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Receta de "Rollicos de costra"

Domingo.24 de abril de 2011 1604 visitas Sin comentarios
Los domingos, más dulces con Tortuga #TITRE

Nueva receta del libro "Repostería Tradicional de Aspe. Una mirada hacia la cultura de lo dulce", de Fernando Davó Uríos, publicado por entregas dominicales en la web de Tortuga.

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Ingredientes:

- 2 vasos de aceite de oliva/girasol mezclado.
- 1 vaso de aguardiente (anís seco).
- 1 vaso de azúcar.
- Harina de trigo. La cantidad que admita la masa (se irá observando durante el proceso de elaboración).
- 1 huevo para bañar.

Utensilios:

- Llanda metálica.
- Lebrillo pequeño de barro

Elaboración:

1- Mezclar aceite, anís y azúcar en un lebrillo pequeño y remover mezclándolo bien con la ayuda de una cuchara de madera.

2- Ir añadiendo harina poco a poco y continuar mezclando bien.
Se puede hacer directamente con la mano si se prefiere, y así notar mejor la textura que va adquiriendo la masa, para determinar el punto justo en que no es necesario añadir más harina. Éste se encuentra cuando la masa deje de estar correosa y sin deshacerse, se mantenga firme al coger un trozo y estirarlo dándole la vuelta para formar un rollo.
El aspecto y textura sin embargo, debe ser ligeramente aceitoso. Si nos pasamos con la harina, perderá ese aspecto mostrando una tonalidad mate y un tacto seco.

Nota: Para la medida de ingredientes que hemos utilizado, entrará entre 300 y 350 gramos de harina aproximadamente.

3- Cuando la masa esté lista, preparar una llanda metálica ligeramente untada de aceite.

4- Batir el huevo en un plato y verter un poco de azúcar en otro plato.

5- Coger un trozo pequeño de masa, de tamaño más pequeño que una pelota de ping pong. Amasar entre las manos estirándola ligeramente para luego doblarla y uniendo los extremos formar un rollo pequeño, de unos cinco centímetros de diámetro.

6- A continuación mojar una cara del rollo en el huevo y esa misma cara impregnarla de azúcar. Depositar en la llanda con la cara impregnada hacia arriba.

La mejor manera de hacerlo es introduciendo dos dedos por el agujero del rollo, y así proceder a impregnar en un plato y seguidamente en el otro.

7- Introducir la llanda en el horno y hornear a fuego medio o flojo. Estarán listos en una media hora aproximadamente.

Una vez fríos estarán listos para ser consumidos. En cuanto los probemos entenderemos por qué el nombre de rollicos “de costra”. Mejor consumirlos pronto porque, aunque aguantan muchísimo tiempo sin estropearse, con el paso de los días van perdiendo su textura crujiente y aunque el sabor apenas se ve alterado, ….ya no es lo mismo.

A pesar de la importante cantidad de anís que lleva, el sabor resulta muy ligero. Ese aroma y sabor anisado lo convierte en un dulce exquisito y perfecto para acompañar el café o el té a modo de pastas. Imposible comer sólo uno.





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