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Un ex miembro de ETA pide perdón a la familia de una de sus víctimas y ésta se lo niega

Martes.1ro de marzo de 2011 1120 visitas - 1 comentario(s)
Manuel Broseta: “No tenemos la obligación de perdonar al asesino de mi padre” #TITRE


Dice el artículo de Levante:

“Para Manuel, Txelis, o cualquier otro terrorista arrepentido "debe reconocer su error, trabajar por la sociedad hasta que se demuestre su voluntad de convivir en paz y cumplir de manera íntegra la pena impuesta por el delito cometido, sin excepciones. No vale otra solución.”

Aunque es un planteamiento que tiene lógica, y es comprensible debido a la situación emocional de quien lo pronuncia, desde luego deberíamos empezar a decir que estos posicionamientos no son idóneos y no han de defenderse públicamente como los únicos posibles. Lo propio del ser humano y realmente lo más optimo desde el punto de vista práctico no es la venganza por la venganza, sino reparar los daños en la medida que se pueda, realizar una prevención para evitar que vuelvan a producirse y tratar de recuperar plenamente a la sociedad a todas las personas implicadas. La actitud humana civilizada y noble es la de saber perdonar. Y si no hay fuerzas suficientes para hacerlo, al menos evitar el seguir vengándose. Y este es el mensaje que debería preponderar en medios de comunicación en lugar de los que se escuchan, si es que realmente aspiramos a una sociedad con más categoría moral y ética. Nota de Tortuga.



Manuel Broseta responde que es una "coacción moral y social" que el etarra Txelis quiera disculparse

Levante-EMV

NEUS GÓMEZ. VALENCIA

El etarra que ordenó el asesinato del profesor Manuel Broseta, José Luis Álvarez Santacristina, Txelis, ahora disidente, ha hecho saber a la Audiencia Nacional su voluntad de encontrarse con los familiares de su víctima para pedirles perdón a la cara. La familia no le perdona "no queremos verle, primero que cumpla su condena íntegra y que demuestre que su arrepentimiento es sincero. No tenemos la obligación de perdonar al asesino de mi padre", responde el hijo de Broseta, Manuel.

La reinserción de los etarras ahora exige, según la nueva reforma del Código Penal efectuada en 2003, requisitos concretos para poder acogerse a beneficios penitenciarios, como el hecho de pedir perdón a las víctimas, condenar el terrorismo y arrepentirse públicamente del pasado al reconocer que los asesinatos nunca debieron producirse. Y en ello está Txelis.

El antiguo ideólogo de ETA ya ha cumplido con todas las exigencias legales. Ha condenado públicamente la violencia y ha pedido perdón por escrito. Ahora, está dispuesto a encontrarse con los familiares para hacerlo en persona. Sin embargo, según reconoce el hijo del profesor, "ha tenido 19 años para pedirlo, y nunca lo ha hecho. Basta una mejora penitenciaria para que lo pida, no parece sincero, a cambio obtiene un beneficio", argumenta.

Para la familia, el hecho de que ahora los terroristas que han renegado de su pasado deban recibir el perdón -porque lo piden- por parte de los familiares de sus víctimas supone "una coacción moral y social", sostiene Manuel. "Ordenó un asesinato, debe cumplir su pena y la familia debe quedarse al margen porque no tenemos que perdonarle, no tenemos que tener la carga moral de ser los malos para la sociedad o que se nos reproche el rencor. Las familias de las víctimas no deben entrar en esa trampa".

En opinión de Manuel, esta nueva situación que se produce al situarlos en el lugar de tener que encontrarse con el "verdugo" es un atajo. "Nos enfrenta a las víctimas y no queremos que la sociedad nos margine por no querer formar parte de una fórmula que alivia la situación penitenciaria de una persona que ha arrebatado una vida y ha causado mucho dolor y sufrimiento. Estamos en la libertad de guardar silencio, en la situación moral de quedarnos al margen y no tomar parte en la justicia. No queremos estar bajo un foco social ni moral que nos considere peores por no querer pronunciarnos, ni verlos, ni recibir unas disculpas que, hasta ahora, nunca en todo este tiempo se nos han hecho llegar".

Para Manuel, Txelis, o cualquier otro terrorista arrepentido "debe reconocer su error, trabajar por la sociedad hasta que se demuestre su voluntad de convivir en paz y cumplir de manera íntegra la pena impuesta por el delito cometido, sin excepciones. No vale otra solución".
De hecho, Manuel llega a considerar "un circo poco democrático" esta situación. Broseta, se reafirma, "hay un peligro muy importante de que se produzca una coacción moral a las víctimas del terrorismo, es decir, que las víctimas nos sintamos en la obligación de dar el perdón a los asesinos como una manera de facilitar algún tipo de proceso".

El caso de la familia del profesor manuel Broseta no es aislado. Es difícil que las familias lleguen a encontrarse con aquel que les arrebató a su padre, a su hermano o a su madre. A todos ellos, el arrepentimiento que ahora se manifiesta, después de tantos años, se les hace extraño.


Ver en cambio estos otros ejemplos:

"Ver que el hombre que mató a mi padre está arrepentido me ayuda"
El hijo de una víctima de asesinato participa en un proceso de mediación penal con el condenado por el crimen .

"He transformado mi dolor en pasión por la paz y así he ampliado mi humanidad".
Entrevista con Jo Berry, hija de una víctima del IRA, y Pat Magee, militante del IRA

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