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El uso indiscriminado de lámparas de bajo consumo es estúpido: resulta más caro, y es dañino para las personas y para el medio ambiente.

Domingo.20 de julio de 2008 78215 visitas - 35 comentario(s)
Ramón Carratalá Sevila #TITRE

Lo que son las bombillas de bajo consumo

La tecnología de las lámparas de bajo consumo no representa un adelanto novedoso. En realidad no son más que los tubos fosforescentes de toda la vida (también llamados "fluorescentes", "neones", etc.), que se han ido perfeccionando y compactando a lo largo de los años. Pero ahora, desde hace casi 30 años, también se presentan acoplados a un casquillo convencional o a una conexión pin; y los tubos no necesariamente son rectos, sino que pueden ir doblados o enrollados para reducir espacio (lo que también reduce algo su eficiencia para alumbrar).

Aunque existen diversas variedades, dependiendo de la mezcla de gases y de otros materiales que se utilizan, en esencia todos son lo mismo...

Se emplea vapor de mercurio a baja presión dentro de un tubo de vidrio revestido con fósforo. Y al conectar la corriente eléctrica, que depende de una reactancia y un cebador, el vapor de mercurio calentado por unas resistencias hace que el fósforo se ilumine.

La utilización de los fosforescentes de diversos tipos existentes es muy aconsejable, por muy diversos motivos. Pero es igualmente importante comprender que no sirven para todo.

El uso racional y correcto de los fosforescentes ya era una realidad totalmente implantada en el último cuarto del siglo XX. En realidad tal vez hayamos retrocedido algo, debido al estilo lujoso moderno en algunos domicilios, que ha introducido el uso de halógenos superfluos y ha reducido el empleo de los tradicionales "fluorescentes" en las cocinas.

Su perfeccionamiento y compactaje permiten sobre todo una calidad de alumbrado mejor para sus usos tradicionales; y también una incorporación, no demasiado relevante ni revolucionaria a algunos nuevos usos. Pero la moda "pseudo-ecológica" que pretende la implantación de un uso universalizado de este tipo de iluminación no obedece a criterios de racionalidad (y por ello el consumidor doméstico se ha mostrado tan reticente a su utilización; pues, al margen de su precio, y sin necesidad de tener conocimientos científicos, es muy capaz de apreciar al menos que es una luz "desagradable" que le cansa más los ojos).

No todo son ventajas en las lámparas de baja consumo...

> Son bombillas lentas, que no sirven para zonas de paso (pasillos; escaleras; cuartos de aseo; y cualquier lugar, en general, en el que vayamos a permanecer un corto espacio de tiempo), pues su rendimiento óptimo sólo se alcanza tras varios minutos.
Mientras que las incandescentes se encienden y apagan instantáneamente.

> Además, si se encienden y se apagan con frecuencia, se estropean rápidamente.

> Sólo las de muy alta gama, con equipos electrónicos y precios prohibitivos son menos problemáticas en cuanto a velocidad para alcanzar un rendimiento aceptable y al deterioro por encendidos y apagados frecuentes (aunque siguen estando en desventaja con las incandescentes).

> El mecanismo que genera el encendido consume de golpe una cantidad importante de energía eléctrica. Dicho gasto resultará compensado por el bajo consumo que requiere el mantener la iluminación activada. Así que la reducción de consumo energético será inversamente proporcional al número de encendidos y directamente proporcional al tiempo que necesitemos que permanezca encendida la lámpara (aunque esta reducción del consumo final, por el bajo consumo que requiere el mantener la lámpara encendida, se estabiliza tras cierto número de horas de activación ininterrumpida, a partir de las cuales ya no se puede reducir más). Por lo que, un encendido y apagado repetido, para obtener tiempos de iluminación no prolongados suficientemente, harán que este tipo de alumbrado resulte más costoso energéticamente; mientras que resultará rentable para espacios que deben de permanecer continuamente iluminados.
Con las incandescentes, el control del consumo es sencillísimo, pues el encendido y apagado no afecta al consumo (sino sólo la permanencia, que se puede ajustar al mínimo imprescindible).
En cuanto al ahorro potencial para el bolsillo, las personas que se han molestado en hacer experimentos en condiciones reales normales, en el uso doméstico ideal (no en lugares como almacenes u otras instalaciones en que ya se venían utilizando los fosforescentes de forma sistemática; sino en pequeñas oficinas, terrazas, o entornos similares que requieren iluminación continua y que también estaban frecuentemente iluminados por tubos fosforescentes no compactos), afirman que el ahorro económico conseguido con las lámparas compactas de bajo consumo es muy variable -dependiendo de muchos factores- (según algunos, el coste a largo plazo se podría quedar en torno a un 50 % ; pero en cualquier caso, normalmente, nunca se reduciría tanto como se publicita).
Nota: La estimación de ahorro publicitada por Philips, del 71 %, es un ejemplo teórico algo discutible para su modelo Master PL Electronic de 20w nominales. Supuestamente, tras ser comprada por 16’35 euros, tendría que funcionar durante 15.000 horas; compitiendo con 15 bombillas incandescentes clásicas de 100w nominales de un modelo y marca que no especifica, que durasen 1.000 horas cada una y hubiesen sido compradas a 0’94 euros la unidad.

> Las lámparas de bajo consumo son muchísimo más sensibles a la temperatura ambiente que las incandescentes. Les afectan las temperaturas bajas; pero aún más las altas. De modo que la durabilidad indicada sólo es cierta en las condiciones óptimas y constantes a las que se han hecho las mediciones en fábrica. Y se reducirá muchísimo si se instalan en elementos cerrados en que se acumule el calor, como los plafones (o incluso las propias carcasas con cubierta de vidrio esmerilado, para ocultar los tubos, que ya incorporan de fábrica algunos modelos).
Mientras que las incandescentes funcionan perfectamente a cualquier tempe-ratura razonable (y se pueden utilizar, sin problemas relevantes, tanto en una nevera, como en un horno, o sobre los fogones).

> El tipo de luz es de calidad comparativamente muy inferior a la que proporciona cualquier tipo de bombilla incandescente.
Es una luz mortecina -independientemente de su intensidad-, plana, sin calidez, que modifica mucho la percepción de los colores (estando totalmente excluida para trabajos fotográficos, grafismo, pintura y otras artes plásticas, etc.; y siendo rehuida en la hostelería de calidad por el aspecto lastimoso y poco atractivo que confiere a la comida).
Mientras que la luz incandescente genera un alumbrado con un espectro luminoso muy próximo a la luz natural, incluso con bombillas de tipo estándar y baja calidad (existiendo diversos tipos de lámparas especializadas que ofrecen todo tipo de gamas cromáticas -algunas casi idénticas a la verdadera luz del Sol-).

> Las equivalencias lumínicas entre las lámparas de bajo consumo y las incandescentes son engañosas.
La potencia en watios sólo mide el consumo (y ni siquiera dos bombillas incandescentes tienen porqué iluminar igual aunque tengan los mismos watios, sino que dependerá del modelo). Aunque, muy a grosso modo, se calcula que cada watio nominal de consumo de "bajo consumo" produce un alumbrado aproximado al que generan 4 ó 5 watios de incandescencia (aunque esto no quiere decir que el coste de iluminación sea 5 veces menor, ¡más quisiéramos!).
Las únicas comparaciones válidas son las que se realizan en lúmenes.
Pero incluso, a igualdad de lúmenes indicados por el fabricante, al menos la sensación subjetiva es de que alumbran algo menos las de bajo consumo. Además, aunque algunas pueden llegar a sobrevivir hasta 10.000 horas antes de dejar de funcionar, con el tiempo se desgastan y van perdiendo intensidad (más del 20 % tras las 2.000/5.000 horas primeras horas -según la calidad-). Mientras que las incandescentes no pierden nunca intensidad -salvo en algunos casos excepcionales en que el cristal termina por ennegrecerse-; sino que terminan por fundirse.

> Con una lámpara de bajo consumo es muy difícil alcanzar niveles altos de intensidad de iluminación. Y ello llega a ser un problema importante cuando queremos concentrar mucha luz sobre un espacio determinado. Puesto que para alcanzar mayores niveles de alumbrado es necesario utilizar un espacio significativamente mayor y más lámparas.
Cuando los requerimientos son especialmente altos, resulta prácticamente absurdo e inviable el recurrir a instalaciones con lámparas de bajo consumo. Y en ciertas labores de riesgo, como la cirugía, están absolutamente descartadas (por lo que la futura ley, basada en la proposición de ley aprobada el 25/6/2008, se verá obligada a hacer excepciones -tal como ya se ha recomendado-, para garantizar la comercialización de lámparas incandescentes de alta intensidad fuera de los circuitos accesibles para el consumidor doméstico normal).
Por otra parte, tampoco se pueden utilizar con los mecanismos de reostato para regular la intensidad de luz (lámparas o llaves que incorporan un botón -o una regleta-, que permite subir o bajar la intensidad de la luz de forma continua), puesto que sólo trabajan a un voltaje fijo; ni tampoco en detectores de presencia; ni con fotocélulas; ni con temporizadores electrónicos (domótica); ni con aparatos electrónicos en general.

> La frecuencia de parpadeo y el espectro luminoso de la lámpara de bajo consumo la hacen dañina para la vista. De manera que nunca debería de utilizarse para tareas con alto requerimiento visual (leer y escribir, costura, relojería y joyería, y trabajos manuales de precisión en que se manejan piezas pequeñas, etc.).
Mientras que esto no ocurre con las bombillas incandescentes, con las que tan solo hay que adecuar la intensidad -y la modalidad cromática, cuando sea necesario- al tipo de tarea (por ejemplo, entre 800 y 1000 lúmenes de flujo luminoso por m² para la lectura).

> Su forma y tamaño (menos versátil que las bombillas incandescentes) condicionan enormemente su utilización en mobiliario de iluminación; y con frecuencia no son compatibles con elementos diseñados para las lámparas incandescentes (plafones, farolillos, flexos, lámparas, aparatos con iluminación propia, etc.). Además, su forma (inevitable por cuestiones técnicas) impide el lograr alumbrados razonablemente focalizados a diferencia de las incan-descentes. Siendo, además, imprescindible aumentar el recorrido de los tubos (su superficie) para incrementar la intensidad lumínica (por lo que las lámparas que nos proporcionan un alumbrado razonable suelen ser largas o voluminosas).
Mientras que las bombillas incandescentes pueden tener casi cualquier forma y tamaño, aunque por cuestiones prácticas y de eficiencia se utilice cierta forma estándar de forma habitual, limitándose otras posibilidades a facilitar la iluminación estética o decorativa.

> El argumentar, como ventaja, el que generan menos calor en el ambiente es cuando menos discutible...
La pequeña cantidad de calor que generan las incandescentes, que se argumenta que eventualmente incrementaría nuestro consumo de aire acondicionado, también producirá lógicamente -en la misma medida- una reducción del consumo de calefacción.

> La reducción del coste económico para la economía familiar es cada vez más discutible, pues además de que las lámparas de bajo consumo son considerablemente más caras (especialmente las de buena calidad), el coste del kilowatio es ajustado por el oligopolio de las empresas energéticas para mantener su incremento de beneficios independientemente de lo que se consuma. De manera que a medio plazo, el balance económico será forzosamente desfavorable al consumidor. Y tan sólo habrán obtenido algún ahorro significativo, durante un tiempo limitado, los que se cambiaron al bajo consumo de forma precoz.
Conviene saber, además, que existe una gran disparidad de calidades -y de precios- en el mercado, en cuanto a las lámparas de bajo consumo (y que el etiquetado no nos orienta suficientemente sobre ello). Porque la cosa no sólo afecta de modo muy importante a su longevidad, que en el caso más extremo del que tengo referencia se reduce, por las propias indicaciones del fabricante, a tan solo 1000 horas (lo mismo que casi todas las incandescentes) frente a las 10.000 ó 12.000 que se indican más habitualmente (o las 20.000 que se indica para las de mejor calidad); sino que también afectará a su intensidad, calidad de espectro lumínico, estabilidad, toxicidad potencial de los residuos, y seguridad de su uso para la salud.
En cuanto a la longevidad, no hay que guiarse por el número de "años de vida" indicados por el fabricante. Esta indicación debe de venir con un asterisco que hace referencia a un calculo bastante arbitrario que resulta de dividir el número de total de horas estimado entre una cantidad diaria variable según el modelo (¡¡que puede ser, por ejemplo, de 2’7 horas diarias!!).

> Las más aceptables son las que poseen reactancias electrónicas a partir de los 20.000 Hertzios (ya existen de 35.000/40.000 Hz). Aunque tampoco son tan recomendables como las incandescentes para tareas de alto requerimiento visual; y resultan carísimas y difíciles de encontrar. Pero las más habituales funcionan a 50/60 Hz; y no sólo dañan la vista, sino que inducen al cerebro a funcionar en ritmos que generan tensión y fatiga (que se puede manifestar como dolor de cabeza, irritabilidad, bajo rendimiento, depresión, somnolencia y entontecimiento, etc.).

> Dado que la luz que producen emite radiaciones ultravioletas dañinas, es necesario fabricarlas con determinadas pinturas protectoras que filtren dichas radiaciones. De manera que es importante que estén fabricadas con materiales de calidad y que se sometan a ciertos controles, para que podamos estar tranquilos de su completa inocuidad.
Por el contrario, aprovechando dichas radiaciones peligrosas, se fabrican también en una modalidad en que el cristal de los tubos es trasparente, para utilizarlas para la destrucción de gérmenes (por ejemplo, en aparatos que la aplican para la depuración del agua).
Las incandescentes son siempre absolutamente inofensivas en este sentido.

> Crean interferencias radioelectricas y electromagnéticas (que se pueden detectar a veces, por ejemplo, por algunos receptores de radio); aunque la importancia de éstas, que antes era muy notoria y molesta, se ha ido reduciendo muchísimo hasta niveles muy razonables.

> Son altamente contaminantes y peligrosas para el medio ambiente (contienen mercurio -entre 2’5 mg y 8 mg por lámpara-, entre otros componentes poco recomendables), por lo que hay que evitar, a toda costa, el que se rompan; y deberían depositarse en contenedores de recogida selectiva especiales, que en este momento sólo existen en el interior de algunos comercios especializados (aunque no se tiene muy en cuenta el peligro de ruptura y se gestionan normalmente de una forma absolutamente desastrosa).
Mientras que las incandescentes se pueden tirar a la basura normal.
Nota: Debido a ello, tanto el Ministerio Británico de Medio Ambiente, como la EPA (Agencia Ambiental Estadounidense), recomiendan tomar las siguientes precauciones:
Si se rompen, hay que evacuar a las personas de la habitación durante un cuarto de hora como mínimo y ventilar dicha estancia.
No se debe utilizar una aspiradora automática para recoger los restos y hay que evitar inhalar el polvo.
Se recomienda el uso de guantes para recoger los restos de la bombilla, y como se trata de un residuo tóxico, se debería trasladar, en una bolsa o dos selladas adecuadamente, a un punto limpio del municipio donde se encargarán de su reciclaje.

> Además, hay que tener en cuenta la gran desventaja, desde el punto de vista ecológico, de que cuando utilizamos este tipo de alumbrado en su formato tradicional (tubo alargado que se monta en un chasis), o en el moderno formato de conexión pin (en el que el aplique contiene la reactancia y el cebador), estamos manejando los elementos necesarios de forma independiente. De manera que también los iremos sustituyendo, elemento a elemento, conforme se vayan estropeando cada uno de ellos. Y que esto resulta imposible en las más modernas lámparas compactas de bajo consumo (que son, fundamentalmente, las que sustituirían a las incandescentes), porque todo se halla integrado de forma inseparable; lo que nos obligará a desechar todo el conjunto cada vez ante el más mínimo fallo (una cómoda práctica consumista y derrochadora que se nos ha ido imponiendo en todo tipo de objetos, pero que no deja de ser extremadamente destructiva y antiecológica).

Imposición injusta al ciudadano

La iniciativa de los gobernantes españoles de imponer, por ley, a los ciudadanos el uso general de alumbrado de bajo consumo no es novedosa ni está justificada.
Un precursor de esta medida fue Fidel Castro, cuando impuso una ley similar en Cuba. Un país en el que medidas extremas como ésta no deben de extrañarnos, si se considera que una gran parte de la población subsiste en una cierta pobreza y atraso en la mayor parte de las facetas de su vida; que está sometido a un bloqueo que le sume en una carencia de todo tipo de recursos; y que se funciona secularmente de forma dictatorial.

En España, tras comprobar, durante décadas, que los ciudadanos no están dispuestos a realizar dicho cambio más allá de lo razonable -ni siquiera con las campañas que subvencionaban fuertemente su compra-, ahora se nos obligará dictatorialmente, con pretextos electoralistas que responden a un estilo de populismo demagógico, mediante la prohibición de la comercialización de las bombillas incandescentes (que ofrecen una iluminación de mayor calidad) en un plazo de 3 años.

Y una vez más se aplica un pseudoliberalismo de la ley del embudo: existe una libertad cada vez mayor para la explotación de las personas y la especulación económica; pero el ciudadano esta cada vez más controlado y coaccionado, y pierde progresivamente todas sus libertades (hasta la de elegir la bombilla para leer de la mesita de noche).

En conclusión...

Las lámparas de bajo consumo solamente son aconsejables para lugares que precisan de un alumbrado constante durante periodos relativamente prolongados, y en que no sea necesario un alumbrado de calidad por el requerimiento visual de las tareas a desempeñar.
No se debe utilizar lámparas de bajo consumo para leer, ni para desarrollar otras actividades que requieran fijar la vista.

Las lámparas de bajo consumo, además de ser gravosas para la vista, ocasionan otros problemas de salud en quienes hacen un uso prolongado de ellas, que pueden llegar a ser verdaderamente importantes a largo plazo (especialmente las que no son de la gama más alta y funcionan por debajo de los 20.000 Hz).

En las viviendas, normalmente, las posibilidades de un uso racional de lámparas de bajo consumo es muy limitado.
Las lámparas de bajo consumo son muy contaminantes y peligrosas para el medio ambiente, por lo que es muy importante evitar su rotura y realizar una recogida selectiva para su adecuado procesado con las máximas garantías de seguridad.

Un uso inadecuado de este tipo de iluminación no es inteligente desde el punto de vista económico, ni energético. Y es perjudicial para las personas y para el medio ambiente.

La imposición por ley del uso generalizado de las lámparas de bajo consumo, mediante la prohibición de las incandescentes -que siguen siendo totalmente imprescindibles- no constituye un avance real para la auténtica causa ecologista, sino que es una absurda medida simbólica "para la galería" de carácter demagó-gico; y responde a una concienzuda campaña promovida por la asociación que engloba a las más importantes multinacionales de la fabricación de lámparas que está liderada por Philips Lighting (el inventor de las lamparas compactas de bajo consumo y su mayor productor mundial), que han acordado recientemente abandonar progresivamente la fabricación de las bombillas incandescentes clásicas, hasta eliminarlas por completo antes del 2016 en Europa y Estados Unidos.

Postdata: Si esta información te ha parecido útil o interesante, compartela con otras personas.

Ramón Carratalá Sevila
Projecte C.A.N.VI.
Apdo. 454
03080 Alicante



ANEXO:

[ Notas anexadas en Agosto del 2009 ]

Sobre los diferentes tipos de lámparas comercializadas como de "bajo consumo"…

– Este artículo hacía referencia a lo que ha venido siendo denominado en España “lamparas de bajo consumo” desde hace casi treinta años: las lamparas fosforescentes compactas (CFL en inglés). Y es aplicable, por extensión, a todos los sistemas de iluminación “fosforescente”.
Sin embargo, desde su publicación en Julio del 2008, han salido al mercado algunos otros tipos de lamparas diferentes, que también se publicitan como de “bajo consumo” —o incluso “ecológicas”— (denominaciones que no responden a ningún criterio estricto, ni están verdaderamente reguladas), y que quedan al margen del análisis expuesto en el artículo.
Ofrecen nuevos dispositivos de iluminación led, dicroica, halógena, e incluso incandescente tradicional mejorada. Que, en su mayoría, están todavía en constante evolución comercial, investigación y experi-mentación, sin que existan estándares comunes a todas las marcas. Y se justifican en que, dentro de la calificación legal de eficiencia energética EEL (una escala genérica que puntúa desde la G hasta la A), están evaluados por encima de la E (aunque los fabricantes saben que el término "ahorro de energía" está destinado únicamente a las lamparas de clase A; y que a partir de Septiembre del 2010 entrará ya en vigor la prohibición de su uso para todas las demás).
Estas nuevas lámparas son tremendamente diferentes entre sí, incluso desde el punto de vista del consumo energético, por lo que requerirían de sus propios análisis específicos.

Sobre los diferentes tipos de luz de las lámparas fluorescentes…

– Recientemente, con posterioridad a la redacción del artículo, han empezado a comercializarse unas nuevas lamparas compactas fluorescentes con distintas gamas de color, para superar el inconveniente que se reseñó respecto a su espectro luminoso.
Este es un aspecto de la luz que ya se trató en el artículo. Pero que no debe confundirse con la intensidad (medida en lúmenes); ni tampoco con el grado de intermitencia de la luz fluorescente —que la diferencia de la incandescente, cuyo flujo es continuo—, a la que se denomina "frecuencia de parpadeo" (medida en hertzios).

– Es demasiado pronto para emitir un juicio sobre ellas. Pero en cualquier caso lo seguro es que, de momento, no conviene guiarse por las denominaciones "luz cálida", "luz normal", etc. (puesto que los criterios para las denominaciones varían —a veces bastante— de unos fabricantes a otros).

– Las dos referencias más objetivas, para diferenciar unas de otras, son la indicación de la "temperatura del color" en grados Kelvin app y el índice de reproducción cromática I.R.C. (en inglés CRI: "colour rendering index").
Pero, lamentablemente, es frecuente que los fabricantes no indiquen la temperatura Kelvin. Y aún es mucho más raro que informen sobre el IRC (excepto en productos para iluminación profesional). En cuyo caso, el consumidor hará bien en presuponer que se trata de un producto mediocre (muy probablemente se tratará de una luz de 4000 K; y con un índice de reproducción cromática muy bajo —posiblemente, en torno a 50 IRC—, al que le faltarán casi totalmente determinadas frecuencias luminosas).
La "temperatura del color" únicamente compara el color que adquiere un cuerpo negro iluminado por una determinada fuente de luz, con el color que adquiere ese cuerpo negro calentado a una cierta temperatura medida en grados Kelvin (a menor temperatura el color tiende más al rojo; mientras que a mayor temperatura tiende más hacia el azul).
Esto sirve para orientar sobre el color de la luz, pero no informa sobre el espectro luminoso (tan importante desde el punto de vista biológico que, como saben los expertos en acuarios y en el cultivo de plantas con iluminación artificial, pueden observarse experimentalmente comportamientos absolutamente distintos en el crecimiento de plantas —y también en otros aspectos— cuando la iluminación procede de tubos de igual temperatura pero diferente IRC, pues algunas radiaciones luminosas pueden estar prácticamente ausentes).
El índice de reproducción cromática (IRC ó CRI) mide la capacidad real que tiene una fuente luminosa de reproducir con fidelidad los distintos colores de un objeto iluminado concreto, en comparación con la luz solar. Valorándose mediante una escala que va de 0 a 100, en la que el valor máximo patrón lo constituye la luz solar normal a las 12.00 del mediodía de un día sin nubes.
Y debe entenderse, que son dos baremos completamente independientes… Es posible, por ejemplo, obtener un blanco muy brillante (o con diversos tonos de color) combinando fuentes que emitan tan sólo ondas luminosas en 3 colores (como hacen los tubos trifosfóricos). Sin embargo, ello no proporcionará el mismo espectro luminoso que un dispositivo que emita luz simultáneamente en todas las bandas del espectro (como se intenta que hagan los tubos profesionales llamados de "espectro total", o "full spectrum"), que permitirá imitar con muchísima mayor fidelidad la luz solar natural.

– Esta tabla puede servir de alguna orientación respecto a la temperatura…

827K Blanco anaranjado.
Iluminación con tonalidad suave, de tipo "ambiental".

2000K Color similar al de la luz natural al atardecer con el sol en el horizonte.

2700K Blanco amarillento subido.
Iluminación "extra cálida".

•••••

3000K Blanco cálido.
Muy cómodo para el ojo humano, es un color similar al de la luz natural
de la mañana antes de que el sol suba mucho.
El habitual en la iluminación artificial incandescente de calidad.
Recomendable para la mayoría de tareas de alto requerimiento visual.

•••••

4000K Blanco frío (en inglés "cool white").
Subjetivamente, "mortecina" (incluso con buena intensidad).
El más habitual en los “fluorescentes” compactos y en los tradicionales.

•••••

6000K Luz artificial denominada clásicamente "Luz Día", o "Luz Solar".
Existe desde hace muchos años en bombillas clásicas convencionales
que tienen el cristal de un color azul peculiar.
Especialmente diseñada para la lectura de texto sobre papel.

Sobre las lámparas fosforescentes compactas regulables…

– También ha aparecido, muy recientemente, algún modelo de lampara fosforescente compacta que debería de ser compatible con los sistemas de regulación de intensidad. Pero la información que ofrecen los fabricantes es insuficiente; y no ha habido tiempo material para establecer una completa valoración objetiva sobre todos los parámetros de eficacia y eficiencia en su funcionamiento.
En principio, a no ser que venga especificado de forma clara e inequívoca en su etiquetado, deberá presumirse que cualquier "lámpara de bajo consumo" (LF, LFC y LFCi) tiene las limitaciones que ya se indicaron en el artículo; y que son incompatibles con elementos electrónicos que induzcan variaciones en el flujo lumínico.

Sobre "mitos" y "verdades"…

– Debe quedar claro que determinada propaganda generada por algunas multinacionales del ramo de la iluminación, que se presenta como destinada a rebatir los "mitos sobre las bombillas de bajo consumo" —y que sirve de fuente, incluso, para algunas campañas institucionales patrocinadas por administraciones públicas y también por organizaciones privadas de diversa índole—, es realmente mero trabajo de marketing destinado a mejorar sus expectativas de beneficios. Y que no puede tomarse como una información desinteresada, completa, y totalmente fiable.
Como es habitual en la publicidad, se procura no mentir directamente. Pero no se ofrece toda la verdad, claramente expuesta. Sino que se enfatizan unas cosas y se intenta velar otras; procurando dar la mejor imagen posible, incluso induciendo deliberadamente a la confusión del consumidor cuando es conveniente.

– El programa de televisión "Cazadores de Mitos", emitido en España por Cuatro y otros canales televisivos, es muy divertido, ingenioso, e interesante. Pero debe comprenderse que es exclusivamente un programa de entretenimiento; y que, frecuentemente, no puede llegar a cumplir estrictamente con los requisitos de una experimentación científica verdaderamente rigurosa. Por lo que sus resultados y conclusiones son, a veces, muy discutibles y cuestionables en algunos aspectos [el programa mismo advierte explícitamente, a veces, de modificaciones en lo que correspondería a un experimento válido, ante la dificultad de llevarlo a cabo].
En este sentido, sus experimentos sobre iluminación —cuyas conclusiones diferían, en algunos aspectos, de lo que es comúnmente aceptado por los científicos de la industria especializada y también es ratificado por muchos consumidores— no sirven para determinar cual es la frontera entre algunas verdades y mitos.

– Por otra parte, es necesario ser consciente de que algunas tecnologías incorporadas a la iluminación son tan extremadamente nuevas que nadie ha tenido tiempo material para realizar ciertas investigaciones con un mínimo de rigor científico. Y de que cierta parte de lo que se publicita es mera especulación a comprobar.

Ramón Carratalá Sevila
Projecte C.A.N.VI.
Apdo. 454
03080 Alicante

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  • Lo que son las bombillas de bajo consumo

    8 de agosto de 2008 15:42

    Que exagerado, no será para tanto. Anda que te van dar el pulitzer en criticar.

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    • Lo que son las bombillas de bajo consumo

      3 de febrero de 2009 16:18

      Se nota que el articulo fue basado en conocimientos que todos los ingenieros electricos y electronicos manejan.
      Que lastima la reaccion negativa.
      Los conocimientos tecnicos y cientificos no se discuten con el corazon, si con la cabeza. Si no, a callar.
      Felicito al autor del articulo.

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      • Lo que son las bombillas de bajo consumo

        11 de julio de 2011 04:05

        No estoy de acuerdo con el articulo que señala la no conveniencia del cambio de lamparas. Yo soy INGENIERO ELECTRICISTA y se perfectamente como funcionan y los consumos de las lamparas. Muy simple, un foco de 75 watts dura mil horas, es decir 75 kw/h de consumo en su vida util. En ese mismo lapso, un fluorescente de 25 w, con la misma intensidad, te consume solo 25 kw/h. En pesos mexicanos, son 46.50 de la incandescente contra 15.50 de la fluorescente. Considerando que hay que comprar 8 incandescente contra 1 fluorescente (en promedio) por el tiempo de duracion de la fluorescente, hablamos de 64 pesos de los incandescentes contra 80 del fluorescente, y el consumo al final es de 436 pesos contra 204 de la fluorescente. Ahorro del mas del 50%. Vale la pena el cambio?

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        • Lo que son las bombillas de bajo consumo

          22 de noviembre de 2012 16:29, por ING CALTECT

          Jejeje, Mexicanos dices, asi seras ingeniero electricista. Muy gracioso.
          Estudia un poco mas y lee el articulo entero. Yo tambien soy "ingeniero electronicista industrial". Las lamparas "ecologicas" tienen sus pros y sus contras. El problema es ese afan por vender, eso nunca es bueno.

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        • Lo que son las bombillas de bajo consumo

          3 de febrero de 2016 15:41

          Creo que para mayor credibilidad sería bueno poner citas, referencias bibliográficas... O sino quien dice que eso es verdad? que estudio científico lo demuestra? ¿Dónde puedo comprobar que si se rompe en dañina y que si la prendo todo el rato gasta mas? No es por criticar es una recomendación o sino no tiene validez tu artículo :)

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    • Lo que son las bombillas de bajo consumo

      6 de octubre de 2012 20:41, por Marinero

      De verdad que usted no leyó a conciencia esta investigación. Sólo puedo decirle que es usted un retrógrada.

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  • Lo que son las bombillas de bajo consumo

    9 de octubre de 2008 01:10, por pedro molina

    Estimado Ramón, soy Pedro Molina, estudiante de diseño industrial de la Universidad Nacional de Córdoba, en Argentina. quisiera saber si exixten lamparas de bajo consumo que no atenten contra la vista, utilizandolas para actividades de alta exigencia visual, como dibujar o maquetear. Si pudieses facilitarmme información pertinente te estaria sumamente agradecido, dado que lo considero un tema potencial para desarrollo de un trabajo de investigacion y proyecto, en donde el planteo inicial es el de que dichas lamparas no son eficientes en estas actividades de exigencia visual. adjunto aqui mi direccion de correo electrónico, puedes escribirme para información, o por si deseas saber mas de mi proyecto. desde ya muy agradecido.

    eterbolsos@hotmail.com

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  • Que tal las led

    13 de febrero de 2009 02:43

    Me gustaría saber que tal son las led para la vista, ya que estas son mucho mejores al no contener metales tóxicos, y ser más eficientes.

    A ver si me puedes ayudar te dejo mi mail mueregusano@gmail.com

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    • Que tal las led

      24 de septiembre de 2013 12:29

      Yo también quisiera aclarar esto, en alguna lectura que he visto situan a las bombillas led, para leer como incluso más adecuadas que las incandescentes (o su nueva versión ahora que ya no se venden éstas las llamadas "Halógenas" o "Ecohalógenas). También sería interesante información sobre semejanzas o diferencias entre estas "Ecohalógenas" y las ya en desuso, incandescentes "de toda la vida".

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  • Bastante bueno, ya que resume muy bien todos los aspectos, y algunos que ni si quiera sabiamos, nos vemos envueltos en el marketing de lo "bajo consumo" como el calor azul, y todo es una patraña para sacarle el dinero a la gente de buena fe.

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    • Lo que son las bombillas de bajo consumo

      7 de abril de 2009 04:48, por LCD Sindrome

      Pues a mi me va a hacer una gracia tremenda el que me obliguen a cambiar todas las bombillas incadescentes por bombillas de bajo consumo.
      Yo, como muchisimas mas personas en el mundo, sufro de una alta sensibilidad al parpadeo de las luces fluorescentes. Este tipo de luz me produce toda clase de efectos entre ellos fatiga mental, irritacion, dolor de cabeza.
      y si no tenia bastante con lo que sufro por estar practicamente obligado a trabajar durante horas con monitores LCD que tienen retroiluminacion fluorescente (soy un informatico que da las gracias a los fabricantes que dejaron de fabricar CRTs para sustituirlos por los ¿menos nocivos para la vista? LCDs) ahora voy a tener que terminar poniendo mas luces fluorescentes en casa.... ufff

      Esperemos que la iluminacion LED llegue pronto tanto en monitores como en las bombillas, porque no se si podre aguantar durante mucho tiempo con tantos fluorescentes por todos lados.

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  • Lo que son las bombillas de bajo consumo

    16 de abril de 2009 21:36, por pasabaporaqui

    hombre, hay muchas cosas interesantes y en cuanto a detalles técnicos me ha aclarado unas cuanta cosas útiles
    ahora bien, tenía entendido que la frecuencia de estas se pretende que sea saludable, a diferencia de los tubos fluorescentes
    y luego esta la cuestión del calor ¿has probado a leer durante horas muy cerca de una incandescente? yo me pase a la de bajo consumo precisamente por eso...
    en lo demás, insisto, gran aporte

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    • Lo que son las bombillas de bajo consumo

      16 de abril de 2009 21:59, por pasabaporaqui

      De hecho con la curiosidad he revisado lo de como afectan a la vista y en teoría las de bajo consumo con balasto electrónico funcionan a frecuencias que no afectan a la vista.
      Las incandescentes convierten un 15% en luz, un 25% en calor y el 65% restante en UV y/o IR... que acaba siendo más calor o peor aún...
      En cuanto a salud, prefiero la de bajo consumo (a menos que se rompa, claro).

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  • Lo que son las bombillas de bajo consumo

    26 de abril de 2009 02:32, por maku

    Ole, eso si es saber ¡¡¡¡¡¡¡¡
    me recuerda esto a "utopia"..
    al final todo se mueve por interes facticos.

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  • sin mucho conocimiento pero con pruebas

    14 de julio de 2009 19:01, por arielicho

    hola a todos. muy interesante este articulo para os que preguntan y por comocimiento por purebas en mi mismo puedo decirles que de todas las lamparas bajo consumo las menos nocivas para la vista suelen ser las llamadas de luz calida, pero claro los lumenes de estas estan muy por debajo de las de luz fria por lo que el esfuerzo de la vista se ve exponenciadocomo si se usara una resistiva de 40 w, en cuanto a los LED, la verdad que para mi son peor que las de bajo consumo por el tono de luz que tiene, si es que no soy discromata (y no lo soy) las mas blancas de estas tienen un tinte muy azulino por lo que reflejan mucho la luz sobre superficies blancas. incisto esto fue experiencia propia, la verdad que si existen LED mas potentes y no tan azules seria bueno pero las led, las bajo consumo y hasta las de xenon dañan mucho la vista. saludos.

    Ver en línea : Lo que son las bombillas de bajo consumo

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  • El mito del encendido de las bombillas

    3 de septiembre de 2009 00:15, por gelo

    La creencia de que encender y apagar las bombillas provoca un alto consumo de golpe es un conocido mito desmentido para todos los tipos de bombillas en vídeos como este:

    Ver en línea : Cazadores de mitos - bombillas y el consumo del encendido

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  • Lo que son las bombillas de bajo consumo

    3 de septiembre de 2009 11:30, por Jos

    Vale, son malisimas de la muerte... ¿Y que hacemos? ¿Seguimos usando las viejas, en cuyo consumo perdemos un 90% de E en forma de calor? ¿Nos iluminamos con antorchas y talamos más árboles? ¿Con lámparas de gas, quizá...?
    No sé, creo que deberias poner tu inteligencia a funcionar en una solucion mejor y no en buscarle tres pies al gato de algo que ya sabemos que no funciona del todo bien, pero que es menos malo que lo que hemos usado hasta ahora... Podías dedicarte a desarrollar la tecnologia LED, que parece menos mala... ¿o también pones pegas??

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  • Lo que son las bombillas de bajo consumo

    5 de septiembre de 2009 23:32, por JP

    Esta claro que el autor no es imparcial. Lo normal es decir los pros y contras, pero solo dice contras, incluso los pros, les da la vuelta y tambien los convierte en contras. Yo llevo usando las de bajo consumo desde hace unos 4 años (de hecho son las primeras que compre, que aun estan ahi) pero no por obligacion, como parece que os hacen a algunos, si no porque me dio la gana a mi (ya sabeis, la "moda" de cuidar el medioambiente). Si que he notado un poco la reduccion en el consumo electrico, aunque es cierto que menos del que esperaba. Tambien admito que es cierto que, (cuando son nuevas) tardan un poco en iluminar a su maxima intensidad, pero en cambio con menos watios que usan, si que me iluminaban algo mas que las incandescentes. Tambien señalar que no se si es que ciertas personas seran mucho mas sensibles que otras, a segun que luces, pero a mi jamas me ha dado dolor de cabeza una luz, ya sea incandescente, de bajo consumo o de cualquier otro tipo, asi que no le echeis la culpa enteramente a la luz, tambien es culpa vuestra por ser mas "sensibles". Hay muchas otra cosas mas a favor, pero no os voy a escribir el Quijote, leed un poco vosotros.

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    • Lo que son las bombillas de bajo consumo

      6 de septiembre de 2009 02:23, por edesio

      Hace años, en el colegio en que yo daba clases renovaron la instalación eléctrica, y con ese motivo pusieron plafones de 2 tubos fluorescentes donde antes había plafones de 1 tubo.

      Inmediatamente los niños comenzaron a quejarse de dolor de cabeza: una plaga. Yo también lo sentía.

      Pensé que acaso ese año había excesiva concentración de niños con relación al espacio disponible. Y que por ello el aire estaría excesivamente viciado. Por tanto decidí dejar entreabiertas todas las ventanas. No conseguí ningún alivio.

      Entonces pensé que quizás los dolores estuviesen relacionados con el aumento de luz fluorescente. Desconecté un tubo de cada plafón, para regresar al nivel de luminosidad que había antiguamente.
      Automáticamente, a todos nos desaparecieron los dolores.

      ¿Tiene o no repercusión directa la luz fluorescente en los dolores de cabeza?
      ¿Tiene o no repercusión grande en la vista?
      ¿Es posible que tenga repercusión en otras molestias?

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      • Lo que son las bombillas de bajo consumo

        6 de septiembre de 2009 03:03, por JP

        Ya dije que puede ser porque algunos sean mas sensibles que otros, a mi nunca me dieron dolor de cabeza las luces, ni en casa, ni en clase, pero... has pensado que quiza tu pensamiento influyo en el resultado? Quiero decir, que el cuerpo sigue a la mente y si quitaste los tubos porque pensabas que era eso, te estabas condicionando a pensar que al hacerlo te sentirias mejor y...voilá! A mi siempre me ha sido mas comodo trabajar con mas luz. Una duda: dices que habia mas niños en relacion al espacio disponible...Es que metieron a mas niños en cada clase? Yo pensaba que no se podia hacer eso sin estorbar el paso entre las mesas.

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        • Lo que son las bombillas de bajo consumo

          24 de septiembre de 2009 13:30, por Yeyo

          Tenemos que admitir que iluminan menos, y que el parpadeo excesivo no es bueno para la vista. No sirven para todo. Y son realmente tóxicas y caras. Espero que encuentren una posible solución pronto. Son buenas en lugares donde la iluminación es continua. Pero tanto defensores como detractores debemos pensar que las bombillas de incandescencia son el pasado. El led es el futuro y estas no son más que un remiendo perfeccionado, pero un remiendo. Y nosotros los consumidores somos los menos beneficiados por ello. Deben ser más baratas, iluminar más y contaminar bastante menos. Es aterrador el índice de mercurio que contienen. Un saludo a todos. :D

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  • Lo que son las bombillas de bajo consumo

    11 de enero de 2010 20:30

    Un documento muy bien explicado. He leído comentarios sueltos sobre estas bombillas pero éste es el mejor resumen.
    Compraré incandescentes de nuevo y seré yo quien reduzca mi consumo responsablemente.
    Felicidades y gracias.

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  • Un artículo nada equilibrado. Lo primero que pensé fué que Ramón Carratalá es un vendedor de bombillas incandescentes, y suscribo totalmente el análisis de que en el texto sólo se recogen los factores favorables a las bombillas incandescentes.

    Además el artículo incluso recoge ridículos mitos de la indústria eléctrica que pretende que no apaguemos las luces, en este caso recogiendo el argumento de que se consume más al volver a prender la lámpara. ¿Cuánto dura ese pico de consumo? ¿milisegundos? ¿Segundos?

    El color, ¿no le gusta? Toda la vida se tiñieron las bombillas para matizar el color, incluso se pintan de blanco las incandescentes. Y además el recubrimiento interior de la lámpara fluorescente es precísamente lo que le da color, así que no hay más que matizar la capa ya existente.

    ¿Para qué critica el tema de los Watios? ¿Es que las bombillas incandescentes las venden por lúmenes? Las lámparas fluorescentes tienen un rendimiento luminoso que puede estimarse entre 50 y 90 lúmenes por vatio (lm/W), seǵun la enciclopedia.

    Añado que el parpadeo de la luz depende de la frecuencia eléctrica que recibe, que antes de la década de 1980 eran directamente los 50Hz de la red eléctrica (50 parpadeos por segundo) pero actualmente este tipo de lámparas usan el balasto electrónico para alcanzar 20.000Hz, que son imperceptibles y no afectan al ojo humano.

    El artículo tampoco propone nada, y los ahora famosos Led se fabrican desde hace décadas, así que no valen excusas cronológicas.

    Lo único que suscribo en tema de crítica (y que en el artículo no está nada desarrollado) es el uso de productos tóxicos para los tubos/bombillas fluorescentes.

    Ver en línea : Leer un poco en la enciclopedia

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  • Me parecio interesante la informacion del articulo y en especial los comentarios de algunas personas que hablaban de jaquecas y otros males ocacionados por este tipo de lamparas. presisamente estaba buscando informacion en internet porque hace años cambie todas las luces a bajo consumo y compre un monitor LCD y sufro de jaquecas recurrentes y problemas de vista y tenia la hipotesis de que probablemente fuese por las lamparas y el monitor nuevo.

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  • me parece buen articulo , pero no deja de haber trampa , o sea , que pretensión puede tener una casa como philips en enviar al mercado ese tipo de bombillas , cuando lleva toda la vida fabricando incandescentes , ademas , los precios de las de bajo consumo se irán reduciendo conforme salgan al mercado , veo trampa por todas partes , puede ser que el que escribiese este ariculo tenga algun interes especial en que sigan funcionando las incandescentes , y repito ,no le veo sentido producir bombillas de bajo consumo una fabrica que ya se dedica de por si a fabricar incandescentes, bueno , es solo una opinion mas.

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  • Me resultó interesante la nota, no adhiero al uso de las lámparas de bajo consumo simplemente por el tema del mercurio. Acá en Argentina van a prohibir las lámparas incandescentes para obligarnos a comprar las de bajo consumo que rondan por ahora (lo digo por la inflación galopante que hay en el país) los U$S 7-8 para las más baratas. El tema es que así como pensaron en esta ley para hacerle ganar más dinero a las empresas que fabrican estas lámparas (porque no les creo el verso de hacerlo "para cuidar el medio ambiente") NO pensaron en un plan de desecho de esas lámparas, por lo que temo que a lo único que vamos a contribuir es a una mayor contaminación del planeta.

    También me pregunto porqué en vez de pensar en invertir dinero en estas lámparas, no se invierte dinero en generar energías renovables. Podemos obtener energía gratis del sol, el agua, el viento, pero a las grandes empresas no les interesa poner el dinero allí porque no podrían seguir enrriqueciendose a costa de todos los que compramos sus productos.

    Qué sistema nefasto... Saludos desde Bs. As. Argentina.

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  • Uso erróneo del término fosforescente

    4 de junio de 2012 03:27, por felipe

    Yo sustituiría el término fosforescente por fluorescente en todo el documento.

    Por lo demás, interesante artículo.

    Y en el caso de que sea cierto eso de la retirada obligatoria de las luces de incandescencia recomiendo los halogenuros metálicos en iluminación permanente. Mas caros pero sin parangon en calidad lumínica, con gran duración y alto rendimiento.

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  • Yo empece a buscar textos relacionados a los engaños de bombillas de bajo consumo, pues, se supone que lo deberíamos notar en la factura, pero yo no he notado una bajada en ninguna factura por cambio de bombillas. Siguen cobrando la misma cantidad que siempre. Que las bombillas duran mas es otro engaño porque me han fundida varias sin venir a cuenta. Por lo tanto, ¿Quien esta ganando con estas bombillas? Es verdad, la calidad de la luz es inferior, los consumidores no hemos beneficiado en nada, y pagamos mas para una bombilla que antes. ¡¡Vaya timo!!

    ¿Puedo volver a comprar las bombillas de toda la vida, en alguna parte, o estos yo no son disponibles en ninguna parte tampoco?

    Ver en línea : El uso indiscriminado de lámparas de bajo consumo es estúpido: resulta más caro, y es dañino para las personas y para el medio ambiente.

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  • Me ha parecido adecuado e interesante el artículo.personalmente ,en casa, estábamos ya un poco mosqueados con la duración de las lampara de bajo consumo pues en ningun caso se correspondia , ni de lejos, con la dada por el fabricante.
    Me gustaría saber el gasto energético invertido en la fabricación de estas lámparas. Digo esto porque he sido incapaz de averiguarlo, pues no consigo encontrar algún estudio alrespecto.
    ha sido un placer leer el artículo.

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  • ACLARACIÓN SOBRE LOS COLORES DE LOS FLUORESCENTES

    28 de febrero de 2014 18:20, por Javier

    Estas equivocado con lo de la temperatura de color. Los 4000k no estan para nada comercializados en las fluorescentes compactas es dificil encontrarlos (actualmente). El color de toda la vida en los fluorescentes ha sido la luz día que son unos 6500k.

    Ahora bien, en estos últimos años afortunadamente con los nuevos trifósforos, se ha incrementado la calidad de las fluorescentes, se ha pasado de un IRC de 60-70 a 80, incluso 90. Y también se ha dado a conocer la amplia gama de colores que existen, ya es común ver como se sustituyen los antiguos tubos de luz día que no reproducían nada bien los colores a los nuevos trifósforo bien sea igualmente a 6500k o mejor aun a 4000k , 3000k o 2700k, dependiendo de la circunstancia.

    El IRC no siempre se dice, sobre todo en gama baja, y cuando se dice se expresa así en la lampara: normalmente vemos el tipo y los vatios de la lampara seguido de una numeración de tres digitos que expresa el IRC y los kelvin, por ejemplo: E-27 12W 827. Estas especificaciones serian para una lámpara con casquillo de tipo E-27 (grueso), de 12 watios de potencia, un IRC de 80 y una temperatura de color de 2700K esto para fluorescentes y bombillas de bajo cunsumo.

    NOTA: No deben fiarse de las especificaciones de las lamparas de gama baja como las encontradas en bazares chinos, que luego vienen las sorpresas... Unas marcas buenas son: Osram, Philips, General Electric Y Sylvania.

    Los tubos fluorescentes antiguos tenían una denominación mas compleja (Luz día: 54, Luz cálida: 33...)

    Os dejo una tabla con los colores:

    2700k (827, 927): Luz extra cálida, Blanco cálido extra, Extra warm white. Adecuado para dormitorios, zonas de relax...

    3000k (830, 930): Luz cálida, Blanco cálido, Warm white. Adecuado para salones, comedores, restaurantes...

    4000k (840, 940): Luz fría, Blanco frío, Cool white. Adecuado para zonas de trabajo, oficinas, cocinas, pasillos... Se usan mucho en cadenas de supermercados.

    6500k (865, 965) Luz día, Daylight. El Famosisimo, no entiendo porque.
    Luz azulada, fea. Pocas aplicaciones debería tener... En acuarios si que se usa. (Este es el tipico que todavía hoy se oye a algunas personas en las tiendas: ’’yo quiero luz blanca’’ y el dependiente sabe que lo que tiene que sacar es de luz día)

    Obiamente existen muchos colores mas, intermedios a estos anteriores y especiales como los Grolux de luz rosa, los uv...

    P.D: Se me ha olvidado comentar que los colores que habitualmente se encuentran en bombillas de bajo consumo son el blanco cálido y el luz día.

    Muchas gracias por haber leido el tostón este que acabo de escribir, copien y peguen este comentario en todos los sitios que puedan para que la gente sepa lo que compra y me despido desde Málaga, España. Soy electricista y ’’acuarista’’

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    • ACLARACIÓN SOBRE LOS COLORES DE LOS FLUORESCENTES

      16 de febrero de 2015 16:34, por cristian leon

      que articulo mas viejo, por que no hacen la comparaciòn con la iluminacion en led, ya que estas tambien son de bajo consumo y te va a dar eficacia por lumenes.

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      • para los conservadores antifluorescentes

        15 de junio de 2016 23:41, por Tubo

        hOLA CHICOS, POR QUÉ NO UTILIZAN LAS VIEJAS VELAS DE CERAS? SON AMIGABLES CON EL MEDIO AMBIENTE... Mira que comparar un incandescente con un fluorescente!, por favor, no sean extremistas. La única forma de ser totalmente amigables con el medio ambiente es vivir en cueros en una isla e iluminarnos con el sol.

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        • He llegado a este articulo desde el convencimiento sobre las grandes mentiras que muchas industrias, incluida la de iluminación que da tema al artículo, vierten sobre la gran ignorancia de los ciudadanos de los países donde quieren implantar sus negocios y sus ventas. Es un “todo vale”.
          Decir antes que nada que la sustitución de las bombillas de incandescencia por las mal llamadas de bajo consumo (o de ceguera total) y la gigantesca campaña mediática entorno a las mismas, solo obedece a fines estrictamente económicos, lucrativos y de usura. Para nada se tienen en cuenta la salud de los usuarios y el respeto por el Medio Ambiente.
          Lo que salta a simple vista de las bombillas de bajo consumo y su gran mentira, veamos por qué:
          -  Mercurio en su interior de la peor forma que se puede tener en nuestros hogares, en forma de gas y como un oxido, GAS DE OXIDO DE MERCURIO, (absorbible por vías respiratoria, dérmica, digestiva) junto con la presencia de otras sustancias nada inocuas para la salud como el fosforo y otros metales pesados. Peligrosísimo para todos los seres humanos, desde los trabajadores expuestos a estas sustancias en su fabricación, las familias que accidentalmente puedan verse implicadas en la rotura de la ampolla que los contienen, así como las personas encargadas de su reciclaje, que todos sabemos quiénes reutilizan estos desechos y en que deplorables condiciones se realizan, hablamos del Tercer Mundo.
          -  Pésimo para el resto del Planeta, ínfimas proporciones de estas sustancias envenenan cantidades ingentes de recursos naturales como el aire o el agua en proporciones de 1/100.000 ppm.
          -  Muchos consumidores desconocen los ultrasonidos que los casquillos electrónicos emiten. Siendo significativamente graves para los más pequeños de casa, los bebes, por tener su órgano auditivo en pleno desarrollo, afectándoles a ellos y al resto de los moradores en diferente grado de riesgo, en las frecuencias más necesarias para el discernimiento auditivo de las conversaciones, de los 4000 a los 11000Hz.
          -  Pésimo para la visión del ser humano, por ser nuestros ojos el resultado de la adaptación de al policromatismo del sol y todas las frecuencias dentro del espectro visible de la luz, solo es necesario descomponer (difracción) la tenue luz que emiten las bombillas de bajo consumo para comprender de golpe que no sirven para ver, con ellas solo optenemos tres finas líneas en verde, añil y morado. Esto produce daños irreversibles en nuestro sistema macular, por atrofia. Daño en los músculos ciliares del cristalino. Junto con cefaleas, nistagmos, visión doble (diplopía) en casos de mucha exposición,…
          -  A nivel psíquico esta luz es lo más parecido a un aviso a la depresión, induce cansancio, somnolencia, falta de respuesta y estimulo, apatía, falta de apetito,…
          -  Producen campos magnéticos de muy alta frecuencia, lo menos indicado para tenerlas cerca. Pudiendo llegar a producir alteraciones en nuestro cromosomas, con el riesgo siempre implícito de mutaciones a nivel celular.
          -  Sin entrar a valorar el coste real, el coste pecuniario, el coste medioambiental es desproporcionado ante la falta de información de los riesgos y peligros que como usuarios de estos engendros podemos asumir, el menor de los descuidos puede traernos unas consecuencias insalvables.
          Para no extender mucho más el argumento, como siempre hago, invito a que todas aquellas personas que se muestran reticentes experimenten por ellas mismas algo tan sencillo como inocuo: lean durante media hora sobre un libro de letra normal, primero con luz de bajo consumo y posteriormente reinicien la lectura con luz de incandescencia, atrévanse a comparar y quédense con aquella en la que se encuentren más cómodos.
          08/02/2017

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