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La violencia innata del ser humano es un mito (Ashley Montagu)

Lunes.7 de marzo de 2005 47717 visitas - 26 comentario(s)
Publicado en El País (cuando era otra cosa) #TITRE

Importantísimo texto. Un artículo de cabecera para quienes luchan por desmantelar el sistema violento e injusto en el que vivimos. El antropólogo Ashley Montagu desbarata en unas pocas lineas la ultima ratio ideológica del sistema de dominación, patriarcal-militarista y capitalista: la maldad intrínseca del ser humano; la violencia, la agresividad y el egoismo innato de las personas. Si los humanos hemos nacido, por el contrario, para la cooperación, para jugar, amar y vivir, y sólo la frustración de estos impulsos conduce a la agresividad y la violencia, ¿a qué otra mentira tendrán que agarrarse para justificarnos los ejércitos y el resto de este chiringuito como lo único posible? Montagu rechaza en este artículo publicado en El País (cuando todavía podía leerse) la idea de la violencia como instinto, así como las falacias del hombre primitivo o salvaje. El texto hace hincapié en que la guerra es una elaboración sofisticada del ser humano urbano.


El mito de la violencia humana

Ashley Montagu

¿Por qué está el mundo tan lleno de agresividad? ¿Por qué son tan frecuentes la hostilidad y la crueldad entre los seres humanos? ¿Por qué se amenazan entre sí las naciones con el exterminio nuclear? ¿Por qué aumenta la delincuencia prácticamente en todas partes? ¿Cuál puede ser la respuesta? La más cómoda es, desde luego, afirmar que el ser humano es un ser imperfecto, nacido en pecado y agresivo por naturaleza. Además, esta explicación es satisfactoria para casi todo el mundo, porque a quien nace predeterminado no puede culpársele por su forma de comportarse.

Muchos escritores, científicos, dramaturgos y cineastas han apoyado la concepción de la supuesta maldad innata del ser humano. Si por todas partes se manifiesta la violencia y la agresividad, ¿cómo podemos negar que la agresividad sea instintiva, que pertenezca a la propia naturaleza humana? Así se llega a una explicación. La explicación que lo explica todo.

La verdad es, sin embargo, que una interpretación tan gratificante nos hace sentirnos muy tranquilos, nos libera de toda culpabilidad, nos exime de la responsabilidad de hacer todo lo que podamos para reducir la violencia que se manifiesta en nuestra convivencia y en el mundo en general. Pero las respuestas que lo explican todo, de hecho no explican nada. Como escribió el gran filósofo inglés John Stuart Mill, "de las posibles maneras de eludir las influencias de la moral y la sociedad sobre la mente humana, la más corriente es la de hacer responsable de las diferencias de comportamiento y carácter a diferencias naturales innatas".

Permítasenos, por tanto, analizar lo que algunos conocidos escritores y otras personalidades relevantes han dicho sobre el tema de la violencia humana; y veamos después si estas opiniones pueden mantenerse a la vista de los hechos.

William Golding cuenta en su novela El señor de las moscas la historia de un grupo de niños en edad escolar abandonados en una isla, que se convierten en arquetípicos salvajes y comienzan a perseguirse unos a otros. Golding dice que su novela es "un intento de analizar los defectos de la sociedad a la luz de los defectos de la naturaleza humana". Pero la verdad es que no busca las razones de nada; simplemente, parte de la idea de que tanto la sociedad como la naturaleza humana están programadas para la crueldad, el sadismo y el crimen.

Instinto de muerte

A la vista de su brillante y terrible narración, es verdaderamente difícil sostener que los hechos reales que se han producido en situaciones parecidas a la descrita en la novela de Golding no apoyan sus conclusiones. Por ejemplo, a comienzos de los años sesenta, durante un viaje rutinario de una isla a otra, unos melanesios dejaron en un atolón seis o siete niños de edades comprendidas entre dos y doce años, con la idea de recogerlos poco después; pero sobrevino una tormenta que les impidió regresar hasta pasados varios meses. Cuando los niños fueron rescatados se descubrió que se habían portado a las mil maravillas: habían aprendido a buscar agua potable, se alimentaban sobre todo de pescado, eran capaces de construir refugios y, en líneas generales, habían construido una comunidad en buena convivencia, sin luchas, peleas ni problemas de liderazgo.

Konrad Lorenz, el investigador austriaco que fue premio Nobel por sus trabajos sobre el comportamiento animal, se esforzaba por demostrar en su muy leido libro sobre la agresión que el intinto de lucha humano dirigido hacia sus congéneres es la causa de la violencia contemporánea. Antes que él, Freud había defendido la misma idea con la definición del instinto de muerte, que orientaba el comportamiento del hombre hacia la destrucción y la guerra. El dramaturgo Robert Ardrey defendió la misma tesis en sus libros "African Genesis (Génesis en Africa)", "The territorial imperative" y otros. Y el etnólogo Desmond Morris llegó aún más lejos en su libro "El mono desnudo" afirmando que "es una tontería que debatamos sobre controlar nuestros sentimientos de territorialidad y agresividad", ya que nuestra propia naturaleza, puramente animal, "nunca lo permitirá":

Desgraciadamente, la mayoría de los escritores que han tratado el tema de la naturaleza humana han sido incapaces de discriminar entre sus prejuicios y las leyes de la naturaleza humana. Otro de estos prejuicios consiste en creer que el comportamiento agresivo del hombre es instintivo. No hay en parte alguna pruebas de ninguna clase de que los seres humanos tengan verdadero instinto. Y, por otro lado, hay muchas pruebas de que todo comportamiento agresivo -como todo comportamiento profundamente humano- es aprendido.

La característica más destacada de la especie humana es su educabilidad, el hecho de que todo lo que sabe y hace como ser humano ha de aprenderlo de otros seres humanos. Y esto lo ha ido aprendiendo en sus cuatro millones de años de evolución, a partir del momento en que los hombres hubieron de abandonar la vida en los árboles -que escaseaban a causa del descenso de lluvias- y asentarse en llanuras abiertas donde tenía que cazar para subsistir. En la caza son muy importantes la cooperación, la capacidad para solucionar rápidamente los problemas imprevistos y la adaptabilidad. Los instintos que predeterminaran el comportamiento no hubieran tenido ninguna utilidad en el nuevo nivel de adaptación hacia el que los seres humanos habían evolucionado: la parte aprendida, hecha por el ser humano, del entorno; en otras palabras, la cultura. Lo que hacía falta era saber cómo abrirse paso en un entorno creado por el hombre, y las reacciones biológicamente predeterminadas resultaban inútiles ante situaciones para las que habían sido pensadas ni eran apropiadas. Hacían falta respuestas, no reacciones; era preciso crear soluciones ante los nuevos y siempre cambiantes desafíos del entorno.

El instinto constituye un tipo de inteligencia recurrente que otras criaturas poseen y que las hacen mantenerse siempre en el mismo lugar en la escala biológica. Pero no es eficaz en el versátil entorno humano: ésta s la razón por la que los humanos no tenemos instintos de ninguna clase. La especialidad del ser humano es ser no especializado, capaz de adaptarse a lo imprevisto, maleable y flexible.

De la misma manera, las condiciones en que se desarrolló la evolución del ser humano a lo largo de los últimos miles de años hicieron muy importante la capacidad de cooperación.

Los grupos humanos eran muy pequeños hasta hace aproximadamente 12000 años; los constituían entre 30 y 50 individuos. En tales sociedades, cuyas actividades principales eran la recolección y la caza, la ayuda mutua y la preocupación por el bienestar de los demás -la cooperación- no sólo eran muy valoradas, sino que constituían condiciones estrictamente necesarias para la supervivencia del grupo. Los individuos agresivos no hubieran prosperado en tales sociedades. Por tanto, es muy improbable que pudiera haberse desarrollado algo parecido a un instinto de agresión, y mucho menos un instinto de territorialidad.

Por lo que al instinto de territorialidad respecta, conviene señalar qu ninguno de los grandes simios (ni el gorila, ni el chimpancé, ni el orangután) ni la mayoría de los monos que han sido estudiados poseen tal instinto. Sin embargo, como estos hechos contradicen las teorías de Ardrey, Morris y Lorenz, ellos los pasan por alto alegremente. Estos escritores escogen, a menudo, exclusivamente los aspectos de la realidad que vienen a demostrar sus teorías, aunque estos sean forzados o simplemente erróneos.

Falsas interpretaciones

Resultaría imposible examinar aquí los muchos errores en que incurren los citados escritores, pero sus teorías han sido estudiadas en detalle y rebatidas en mi libro "La naturaleza de la agresividad humana" y en otros dos volúmenes de los que he sido editor, "Man and agression" y "learning non-agression". Aquí sólo es posible analizar algunos de los errores y falsas interpretaciones en que caen estos escritores.

Tratando de demostrar que la agresividad es algo inherente a la naturaleza humana, Lorenz cita un estudio sobre los indios norteamericanos Utas, argumentando que "llevan una vida salvaje basada casi enteramente en la guerra y las razzias" y que, por consiguiente, "debe haber habido entre ellos un proceso muy intenso de selección, que ha dado como resultado un nivel de agresividad muy alto". Lorenz añade que "es bastante probable que esto produjera cambios en la herencia genética... en un período de tiempo corto". La violencia, los homicidios, los suicidios y las neurosis son para Lorenz pruebas de la agresividad innata de los Utas.

Pero el profesor Omer Stewart, máxima autoridad científica que ha estudiado esta tribu, ha demostrado que Lorenz está bastante equivocado. Ni los Utas fueron nunca belicosos ni estuvieron dominados por la violencia, la muerte, el suicidio y la neurosis. Lorenz habla repetidas veces de la belicosidad del hombre primitivo, pero no existe ninguna prueba de esto, e incluso es muy probable que no tuviera el más mínimo espíritu guerrero. Si el hombre primitivo hubiera sido belicoso no habría sobrevivido durante mucho tiempo, dado que el número de individuos que formaban los pueblos cazadores-recolectores era pequeño.

El mito de la territorialidad

Las pruebas que tenemos señalan que las guerras -esto es, los ataques organizados de un pueblo a otro- no comenzaron a producirse hasta el desarrollo de las comunidades urbanas, hace no más de 10000 años.

Por lo que hace a la territorialidad, defendida por Ardrey como una tendencia innata a ocupar y defender un territorio exclusivo, se trata de un mito más. Los seres humanos se comportan de muchas y muy diferentes maneras en lo relativo al territorio.

Algunos están apegados a sus territorios y defienden celosamente sus fronteras; otros, como los esquimales, carecen del sentido de la propiedad territorial y reciben bien a cualquiera que decida instalarse entre ellos. Los pueblos cazadores-recolectores viven a menudo sobre territorios cuyas fronteras se superponen y éstas nunca son motivo de conflicto de ninguna clase. Hay otros grupos tribales que se adaptan pacíficamente a la invasión de sus tierras marchándose a otro lugar. Para otros no constituye ningún problema abandonar sus tierras para ir a otras más adecuadas a sus objetivos.

Los grupos y la agresividad

En esencia, unas sociedades tienen sentido de la territorialidad y otras no. Y esto no tiene nada que ver con la tendencia o instinto, y sí mucho con lo que esos pueblos han aprendido a pensar y sentir sobre el territorio.

Morris habla de los grupos como un elemento que provoca las reacciones agresivas. La agresividad que en ellos surge no es una reacción, sino una respuesta; no es innata, sino aprendida. Los grupos en sí mismos no provocan la agresividad. Los indios asiáticos, los todas y los bihor del sur de la India, los hadza de África, los punan de Borneo, los pigmeos de la selva de Ituri, los arapesh del río Sepik (Nueva Guinea), los yamis de la isla de Orchid (cerca de Taiwán), los hopi y zuni de Norteamérica y otros muchos pueblos, como los tasaday de Mindanao (Filipinas), son comunidades no agresivas. Se podría decir, por supuesto, que tales pueblos han aprendido a controlar su agresividad innata. Pero esto implicaría asumir que existe algo así como un agresividad no aprendida, un deseo natural de herir a los demás. Hasta que alguien pueda darnos una mínima prueba de tal cosa, parece más razonable pensar -basándonos en las pruebas reales que tenemos- que no había una agresividad innata en un principio y que los citados pueblos no agresivos son así porque no han aprendido a reaccionar con agresividad ante ninguna situación.

Los hechos demuestran que el ser humano no nace con un carácter agresivo, sino con un sistema muy organizado de tendencias hacia el crecimiento y el desarrollo en un ambiente de comprensión y cooperación. Hay pruebas de que las tendencias humanas básicas están dirigidas hacia el desarrollo a través de la capacidad para relacionarse con los demás de manera cada vez más amplia y creativa, haciendo más fácil la supervivencia. Cuando estas tendencias básicas de comportamiento se frustran, los seres humanos tienden hacia el desorden y a convertirse en las víctimas de los otros humanos igualmente afectados por estos desajustes.

La salud es la capacidad de ser humano

La salud es la capacidad para amar, para trabajar, para jugar y para usar la propia inteligencia como una herramienta de precisión. Los humanos han nacido para vivir, como si vivir y amar fueran una misma cosa. Para amar hay que aprender a amar y sólo se aprende a hacerlo cuando se es amado. El afecto es una necesidad fundamental. Es la necesidad que nos hace humanos. De ahí que una persona que no haya sido así humanizada durante los seis primeros años de su vida padezca un proceso de deshumanización que le lleva a comportamientos destructivos, aprendidos en un intento desordenado y equivocado de adaptarse a un mundo también desordenado y provocador de tensiones. De estos desórdenes surgen toda la agresividad y los enfrentamientos violentos, tanto a escala individual como colectiva.

Muchos profetas apasionados han predicado largamente las virtudes del amor, pero pocos han señalado por sí mismos el camino. El significado de una palabra radica en los actos en que se manifiesta; al amor se le ha atribuido una significación ritual, pero casi nunca ha expresado su significado real como compromiso en el sentido de algo que se practica, de algo que es parte de nuestro comportamiento diario. Recordemos siempre que la humanidad no es algo que se hereda, sino que nuestra verdadera herencia reside en nuestra capacidad para hacernos y rehacernos a nosotros mismos. Que no somos criaturas, sino creadores de nuestro destino.

[Este artículo fue publicado en El País del domingo 14 de agosto de 1983]


Ver también: Es científicamente falso que estemos predeterminados para la violencia y la guerra

Atapuerca revela que los hombres de hace 500.000 ayudaban a los lesionados

El ser humano es altruista y cooperativo por naturaleza

¿Homo homini lupus?

La humanidad ha vivido sin guerras durante la mayor parte de su historia
Interesante estudio del antropólogo Raymond C. Kelly.

Nota: los comentarios podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación.
  • Me parece tan bueno e importante como se presentaba en la introducción este artículo. Me va a venir de perlas en más de una conversación.

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    • > La violencia innata del ser humano es un mito (Ashley Montagu)

      29 de diciembre de 2005 18:27, por "ovi" Médico residente de psiquiatría

      Es verdad que el ambiente juega un papel muy importante en la conducta humana, sin embargo no podemos dejar de mencionar la complejidad cerebral que conforma al ser humano asi como los diferentes sistemas neurologicos implicados en la etiologia de agresividad, por lo anterior es factible que el origen de nuestro comportamiento este conformado basalmente en aspectos biologicos que se transmiten geneticamente.

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    • violencia

      15 de octubre de 2008 09:40

      m encanta la violencia

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      • violencia

        5 de noviembre de 2008 18:57, por mariianaaa

        poesss miaamorr seerass unn viill maacchissthaa paaraa quee tee enncaanntee la viiooleennciiaa(:
        porrqeee poes sii eestaa caaañoonnn
        asii qee poes me aleejo de tii noo mee baaiaa aa gollpiaarr^^

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  • El articulo me parece muy aceptable, pero creo que todo es complemetario no debemos dejar de lado lo biologico, ya que el teperamento es biologico, mas sin embargo el caracter lo moldea. asi una persona con temperamento colerico, mas lo reforzadores de tipo agresivo en el medio. provocan que los indices de agresividad se eleven a su maxima expresiòn.

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  • La violencia innata del ser humano es un mito (Ashley Montagu)

    21 de febrero de 2007 05:45, por Sefrea

    Estoy totalmente de acuerdo con este artículo, por demás interesante... es obvio que pocas personas estaremos de acuerdo con esto ya que de lo contrario el mundo sería un lugar mas tranquilo y amable, pero la gran mayoría realmente se escudan en su naturaleza sin entender o aceptar que el ser humano que se es, (con excepciones de enfermedades mentales, etc) o que formamos de nosotros mismos es a base de esfuerzo, resposabilidad e interés por llegar a convertirse en un verdadero ser humano no solo en raza sino en completa definición, pero es más fácil y cómodo continuar creciendo como bestia, sin deseo alguno de mejorar, aunque las consecuencias después sean mayores como la gran ola de violencia, crueldad e injusticia que ahora vive la humanidad... y que no sabemos en donde terminará...

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    • La violencia innata del ser humano es un mito (Ashley Montagu)

      18 de julio de 2007 07:46, por Sr. Verdad

      El ser humano tiene este comportamiento como mecanismo de DEFENSA ya que el lugar donde nos encontramos, la naturaleza, es un lugar algo hostil.

      El humano nace con esta capacidad para asi proteger su propia vida ante un peligro fatal, como el ataque de un animal en medio de una jungla.

      Entendieron? Si el ser humano no naciera con la capacidad de ser violentos ya estariamos todos muertos.

      El hecho de solo matar un mosquito o a algun insecto que es molesto ya es violencia.

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      • La violencia innata del ser humano es un mito (Ashley Montagu)

        13 de marzo de 2008 13:44, por Eponimo

        Entonces, si dices que es algo innato y que nos prepara para luchar contra las bestias de la Jungla... ¿en que lugar queda el escolar que agrede y maltrata a un semejante solo por ser diferente o por que le da la gana? ¿Donde esta el animal salvaje a combatir? ¿de que nos sirve esa agresividad a los seres humanos en la ciudad?

        De lo que tu hablas es de el instinto "pelea-huye" eso, te concedo, es algo que nos ha hecho prosperar como especie. Sin embargo aqui no hablamos de agresividad, que en determinados contextos puede ser buena, si no de VIOLENCIA. Cuando un agresor da muestras de que ha sido vencido, por lo general, una persona normal cesa en sus hostilidades contra este. Pero ¿que sucede cuando al ver a nuestro enemigo vencido seguimos atacando una y otra vez, hasta que lo matamos? Es esto lo que se critica,la violencia, el instinto homicida, porque no me negaras que muy pocas especies ademas del hombre mata a sus semejantes por el puro placer de hacerlo, por no decir que el ser humano es la unica especie que asesina a sus semejantes sin provocacion y sin justificacion ninguna.

        No hay defensa ninguna en poner en fila a 25 personas y pasarlas por las armas.
        No hay ningun tipo de mecanismo de defensa que justifique al joven que mata a otro por un movil.
        ¿De que diablos estas hablando entonces?

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  • La violencia innata del ser humano es un mito (Ashley Montagu)

    30 de agosto de 2007 17:52, por yo soy

    Si la violencia es innata en el ser humano, ¿para que buscar la paz?. Lo innato en el ser humano es la paz, pero por dejarse engañar, por creer sin comprobar, entonces termina haciendo la guerra y autodestruyendose.

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    • No se si la violencia en el ser humano es innata o aprendida. Lo cierto es que el ser humano es el unico ser capaz de torturar y asesinar sin motivo a sus semejantes. Lo cierto es que no se muestra capaz de deshacerse de ella. Solo hay que mirar que la historia del ser humano esta llena de guerras. El ser humano es un ser violento, quizas no por naturaleza pero que demuestra su total falta de inteligencia al ser incapaz de controlar esa violencia en situaciones adversas.
      os recomiendo el libro: "las semillas de la violencia" de Luis Rojas Marcos.

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      • Para desmantelar el sistema violento e injusto en el que vivimos da igual que la violencia sea innata o aprendida puesto que el hombre ha entrado en un circulo del que es incapaz de salir: el circulo de la avaricia y la igorancia. En ese circulo se generan las circunstancias adecuadas para que importe un rabano que la violencia sea innata o no. Si el hombre es lo suficiente estupido para entrar en ese circulo, y parece que lo es, da igual que sea un santo de nacimiento. La discusion que plantea Ashley Montangu me parece irrelevante.

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  • Un artículo relevante y necesario frente a la ideología individualista. Lo que me llama la atención es el nivel que pasa de lo biológico a lo antropológico. Es una alternativa a la visión capitalista individualista. No deja de ser moderna y por ende, hay que tenerla en cuenta antes de dejar la modernidad de lado...

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  • La violencia innata del ser humano es un mito (Ashley Montagu)

    15 de enero de 2008 19:12, por neskuik

    Estoy totalmente de acuerdo con quienes piensan que da igual si la violencia en el ser humano es innata o aprendida. Aunque fuera innata, no es un argumento para justificarla puesto que precisamente el ser humano tiene la capacidad para controlarse y elegir.
    No hay contradiccion entre lo que dice el autor sobre cooperacion y adaptabilidad como caracteristica humana y la existencia de una naturaleza violenta en el propio ser humano. Yo no veo que necesariamente sean terminos excluyentes; al contrario, perfectamente puede interpretarse que en la naturaleza humana existe un impulso agresivo y la cooperacion lo hace mas eficaz.
    Reitero que esto no justifica el empleo de la fuerza, pero si una cosa ha hecho en algunas ocasiones el ser humano es ser capaz de hacer con mucha eficacia cosas terribles

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    • La violencia innata del ser humano es un mito (Ashley Montagu)

      12 de marzo de 2008 00:40, por Juan Niño

      Me sorprendió el artículo. J.J. Rosseau ya habia dicho que el "hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe".... Es evidente que el hombre no es más que "una buena cantidad de posibilidades" que hacemos efectivas durante nuestra vida. Para los seres humanos lo acertado es hacer efectivas las posibilidades positivas, y no las negativas; la cultura verdadera se encarga de ello. Este artículo es para mirarlo con la mejor lupa de la inteligencia, y a todas luces es extraordinariamente optimista y bueno para tomarlo como principio en la construcción de una vida humana mejor.

      Ver en línea : La cultura es nuestro verdadero nicho de ser

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  • La violencia innata del ser humano es un mito (Ashley Montagu)

    11 de septiembre de 2008 01:19, por Marcelo

    La violencia en el ser humano, esta ligado a la herencia génetica que por medio de la evolución se creo, de acuerdo a el estudio, no de una simple observación, sino al estudio de generaciones de observadores que han dedicado sus vidad para comprender mejor el por que de esta manifestación. Esto es una herencia que sirve como defensa del medio que nos rodea. Si nos trasladamos al pasado, veremos que en algún momento en la historia del ser humano, este, devio usar algún tipo de violencia para defenderse, no de sus semejantes, sino de los depredadores. Sin esta caracteristica, el ser humano no huviera sobrevivido al impacto de ser perseguido como presa y paso de ser la victima a depredador. Olvidate de abel y cain, eso no es más que una historia de fantasia. Si al final fuera cierto aun así la pregunta sería ¿de donde saca cain el atrevimiento de matar a su propio hermano cuando se supone que la violencia no la trae el ser humano. Si comienzas conque la violencia es culpa de nuestros primeros padres (Adan y Eva)aun así ya es herencia. Si le quieren hechar la culpa al diablo. Aun así la violencia no sería culpa de los seres humanos sino de quien lo permite y ya nos estariamos desviando de un tema biologico para convertirlo en uno religioso. Pero si no te convencespues ahí estan los escritores que mencionas y que no son para nada unos don nadie, son espertos en el tema. La vioelencia se ha vuelto mayor porque se le promueve. Si no cres que la violencia es innata, intenta esto. Provoca a un niño a que manifieste su violencia y no hablo de un niño capaz de rasonar, sino de uno que aun no sepa ni hablar, y veraque tiende a soltar manotazos y patadas ante la molestia provocada, y esto es de lo que hablo cuando digo que la violencia no es otra cosa que el instinto de conservación. La violencia se ha vuelto mayor no ahora, basta leer la historia, y si no lo creen leean la Biblia y veran que esta llena de traición, asesinatos y de guerra. ¿No lo cres? lee los capitulos de moises y veras varias guerras ordenadas y con el visto bueno de queien se propaga esta en contra de la ley. Pero olvidemos la religión y pasemos a lo biológico. Cuando el hombre deja de ser un ser primitivo y toma conciencia de si mismo, provoca que lo que era instinto se convierta, gracias a la inteligencia en algo planeado, es decir que si cazaba solo para su sobrevivencia ahora lo hace para almacenar y prevenirse de las temporadas de escases, y ahi comienza la disputa con los demas pueblos, es decir comienza la ambición y con ello la necesidad, que no existia antes, de defender lo que le pertenece, por lo que trabajo, y comienzan las guerras que hasta nuestros días pervalecen. Si queremos que la violencia sea menos violenta, entonces lo que se debe hacer es no negar este instinto, sino educarlo, canalizar a la violencia y que esta sea solo lo que debe ser, es decir que solo su uso para nuestra sobrevivencia. ¿Entendieron?

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  • La violencia innata del ser humano es un mito (Ashley Montagu)

    5 de marzo de 2009 23:54, por thylacinusss

    Éste mundo es violento, el depredador tiene que ejercer la violencia para conseguir su presa, es así. Por otra parte la insatisfacción sexual, querer imponer la propia voluntad, la envidia impulsan a la violencia. La cooperación surge de la necesidad para explotar los recursos. Pero el ser humano se precia de poseer una elevada inteligencia y raciocinio. Entonces, ¿por qué no demostrarlo cooperando al máximo y reservando la violencia como recurso imposible de evitar? Ni chimpancés ni bonobos, solo humanos, nacidos con sus dicotomias intrínsecas, con una inteligencia que debería implicar una elevada moral y responsabilidad para con sus semejantes y su entorno...

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  • La violencia innata del ser humano es un mito (Ashley Montagu)

    1ro de julio de 2009 23:15, por Daniel

    Vamos a ver. Como pueden asegurar que no existe un instinto de auto-conservación? Pongamos un ejemplo. Hay un grupo de "hombres primitivos", que solo tienen unos arboles para alimentarse, y ven que otros hombres se están comiendo su comida. ¿Se van a quedar mirando, o van a tratar de defender lo que es suyo? (Y aquí vemos que entra el sentido de pertenencia). Tienen dos opciones: tratar de repartir de forma justa el alimento, o directamente atacar a los que le están robando. Y si eligiera la primera opción (compartir), y el otro grupo quiere se niega a hacerlo... Solamente tienen dos opciones: usar la violencia, o quedarse sin alimentos.

    Para que las guerras no existieran y se diera una utopía, solamente podrían existir las personas altruistas, sin nada de codicia.

    De hecho, podríamos comparar esta situación con una mas "genérica". Pongamos que hay dos países, llamémosle A y B. El país B, que está al lado de A, se está quedando sin X recurso, así que va a explotarlo al país A, que si lo tiene. Ahora A tiene dos opciones: movilizar su ejercito, e ir a tirarle unas bombas a B para que se valla de la zona, o dejar que B agote el recurso X. Si el país no tiene ninguna fuerza defensiva, se va a quedar sin X. Si el recurso X era el que mas se explotaba, ahora que ya no lo tiene va a quedar sumido en la pobreza. Solo si A y B fueran totalmente pacíficos, es que se podría vivir en paz. Desgraciadamente, siempre hay alguien dispuesto a cagar al otro (disculpen que use esta expresión, pero a mi parecer es la mas apropiada) para poder ganar algo.

    Ver en línea : http://thelostblog.blogsome.com

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  • Muchas gracias por el aporte de tan interesante informancion. Aunque yo creo personalmente que tenemos un nucleo cerebral (como la informacion preinstalada de un ordenador), con instintos (habilidades o conocimientos innatos). Que me dicen del instinto de ayuda o de salvación propia en casos extremos que todos llevamos, y que junto a la inteligencia y capacidad de comunicación nos ha permitido ser la especie dominante de este planeta. Pero en situaciones donde solo puede sobrevivir uno, nos olvidaremos de nuestro ’’humanismo’’, o es que acaso alguien diria: Por favor usted primero. Mientras agoniza de hambre?

    Conclusión, aprendemos a ser humanos pero en nuestro interior, como todo predador del mundo, llevamos a una bestia asesina capaz de abandonar a su grupo por su propia y mezquina supervivencia la supervivencia (excepto en relaciones muy profundas de afecto, pero eso no es humanismo, se llama familia).

    Buen aporte de todos modos

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    • Hay que estudiar las distintas fuentes toda una vida para saber que lo que Montagu plantea ,es correcto: tan arraigado está el concepto de lo agresivo como innato e ineludible en nosotros que aunque socialmente se vea día a día las consecuencias que la falta de contención,educación y cuidado producen,al mismo tiempo se niegan esas causas,y se atribuye todo a un oscuro factor no aislado en ningún laboratorio.De este modo es posible seguir perpetrando todo tipo de maltrato familiar y social,que a su vez se transmitirá indefectiblemente a las generaciones futuras...Abramos los ojos de una vez y sobre todo,hagámonos cargo cada cual de cortar la cadena de las distintas violencias que arrastramos,de lo contrario,Qué esperanza tenemos??

      Ver en línea : la violencia innata del ser humano es un mito

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  • La violencia innata del ser humano es un mito (Ashley Montagu)

    21 de febrero de 2010 07:05, por arodhy

    Me parece una buena lectura, sin embargo creo que es necesario anotar las fuentes para respaldarlo, por ejemplo cuando mencionan que tienen datos, o en el ejemplo de los gorilas, me hubiese gustado conocer la fuente para revisarlas.

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  • La violencia innata del ser humano es un mito (Ashley Montagu)

    30 de septiembre de 2014 12:35, por Manuel

    Muy buen texto. Y para aquellos que precisen profundizar o desconfíen de algún supuesto pueden leer el libro de Donald D. Winnicott: los Procesos de Maduración y el ambiente Facilitador.

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