Administración Enlaces Contacto Sobre Tortuga

Pier Paolo Pasolini al habla

Viernes.13 de abril de 2018 52 visitas Sin comentarios
Un necesario libro que reúne entrevistas y otras intervenciones del lúcido e indómito italiano. #TITRE

Conocido mayormente por su labor de destacado cineasta, el intelectual italiano ( 1922 – 1975) era un hombre cuyo compromiso cívico y social brillaba con carácter intempestivo, y se expresaba en diferentes soportes ( periodismo, crítica artística y política, poesía, novela…y debates sin cuento con quien fuese menester. Bestia negra para la Iglesia, para el PCI al que había pertenecido siendo expulsado a causa de su sexualidad), para los poderes institucionales del Estado y para la opinión pública en general que se mostraba molesta con el comportamiento ajeno al gregarismo ambiente y a las estrictas normas de la sociedad biempensante. Si su vida fue intensa también fue breve a causa de la oscura muerte que le provocó un desalmado – guiado con toda seguridad por manos poderosas- en una oscura noche.

Su deambular agitado por el lado oscuro de la vida queda recogido en los diferentes artículos e intervenciones recogidos en un certero trabajo de recopilación realizado por Antonio Giménez Merino, Josep Torrell y Juan-Ramón Capella, que reúne escritos, entrevistas, y demás , organizados cronológicamente desde 1949 hasta 1975, publicado este mismo año por la editorial Trotta con el título tomado de la última entrevista del director de El Evangelio según san Mateo: « Todos estamos en peligro. Entrevistas e intervenciones». El libro sigue el orden de los acontecimientos y de la vida implicada del propio personaje, cuya presencia agonística es seguida a través de los textos presentados. Desde sus opiniones sobre la resistencia al fascismo, el concilio Vaticano II y los tiempos posteriores de la Iglesia, la cuestión colonial, las movilizaciones de los años 68 y siguientes ( anunciando los venideros años de plomo), las discrepancias surgidas entre el partido comunista italiano y la llamada “ patria del socialismo” , la extensión de los extremismos, la mafia, la creciente corrupción y los problemas medioambientales en los momentos en los que comenzaban a ser tenidos en cuenta. Puede considerarse que la mirada que unifica los diferentes problemas son los relacionados con la problemática de la modernización y sus daños colaterales, laterales y centrales; junto a esto puede observarse igualmente cierto tono de “justificación y aclaración” de sus ideas y posicionamientos como respuesta al continuo ataque y persecución a los que se veía sometido.

La postura del romano ( había nacido en un barrio cercano a la playa de Ostia) seguía la parresia ( el coraje de decir la verdad) propia de los griegos, y así su pensamiento se movía alejado de afiliaciones y doctrinas inflexibles, lo que le permitía expresar sin ambages pensamientos propios que en no pocas ocasiones molestaban sobremanera a los poseedores de la verdad. Esta tendencia a pensar sin barandilla y a la intemperie sobre los temas de la más rabiosa actualidad, practicando la prosa sórdida de la actualidad, que él dijese.

Libertad a la hora de expresarse sobre los más peliagudos y delicados asuntos sin dolerle prendas ante las pedradas que le pudiesen llegar en respuesta; él, como testigo de su tiempo, mantenía, todo hay que decirlo, ciertas huellas de su militancia en las filas del PCI, y de cierta visión del deber ser, o de lo que anteriormente había sido dicha organización. Es decir, que él siempre tomaba postura con los de abajo, él que se comportaba como un flâneur, no por las grandes avenidas, sino por los arrabales, por las afueras de la ciudad, allá en donde vivía la gente de los márgenes – que en guattariano son el corazón o el centro de la sociedad-, los lumpen, los abandonados del sistema… y ese posicionamiento le llevaba suspirar por los tiempos en los que según su opinión, el partido estaba absolutamente unido con el proletariado, estado por el que él no dejaba de mostrar añoranza y esperanza que pudiera recuperarse después de las indudables desviaciones del aparato del partido. Su mirada hacia atrás, a un pasado idealizado y, en consecuencia añorado, atraviesa las páginas del libro , en especial, en los artículos volcados más propiamente en la política.

Imposible dar cuenta de la amplísima variedad de asuntos tratados, que como ya apuntaba con anterioridad tienden a ser enfocados desde una mirada unificadora que se movía entre el polo del desarrollo económico capitalista y sus nefastas consecuencias tanto en lo económico, como en lo político, lo social y lo ecológico con sus reflejos en los medios de (des)información y en los ca´nones culturales convertido en terreno abonado y dominado por el desaforado consumismo impulsado desde los sectores dominantes. Esta situación presentada por sus defensores como la propia de una sociedad del bienestar producía márgenes creciente en los que iban cayendo y malviviendo obreros parados, seres marginales, campesinos empobrecidos, expulsados del paraíso de la sociedad de consumo, lo que iba abriendo una fractura creciente entre quienes podían acceder a los bienes de consumo y quienes no , pero aspiraban a ello, ya que el karaoke dominante era expandido por los poderosos altavoces de los poderes; así quien quería pero no podía se sentía excluido; esta brecha se plasmaba igualmente en las diferencias entre Norte y Sur, y la propuesta suya irrumpe apostando por un diálogo que trate de equilibrar este desfase. Y aquí asoma en su pensamiento una reivindicación de frenar las ansias de poseer, y proponer un decrecimiento que impidiese el viaje hacia el abismo, provocado por las ambiciones productivistas del capital. Su acérrima defensa de los bienes culturales y su mantenimiento ante la creciente desvalorización por el dominio y control de los criterios mercantiles se muestra con fuerza, y en unión con la importancia otorgada a la educación no como proceso de domesticación y de reproducción de las ideas dominantes ( siempre guiadas por los criterios de ganancia y eficacia) sino en la dirección de crear seres autónomos capaces de pensar por sí mismos, y no seres dependientes de cualquier forma de heteronomía impuesta. Diálogos con diferentes escritores y personajes públicos, reflexiones sobre las relaciones entre cristianismo y marxismo, derivas por los pagos del arte y la literatura… y como no podía ser de otro modo, amplias y detalladas explicaciones sobre algunas de sus más destacadas películas.

Un abanico de ideas, un torrente de opiniones, de un hombre que cada vez se sentía más solo y amenazado ( y al final sacrificado)-, que no tratan de casarse con nadie y que desde luego, a favor o en contra, provocan – así fue en su tiempo – debates esenciales sobre la sociedad, su futuro, y ciertos resabios de desesperanzada esperanza de que en el horizonte podía atisbarse cierta luz tenue…luz que desde luego él no pudo llegar a comprobar, al ser asesinado por un joven en aquella fatídica noche del 1 de noviembre de 1975.

Por Iñaki Urdanibia

Fuente: Kaos en la red