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Marcha Mundial de las Mujeres: 17 de octubre

Viernes.8 de octubre de 2010 491 visitas Sin comentarios
Correo Tortuga - Alternativa Antimilitarista MOC Las Palmas #TITRE

Llamado a la acción – 17 de Octubre 2010

En 17 de octubre concluiremos la tercera acción de la Marcha Mundial de las Mujeres.

En 17 de octubre de 2000 concluimos nuestra primera acción internacional con movilizaciones en 40 países.

En 17 de octubre de 2005 fueron organizadas movilizaciones en 35 países y territorios empezando en el Pacífico en dirección este-oeste en 24 horas de solidaridad feminista.

En 2010 invitamos a todas a hacer de este un día de solidaridad à las mujeres que viven en países en conflicto. Estaremos con todas ellas en mente cuando reunirnos en Bukavu, en la Republica Democrática del Congo, pero también en acciones nacionales como en Rimouski, Québec o en Vigo, Galicia para fortalecer nuestras luchas para que todas las mujeres vivan sin violencia y por un mundo de justicia, igualdad, libertad, solidaridad y paz.

Enviamos en anexo el Manifiesto por la Paz y un documento de debate sobre la situación en RDC. Agradecemos a todas las compañeras que han contribuido en la redacción, traducción, y revisión de estos textos.

Esperamos que los grupos participantes y las Coordinaciones Nacionales de la MMM, bien como, movimientos sociales aliados, puedan manifestarse, debatir, sensibilizar la opinión pública por la resolución de los conflictos, contra la impunidad y por la prevención de la violencia hacia las mujeres.

Por favor, envíennos al coreo (communication@marchemondiale.org) informaciones hasta el 14 de octubre sobre que tipo de actividad planean organizar en el 17 de Octubre o en fechas próximas. Pasada la actividad, esperamos que nos envíen fotos e informaciones como numero de participantes, contenidos, breve evaluación, hasta el 24 de Octubre.

En solidaridad feminista,

Secretariado Internacional de la MMM


Manifiesto de las mujeres por la paz

Nosotras, las mujeres que en todo el mundo padecemos con mayor fuerza el crudo realismo de la guerra, que hemos visto avanzar la militarización sobre la vida civil, sobre nuestros territorios y sobre nuestros cuerpos, superando el miedo y el silencio, nos ponemos en marcha, por esos mismos lugares convertidos en campos de batalla, para unir nuevas voces en nombre de la justicia y la paz.

La historia de conflictos armados, genocidios, represión es larga. El lenguaje de la violencia, establecido por el capitalismo y su sistema patriarcal, con el apoyo de transnacionales, contratistas, mercenarios y paramilitares, ha abierto fuego contra nuestras sociedades, instalando guerras, unas noticiadas a diario, otras olvidadas, pero sin diferencias en las secuelas que dejan.

En disímiles regiones nuestros testimonios encuentran puntos comunes. Mujeres y niñas acosadas sexualmente en puestos militares de control; violadas por grupos de hombres armados y, luego, rechazadas por sus comunidades. Mujeres que salen corriendo, bajo un cielo de balas, con sus enseres e hijos al hombro hacia un refugio o un lugar incierto, alejadas de su cultura y su historia, a construir con sus brazos otros amaneceres. Mujeres y niñas convertidas en botín de guerra, en objetivo militar de diferentes grupos armados. Mujeres y niñas atrapadas por la trata, la prostitución o que no retornaron de la lista de los feminicidios.

Nos sobran razones para organizarnos y desafiar la violencia que apunta hacia nosotras, así como los pretextos invocados para justificar los conflictos bélicos como la discriminación étnica, racial o la criminalización de la pobreza y de la resistencia ante la injusticia.

Tenemos la responsabilidad de hacer callar las armas denunciando las argucias del poder para inmovilizarnos a través de discursos falsos sobre la seguridad, las misiones humanitarias y el combate al terrorismo. Mientras tanto, avanza la industria armamentista, la instalación de bases militares, la privatización y destrucción de los recursos naturales.

En la Carta Mundial de Mujeres para la Humanidad declaramos que la paz es mucho más que la ausencia de la guerra, es el cumplimiento y el respeto de todos nuestros derechos como habitantes del planeta. Con esos propósitos, continuamos en marcha, entrelazando nuestras manos con las de todas las mujeres y todos los hombres, movimientos sociales y pueblos del mundo que luchan para erradicar la pobreza y la violencia, y construir una paz duradera.

Somos un movimiento internacional feminista que surge y persiste a través de la acción. Grupos de mujeres y organizaciones de base en varios países dan vida a la Marcha Mundial de Mujeres para denunciar, enfrentar y poner fin a la opresión, explotación y discriminación a las que nos han sometido.

Desde el 8 de marzo de 2010, nuestros pasos se escucharon en 52 países. Decenas de millares de mujeres participaron en movilizaciones nacionales, a partir de cuatro campos de acción: autonomía económica de las mujeres, bien común y servicios públicos, violencia hacia las mujeres, paz y desmilitarización.

Este 17 de octubre de 2010 hemos llegado a Bukavu, provincia de Sud Kivu, República Democrática del Congo, donde los días no dejan de asombrarse ante la violencia sexual, hecho frecuente en la guerra que vive este país. En solidaridad con las mujeres que resisten cotidianamente las consecuencias del conflicto armado, cerramos en esta nación nuestra tercera acción internacional.

En el año 2000, nuestra primera acción internacional como Marcha Mundial de Mujeres, fue una de las iniciativas que impulsó al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, en su Resolución 1325, a reconocer el impacto de la guerra sobre las mujeres y su inclusión en todos los procesos de resolución de conflictos. Sin embargo, muchos gobiernos e instituciones tienen sus brazos cruzados. La impunidad continúa.

Nosotras nos mantenemos en acción. Nuestra solidaridad se extiende a todas las mujeres de cada territorio azotado por la violencia de la guerra y de la pobreza. Nos movilizamos, quebramos el silencio, fortalecemos nuestro compromiso de seguir nuestra marcha unidas por los 5 valores de la Carta Mundial de Mujeres para la Humanidad: la igualdad, la libertad, la justicia, la solidaridad y la paz.

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