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El Estado ético según Gramsci

Martes.20 de agosto de 2019 483 visitas Sin comentarios
Reflexiones del pensador marxista a la luz de su lectura de Maquiavelo. #TITRE

Creo que es lo más sensato y concreto que se puede decir a propósito del Estado ético y de cultura es que todo Estado es ético en la medida en que una de sus más importantes funciones es la de elevar la gran masa de la población a un determinado nivel cultural y moral, nivel (o tipo) que corresponde a la necesidad de desarrollo de las fuerzas productivas y, por consiguiente, a los intereses de las clases dominantes. La escuela como función educativa positiva, y los tribunales como función educativa represiva y negativa, son las actividades estatales más importantes en este sentido. Pero, en realidad, tienden al mismo fin muchas otras iniciativas y actividades pretendidamente privadas, que forman el aparato de la hegemonía política y cultural de las clases dominantes. La concepción de Hegel es propia de un periodo en el que podía parecer ilimitado el desarrollo extensivo de la burguesía y en que, por tanto, se podía afirmar la eticidad o la universalidad de ésta: todo el género humano será burgués. Pero en realidad, solo el grupo social que se plantea como objetivo a conseguir la desaparición del Estado y de sí mismo puede crear un Estado ético, un Estado que tienda a poner fin a las divisiones internas de los dominados, etc. y a crear un organismo social unitario técnico-moral.

(…)

La revolución realizada por la burguesía en la concepción del derecho y, por tanto, en la función del Estado, consiste especialmente en la voluntad de conformismo (de aquí la eticidad del derecho y del Estado). Las clases dominantes anteriores eran esencialmente conservadoras en el sentido de que no tendían a elaborar el paso orgánico de las demás clases a las suyas, es decir, a ampliar su esfera de clase “técnica” e ideológicamente: la concepción de casta cerrada. La clase burguesa se presenta como un organismo en continuo movimiento capaz de absorber a toda la sociedad, asimilándola a su nivel cultural y económico: toda la función del Estado es transformada, el Estado se convierte en “educador”, etc.

Tomado de: “La política y el Estado moderno”