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Receta de "Almendraos"

Domingo.23 de enero de 2011 1363 visitas Sin comentarios
Los domingos más dulces, con Tortuga #TITRE

Nueva receta del libro "Repostería Tradicional de Aspe. Una mirada hacia la cultura de lo dulce", de Fernando Davó Uríos, publicado por entregas dominicales en la web de Tortuga.

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Ingredientes:

- ½ kg. de harina de almendra.
- 1/4 kg de azúcar.
- 2-3 huevos medianos.

Utensilios:

- Llanda metálica.
- Molinillo para almendra.
- Lebrillo pequeño de barro.

Elaboración:

Antes de nada moler la almendra con piel para dejarla preparada. Un molinillo manual de toda la vida resulta bastante práctico y sencillo, no consume energía eléctrica, ejercita el brazo y sólo se tardan unos minutos. Además, es la manera tradicional de moler la almendra. Una vez molida, revisar la harina obtenida para retirar los trozos que hayan quedado grandes.

1- En un lebrillo pequeño echar dos huevos y deshacer con la mano.

2- Añadir el azúcar y mezclar bien. A continuación añadir poco a poco la almendra molida, removiendo sin parar y mezclando hasta que una bien y forme una masa compacta.

3- Amasar con firmeza ya que la masa estará cada vez más consistente. Si se encuentra demasiado dura, se podrá echar un tercer huevo entero o sólo un poco hasta alcanzar la consistencia adecuada; para ello se puede batir el huevo aparte e ir añadiendo poco a poco lo que se necesite.

La masa obtenida es tan irregular, que saber cuando tiene la consistencia adecuada no resulta nada fácil. La experiencia será en este caso la mejor aliada y consejera.

Si la masa está blanda quedará chafada al hornear y se parecerá más a una tortita que a un almendrado. Si se pasa de dura, el almendrado quedará demasiado duro al hornear y, aunque el sabor no se vea alterado, la textura no será del todo “auténtica”. Habrá perdido la finura y no tendrá el mismo paladar, si bien aquí entra en juego el gusto de cada persona, ya que hay a quien le gustan más tostaditos y a quien más blandos. De cualquier manera, un punto intermedio que resalte suavemente la dureza por fuera, mientras por dentro se mantiene ligeramente blando, será el más adecuado.

Añadir a la masa un poco de canela es opcional. En pequeña cantidad y sin pasarse, aportará un puntito de sabor que le dará un toque peculiar.

4- Con la masa en su punto, ir cogiendo pequeños pegotitos irregulares y depositar sin arreglar sobre la llanda ligeramente aceitada. No cambiarán de forma ni crecerán al hornear, por lo que no hay problema de que se peguen unos a otros si están demasiado juntos.

5- Si no se ha añadido canela a la masa, ahora es el momento de echarles una pizca por encima a cada uno.

6- Hornear a fuego medio. Cuando por fuera estén ligeramente duros, es probable que ya estén horneados del todo. Se puede sacar uno y abrirlo para comprobar que no está crudo por dentro. En este caso será normal encontrarnos la masa demasiado blanda, probablemente esté bien, ya que al enfriar endurecerá un poco.

Y con esto estarán listos ya para degustar. El almendrado es un dulce por excelencia muy apreciado por casi todo el mundo y tradicional de las fiestas navideñas.





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