Quede claro que el motivo de publicar esta información en esta web no responde a una cruzada para mejorar el trato que el ejército da a las mujeres soldado. Dado que consideramos al ejército, de arriba a abajo, como una institución nociva y prescindible creemos que no se debe invertir ni un solo esfuerzo en mejorarlo y sí muchos en abolirlo.
La publicación, pues, obedece a que es una ocasión más para denunciar las numerosas incongruencias de esta institución que trata de hacerse pasar por moderna y democrática. En realidad consideramos que esta mujer a la que no se le prorroga su relación laboral con el ejército sale beneficiada, aunque ella posiblemente no opine igual. Desde aquí le deseamos suerte en su nueva vida civil. Nota de Tortuga.
MÓNICA ROS VALENCIA
«No existe una situación comparable en la que a un hombre le denieguen la ampliación de compromiso por el hecho de no poder hacer una pruebas físicas a causa de dos abortos y una gestación de alto riesgo». Este es uno de los argumentos que consta en la denuncia presentada por una mujer (G.R.C.) contra el Ministerio de Defensa por expulsarla del Ejército al negarle su «ampliación del compromiso», es decir, su plaza en las Fuerzas Armadas como soldado militar de empleo, en Valencia. Y es que superar las Pruebas de Evaluación Física (PAEF) es uno de los tres requisitos indispensables para la renovación del compromiso militar, y la joven no las realizó durante dos años —2007 y 2008— al sufrir «dos abortos con legrado y un embarazo de alto riesgo» que le «impedía la realización de esfuerzos físicos», tal y como acreditó la mujer con sus correspondientes informes médicos.
La Junta de Evaluación Eventual calificó a la mujer como «no idónea» para permanecer en las Fuerzas Armadas por haber «permanecido de baja en diversas ocasiones y por no reunir las condiciones físicas precisas». La denuncia recoge informes posteriores donde se especifica que, entre los dos abortos y el embarazo, la afectada «permaneció tres meses y 22 días de baja, en dos ausencias». «Su calificación global es de 9 y no ha sido calificada negativamente en ninguno de los conceptos de su IPEC», continúa el informe detallado.
Para el abogado valenciano Francisco Hernández, la Administración ha actuado contra G.R.C. de manera «arbitraria» porque «no se justifica de ninguna manera que el motivo de no idoneidad sea una baja por maternidad y que ésta sea la causa por la que no ha pasado las PAEF´s. La arbitrariedad arranca de una discriminación directa e indirecta a consecuencia de su derecho a ser madre de la recurrente, sufriendo una discriminación clara y evidente con relación a otras personas de distinto sexo que nunca tendrán bajas médicas ocasionadas por abortos o gestaciones de alto riesgo para el feto».
Madre y mujer trabajadora
Es más, la denuncia plantea que la maternidad «no es una enfermedad», sino actuaciones por las que debe pasar una mujer trabajadora «por el simple hecho de ser mujer, y madre y que, en modo alguno, puede servir de justificación para no ampliar el compromiso a la recurrente pues ello supondría incumplir las más elementales leyes y disposiciones normativas aprobadas para la plena integración de la mujer en las FAS o para la integración de la vida familiar y laboral».
El texto, sin embargo, recalca que, si bien es cierto que la aptitud física faculta a la Administración para denegar si alguien continúa o no en el ejército, se ha de tener en cuenta que «el principio de igualdad de trato entre mujeres y hombres supone la ausencia de toda discriminación por razón de sexo y especialmente, las derivadas de la maternidad» y que G.R.C «cumple todos y cada uno de los requisitos para ampliar su compromiso con las Fuerzas Armadas». La mujer, hoy, es madre.
No se renovó el contrato a la embarazada por no acudir a varias pruebas físicas
La normativa obliga a superar todos los años unas pruebas físicas, y en caso de no poder hacerlas, solicitar su aplazamiento
EFE/ informacion.es
El Ministerio de Defensa ha negado haber expulsado del Ejército a una militar del Regimiento de Transmisiones de la Base de Marines (Valencia) cuando estaba embarazada y ha aclarado que no ha sido renovado su contrato al no pasar las pruebas físicas obligatorias.
El departamento de Carme Chacón ha informado a EFE de que la ex militar Gloria R.G. no se ha presentado desde 2005 a las pruebas físicas obligatorias, y que tampoco desde esa fecha ha solicitado aplazarlas debido a su estado, por lo que se ha decidido no renovar su contrato.
La normativa obliga a los militares a presentarse y superar todos los años unas pruebas físicas, y en caso de no poder hacerlo, solicitar su aplazamiento.
El abogado de Gloria R.G. Francisco Hernández Sánchez, ha explicado hoy que pese a que llevaba tres años en el cuerpo y tenía una calificación de 9, en febrero de 2009 la expulsaron de las Fuerzas Armadas por no haberse presentado a las Pruebas de Evaluación Física durante dos años consecutivos.
Según el letrado, la mujer no pudo presentarse a dichas pruebas, cuya superación es un requisito indispensable para renovar el compromiso militar, porque tenía un embarazo de alto riesgo que le impedía, por prescripción médica, realizar ejercicios violentos.
En su demanda, la ex militar pide que se le reincorpore en el Ejército y que se le indemnice con los salarios que ha dejado de percibir desde su expulsión.
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