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¿Puede la filosofía de la noviolencia instrumentalizarse para ocultar luchas violentas, armadas y fascistas en Venezuela?

Jueves.15 de junio de 2017 458 visitas - 3 comentario(s)
Comunicado de la Red Feminista Antimilitarista, desde Medellín. #TITRE

COMUNICADO PÚBLICO

¿PUEDE LA FILOSOFÍA DE LA NOVIOLENCIA INSTRUMENTALIZARSE PARA OCULTAR LUCHAS VIOLENTAS, ARMADAS Y FASCISTAS EN VENEZUELA?

La Red feminista Antimilitarista ha recibido a través de la Internacional de Resistentes a la Guerra –IRG- un comunicado de la Red Latinoamericana y del Caribe – RAMALC- con relación a la “situación de represión que ejerce el Estado Bolivariano de Venezuela contra los opositores al gobierno de Nicolás Maduro”. Como organización que ha cimentado su accionar político por más de 20 años en la filosofía de la noviolencia tenemos muchos interrogantes sobre este y otros comunicados que han circulado en los últimos días, en los que colectividades como la IRG y la RAMALC han asumido una posición política bastante parcializada y aún más grave, matizada con relación al ejercicio de la violencia en Venezuela. Tal vez éste sea el resultado de la ausencia absoluta de debates contextualizados a los cambios que desde 1999 comenzaron a gestarse en América Latina y a la mirada simplista, eurocentrada y universalista con la que algunos participantes de la IRG en América Latina leen los procesos de giro anti-neoliberal que se dieron en nuestros territorios.

Nosotras, como organización antimilitarista que hizo parte de la IRG planteamos hace más de tres años debates concretos al colectivo en torno a la necesidad de construir propuestas antimilitaristas situadas en las experiencias históricas y territoriales que vivimos, sin embargo, la respuesta en aquella época fue que éramos “muy marxistas y feministas”, lo cual, para estos antimilitaristas nos desautorizaba para dar un debate coherente con una noviolencia que se alimenta de lo construido en Europa e invisibiliza los debates dados en el “sur global”, una noviolencia eurocéntrica, moderna, patriarcal, racista y profundamente clasista.

A través de este comunicado denunciamos la existencia de un antimilitarismo ideológicamente colonial, que cuestiona la “violencia actual del gobierno de Venezuela” pero ha guardado silencio absoluto ante otros hechos ocurridos en este territorio, entre otros: la violencia estructural que se vive a causa de la acumulación capitalista, las muertes del 2013 y el 2014, la declaración por parte de Estados Unidos de Venezuela como amenaza inusual y extraordinaria. Queremos hacer pública nuestra postura que evidencia el colonialismo presente en propuestas que se reivindican desde un antimilitarismo y una noviolencia que le suman a la hegemonía:

1. Las acciones noviolentas nunca han estado caracterizadas por promover el odio, en esa medida se nos hace aberrante el desprecio que manifiestan estos sectores antimilitaristas por el “pueblo chavista", más aún en medio de una coyuntura en la que esta polarización genera el fortalecimiento del fascismo social, que ya se ha manifestado con actos públicos de linchamiento.

2. Dice mucho de su contenido político y aspiraciones transformadoras un antimilitarismo que denuncia la violencia del Estado venezolano, al mismo tiempo, que en sus difusos discursos pugna por una democracia liberal exigiendo libertad ¿Qué es lo que exigen? ¿libertad de qué? ¿De consumo y por tanto de libre mercado?, ¿Acaso se han preguntado ustedes cual es el contenido ideológico de las pretensiones de la oposición? ¿Acaso es volver a la Venezuela neoliberal, clasista y al servicio de un imperio militarista y causante de las guerras en el mundo a nombre de la libertad y la democracia?

3. Si el antimilitarismo de la IRG y de la RAMALC se sustenta de bases anarquistas del siglo XX, ¿cómo apoyar una oposición que además de armada, es capitalista y fascista?

4. ¿Cómo entender el silencio cómplice que asumen la IRG y RAMALC en sus comunicados, frente a la violencia ejercida por la oposición sobre hospitales, centros educativos, contra gente que lleva una camisa roja, contra el asesinato de mujeres populares por ser parte de la propuesta chavista? ¿Cómo interpretar a un antimilitarista que oculta las cifras de muerte de una oposición que decide utilizar la violencia en nombre de la “noviolencia”?

Nosotras recordamos muy bien que nuestro ejercicio de denuncia en el contexto más grave de posicionamiento del fascismo en Colombia 2002-2010 donde la IRG nos apoyó incondicionalmente, jamás hicimos un comunicado que silenciará los asesinatos por parte de guerrillas o el reclutamiento forzado aunque ideológicamente compartiéramos postulados políticos como la reforma agraria, la denuncia a la concentración de la riqueza y las privatizaciones, nunca dejamos de decir: “a la basura el militarismo legal e ilegal” o “ningún ejército o grupo armado defiende la paz.” ¿Cómo es posible un antimilitarismo que por pragmático que parezca se haga al lado de una ideología contraria a sus propios principios?

5. ¿Cómo la RAMALC, siendo una red latinoamericana no denuncia en su comunicado la existencia en Venezuela de un paramilitarismo exportado desde Colombia, para generar el mismo formato de guerra que en Libia, Irak y Siria? ¿Acaso no es un propósito fundamental del antimilitarismo evitar las guerras? ¿Acaso ustedes creen que ese paramilitarismo está en Venezuela apoyando las propuestas “noviolentas” de los supuestos colectivos antimilitaristas que están en las calles hoy? El silencio se vuelve cómplice frente a hechos de violencia ejercido por grupos dotados logísticamente para generar caos y alentar el odio por razones políticas.

6. Ahora, lo más interesante es ver como un antimilitarismo eurocéntrico que se define universalista y sin adscripción a ideologías políticas de izquierda, muestra en la práctica una opción por la hegemonía política. Por ejemplo, la mayoría de los que marchan pidiendo libertad, conservan sus privilegios económicos y sociales hoy en Venezuela y los reclaman como naturales a su condición de clase privilegiada. Pero como hacer un análisis económico, de clase y racial sobre lo que sucede hoy en Venezuela ¿sería muy marxista pensarlo así? Para estos antimilitaristas ha resultado más cómodo decir que no se apoya a ningún bando y que lo que se denuncia es la represión del estado.

7. En las marchas de la oposición las consignas, los letreros y las arengas, nada tienen que ver con una parte fundante de la noviolencia que plantea no deshumanizar al otro que no es el Estado sino gente humilde chavista, con otras experiencias de vida y otras lecturas del país, pero esto tampoco preocupa a estos antimilitaristas noviolentos. Nos sorprende que a pesar de que la IRG nació como respuesta a un fascismo que llevó a una guerra mundial hoy este colectivo no logre leer que cuando se promueve el odio por un grupo político especifico y aún más grave cuando es en contra de gente humilde de los barrios populares, gente históricamente despojada, puede generarse un genocidio.

En consecuencia declaramos:

La urgente necesidad de construir un movimiento antimilitarista en América Latina y el Caribe, que esté situado en las realidades complejas que vivimos, que proteja nuestro territorio de la invasión imperialista y del neocolonialismo y por tanto que defienda al pueblo chavista venezolano de un posible genocidio político que puede venir si se concretan los objetivos políticos de la oposición.

Hoy más que nunca el antimilitarismo latinoamericano debe estar impregnado de una profunda reflexión de la geopolítica del mundo, de una convicción profunda por defender las clases populares, y optar siempre por defender a quienes históricamente han sido despojados.

Nosotras como feministas antimilitaristas colombianas con memoria y pertenencia de clase, entendemos la importancia vital de poner fin a la guerra, la violencia política y desarmar las luchas populares para dar paso a la creación de alternativas colectivas, creativas, de trabajo y organización. Por eso sin dudar luchamos por la paz en nuestra tierra y no nos dejamos confundir por quienes usan hoy a Venezuela para relativizar la violencia y hacerse eco del corporativismo comunicativo y la agenda política de la oposición pro intervencionista.

Y convocamos:

A las mujeres, las feministas, las disidencias sexuales y de género, los pueblos originarios y afrodescendientes y todos los condenados por el imperialismo guerrerista colonial, a mantener la acción antimilitarista noviolenta en defensa de nuestros cuerpos, territorios y proyectos de vida como pueblo.

A construir un antimilitarismo antipatriarcal, latinoamericano y descolonizado, que comprenda la historia y no relegue la memoria de miles de personas desaparecidas, asesinadas y torturadas en nombre de restablecer la democracia en nuestros suelos. Es hora de hacer ruptura con los privilegios políticos y sus beneficiarios; quienes continúan defendiendo el relato civilizatorio que hoy fracasa en una Europa fragmentada y afectada por la violencia, el racismo, la xenofobia y la corrupción. Es hora ya de poner fin a la dependencia política y la sumisión epistemológica con quienes pretenden seguir enseñándonos desde un club de privilegios qué hacer, qué decir y cómo actuar.

A defender la autodeterminación de Venezuela y de todos los pueblos para decidir sobre su futuro, sin la amenaza de la intervención extranjera y el bloqueo político, mediático y económico.

Medellín, Colombia, Junio de 2017.

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