Administración Enlaces Contacto Sobre Tortuga

Una opinión disidente sobre el aborto

Sábado.16 de febrero de 2008 7260 visitas - 20 comentario(s)
Pablo San José #TITRE

Los temas que merecen nuestra atención suelen abordarse en virtud de acontecimientos puntuales que atraen todas las miradas y provocan un alud de opiniones y de debates que se mantienen un tiempo hasta que el tema en liza vuelve a su anterior nivel de popularidad y cede el “candelabro” a la nueva cuestión de actualidad.

El mundillo de la contrainformación de “izquierdas”, del cual me considero parte, no es ajeno a esta dinámica, y sus páginas de internet se llenan de artículos alusivos cada vez que un tema de actualidad logra superar el foso ideológico que nos separa del resto de los mortales. Así ocurrió por ejemplo con el “¿Por qué no te callas? y está ocurriendo ahora con el debate sobre el aborto.

En los medios de comunicación -llamémosles- convencionales este tema se está tratando sobre todo desde un punto de vista informativo, y los diarios reseñan con cierta objetividad las actuaciones policiales y judiciales contra clínicas abortistas así como las reacciones de las partes implicadas u observadoras. Algunos medios añaden artículos de opinión valorando estos hechos desde diferentes juicios e ideologías. Normalmente según la pedrada de cada uno tiran más hacia uno u otro lado.

Sin embargo en la contrainformación de izquierdas el tratamiento de este tema se centra sobre todo en opinión, y en la difusión de actividades de los grupos y plataformas pro-aborto. Se puede decir que hay unanimidad total en el enfoque. La izquierda contrainformativa está abonada incondicionalmente a la propuesta del “¡aborto libre y gratuito ya!”

Por eso me considero disidente. Porque yo pertenezco a este sector social y tengo una opinión diferente a la única que leo y escucho por estos barrios. Y la verdad es que lo llevo mal, porque no es un tema que me sea indiferente en absoluto, y temo que si me atrevo a expresar mi posicionamiento no voy a ser comprendido ni respetado.

Vaya por delante que mi planteamiento sobre el aborto no tiene que ver con pertenecer a confesión religiosa alguna. Quede claro también que de ninguna manera estoy de acuerdo con que exista ningún tipo de ordenamiento jurídico que persiga penalmente a ninguna persona por esta cuestión. No se trata de prohibiciones, leyes y pecados. Mucho menos de considerar a la mujer como un objeto y a su cuerpo como una especie de incubadora. Ni se me pasa por la cabeza establecer una teoría que pase por encima de cada situación, de las circunstancias de cada persona, que -me consta- en casi todos los casos son durísimas. Por supuesto lo último que haría con respecto a este tema es andar señalando con el dedo y colgando a nadie carteles de “culpable”.

Lo que pasa es que para mí la unión de un óvulo y un espermatozoide es una persona humana. Y para mí la Persona Humana es un valor máximo, ni siquiera superable por otros como “Justicia” o “Libertad”.

Que la Iglesia Católica y otras organizaciones ultramontanas dicen eso mismo... ¿Y yo qué quieren que le haga?

¿Qué cómo sé que eso es así? Pues, la verdad es que no lo sé. No tengo datos científicos en los que apoyarme. Por eso no lo considero la Verdad, sino “mi” verdad, y en consecuencia no hago una bandera de ello. Es una creencia que se basa en cuestiones intuitivas, emocionales y en una pequeña parte, también racionales.

¿En qué sentido racionales? Pues en que en el proceso de concepción-gestación-alumbramiento es el punto que me parece la única frontera absolutamente reconocible entre ser una nueva vida o no serlo. Todos los demás puntos propuestos (tres meses, cinco, siete, cuando funcionan determinados órganos...) me resultan arbitrarios, pura convención y que como mínimo adolecen de la misma falta de determinación exacta que el mío.

Por ello considero que mi fe en que la vida humana existe desde el momento mismo de la concepción es tan legítima como las que consideran que esa vida humana surge más tarde. Y me llama la atención que el debate sobre el aborto en la “izquierda” soslaye tan descaradamente tanto esta cuestión como la que tiene que ver con sus importantísimas implicaciones moral y ética. Al final parece que toda reflexión personal e íntima quede arrumbada y sólo se aborden las cuestiones de orden práctico.

Me llama la atención el hecho de que, en general, ni la gente que piensa que un feto inferior a equis semanas de vida no es un ser humano sino más bien un coágulo de sangre, cuando se ve en el caso de tener que abortar, vive esta situación como una realidad profundamente negativa. Cierto que hay una intervención quirúrgica de mayor o menor importancia, pero nadie tiene las mismas sensaciones ni sentimientos cuando aborta que cuando va a sacarse una muela, por poner un ejemplo. Ni, en muchos casos, deja las mismas secuelas psicológicas. Serán complejos de culpa debidos a la herencia de la educación judeocristiana. Puede ser. Pero también puede ser el efecto de un desajuste entre lo que se cree o se intuye al interior y la ideología externa que se ha adoptado por las razones que sean.

La unanimidad pro-aborto de la izquierda quizá puede deberse, aunque sea en una pequeña parte, por una lógica reacción hacia siglos de represión sexual y de imposición del rol reproductor a la mujer. Pero mi sensación es que su principal causa es una actitud y pensamiento materialista a ultranza que coloca en primer lugar las utilidades prácticas de cada cuestión y en segundo lugar amolda a éstas las consideraciones ideológicas y/o morales. Esa sensación de frivolidad y falta de querer profundizar es la que advierto en los mil y uno artículos que leo estos días sobre autoinculpaciones, peticiones de aborto libre y gratuito etc. etc.

A mí tal demanda no me parece ni progresista ni beneficiosa para la sociedad. Entiendo su adopción por parte de la izquierda como un frente de lucha más en la batalla por la liberación de la mujer. Estaría incluso de acuerdo y me uniría a esa batalla si fuera por eliminar los castigos legales hacia las personas que abortan y no constituyese además una justificación e incluso una promoción del aborto.

Me parece que la política de izquierdas no debería reclamar el aborto como derecho, sino la maternidad/paternidad como derecho. Debería ser una política que tratara de avanzar hacia un modelo social en el que tener hij@s no supusiera quedarse atrás en la vida laboral, formativa, en el derecho a la vivienda (porque hacen falta dos sueldos para pagar la hipoteca), al ocio (más corresponsabilidad en la crianza...). Y que conste que no predico que haya que tener muchos o pocos hijos, sólo que, quien los quiera tener, los pueda tener con libertad y sin hacerse el hara-kiri social.

Y una última opinión. Ya dije que no tengo la Verdad, sino sólo mi parecer. También dije que no pretendo que se condene a nadie, ni legal ni moralmente. Entiendo que en un tema que no se puede fundamentar en objetividad alguna, nadie tiene la obligación de pensar como yo. Por supuesto tampoco encuentro razones para que a mí se me obligue a adoptar otro parecer. Asimismo trato de ponerme en el lugar de otras personas y me consta que se toman decisiones muy difíciles y dolorosas, y a veces toca elegir entre dos posibles males, lo cual no es fácil para nadie. Pero lo que sí apelo es la responsabilidad. Este no es un tema cualquiera; es una cuestión que puede tener unas implicaciones muy severas, y no se puede valorar y resolver de forma apresurada o poco reflexiva. Les invito a ponerse en mi lugar durante unos segundos. ¿Y si yo tuviese razón? Estaríamos acabando con la vida de muchos, muchísimos seres humanos; de hecho, con la vida de nuestros propios hijos.

Nota: los comentarios podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación.
  • Una opinión disidente sobre el aborto

    15 de febrero de 2008 09:46

    Sin entrar en otras valoraciones sobre lo que comentas. Hay que tener mucha imaginación para considerar la unión de un óvulo y un espermatozoide como una vida humana. Por esa misma lógica, podemos considerar que el espermatozoide o el óvulo por separado son un proyecto de vida y que es un crimen no utilizarlos para tal fin...

    Responde este comentario

    • Una opinión disidente sobre el aborto

      16 de febrero de 2008 11:59, por Pablo

      Pues sí, ya digo un par de veces que no puedo partir de un fundamento exacto y que al final mi convicción sólo es racional en una pequeña parte, siendo más bien una cuestión emocional, intuitiva e incluso espiritual (no en el sentido religioso).

      Pero, ya que te parece descabellado lo que digo, ¿dónde pondrías tu el punto de partida de una vida humana?

      Responder este mensaje

      • Una opinión disidente sobre el aborto

        6 de diciembre de 2008 20:46

        Como bien dice Carl Sagan, lo unico que nos diferencia del resto de los animales (vida tambein, pero que nos importa un rabano porque la matamos sin ningun tipo de remordicimento) es nuestra capacidad de pensamiento. Un embrion que finalice su desarrollo cerebral, y permita el pensamiento, claramente es una persona. (humanos somos siempre, pero persona, com ente pensado que nos diferencia del os animales, solo cuando usamos nuestra capacidad de pensamiento y raciocinio)
        Por eso un limite de aborto a voluntad hasta el 6to mes no me parece para nada descabellado. Despues de todo, el feto tiene todas las mismas caracteristicas que los animales que matamos diariamente, y sin embargo, no estamos llorando por esos animales, ni hablamos de asesinato (porque el asesinato solo es hacia las personas))
        Saludos

        Responder este mensaje

  • Una opinión disidente sobre el aborto

    15 de febrero de 2008 14:39, por David

    Desde el cariño y, por supuesto, el respeto: evidentemente, no creo que se quiera abordar en Tortuga una discusión sobre embriología -un campo difícil, en el que hay que tener sólidos conocimientos en diversas ramas de biología, medicina o bioquímica- o entrar de lleno en la metafísica y la fé -la a mi jucio absurda discusión sobre cuando empieza a tener alma un embrión-.

    Yo creo políticamente más productivo un debate a fondo sobre los diferentes aspectos de la sexualidad, salud reproductiva, contracepción, y libertad de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo. Más que nada porque yo no creo en la existencia del "alma", no tengo fé (muy triste, sí) y no sé que conocimientos tienes de biología para poder evaluar el desarrollo de un embrión humano.

    Me preocupa que a lo mejor -no lo sé- la motivación de textos de este tipo vienen en gran medida por la difusión de mitos urbanos y mentiras difundidas por la derecha, y en paralelo, la impresión que se trasmite (con textos y soflamas poco afortunadas) de que las feministas lo que plantean es abortar incluso a los nueves meses y en cualquier esquina.

    Pego aquí un texto de Escolar:

    Hoy, en la SER, Ana Botella ha tenido uno de esos días brillantes. Habla la alcaldable de Madrid: “Creo que todos hemos visto esas escenas espeluznantes de niños de siete meses de gestación en las trituradoras. A mí me produce auténtico sonrojo que aquí al lado un niño de siete meses entre en una trituradora“(...).

    La leyenda urbana de la trituradora

    Lo de las trituradoras es un buen ejemplo de cómo funciona la propaganda. En la investigación contra varias clínicas abortistas sólo ha salido una vez, y de refilón. Una ex empleada declaró haber visto un aparato que, según ella, parecía un triturador, aunque nunca lo vio usar. Ni ella, ni nadie: el siniestro picador de carne humana no apareció en ninguno de los registros a las clínicas, sólo en los titulares de cierta prensa y en las tertulias de cierta radio. De tanto repetir la película, normal que Ana piense que ya está en DVD.

    Cuando se pide aborto libre y gratuito, lo que se está planteando es que las mujeres puedan abortar sin problemas en la sanidad pública, y que se supere de una vez el (tramposo y vergonzante) tercer supuesto del aborto. Es increíble que ahora estemos debatiendo temas que no se tocaban desde la idealizada "Transición". Y no entiendo bien tu llamado en el último párrafo a la "responsabilidad". Me explico.

    ¿Quienes debemos ser más "responsables", quienes mantenemos relaciones sexuales? evidentemente.

    ¿Los padres y educadores, a la hora de dar una información veraz y completa a los jóvenes que empiezan a practicar sexo? evidentemente.

    ¿El estado y las administraciones públicas, facilitando el acceso a métodos anticonceptivos a los jóvenes? evidentemente

    ¿Quienes promovemos el aborto "libre" y "gratuito"? está claro que hay algunos discursos de las feministas que son mejorables -para que luego la gente no vaya por ahí creyéndose tonterías como las trituradoras-, pero este es un tema de salud pública de primera magnitud. Pero el mensaje es claro: aborto LIBRE y GRATUITO ya.

    ¿Las mujeres que, por las razones que sean, abortan? no conozco ninguna mujer que haya abortado que haya tomado esa decisión a la ligera, ninguna. Otra cosa es que me hables de algún caso puntual que conozcas, pero debe prevalecer siempre el derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo, como tu dices, no son "incubadoras".

    Me queda la duda de si apoyas el aborto en algún supuesto (riesgo para la madre, violación etc) o en ninguno. Estaría bien para el debate que lo explicitaras.

    Saludos.

    Responde este comentario

    • Una opinión disidente sobre el aborto

      15 de febrero de 2008 14:42, por David

      Algo ha fallado, el texto de Escolar es éste

      Hoy, en la SER, Ana Botella ha tenido uno de esos días brillantes. Habla la alcaldable de Madrid: "Creo que todos hemos visto esas escenas espeluznantes de niños de siete meses de gestación en las trituradoras. A mí me produce auténtico sonrojo que aquí al lado un niño de siete meses entre en una trituradora". La leyenda urbana de la trituradora. Lo de las trituradoras es un buen ejemplo de cómo funciona la propaganda. En la investigación contra varias clínicas abortistas sólo ha salido una vez, y de refilón. Una ex empleada declaró haber visto un aparato que, según ella, parecía un triturador, aunque nunca lo vio usar. Ni ella, ni nadie: el siniestro picador de carne humana no apareció en ninguno de los registros a las clínicas, sólo en los titulares de cierta prensa y en las tertulias de cierta radio. De tanto repetir la película, normal que Ana piense que ya está en DVD.

      Responder este mensaje

      • Una opinión disidente sobre el aborto

        15 de febrero de 2008 18:03, por Paco Muñoz

        Yo en el debate sobre el derecho al aborto me situo en el campo de las feministas,y estoy de acuerdo con el lema de "nosotras parimos,nosotras decidimos",que aunque este muy manido,no por ello deja de ser cierto,el feminismo reivindica el aborto como un derecho de la mujer,yo creo que para ninguna mujer es agradable tener que abortar pero es ultimo recurso y depende de la mujer y solo de ella ejercer o no este derecho,que deberia ser una prestaciòn garantizada por la sanidad pùblica y no como ahora que el 99% de los abortos se realizan en la sanidad privada,en cuanto al debate sobre el momento en que comienza la vida,me parece màs un debate metafisico que cientifico,a nivel legal el codigo civil dice que un nacido para ser persona debe tener forma humana y 24 horas de vida,este es un criterio tan arbitrario, como el de considerar que la uniòn de un ovulo y un espermatozoide tiene vida humana,por lo que no habiendo un consenso moral,cientifico o juridico,sobre el comienzo de la vida creo que la decisiòn sobre abortar o no debe estar exclusivamente en manos de las mujeres y el Estado debe garantizar este derecho e incluirlo en las prestaciones bàsicas de la Sanidad pùblica,asi como dejar de estigmatizar el aborto como algo delictivo sacando su regulaciòn de la legislaciòn penal y hacer una ley que regule el derecho al aborto al margen del còdigo penal,reservando este solamente para castigar los abortos forzados.
        Paco Muñoz

        Ver en línea : una opiniòn disidente sobre el aborto

        Responder este mensaje

    • Una opinión disidente sobre el aborto

      24 de febrero de 2008 07:17, por shaddy

      yo creo k el aborto no devemos de opinar sobre el embrion segun no tiene alma pero si la tiene k arias tu si tu madre no te ubiera tenido no serias lo k eres hoy por k tu madre le dio la vida sobre kualkier obstakulo y si asi piensas es por k no sabes definir tu propia vida no estas seguro de ty mismo y komo veo eres esos chikos k tiene relaciones sexuales y no kieren aserse a gargo del hijo k tiene tu sangre te kieres kitar la barra talves por k asy te paso’’’’’’ bn yo estoy muy encontra tuya ya sabes k opino shaddy

      Responder este mensaje

  • Una opinión disidente sobre el aborto

    15 de febrero de 2008 20:46, por Crates

    Desde el desacuerdo relativo, felicito a Pablo por haber sacado a la palestra uno de los temas tabú para las mentes "de izquierda".

    Responde este comentario

  • Una opinión disidente sobre el aborto

    16 de febrero de 2008 13:26, por Pablo

    David y Paco desde el cariño y el respeto también:

    No sé si habéis llegado a entender lo que estoy exponiendo en este artículo. Lo digo porque no habéis entrado a valorar las cuestiones que propongo y estáis hablando justamente desde aquello que critico y que me escandaliza; es decir, tanto uno como otro, al igual que hace en bloque la “izquierda” contempláis este asunto no de principio a fin, sino de final a principio, atendiendo sólo a lo pragmático y olvidando completamente lo ético. ¿Cómo podemos pedir que el aborto sea gratuito, cómo podemos reivindicar el “nosotras parimos nosotras decidimos” si primero no hemos determinado si lo que estamos abortando es un ser humano o no lo es?

    No sé si me explico. El orden sería éste: Primero determinemos (si ello es posible) cual consideramos que es el momento a partir del cual se empieza a ser Persona Humana. En segundo lugar aclaremos la cuestión moral de si a partir de ese momento en el que hemos convenido que se es Persona (sea el que sea), la vida es un valor absoluto o relativo. Es decir, si a partir de la concepción, o de equis semanas, o del desarrollo de determinados órganos se es una Persona Humana, ¿sigue prevaleciendo el “derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo”?

    Lo que decía que me parece una actitud poco responsable y muy discutible es fumarnos este imprescindible previo con excusas como “no sabemos nada de embriología” o “hablar de metafísica o de fe es absurdo”, y pasar apresuradamente a hablar de lo “políticamente productivo” o centrar todo el discurso de forma reduccionista en la situación negativa de orden práctico que soporta la mujer que se plantea el aborto.

    Porque el hecho es que a pesar de “no saber nada de embriología” la gente de izquierdas apoya el aborto dando por sentado que los fetos no son Personas, y asumiendo acríticamente y sin prácticamente preocuparse de conocerlos los criterios de determinación del momento en que se es Persona Humana que declaran los legisladores, determinados médicos etc etc.

    Tampoco me vale un argumento como este: “como no tengo un criterio exacto para saber si el feto es un ser humano o no, que sea cada mujer quien decida qué hace con su cuerpo.” De hecho me parece una posición que deserta completamente de la responsabilidad y se acoge a la comodidad de echar la pelota al tejado de enfrente para poder seguir enarbolando tranquilamente el discurso de “izquierdas” políticamente correcto.

    No estoy hablando de metafísica ni de “alma”, aunque sí de fe, de creencia, entendida ésta como un tipo de convicción que no necesariamente se fundamenta toda ella en datos racionales. Y en ese sentido -vuelvo a repetir otro argumento sobre el que no habéis dicho nada- considerar que un embrión es una Persona Humana es un acto de fe de la misma magnitud que considerar que se es Persona Humana a partir de los tres meses o en el momento del alumbramiento. Precisamente porque el concepto moral del que estamos hablando -Persona Humana- no puede medirse científicamente. Yo tengo mi fe y vosotros tenéis también vuestra FE. Incluso renunciar a posicionarse en esta cuestión y limitarse a apoyar incondicionalmente los actos que decidan las personas adultas afectadas -por omisión- supone una toma de postura a favor de la convicción de que el feto NO es una Persona Humana, o en su defecto una apuesta por la relatividad de la vida humana ajena frente a determinadas necesidades o deseos.

    Y también vuelvo a repetir esta idea: Me chirría la dictadura tan atroz del pensamiento materialista que padecemos en la izquierda, aún más que en el sistema capitalista que supuestamente combatimos. Me parece que estamos todo el rato dispuestos a sacrificar cualquier valor y cualquier principio ético o moral en cuanto éste entra en conflicto con nuestros deseos personales de tipo práctico. Con esto no quiero decir que nadie aborte por capricho. Pero sí me ayuda a entender cómo puede la izquierda haber construido un consenso tan unánime y blindado sobre unas bases ideológicas tan precarias, prácticamente inexistentes.

    Saludos

    Responde este comentario

    • Una opinión disidente sobre el aborto

      16 de febrero de 2008 17:30, por D.

      Siempre que discuto contigo tengo la impresión de tener un diálogo de sordos.
      Me explico: dices que "al igual que hace en bloque la “izquierda” contempláis este asunto no de principio a fin, sino de final a principio, atendiendo sólo a lo pragmático y olvidando completamente lo ético".

      Si hablo de educación sexual, rsponsabilidad en las relaciones sexuales, contracepción... en definitiva, salud sexual, creo que no estoy enfocando el problema de final a principio, si no todo lo contrario. El aborto es la consecuencia de una serie de fallos encadenados a todos los niveles. Se me escapan las consideraciones "éticas" que planteas, pero, respondiendo tu línea argumental, "lo que se aborta" no es, en absoluto, un "ser humano", al igual que una semilla no es una planta. Un óvulo fecundado, en determinadas condiciones, podría llegar a "ser humano", pero no lo es. Un espermatozodoe no es "media Persona Humana", como no lo es un óvulo, evidentemente.

      Hay óvulos que se fecundan "in vitro", entonces... ¿son también seres humanos, aunque nuncaa se implanten en ingún útero? ¿estás a favor o encontra de la fecundación "in vitro"? ¿y de la investigación con embriones, que tantas vidas puede salvar? Yo estoy totalmente a favor de la experimentación e investigación con embriones, por cierto, también la considero totalmente ética.

      No has contestado -de verdad que me corroe la duda- sobre si contemplas que es "ético" el aborto en algún caso (riesgo para la madre, violación) o ninguno, y deduzco que en ninguno, cosa que me parece terrible. Las mujeres tiene que tener libertad para poder hacer con su cuerpo lo que quieran, como hacemos los hombres.

      Hablas también de que "la gente de izquierdas apoya el aborto dando por sentado que los fetos no son Personas, y asumiendo acríticamente y sin prácticamente preocuparse de conocerlos los criterios de determinación del momento en que se es Persona Humana". Pues es que, efectivamente, los fetos NO son personas, y lo de "Persona Humana" lo siento, pero me hace gracia, es como lo de "Mundo Mundial".

      Si el debate va a ir por los derroteros de la "fe, de creencia, entendida ésta como un tipo de convicción que no necesariamente se fundamenta toda ella en datos racionales", para mí la discusión se acaba aquí. Me niego a debatir sobre el aborto como una cuestión de "fe o creencias" -al igual que por higiene mental me niego a debatir sobre si el SIDA es un invento de las malvadas multinacionales farmaceúticas o sobre las bases del Creacionismo, la última moda entre el integrismo cristiano-, cuando estio no es ni más ni menos que un problema social con enormes implicaciones políticas y de salud pública, no éticas. Repito, nadie aborta por gusto, y está claro que un feto no es un ser una "Persona Humaana", como no es una "Persona Humana" un óvulo fecundado "in vitro".

      Aquí no es que haya "bases ideológicas precarias, prácticamente inexistentes", lo que se tiene claro es que el derecho de la mujer a decidir sobre su cuerpo es fundamental, y que un óvulo fecundado o un embrión no es una "Persona Humana". ¿Dices que los plazos sobre el aborto son "arbitrarios"? te aseguro que ese no es un debate real, los plazos son suficientemente razonables para que no estemos hablando de la interrupción de la vida de una "Persona Humana". El problema viene al intentar mezclar cuestiones de fé (cuando se insufla el alma etc) y biología, es algo tan abosurdo como intentar deducir si hubo o no ( eincluso la fecha exacta) del diluvio universal leyendo la bibliia...

      Un abrazo.

      Responder este mensaje

  • Una opinión disidente sobre el aborto

    16 de febrero de 2008 15:19, por Crates

    A vuelapluma.

    1. Primero un pequeño apunte: tan cerca como en el número de enero
    de “Investigación y ciencia” se puede encontrar escrito que la cuestión de
    si se puede decir cuándo un feto tiene conciencia es un problema científico
    vigente, y no un pseudodebate metafísico. A lo mejor los del “Investigación y ciencia” -en particular, Christof Koch y Susan Greenfield- están equivocados, pero si tales cabezas afirman lo que afirman, no es probable que los que despachan el tema como un “pseudodebate metafísico” estén muy acertados. Ya sé que decir “conciencia” no es decir “alma”, pero no creo que para el caso esta pseudodistinción metafísica suponga mucha diferencia.

    2. Tal y cómo lo expone Pablo, parece que la razón para distanciarse de “la
    unamimidad proaborto de la izquierda” es un choque de creencias. Sin embargo, me parece que cabe otra razón, y es el análisis de las falsas creencias que hacen cómplice del sistema, que están acompasadas con la continuidad de las instituciones o destinstituciones que la izquierda debería combatir. Que la unanimidad proabortista merece ser tratada con tanta sospecha como la que la izquierda dedica -con razón- a la creencia religiosa o la ideología de la publicidad; que debe ser tratada así, y no como algo a lo que evidentemente hay que adherirse, se sigue claramente
    de la última respuesta de Pablo, que deja claro que “la unanimidad” no tiene
    tanta fundamentación como parece, y está hecha de slogans y frases recibidas. Que además es más probable que sea
    una forma de acomodarse al sistema que una forma de combatirlo, se sigue
    expresamente de estas palabras de Pasolini (lamento no poder citar del
    original; Susana, hija, a ver si un año de estos me devuelves “Escritos
    corsarios”, o lo cedes a una biblioteca pública):

    la legalización del aborto es "una gran comodidad para la mayoría" que "hará todavía más fácil el coito"; y esto es lo que conviene al poder del
    consumo, que ha convertido la libertad sexual en "una convención, una obligación, un deber social, un ansia social, una característica
    irrenunciable del tipo de vida del consumidor... Al poder del consumo no
    le interesa una pareja creadora de prole, sino una pareja consumidora...
    Mi posición sobre este punto coincide con la de los comunistas
    -sic- : es necesario evitar primero el aborto y, si éste llega, es necesario hacerlo legalmente posible sólo en algunos casos responsablemente valorados; evitando por lo tanto, agrego, lanzarse a una histérica y terrorista campaña por su completa legalización... Aquí está de por medio la vida humana".

    Las razones por las cuales al poder del consumo le interesa lo arriba
    expuesto, pueden encontrarse conceptualizadas en el último libro de Santiago Alba Rico “Capitalismo y nihilismo” -Akal, 2007-. O así lo creo.

    3. Pese a esto, me produce cierta alergia la posición de Pablo y de otros
    criticos de izquierda respecto a la “unanimidad proabortista”. En parte, porque creo que dejan de reconocer algo importante, y es que, aun ponderando todo lo ponderable en tercera persona, la última palabra debe tenerla la madre, sin que haya ley o valor social que pueda inmiscuirse: la existencia del niño debe depender del proyecto de cuidarlo, no de una acumulación de células que, chispazo a chispazo, den lugar a una conciencia o a un alma o a como lo queramos llamar. En mayor parte, porque acaban depositando (por acción u omisión) la solución en la existencia de una ley que invade la autonomía de las personas, y como partidario de las ideas anarquistas creo que cada quien debe buscar la solución en otra parte -y espero que cada quien la pueda encontrar con más éxito que yo-.

    Responde este comentario

    • Una opinión disidente sobre el aborto

      17 de febrero de 2008 14:06, por Pablo

      Hola Crates.

      Gracias por tu valioso y rico comentario. Especialmente lo que comentas en el punto 2 me parece de gran brillantez y la cita de Passolini, de quien desconocía que pensase así, me parece excelsa.

      Comprendo lo que dices con lo de la alergia. Pero la verdad es que yo no me refería a imponer nada a nadie. El caso es que el aborto es un acto material que considero que tiene fuertes implicaciones éticas e ideológicas. Con este artículo, sólo pretendía compartir los propios principios ideológicos y éticos desde los que valoro este acto material. Y ello, debido a la precariedad de mi fundamentación, desde el respeto a las creencias y valores ajenos.

      Lo que pasa es que además he aprovechado para criticar lo que considero una negación irresponsable cuando no interesada de las dimensiones éticas e ideológicas previas de la cuestión que aprecio en ciertos ámbitos.

      Salut.

      Responder este mensaje

      • Una opinión disidente sobre el aborto

        17 de febrero de 2008 23:23, por Paco Muñoz

        Begoña Zabala González Comisión por el derecho al aborto
        Nosotras decidimos

        ¿Qué es lo que hace que este derecho, parcialmente reconocido, no se aplique, o se aplique mal, o incluso se convierta en un elemento de criminalización?

        Desde que se aprobó la despenalización parcial del aborto, hace más de 22 años, se puede decir que este reducido derecho se ha ido mermando en su realidad y negando en su aplicación. Podemos ver cómo las personas que tratan de ejercerlo son cada vez más criminalizadas y culpabilizadas por un poder judicial y policial que mira con sospecha creciente a quien ejerce este derecho o posibilita su ejercicio.

        Si, además, estamos hablando de Nafarroa, vemos que de forma pertinaz y contumaz el Gobierno de UPN impide la práctica de la interrupción voluntaria del embarazo (IVE) en los centros sanitarios públicos. Aún más, conseguir la información necesaria y los certificados acreditativos para la intervención en otras comunidades es un tortuoso camino que, ante su dificultad, se evita, acudiendo al más cómodo (y caro) atajo de ir directamente a las clínicas privadas.

        Después de haber ejercido tu derecho, normalmente en una clínica privada, (sólo el 2,97% de las IVE se realizan en centros públicos en todo el Estado) te puede ir a buscar la Guardia Civil a tu casa para citarte a declarar (hay más de 2.000 citaciones en Madrid), pueden requisar tu historial médico privado e investigar en él, te pueden imputar por sospecha de no haber cumplido con la legalidad y pueden procesar al personal sanitario que lo ha practicado.

        ¿Qué es lo que hace que este derecho, parcialmente reconocido, no se aplique, o se aplique mal, o incluso se convierta en un elemento de criminalización?

        En primer lugar, la propia ley que aprobó el PSOE partió de una premisa inaceptable para su eficaz reconocimiento, pues pone en el universo delictual la práctica de la IVE. Esto es, determinar que el aborto es un delito, y no un derecho -salvo en los tres supuestos específicos- es funcionar con un imaginario equivocado, que culpabiliza a las mujeres. Además, las pone en el punto de mira de la policía, los jueces y los grupos de la ultraderecha que no nos dejan decidir.

        En segundo lugar, el camino para su aplicación es lento, inseguro e ineficaz. Hay que tener en cuenta que la intervención tiene que realizarse en unos plazos muy medidos, que no pueden atenerse a las lentas burocracias de algunos centros públicos ni mucho menos a algunas prácticas francamente obstruccionistas.

        En tercer lugar, en la legislación no existe regulación suficiente que garantice de forma eficaz la realización de las IVE en los centros públicos sanitarios, como se ha señalado. Ante esta falta de atención por parte de la sanidad pública no existen procedimientos de apercibimiento, ni sanciones, ni requerimientos, ni forma alguna para que efectivamente se cumpla lo legislado.

        En cuarto lugar, y partiendo de la base de que un embarazo no deseado es un fracaso de plano de una buena práctica de anticoncepción, vemos con incredulidad cómo las políticas de educación sexual cada vez son más reducidas; los currículos en la enseñanza no recogen para nada ningún aspecto en este sentido; los centros de atención a jóvenes y mujeres se medicalizan de forma exagerada y hacen desaparecer sus programas formativos y de prevención.

        En quinto lugar, los recursos de tipo educativo y sanitario están muy alejados de los sectores más sensibles a la precariedad. Las últimas encuestas muestran el creciente número de abortos en las mujeres jóvenes e inmigrantes. Son las que más difícil acceso tienen a los medios de anticoncepción, de la píldora del día de después o de emergencia y de la interrupción voluntaria del embarazo.

        Estas razones señaladas, más la situación política que estamos viviendo de ofensiva ideológica de la derecha y la Iglesia y la connivencia del PSOE posibilitan la situación actual.

        Frente a ella, el movimiento feminista organizado ha decidido salir a la calle a reclamar nuestros derechos. Exigimos la despenalización total del aborto y la posibilidad real de su realización dentro de la sanidad pública. Retomando nuestras reivindicaciones, seguimos diciendo «nosotras parimos, nosotras decidimos», «el aborto es un derecho, no un delito».

        Ver en línea : Nosotras decidimos

        Responder este mensaje

      • Una opinión disidente sobre el aborto

        20 de febrero de 2008 18:32, por Crates

        Pues sí, Pablo, ya sé que no pretendes imponer nada a nadie. Ocurre que los que "nos oponemos", "cuestionamos moralmente", etc, el aborto en nombre de una sociedad en la que nadie necesitará abortar, también resulta que nos vamos por las ramas de los futuros utópicos mientras el personal se encuentra sometida al tiempo real de la legislación actual, que sí es impositiva, y además, no es impositiva sólo en términos morales -resplandeciente estadística del último "viejo topo": 97% de abortos en clínicas privadas, 3% en la sanidad pública-.

        Una cosa es no querer convertir a las mujeres en "una especie de incubadoras" y otra -más dificil en una sociedad tan patriarcalista como ésta-, impedir que esto sea así en la práctica, impedir que no acabe actuando el acoso para perpetuar ese papel.

        En fin, que a veces parece irresponsable ser responsable -y no contribuye nada al meollo de la cuestión, que es precisamente el que la maternidad sea RESPONSABLE-.

        Responder este mensaje

        • Una opinión disidente sobre el aborto

          21 de febrero de 2008 23:11, por Pablo

          El caso es que más arriba me desmarcaba de esas inercias y represiones, y me declaraba partidario incluso de significarme y actuar por la despenalización (legal, moral... como se desee) del aborto y las personas que lo practican, si tal cosa se pudiera hacer sin hacer bandera del aborto como tal, y superando de alguna manera los activismos seguidistas, irracionales, acríticos, simplistas, dogmáticos...

          Harina de otro costal es lo que comentas de hasta qué punto el Sistema juega con el aborto dentro del pack del patrón de sexualidad consumista que vende como negocio y como parte del "panen et circenses".

          Responder este mensaje

  • NADA POR ENCIMA DEL SER HUMANO

    18 de febrero de 2008 23:44, por Neo

    Opino que:
    1- Es un tema que debe decidir cada mujer. Creo que los varones debemos estar con respeto, al margen de esta decisión.
    2- Creo que vida hay en todo momento, en el ovulo, en el espermatozoide, en el gameto resultante. Pero creo que VIDA HUMANA es, mas tarde, cuando ya es un ser social, con su historia, con su intencionalidad.
    3-Respeto la libertad de creer que es humano antes aunque no lo comparto. Pero no creo se deba imponer la creencia de uno al otro ni viceversa. Si creo que debe existir la libertad de que cada mujer decida sobre su presente y su futuro.
    La "Derecha" DICE unas cosas, luego HACE otras cosas. La "Izquierda" al menos no es tan hipocrita y tan mal intencionada, ni en general impone en este tema del aborto.
    NADA POR ENCIMA DEL SER HUMANO, ni la fe, ni la creencia, ni la Ley, ni la Religión y mucho menos, en este caso la opinión de los varones.

    Responde este comentario

  • Una opinión disidente sobre el aborto

    7 de junio de 2009 09:01, por Crates

    A falta de que Susana me devuelva el ejemplar que le presté en su día, me vale la edición digitalizada de los Escritos corsarios de Pasolini que la agrupación local del PCE de Jaén ha colgado en su excelente blog; ahí podéis encontrar la traducción castellana de los escritos de Pasolini contra el aborto -y otros de gran importancia, como los dedicados a la "revolución antropológica" en Italia o al "fascismo de los antifascistas"-. Dicen los que saben que esta traducción de la editorial Planeta no es buena, pero salvo error por mi parte es la única. Enlace abajo y aquí una cita.

    Estoy traumatizado con la legalización del aborto porque, como muchos, la considero como una legalización del homicidio. En sueños, y en el comportamiento de todos los días -como les pasa a todos los hombres- vivo mi feliz inmersión en las aguas maternas: sé que existía alli...

    ¿Por qué no considero "reales" los principios en que... en general los progresistas (de forma conformista) fundamentan su lucha para la legalización del aborto?

    Por toda una serie caótica, tumultosa y emocionante de razones... El aborto legalizado... haría aún más fácil el coito -la cópula heterosexual-, que ya no tendría casi prácticamente obstáculos. Pero esta libertad del coito en la "pareja"... ¿por quién ha sido tácitamente buscada, tácitamente promulgada y tácitamente introducida, ya de forma irreversible, en las costumbres? Por el poder de consumo, por el nuevo fascismo que se ha apoderado de las existencias de libertad... y que incorporándoselas las ha vuelto inútiles, ha cambiado su naturaleza.
    Hoy, la libertad sexual de la mayoría es en realidad una convención, una obligación, un deber social, un anhelo social, una característica irrenunciable de la calidad de vida del consumidor. En resumidas cuentas, la falsa liberación del bienestar ha creado una situación igual y quizá más insana que en tiempos de la pobreza. De lo que deriva: primero, el resultado de una libertad sexual "regalada" por el poder ha sido el de una auténtica y general neurosis. La facilidad ha creado la obsesión: porque es una facilidad inducida e impuesta, que deriva del hecho de que la tolerancia del poder contempla sólo la exigencia sexual expresada por el conformismo de la mayoría... La pareja ha acabado siendo una condición paroximal en lugar de convertirse en signo de libertad y felicidad...

    ... No se pueden ver las señales de una condición social y política en el aborto (o en el nacimiento de nuevos hijos) sin ver las mismas señales también en lo que lo precede inmediatamente o más bien "en su causa", es decir en el coito.

    ... El contexto en que hay que considerar el problema del aborto es mucho más amplio y va mucho más alla de la ideología de los partidos (que se destruirían a sí mismos si lo aceptasen, ver Breviario di ecologia de Alfredo Todisco). El contexto en el que hay que integrar el aborto es precisamente el ecológico: la tragedia demográfica es la que, en un horizonte ecológico, se presenta como la más grave amenaza para la supervivencia de la humanidad... Los convencionalismos y los periodistas imbéciles siguen enterneciéndose con la ’parejita’ -como abominablemente la llaman-, sin darse cuenta de que se trata de un pequeño pacto criminal... La razón de todas las cosas terribles que digo está clara: tiempo atrás la "especie" tenía que luchar para sobrevivir, los nacimientos "tenían" que ser superiores a las muertes. Hoy, al contrario, si la "especie" quiere sobrevivir, tiene que arreglarselas para que los nacimientos no superen las muertes. Así pues, antes todo hijo que nacie era bendito por ser garantía de vida; por el contrario, todo hijo que nace hoy es una contribución a la autodestrucción de la humanidad y por lo tanto es maldito.
    ... un nuevo poder falsamente tolerante... ha relanzado a gran escala a la pareja, otorgándole todos los privilegios y derechos por su conformismo. Pero a dicho poder no le interesa una pareja creadora de prole (proletaria) sino una pareja consumidora (pequeñoburguesa)... No me consta que los abortistas, en relación con el problema del aborto, hayan puesto en discusión todo esto. Más bien me consta que ellos, en relación con el aborto, hayan callado sobre el coito y que acepten... con un silencio diplomático y por tanto culpable... su total institucionalidad... inamovible y "natural".

    ... Tanta ofensiva naturalidad hace al coito tan ontológico que lo anula. Parece como su la mujer se encontrase encinta tal como si hubiera bebido un vaso de agua. Ese vaso de agua es la cosa más sencilla del mundo para el que lo tiene, pero para el que esté sólo en medio de un desierto, ese vaso de agua lo es todo, y lo ofenden los que le restan importancia.

    Los extremistas a ultranza del aborto... hablan del aborto como refiriéndose a una tragedia femenina, en la que la mujer está sóla con su terrible problema, como si en ese momento el mundo la ubiera abandonado. Comprendo. Pero podría añadirse que cuando la mujer estaba en la cama no estaba sola...

    Para el varón el aborto ha adquirido un significado simbólico de liberación... Viene a ser un bellísimo y gratificante regalo... De ahí todo ese odio contra el que recuerde que un embarazo no deseado puede ser, si no culpable, al menos culposo. Y aunque en la práctica sea aconsejable con razón despenalizar el aborto, no por ello deja de ser el aborto una culpa para la conciencia.

    ¿Qué permite la sociedad tolerante? Permite la proliferación de la pareja heterosexual... en función del hedonismo consumista... lo que acentúa hasta el límite extremo el momento social del coito. Imponiendo además su obligación: el que no está emparejado no es un hombre moderno... Impone también una precocidad neurotizante. Niños y niñas apenas en la pubertad... tienen una experiencia del sexo que les quita toda tensión en el mismo campo sexual y toda capacidad, en los otros campos, de sublimación.
    ... El poder ya no es clérico-fascista, ya no es represivo. Ya no podemos usar contra él los argumentos -que tanto nos habíamos acostumbrado y hasta casi encariñado- que tanto habíamos empleado tanto contra el poder clérico-fascista como contra el poder represivo... El nuevo poder consumista... se ha valido de nuestras desmitificaciones para liberarse de un pasado que con todas sus atroces e idiotas consagraciones ya no le servia.
    Pero como compensación, este nuevo poder ha llevado a su extremo límite lo único que le puede ser sagrado: el consumo sagrado como rito, y, naturalmente, la mercancia como fetiche. Nada lo obstaculiza. El nuevo poder ya no tiene ningún interés, o necesidad, de enmascarar con religiones, ideales y otras cosas parecidas lo que Marx había desenmascarado.

    Como pollitos de criadero, los italianos han absorbido en seguida la nueva ideología irreligiosa y antisentimental del poder: tal es la fuerza de atracción y de convicción de la nueva calidad de vida que promete el poder... Como pollitos de criadero, los italianos han aceptado por ende el nuevo carácter sagrado de la mercancia y de su consumo... En este contexto nuestros viejos argumentos... le hacen el juego al poder. Decir que la vida no es sagrada, y que el sentimiento es estúpido, es hacerles un inmenso favor a los productores. Es como llover sobre mojado.

    Ver en línea : "Escritos corsarios", en la web del PCE de Jaén

    Responde este comentario