Administración Enlaces Contacto Sobre Tortuga

Vivencias en Palestina

Domingo.25 de enero de 2015 83 visitas Sin comentarios
Correo Tortuga #TITRE

Querid@s amig@s,

Por fin encuentro un rato de tranquilidad para contaros mi viaje a Palestina desde el 25 de diciembre hasta el pasado día 10.

Ante todo, para los que esperen encontrar en esta crónica algún detalle morboso o trágico, adelanto que todo fue más o menos como previsto sin que a nosotros nos pasara nada malo, ni tan siquiera tuvimos sensación de peligro. Lo digo por las numerosas recomendaciones que tuve al anunciar mi viaje de ir con cuidado, y de advertencias de supuestos conocedores de la región que no tenían más fuente de información que la caja tonta. El peligro y las vivencias dramáticas y trágicas los viven los palestinos y esa era la misión que teníamos al viajar a su tierra, el poder hacer de testigo de sus sufrimientos y penalidades para contrarrestar las falsedades de la propaganda sionista que nos bombardea continuamente. Nosotros en nuestra condición privilegiada de viajeros occidentales lo que recibimos fue cariño, amabilidad y hospitalidad por parte de palestinos y egipcios, tanto de los que conocían nuestra misión solidaria como los que nos veían como simples turistas. Sin embargo por parte de los israelitas fue muy diferente: ante ellos nos presentamos y aparentábamos ser sólo turistas que íbamos o volvíamos de visitar los lugares bíblicos de Jerusalén, y el trato que recibimos en general nos sorprendió por su frialdad, desprecio o antipatía. Por ejemplo, un taxista tiraba nuestras maletas al suelo de cualquier manera, en las tiendas nos atendían mal, en varias ocasiones no querían atendernos porque decían que ya había llegado la hora del cierre mientras esperábamos... en la calle hacían que no entendían nuestras preguntas y se escapaban. Todos serios a su bola, andando o circulando rápido con prisas sin parar a saludarse ni mirarse. Daban la impresión de no preocuparse de la imagen que daban hacia el turista, incluso en la frontera una agente nos previno de que viajábamos a una ciudad peligrosa, que tuviéramos cuidado y sobre todo no fuéramos al "West Bank" (Cisjordania). Por supuesto que fue lo primero que hicimos al llegar a Jerusalén, pasamos a Cisjordania a través de un "check-point" y del otro lado nos sentimos mucho más seguros y tranquilos con nuestros amigos palestinos.

Como sabéis algunos el destino del viaje inicialmente previsto era la franja de Gaza, para ser testigos de los últimos ataques, muertes y destrucción que han sufrido los gazatíes por parte de Israel. Al igual que en los últimos años, la asociación UNADIKUM organiza los viajes solidarios a través del paso de Rafah en la frontera con Egipto. Pero esta vez no pudo ser así porque el paso de Rafah continúa cerrado por el nuevo gobierno egipcio, por las presiones que recibe de Israel. Como ya teníamos los billetes a El Cairo, decidimos aprovecharlos y entrar en Israel por Egipto, y después visitar Cisjordania que aunque está rodeada de muros infranqueables por muchos palestinos, para nosotros no había problema en cruzar los numerosos controles o "checkpoints".

En El Cairo nos alojamos en un hotel cutre junto a la famosa plaza de Tahrir (liberación) donde hubo las revueltas de la primavera árabe del 2011. Han hecho obra y está transformada, dividida en varias partes separadas por pequeños muros, y con un pavimento nuevo libre de adoquines. En una calle cercana, junto al museo, se ve una larga fila de unos diez tanques listos para entrar en la plaza en un santiamén. Delante de los tanques unos alambres y escudos de metal formando barricada, y un soldado con ametralladora... también se ve todavía el edificio quemado del partido de Mubarak. Pero el ambiente es de normalidad, los numerosos turistas que entran en el museo pasan justo al lado de los tanques, seguramente sin saber que en esa plaza murieron hace muy poco miles de egipcios luchando por su libertad.

El viaje hasta la frontera en Taba fue largo y cansado: por la vía directa hubiéramos tardado cinco horas pero esa carretera estaba cortada por el gobierno, debido a los numerosos disturbios, robos y secuestros de turistas por los beduinos en las montañas del Sinaí. El único paso viable era dar toda la vuelta a la península por la costa, dando un largo rodeo de 14 horas pasando por la ciudad turística de Sharm el Sheikh. El viaje se hizo pesado porque tuvimos que cruzar innumerables controles de policía y militares. En ellos nos hacían esperar hasta juntar varias furgonetas-taxi como la nuestra, y después escoltaban la caravana con un coche de policía delante y otro detrás. El paisaje de las montañas desérticas era espectacular y al llegar al mar Rojo vimos muchos hoteles y construcciones abandonados, nos contaron que la ocupación turística estaba al 30% de lo que tenían antes y seguramente era menor aún.

La frontera con Israel fue fácil de pasar para nosotros seis, excepto para Jaldía que a pesar de ser española es palestina nacida en Gaza. Para ella hubo un interrogatorio que duró más de cuatro horas incluyendo largas esperas en las que no le decían nada, y a nosotros nos decían que en cinco minutos salía. Yo pasé primero procurando hacerme el turista despistado, para lo cual no tengo que esforzarme demasiado. Pero la mirada seria y desconfiada de las jóvenes funcionarias me asustaba. Preguntaban una y otra vez las mismas cosas, en inglés y después en español: que a dónde íbamos, que qué íbamos a visitar, que si sólo Jerusalén... también que qué santos lugares íbamos a ver... yo por miedo a meter la pata le dije que no sabía, que en el hotel me darían información. Pero enseguida pasamos, y a continuación tuvimos que esperar a que por fin dejaran entrar a nuestra compañera de aventuras. Durante la espera veíamos pasar continuamente a nuestro lado a un soldado con el arma preparada, la mirada seria y nerviosa, el dedo estirado junto al gatillo.

Bueno yo dejo mi relato aquí porque el compañero Manolo ya envió unas crónicas muy buenas que voy a reenviar a los que me lo pidan. Aquí debajo os voy a poner los enlaces a las fotos que hice, uno del facebook y otro de Picasa con más fotos. También os voy a poner unos enlaces interesantes de otros testimonios de voluntarios internacionales o militares israelitas de ideas pro-palestinas que han sufrido varias formas de hostigamiento por parte del régimen sionista.

Quiero contaros también las impresiones que me he traído al conocer en directo las historias personales de los palestinos: en primer lugar siento una tremenda admiración por la paciencia y resistencia que tienen en defender su tierra y sus raíces ante las posturas fanáticas y fundamentalistas del régimen israelita xenófobo de ultraderecha. Esta defensa es casi siempre pacífica, y lo admirable es eso, que no ceden ante la provocación o incluso torturas. Estuvimos en la casa de un palestino que fue preso y torturado, su mujer sufrió dos abortos provocados por palizas de su vecino, un colono judío. Sin embargo, allí sigue la familia resistiendo sin ceder a las tremendas presiones, vejaciones o agresiones para que se vayan, incluso con ofrecimiento de grandes sumas de dinero. Realmente uno se sorprende de que no ocurran más episodios de violencia de los que ocurren, sin que agachen la cabeza ni acepten lo que esos fanáticos quieren, que no es otra cosa que quedarse con toda su tierra libre de árabes. Los acuerdos de Oslo que firmó Arafat parecen ser malos acuerdos porque sólo han servido para que los palestinos cedan en muchas cuestiones. Pero es que los palestinos son los únicos que cumplieron su parte de los acuerdos, Israel nunca cumple la suya. Lo mismo pasa ahora con el alto el fuego de Gaza: Israel no cumple con lo firmado de permitir la reconstrucción y libre paso de personas y mercancías. En varias ocasiones, los activistas palestinos nos manifestaron estar abiertos a cualquier solución que sea pacífica: la de uno o la de dos estados.

También siento admiración por la actividad voluntaria de diversas organizaciones internacionales, como el Movimiento Internacional de Solidaridad (ISM). Conocimos a dos chicas americanas de 20 años, cuya principal misión en Hebrón era acompañar a los niños palestinos en su camino a la escuela, protegiéndoles así de los ataques con lanzamiento de piedras por parte de los colonos o de sus hijos. Esa escuela fue incendiada una vez por ellos, con niños en su interior que tuvieron que salir huyendo. Me merece también una mención especial el pacifista Vittorio Arrigoni, asesinado en el 2011 en Gaza supuestamente por unos fanáticos musulmanes, pero con oscuros detalles todavía no esclarecidos en los que parece estar involucrado el gobierno israelita. Y Rachel Corrie, aplastada por una excavadora israelita que se disponía a derribar una casa palestina. Hay abundante información en internet sobre estos dos y más casos de voluntarios internacionales muertos por defender a los palestinos. Por desgracia, la muerte de un palestino aunque sea ministro no tiene mucha repercusión, y lo que sí la tiene es la de estos extranjeros y por ello el gobierno de Netanyahu se molesta mucho igual que con la campaña de boicot BDS.

El futuro: hay factores desilusionantes, pero otros no lo son. Pregunté a uno de los dueños de la fábrica de cerveza que visitamos, me contestó que era optimista y que no podía ser de otra forma, porque seguía allí en lugar de volver a EEUU. Su familia vivía allí con nacionalidad y pasaporte americanos, cuando decidieron volver a su tierra después de los acuerdos de Oslo del 93. Parecía que el futuro en aquel momento pintaba muy esperanzador, muchos palestinos creyeron de verdad que Israel cumpliría con su parte, hasta el punto de abandonar una vida cómoda en otros países y traerse el dinero para invertir en negocios en Palestina. Pero después muchos otros negocios han tenido que cerrar a causa de los conflictos y presiones, Israel estrecha cada vez más el cerco en torno a las empresas palestinas limitando cada vez más su actividad porque al fin y al cabo tienen el control de todas las importaciones y exportaciones. Otro factor que puede traer esperanzas es la guerra demográfica: los palestinos son más y tienen más hijos, mientras que los israelitas a pesar de los incentivos que ofrecen a cualquier judío o recién converso de todo el mundo para que venga a establecerse, ofreciéndole casa, trabajo y financiación, crecen menos. Hay una fuerte corriente de israelitas que escapan al extranjero, hartos del clima de tensión y de guerra permanentes que viven. Conozco a una pareja de israelitas que viven en Brasil y planeaban incluso llevarse a sus padres ancianos, les estaban construyendo una casa allí. Después de ver el clima irrespirable que se vive en Israel, que te hace sentir en peligro con militares por todas partes patrullando, se comprende que sólo queden los más fanáticos. Y entre ellos, los más fanáticos son los colonos que se establecen en asentamientos rodeados de población palestina. Tienen un pasado de criminales impunes, como podéis leer en los enlaces. Los mismos militares están hartos de tener que proteger a esos locos.

Locura: desde luego, tanto para los palestinos como para los israelitas vivir en ese clima no genera nada bueno para el equilibrio mental. Los israelitas son los que lo han decidido, o siempre tienen una puerta abierta para escapar. Pero los palestinos no y lo sufren mucho más: hay muchas ongs palestinas dedicadas a ofrecer ayuda psiquiátrica o psicológica a familias que han tenido agresiones, presos torturados o muertos. La violencia que sufren se transmite hacia el más indefenso, por ejemplo un padre que es humillado en un control al llegar a su casa descarga su rabia contra su mujer o hijos. Y otro ejemplo es el de los gobiernos de Hamas en Gaza o de Fatah en Cisjordania, que también son acusados de torturar a sus presos palestinos (no pueden detener ni apresar a un israelita)

Abrazos, Mario

https://www.facebook.com/media/set/?set=a.692304184201197&type=1&l=8bcdea0ac3

https://picasaweb.google.com/107675440763583823426/Palestina

http://nohabrapazsinlasmujeres.com/2014/12/sundus-azza-no-voy-a-abandonar-mi-barrio-porque-es-lo-que-israel-busca-para-quitarnos-mas-y-mas-territorio/

http://nohabrapazsinlasmujeres.com/2015/01/cuando-llegue-al-ejercito-vi-a-palestinos-por-primera-vez-y-a-entender-que-son-realmente-personas-2/

Nota: los comentarios podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación.