Administración Enlaces Contacto Sobre Tortuga

El Movimiento sin tierra de Brasil destruye viveros de eucalipto transgénico como protesta a los OGM

Sábado.21 de marzo de 2015 177 visitas Sin comentarios
Lucha por la soberanía alimentaria. #TITRE

Unas mil mujeres del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) ingresaron armadas con palos y cuchillos el jueves 5 a las 6 de la mañana en una empresa de celulosa en el estado de Sao Paulo (Brasil) y destruyeron cultivos experimentales de Eucalipto, al considerar que ese transgénico contendría “un cancerígeno agrotóxico”. Estos eucaliptos en proceso de aprobación para cultivo extensivo, producían más celulosa y consumían menos recursos que los tradicionales. La acción, supone decir adiós a 14 años de estudios científicos.

Esta semana unas mil mujeres del MST destruyeron los invernaderos que la empresa FuturaGene tiene en la ciudad de Itapetininga, con el objetivo de alertar sobre la peligrosidad de plantar organismos modificados genéticamente.

El asalto se produjo en el mismo día en que la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio) pretendía aprobar el transgénico de forma comercial. Ante esta situación, la comisión tuvo que anular la reunión para autorizar la introducción del eucalipto ya que la sede en Brasilia también fue asaltada por los manifestantes.

Según la Policía Militar, no se produjeron detenciones aunque emplearán los vídeos del propio MST para identificar a los asaltantes.

Estos eucaliptos transgénicos, conocidos como H421, producían un 20% más de celulosa que los eucaliptos no transgénicos y consumían menos recursos, en un ciclo más corto de vida (de 7 a 5 años) algo clave en la producción forestal de los eucalitos.

El gen introducido en la nueva varidad, codifica una de las enzimas específicas en la formación de la celulosa, la endoglucanasa. Futuragene descubrió que por medio de la expresión de un gen de Arabidopsis thaliana, se podía alterar la pared celular de las árboles transgénicas y producir una mayr cantidad de celulosa y biomasa con respecto a la especie tradicional.

Este cultivo y estas características más favorables, lo hacían ideal en un país exportador de papel y que tiene uno de sus ejes principales en la energía a partir de la biomasa y los biocombustibles.

Según el MST “el aumento de la productividad de alrededor del 20%, derivado de la plantación de eucalipto transgénico, no tiene en cuenta los riesgos de potenciales problemas ambientales y de salud, más allá de la importancia económica y cultural de la producción nacional de miel”.

Las pruebas de bioseguridad indicaban que el cultivo no producía más daños que uno tradicional.

Los experimentos se llevaban realizando desde 2001 en parcelas controladas y aisladas del resto de cultivos y actualmente se encontraba en proceso de aprobación para su aprobación comercial y pasar de 9 a 30 Hectáreas experimentales y a largo plazo llegar hasta las 500.000 Hectáreas. La Sociedad Brasileña para la ciencia, lamentó el hecho ante el desastre científico que supone.

El miedo a lo nuevo y la imposibilidad de hacer las pruebas

Estas acciones se suman a las acciones realizadas por otros movimientos en otros países (Alemania, Australia, Reino Unido…) contra cultivos experimentales de transgénicos, donde el miedo a lo nuevo, supone la destrucción total de años de trabajos tal y como ocurrió con el arroz dorado en Filipinas.

Un miedo irracional, propio de considerar a Monsanto=transgénico y por tanto transgénico=malo, que al final evita que se puedan hacer las pruebas de seguridad que ellos piden. Un poco incoherente, aunque por desgracia lo normal en este tipo de movimientos.

Fuente: http://cienciasycosas.com/2015/03/0...