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Disfrazado de oso en protesta, vecinos que no votan y obligada a amamantar en el colegio electoral

Lunes.11 de noviembre de 2019 258 visitas Sin comentarios
Algunos ejemplos de que no todo es "fiesta de la democracia" en las elecciones. #TITRE

Benizar resiste: la pedanía murciana vuelve a dar plantón a las urnas

La localidad murciana insiste en no ir a votar ya que en los últimos seis meses "no ha cambiado nada"

Antonio, habitante de Benizar, no sabe si irá a votar, pero tiene claro que necesitan mejores servicios sanitarios de la zona, ya que si alguna persona de la zona tuviera un infarto "se moriría"

Ana Rosa Moreno, presidenta de Asociación de Vecinos, cuenta que varias pedanía vecinas se han puesto en contacto con ellos tras su iniciativa: "La guerra comienza ahora: vamos a juntarnos las zonas desfavorecidas y luchar juntos"

Santiago Cabrera Catanesi

Ni a la tercera va la vencida. Los habitantes de la ya archiconocida pedanía de Moratalla (Murcia), Benizar, no dan su brazo a torcer y vuelven a reivindicar la abstención del voto en los comicios del 10 de noviembre, repitiendo el gesto de las pasadas elecciones generales del 28 de abril y de las autonómicas y municipales del 26 de mayo. A ella se suman las localidades cercanas de Otos, Mazuza y Casa Requena.

Son las 09:30 de la mañana, y solo se han introducido cinco votos, en un censo de 749 personas. La mesa electoral espera la presencia de medios de comunicación y los recibe con la resignación de saber que son importantes para dar voz al movimiento abstencionista que comenzaron el pasado 28A. Dos de sus integrantes son de Benizar, una de Otos. Ninguno votará hoy. “Nada ha cambiado con respecto a seis meses", señalan casi al unísono.

Hace frío en Benizar a primera hora de la mañana. Corren vientos de 20 kilómetros y temperaturas de 8 grados. Sus habitantes pasean como si fuera un día cualquiera, pero con el semblante bajo ante la indecisión de ejercer, o no, su derecho a elegir representantes políticos. Antonio, local de toda la vida, se confiesa dudoso: "Aún no sé qué hacer. Necesitamos mejores servicios sanitarios en el pueblo". De hecho, para Antonio la gravedad es tal que asegura que si alguna persona de la zona tuviera un infarto "se moriría", según dijo un medio local.

En la planta baja del edificio que hace de colegio electoral se encuentra el centro social regentado por Dolores. Mientras sirve café a la tercera generación benizareña, reniega votar tras seis meses de luchas internas entre partidos que han desembocado en estas nuevas elecciones. A los pocos minutos llega su pareja, que resulta ser Juan Rodríguez, alcalde pedáneo de Benizar: "Mi apoyo al movimiento es completo. Los políticos no escuchan nuestras necesidades y hay que hacer algo". Juan apunta a que el problema va más allá de su pedanía. "Es la España vaciada. No hacen caso de las zonas rurales", a lo que suma la sensación de impotencia de la gente por ver a una clase política incapaz de ponerse de acuerdo.

¿Qué ha conseguido el movimiento en seis meses?

El salto a la fama de Benizar es palpable. La cobertura mediática nacional ha hecho que sus demandas sean escuchadas. Ana Rosa Moreno, presidenta de la Asociación de Vecinos de la localidad y la cara más visible de la iniciativa indica que en estos seis meses entre comicios se han hecho algunos avances, pero que solo es el principio. "Ahora somos alguien. En 20 años que llevamos de reivindicaciones nadie nos había hecho caso", apunta Moreno.

Solo dos formaciones políticas se han acercado a hablar en los últimos meses con los habitantes de la pedanía, PSOE y Vox. "Se van a presentar mociones a nivel regional para reparar las carreteras que nos conectan con el exterior", señala la presidenta. Si bien la iniciativa en la abstención del voto solo engloba a 749 personas, Ana Rosa tiene claro que lo que molesta es que "se hayan organizado y no la cantidad de papeletas que se quedan fuera de la urna".

Sobre las 10:30 de la mañana llega el voto por correo. Lo han ejercido seis personas. En los comicios pasados fueron ocho. "Esperemos que no lleguen más" dice un integrante de la mesa electoral con cierta picardía. Una de las claves del movimiento ha sido no imponer la abstención, pero mientras menos gente lo haga, más impacto tendrá. A las puertas del colegio electoral se va montando el mercado de los domingos, en el que se espera una mayor concurrencia dada la fecha marcada.

Ana Rosa lamenta que ni el presidente de la Comunidad, Fernando López Miras, ni nadie del PP, se haya puesto en contacto con ellos: "No sabemos qué hacer ya para que nos escuchen". Curiosamente en la mesa electoral solo se encuentra un interventor que pertenece al Partido Popular. Fernando, que ha venido voluntario desde Moratalla, considera importante estar presentes en Benizar, sobre todo tras encabezar esta iniciativa, "no entiendo como otros partidos no han venido".
Más actividad en el mercado alrededor del colegio electoral en Benizar

En busca de aliados en la ’España vaciada’

Una de las claves para perpetuar el movimiento abstencionista radica en su impacto en las urnas. Benizar posee la segunda mesa electoral más grande de todo el término municipal de Moratalla. Además, esta zona registraba, hasta la fecha, una elevada cifra de participación. En las pasadas elecciones generales de 2016 el 70% del censo ejerció su derecho y el resultado fue 35% PP, 34% PSOE, 21% Unidas Podemos y 8% Cs. El 28A, la participación fue prácticamente nula.

Antonio Fernández, autor murciano de Inazares, de camino hacia al cielo (Círculo Rojo, 2019), obra en la que habla sobre la pedanía que da nombre a su libro y ahonda en la ’Murcia vaciada’, ve en la decisión de los habitantes de Benizar una "manifestación más de su hastío y sentimiento de abandono".

En abril el escritor visitó la localidad después de las generales y un camarero le contaba que, entre sus victorias, habían conseguido que "nadie fuera a los mítines". "Me alegra que estas gentes sencillas de campo más pegadas a la tierra que otros sean quienes estén logrando despertar a quienes políticamente pasan de ellos", agrega.

Son las 12:00 del mediodía y han votado 14 personas. "No creemos que sea la solución abstenernos", indican María y Diego a la salida del colegio electoral. Entienden el movimiento impulsado por sus vecinos pero creen que a la larga puede perjudicarles. "No votar puede hacer más daño a nivel autonómico y municipal" expresa Diego, mientras que María cree que para conseguir algo con la abstención debería ser "masiva".

"Hemos descubierto, tras las últimas elecciones, que no somos la única población con los problemas tan acuciantes que tenemos", comenta Ana Rosa. Zonas altas de Albacete con localidades como Socovos, Férez o Letur, además de pedanías de Lorca, se han identificado con las necesidades que reivindican en Benizar. "La guerra comienza ahora: vamos a juntarnos las zonas desfavorecidas y luchar juntos", asegura la presidenta de la asociación.

El Diario


El miembro de una mesa electoral en Soria se disfraza de oso como protesta por tener que presidirla

Un jornalero de 38 años, José Luis Lamela, se ha disfrazado de oso para protestar por tener que presidir una mesa electoral en Ciudad de Osma (Soria), un anejo de más de un millar de habitantes perteneciente al municipio de El Burgo de Osma.

"Soy trabajador del campo, jornalero, sé lo que es coger el pico y la pala, cosa que todos los políticos no saben. No tenía nada para eximirme y da igual lo que alegues porque no te van a dejar", ha señalado a EFE. "Ha habido algunas risas y tal, pero se trata de llamar la atención para denunciar el hecho de que te obliguen a venir aquí", ha añadido.

Lamela ha denunciado que uno "no puede optar a no venir" y que el modelo actual es "autoritario". "Creo que la democracia debe ser asamblearia y del pueblo, y cuando eliges cada cuatro años, nadie decide nada", ha argumentado.

"Sé que ha habido gente que en otras ocasiones ha ido con camisetas reivindicativas y creo que alguno acabó en el calabozo. Como los mensajes te pueden llevar al calabozo, se me ocurrió ir disfrazado para llamar la atención", ha concluido.

El Diario


Dar el pecho entre las urnas: una madre lactante, obligada a ser presidenta de mesa en un colegio de Donostia

Marta tiene una bebé aún lactante y recurrió su designación. La Junta Electoral no lo consideró "motivo suficiente" porque la niña tiene más de nueve meses.

"Esto es surrealista", dice la madre, asombrada, al ver que ha tenido que dar el pecho a su hija en una silla en medio del pasillo del colegio, observada por cientos de vecinos que votaban.

Maialen Ferreira

Marta Pérez es madre de Nahia, una niña lactante de un año y ocho meses y este domingo ha tenido que dar el pecho a su hija delante de cientos de votantes, puesto que ha sido designada Presidenta de la Mesa Electoral del colegio Amara Berri-Morlans en Donostia este 10N. Al enterarse, Marta recurrió a la Junta Electoral de zona alegando datos como información del pediatra y el Libro de Familia. No obstante, no aceptaron su caso debido a que el bebé tiene más de nueve meses, por lo que no consideran la lactancia materna "motivo suficiente", a pesar de que la Organización Mundial de la Salud recomiende un mínimo de dos años para este periodo.

Marta dándole el pecho a Nahia en el pasillo del colegio frente a cientos de personas que iban a votar

"Esto es surrealista", indica Marta, asombrada, al ver que ha tenido que dar el pecho a su hija en una silla en medio del pasillo del colegio, mientras que cientos de vecinos que ejercían su derecho al voto hacían cola y se quedaban contemplando la situación.

"Es la primera vez desde que nació Nahia que paso tanto tiempo sin ella. Pasamos prácticamente todo el día juntas puesto que a mi marido, que trabaja en hostelería, le es difícil conciliar la vida laboral de la familiar. Ya no es solo mi caso, en esta mesa, una de las más concurridas, está un hombre con silla de ruedas y de suplente ha venido una señora de 69 años con un esguince. No tienen en cuenta las circunstancias de las personas en este tipo de situaciones. Así tenemos que participar en esta fiesta de la democracia", ha señalado Marta, en el pequeño descanso que sus compañeros de mesa han acordado otorgarle, dado su caso.

Marta no llegará a su casa hasta más allá de las 11 de la noche y será la primera vez que no acueste a su bebé. Su impotencia le ha llevado a investigar acerca de casos como el suyo y ha encontrado a una madre en San Lorenzo de El Escorial a la que han eximido de ser vocal este domingo por tener un bebé lactante de 20 meses, justo la edad que tiene Nahia.

Vacaciones, sí. Lactancia, no

Esta madre ha lamentado "el abandono al que el sistema somete a las personas cuidadoras, en especial a las madres migrantes que ni siquiera tienen el derecho a voto ni muchos otros y la infravaloración de los beneficios de la lactancia materna para la salud y el bienestar de las y los menores".

El padre del bebé, que casualmente este domingo no trabajaba y ha podido cuidar a Nahia la llevará al colegio al menos tres veces a lo largo del día, para que la niña coma y vea a su madre. "Es increíble cómo por irte de vacaciones te puedes librar de esto, pero por cuidar a tu hija no", ha señalado, apenado.

El Diario

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