Administración Enlaces Contacto Sobre Tortuga

Venezuela = dolor

Jueves.30 de agosto de 2018 377 visitas - 3 comentario(s)
Viceversa. #TITRE

Por Mariza Bafile

Masas de desesperados, en filas ordenadas y llevando a cuestas lo poco que les permite el cuerpo, se alejan de Venezuela, tierra en la cual nacieron y creyeron morir.

Al verlos, con los cuerpos demacrados y la angustia reflejada en sus rostros, nos preguntamos dónde quedó atrapado el optimismo de un pueblo conocido, y a veces criticado, por su alegría, ironía y ganas de disfrutar de la vida. Un pueblo fiestero que sabía reír de sí mismo y vivía al día porque nunca perdía la esperanza de un mañana mejor.

Nos preguntamos en qué rincón del mundo esas personas lograrán esconder su dolor, secar las lágrimas y volver a comenzar.

Los primeros venezolanos salieron en avión, en un pasado reciente en autobuses y ahora como pueden. Un océano de personas, con tal de alejarse del hambre, las enfermedades, la violencia callejera, y sobre todo de la falta de esperanza, está dispuestos a aventurarse a pie. Lo único que les importa es llegar a otra tierra, otro pueblo, otra ciudad; a un lugar en el cual recuperar los pedazos rotos de sus cuerpos y almas y recomponer una vida.

Los primeros emigrantes tenían título universitario y ahorros suficientes para enfrentar con dignidad los meses iniciales lejos de su tierra. Tuvieron buena acogida, fueron elogiados por su capacidad de resiliencia y les ofrecieron trabajo. Muchas las muestras de solidaridad. Cuando la emigración en gotas se ha ido transformando en un río cada día más caudaloso, elogios y solidaridad se han ido disolviendo. Los gobernantes de otros países han empezado a hablar de “emergencia Venezuela” y a mirar con preocupación creciente el deterioro de un país que se desangra.

Queda en el recuerdo de la historia una nación rica, con enormes posibilidades de desarrollo, y también el de un gobierno “revolucionario” que regalaba sueños y negocios al primer mundo y maletines llenos de dinero a los aliados latinoamericanos y caribeños. La vida de por sí difícil en la capital, se ha vuelto una pesadilla en la mayoría de los pueblos y ciudades del interior del país. Pobreza, violencia y enfermedades alimentan un desespero que ve en la emigración una tabla de salvación. Sin embargo esas masas de desesperados y muchas veces de enfermos, llega a países y poblaciones igualmente pobres agravando su ya delicada situación social. Y así, sin poderlo imaginar, se transforman en un regalo para gobernantes locales y nacionales que buscan pretextos para justificar su ineficiencia. Los emigrantes son la cebada perfecta para quien necesita culpables. Gracias a ellos y al despliegue de noticias falsas que rebotan por las redes, los brotes de xenofobia, odio e intolerancia van in crescendo. Hace unos días asistimos con dolor e indignación al pogromo del que fue objeto la comunidad venezolana en la frontera de Brasil. En la ciudad de Pacaraima, en el estado de Roraima, los locales incendiaron un campamento de inmigrantes venezolanos quienes habían levantado carpas improvisadas. Atacaron a 700 de ellos y expulsaron a más de mil en un incidente que indigna y que debería avergonzar a un país que mucho se benefició de la ayuda venezolana en los tiempos de vacas gordas.

Fue una guerra de pobres la que se desató en Pacaraima, y nos preguntamos qué pasará con esas poblaciones y sobre todo con los inmigrantes venezolanos si logrará llegar al poder el ultraderechista Jair Bolsonaro.

La reacción del Presidente Temer fue decir, a través del ministro Carlos Marun, que estaban contemplando la posibilidad de cerrar la frontera con su vecino del norte.

Si bien el de Brasil haya sido el brote xenófobo más violento, otros fuegos se están prendiendo en diferentes países. Colombia es sin duda alguna la nación más golpeada por la crisis venezolana. Se considera que hasta el momento ha llegado al país vecino casi un millón de venezolanos. Viven como pueden y en los últimos dos operativos de la policía local contra las redes de prostitución, se evidenció que casi la mitad de las jóvenes sometidas eran venezolanas.

Pero la marea venezolana se alarga a muchas otras naciones. Casi dos millones y medio de ciudadanos han dejado el país y los gobiernos están buscando respuestas coordinadas para evitar que ese gran flujo de personas altere un equilibrio social en muchos casos ya bastante precario. A empeorar un panorama ya de por sí muy grave llegó la crisis de Nicaragua, nación en la cual el gobierno de Ortega, gracias a la ayuda que recibió en el pasado de Venezuela, se ha enroscado en el poder y está reprimiendo con sangre la valiosa oposición de la población que pide elecciones libres. Los nicaragüenses han buscado un desahogo en la cercana Costa Rica y la reacción de un sector de la población de ese país ha sido extremadamente violenta. Cientos de personas han salido a la calle en una manifestación xenófoba. Muchos de ellos enarbolaban carteles con esvásticas.

Frente a un problema humanitario de tan grandes dimensiones, los gobiernos de la región saben que tienen que tomar medidas urgentes y coordinadas para evitar males peores. A tal propósito tienen prevista una reunión en Bogotá en los próximos días. A pesar de la petición de las agencias de las Naciones Unidas que piden dejar abiertas las fronteras, tanto Ecuador como Perú, dos de las metas finales de millares de venezolanos, pusieron controles más estrictos para reducir el número de los inmigrantes que pueden entrar. Exigen una documentación que gran parte de los venezolanos no posee en cuanto el gobierno no la está suministrando desde hace meses. Al momento Perú prevé excepciones solamente para los enfermos, las embarazadas y los menores que van a reunirse con familiares. Millares de personas quedaron atascadas en la frontera recordando a los prófugos europeos que huían de las guerras.

El conjunto de naciones que conforma el Grupo de Lima emitió una declaración con la cual piden, entre otras cosas, a los gobiernos de los países receptores actuar articuladamente y con apego a los estándares internacionales vigentes en materia de asilo y refugio o de atención humanitaria. Instan además a dichos gobiernos a que diseñen fórmulas ágiles y efectivas, que permitan lograr “protección temporal o acuerdos de estancia”.

A pesar de este humillante y doloroso momento histórico, el pueblo venezolano así como el de Nicaragua no pierden las esperanzas de volver a tener países dignos de su gente. Fuera y dentro de las fronteras de sus patrias mantienen inalterado el deseo de luchar. Fuera y dentro de las fronteras se multiplican los gestos de solidaridad y resiliencia.

Y un día esos pueblos volverán a encontrar la alegría que un día aciago les robó un vendedor de sueños.

Fuente: https://www.viceversa-mag.com/venez...

Nota: los comentarios podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación.
  • Venezuela = dolor

    31 de agosto 12:41, por Pedro Tostado Sánchez

    Cuanto lamento que en el grupo Tortuga se difundan estos mensajes falsos sobre la emigración de Venezuela. No se de donde ha sacado la información la autora del artículo; es la misma que difunden los medios de comunicación neoliberales y de extrema derecha con el único objetivo de hundir la revolución bolivariana. Han declarado a Venezuela la guerra económica y la mediática y el grupo Tortuga se ha unido a esta última. Lamentable.
    A continuación les envío la declaración del ministro de Comunicación.
    6 millones y medio de colombianos, peruanos y ecuatorianos viven en Venezuela

    Resumen Latinoamericano / 29 de agosto de 2018 / ÚN
    “5 millones 600 mil colombianos se vinieron a Venezuela, 400 mil ecuatorianos y 500 mil peruanos”, precisó el vicepresidente sectorial de Comunicación, Cultura y Turismo, Jorge Rodríguez
    Este miércoles el ministro para la Comunicación, Jorge Rodríguez, se dirigió a los medios de comunicación venezolanos en una rueda de prensa desde el Salón Simón Bolívar del Palacio de Miraflores, donde aseguró que se han generado “más de 750 fake news (noticias falsas) desde el 2 de marzo hasta el 28 de agosto sobre el tema de emigración de venezolanos, pero en ninguna de esas falsas noticias se habla de la migración de colombianos, ecuatorianos y peruanos hacia Venezuela. Nosotros sí vamos a decir la verdad en números”.
    “5 millones 600 mil colombianos se vinieron a Venezuela, huyendo del paramilitarismo, el hambre, la violencia, el narcotráfico, los asesinatos en masa y las fosas comunes (…) Se vinieron a Venezuela y aquí fueron acogidos como hermanos y hermanas. 400 mil ecuatorianos huyeron también (…) 500 mil peruanos”, precisó Rodríguez. Y continuó detallando que “6 millones y medio de personas de Colombia, Perú y Ecuador viven en Venezuela”.
    El ministro detalló que “20% de las viviendas de la Gran Misión Vivienda Venezuela son entregadas a colombianos (438 mil 110) y aproximadamente 1 millón de cajas CLAP se les entrega a familias colombianas cada mes, lo que equivale a 25 millones de dólares al mes y 300 millones de dólares al año”.
    Asimismo, comparó que “según Acnur (Oficina de Naciones Unidas para el Tratamiento de Migraciones y Refugiados) en junio de 2018, 442 mil 460 venezolanos habían migrado hacia Colombia”.
    El vicepresidente sectorial de Comunicación, Cultura y Turismo, Jorge Rodríguez, llamó a los venezolanos que se encuentran fuera del país a volver e “incorporarse en el Programa de Recuperación, que los incluye a ustedes también”.

    Responde este comentario

    • Venezuela = dolor

      10 de septiembre 12:20, por Mailer Mattié

      En hora buena al Grupo Tortuga por la publicación de este artículo sobre Venezuela. La propaganda chavista ya tiene quien le escriba: Tele Sur, RT y la legión infinita, desafortunadamente, de quienes viven de la mentira y de sembrar odio entre los seres humanos. La desdicha en mi país es casi indescriptible. Al fin Cuba parece un paraíso. Un fraternal saludo.

      https://lademocraciaesunaobligacion...

      repondre message

  • Feminismo "anarquista" sin derecho a replica

    4 de septiembre 10:20, por pepe

    Ya que en el otro post no se puede comentar, lo intentaré en este. ¿No se le ha olvidado a l@ escritor@ mencionar a Federica Montseny? “¿Feminismo? ¡JAMÁS! ¡Humanismo siempre!. Propagar un feminismo es fomentar un masculinismo, es crear una lucha inmoral y absurda entre los dos sexos, que ninguna ley natural tolerará.” El feminismo de tercera ola NO ES DE IZQUIERDAS. Se instauró en nuestro país desde arriba por unanimidad en el congreso de los diputados sin que hubiese absolutamente NINGUNA justificación ni ninguna demanda por parte de la población que, aún ahora, despues de 15 años de machaque continuo, sigue sin considerarse "feminista"en mas de un 90% (encuestas del CIS). Es un tinglado yanqui irracional basado en mentiras y estupideces escritas en jerigonza que nos han impuesto los multimillonarios globalistas utilizando la represión, la propaganda, el adoctrinamiento y mogollón de pasta (nuestra pasta, por cierto). Ideologica y sociologicamete no tiene nada que ver con el anarquismo. Es el heredero directo del puritanismo represivo anglosajón, la sección femenina de la falange y el feminismo de Mussolini. El anarquismo defiende la libertad y las relaciones directas entre personas basadas en el respeto hacia el otro y el mutuo entendimiento. El feminismo es odio, demonización del otro, represión estatal, represión interpersonal, e injusticia. La porra y la pistola en cada casa, en cada calle y en cada colegio. No es que feminismo y anarquismo sean incompatibles, es que SON LO CONTRARIO.

    Responde este comentario