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La niña de cristal

Sábado.11 de abril de 2009 4397 visitas Sin comentarios
Correo Tortuga - Pablo Emilio Obando #TITRE

LA NIÑA DE CRISTAL

Pablo Emilio Obando A.

En atención a una peticion de la doctora Gloria Gaitan, quien me solicita convocar la solidaridad del pueblo pastense con la niña Maria Isabel Enriquez, de tan solo nueve años de edad, me desplazo hasta el barrio Belen, ubicado en el sur occidente de la ciudad de Pasto. Ahí me encuentro una pequeña casa de color amarillo, pequeñita como un pesebre; pero alegre por la presencia de Maria Isabel, su madre y sus hermanos.

A esta niña se la conoce como “La Niña de Cristal” debido a una enfermedad que la acompaña desde el vientre de su madre. En la actualidad Maria Isabel cursa el segundo grado de primaria en la sede Miraflores de la Institucion Educativa Municipal Ciudad de Pasto. De su anterior escuela no quiere acordarse mucho pues dice con voz entrecortada que sus amiguitos se le burlaban y le gritaban en los descansos: “Ahí viene la patoja de cristal”. Hoy esos malos momentos quedaron en el recuerdo y con regocijo nos relata Isabel la alegria de encontrarse con unos amiguitos que la tratan con cariño y respeto. Expresa, con una sonrisa y una mirada tierna, que como no puede correr ni hacerse en el trompo o columpiarse, sus amigos le llevan dulces y algunos hasta flores para expresarle su admiraciòn y respeto.

Muy seria expresa “La niña de Cristal” que en grande quiere ser ortopedista para estudiar su enfermedad y ayudar a los niños que la padezcan, eso si, dice, gratis “a los que sean pobres como yo”. Nos dice, casi susurrando, que lo que màs desea en el mundo es un computador para investigar sobre el cuerpo humano y los huesos. Nos indica, con una tristeza infinita, una vieja caja de cartòn con la cual hiciera un computador. Se me dañò, expresa muy seria, “porque en mi cuarto hay una gotera y se me mojò”, aquí, nos dice señalando las partes de papel, plastico y unos viejos palos, “imagino que es mi propio computador y le escribo al presidente de la republica para que me ayude a mi y a los otros niños que tienen mi misma enfermedad”. Al tomar esa vieja caja de carton se deshace entre mis dedos y la tristeza de Maria Isabel es evidente.

Nos muestra con orgullo sus propiedades màs preciosas: dos descuadernados libros que atesora con amor infinito. Puede leerse en ellos “Blanca Nieves y los siete enanitos” y en el otro “Caperucita Roja”. Sonrie y nos cuenta que quiere escribir la historia de su vida y al preguntarle como la titularia nos lanza un nombre que me hace estremecer: “Historia de una niña de cristal con las alas rotas”. No puedo evitarlo, la abrazo, la beso y tratando de tragarme mis lágrimas le hago saber que puedo ayudarla en la publicaciòn de su libro. Me sonrie y me tiende su mano pequeñita. Es el milagro de la vida que sonrie en medio de tanto dolor.

LA ENFERMEDAD

Esta enfermedad es lo que comúnmente llaman osteogenesis imperfecta, o "niños de cristal" porque nacen con algunos huesos ya rotos y se fracturan con cualquier golpe, por leve que sea. Es una enfermedad que implica grandes costos en su tratamiento y su madre vive del rebusque, haciendo empanadas y arepas y vendiéndolas. Es una mujer muy inteligente y batalladora y ha logrado grandes progresos para la niña, pero todavía falta. Con frecuencia debe desplazarse a otras ciudades del paìs y para conseguir recursos recorre las calles de Pasto vendiendo pequeñas mercancias o, como se expresara, arepas, empanadas y papa frita.

Con preocupacion nos comenta doña Patricia Enriquez que para el proximo jueves 3 de abril debe deplazarse hasta la ciudad de Cali por cuanto recibiò la invitaciòn de unos medicos canadienses que, posiblemente, traten a su “niña de cristal”. Ante la imposibilidad de desplazarse por carretera, pues cualquier movimiento por leve que sea, puede producir facturas en los huesos de Maria Isabel, ha gestionado, infrutuosamente hasta el momento, la donacion de unos tiquetes aereos que le permitan a ella y a su hija acudir a la cita en la ciudad de Cali. Ha conseguido, eso si, algunos pesos para la manutencion de ella y su niña, pero si no obtiene esos pasajes toda esperanza de que su hija sea tratada se esfumarà. De ahí que se hace un llamado a las aerolineas y a la gente de buen corazon para que contribuyan a hacer realidad el sueño de Maria Isabel y su dolor sea menos y sus esperanzas màs. Quien desee solidarizarse con esta causa, puede comunicarse al celular 312 250 8127.

RABIA EN EL ALMA

Maria Isabel, “La Niña de Cristal” dice que siente alguna rabia, una especie de dolorcito el el alma, cuando mira a sus compañeritos de escuela correr, brincar y saltar. Eso dice, “yo nunca lo podrè hacer” y en ocasiones me da mucha rabia “y pienso que la vida es algo injusta”; mira ensismismada hacia la nada y se le escapa un desgarrador suspiro que nos despierta una sensaciòn de impotencia ante algunas circustancias de la vida.

Seguramente Maria Isabel –La Niña de Cristal- deberà hacer acopio de mucho valor para afrontar esta dura batalla de su vida. Y encontrarà en su camino muchas manos amigas y generosas que haran menos dificil su situaciòn. Por lo pronto, buscamos unos viejos libros de cuentos infantiles para que su mente y su alma sonrian ante las travesuras de Tio Conejo o las picardias de Pinocho. No se si esta noche pueda conciliar el sueño; una imagen de cristal se dibuja incesantemente en la oscuridad y en ella alcanzo a distiguir un computador de carton y la imagen desdibujada de siete enanitos y una caperuza roja.

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