentes, ahora van a juzgar a los 17 voluntarios de Greenpeace por el “delito” de haber protestado pacíficamente contra la prórroga de 10 años más para la CN, 17 ciudadanos honrados y comprometidos con su pueblo, con su tierra y con su tiempo, 17 valientes que se atrevieron a denunciar el mal que bulle en Cofrentes y la terrible posibilidad de un accidente nuclear máximo allí...

Por todo ello y porque la mejor medicina es la prevención:

¡Libertad sin cargos para los 17 compañeros y cierre de la central nuclear de Cofrentes!

Pedro Domínguez Gento