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Feminismo y prostitución: Breve geneaología hasta nuestros días

Lunes.9 de mayo de 2016 215 visitas - 6 comentario(s)
Movimiento Democrático de Mujeres. #TITRE

Marina Pibernat Vila

Ciertamente, los engaños del proxenetismo se han sofisticado muchísimo desde que Flora Tristán paseaba por Londres.

El debate sobre prostitución no es nuevo dentro del feminismo. Ésta vieja institución socio-económica ha atravesado sin problemas los sucesivos sistemas políticos, culturales y de producción que se han dado a lo largo de la historia.

Limitándonos al contexto europeo, en el s. XVIII feministas e ilustradas – como Mary Wollstonecraft u Olympe de Gouges - asistieron al acontecer del nuevo orden social ligado a la eclosión del capitalismo industrial. A inicios del s. XIX pudieron dar cuenta de cómo aquellas transformaciones habían afectado a las mujeres. Habían sido excluidas de los grandes discursos filosóficos de la igualdad que motivaron y legitimaron ideológicamente los cambios sociales, políticos y económicos, pero sufrieron todas las desventuras que la acumulación de capital produce. Por ejemplo, el aumento de la prostitución, que se nutrió de la miseria urbana y desprotección social de las mujeres.

En 1840, Flora Tristán denunció en Mujeres Públicas el funcionamiento de las redes de proxenetas y burdeles de Londres. Describió amargamente los mecanismos de engaño y captación de mujeres jóvenes. Alejadas de sus familias, eran retenidas en los burdeles; primero los importantes y, a medida que su salud se resentía, eran trasladadas a otros de más baja categoría. Unos diez años después, morían a causa de múltiples enfermedades.

Tristán señala como culpables a los industriales de la época y su hipócrita moral corrompida por la riqueza generada por el nuevo modelo económico liberal. Muchos después, Carole Pateman definiría la prostitución como una práctica por la que los hombres se aseguran el acceso grupal y reglado al cuerpo de las mujeres. Este acceso depende del capital del que se disponga, así que se trata de una cuestión intrínsecamente relacionada con el reparto desigual de la riqueza.

Con el sufragio, feministas de clase alta como Emmeline Pankhurst, educadas para no ser más que las respetables esposas sin voz ni voto de los industriales, denunciaron la doble moral sexual de sus esposos y hablaron en favor de la abolición de la prostitución. Como ocurre a las abolicionistas hoy día, fueron acusadas de puritanas. En 1921, la feminista y comunista Aleksandra Kolontái describió la prostitución como una oscura herencia capitalista sin cabida en una sociedad basada en la igualdad social y económica.

A mediados del s.XX se publicó El Segundo Sexo. Simone de Beauvoir analizaba ahí la consideración social de las mujeres, incluyendo la prostitución y contemplando la vieja figura de la hetaira. Como la geisha, la hetaira es la prostituta que ve aumentado su valor de mercado gracias a la distinción de la opinión y las habilidades artísticas. Es la prostituta hecha a medida de la élite cultural y económica. Y ésta, a su vez, la proyectó para el consumo cultural masivo con la “vedette” del star system hollywoodiense.

La más pobre de las putas, distinguida de las hetairas, la geisha y el mito de Marilyn Monroe – así como la contrapartida de todas ellas, la figura de la esposa y madre abnegada – tienen en común una existencia definida por su sumisión a los intereses sexuales, afectivos, reproductivos y sociales de los hombres. Y esto no cambiará por mucho que llamemos “trabajadora sexual” a la prostituta.

Actualmente encontramos voces defensoras de la prostitución como salida laboral para las mujeres con pocas alternativas, alegando que es una profesión como cualquier otra, a la que hay que reconocer unos derechos laborales cuando se ejerce libremente. Estos argumentos descansan indefectiblemente en el ideal liberal de la libre elección, una mina de oro legitimadora para multitud de discriminaciones.

No sorprende esta reelaboración de la legitimación, que se concreta a la práctica en una mejora del servicio y más respetable acceso grupal y reglado de los hombres al cuerpo de las mujeres. Pero es irónico que precisamente la regidora de feminismos del ayuntamiento de Barcelona, Laura Pérez, sostenga estos argumentos, que demuestran una preocupante falta de conocimiento de la historia y teoría feministas. Recientemente Pérez criticó una iniciativa abolicionista del Movimiento Democrático de Mujeres por su ligereza, partidismo y comodidad. “Las prostitutas también son mujeres” dice, como si las feministas abolicionistas arriba mencionadas no lo hubiesen notado.

Contrariamente a la tradición feminista, Pérez bien se guarda de señalar el origen de la prostitución: el derecho tácito del hombre a acceder al cuerpo de las mujeres mediante el pago. Su defensa de los derechos laborales de las prostitutas esconde eficazmente la aceptación de la demanda masculina de mujeres. Nada más ligero, partidista y cómodo que obviar las causas y actuar sobre las consecuencias, y nada más cínico que hacerlo con aires filantrópicos mientras se acusa a la oposición de no querer mejor la situación de las prostitutas.

En el contexto actual de creciente desigualdad, como en Barcelona, florece el discurso legitimador de la prostitución. Desde activistas hasta intelectuales pasando por representantes políticas se esfuerzan por defender esta institución basada en la sumisión de la mujer y la desigualdad económica, presentándola socialmente como una opción liberadora cuando se elije por voluntad propia. Pero ¿Quién se beneficia? Fácil: el cliente. Ciertamente, los engaños del proxenetismo se han sofisticado muchísimo desde que Flora Tristán paseaba por Londres.

Movimiento Democrático de Mujeres

Texto completo en: http://www.lahaine.org/feminismo-y-...

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  • Indudablemente, tener policias hostigándolas a ellas y a sus clientes va a ser muy beneficioso para estas mujeres. Cobrar por follar es intolerable e inmoral. Que te venga un robocop con una pistola a controlar con quien follas es muy progresista. Limpiar culos de viejos, trabajar de cajera o barrer escaleras por 600€ al mes es mucho mas digno que ganar diez veces más follando, y además se hace voluntariamente (lo otro no). ¡Casi na! Esto es como prohibir a los mendigos comer de la basura por su propio bien, porque no es una dieta equilibrada. Como dijo María Antonieta, antecesora de estas "señoras" que se arrogan la superioridad moral para adoctrinarnos y obligarnos policialmente a comportarnos según sus dogmas descabellados "de genero", "Si no tienen pan, que coman pasteles"

    El feminismo de tercera ola, implantado de la noche a la mañana por Zapatero en España, viene de EEUU y está apoyado por todos los poderes políticos y económicos del imperio yanqui-sionista. (Soros, Rockefeller, Murdoch, partido demócrata yanqui...) No hay mas que ver la psicosis del "terrorismo machista" retransmitida a todas horas por la tele y los periódicos, las directivas de la ONU, o el consenso en el congreso de los imputados (aprobación de la fascista LIVG por UNANIMIDAD, leyes del odio de Gallardón, listas cremallera, uso generalizado del lenguaje orwellian@ para gilipollas...). Su agenda es puritana, inhumana, represiva y fascista. Pretende "compensar" a determinados "colectivos" como las mujeres, los negros, los minusválidos, los homosexuales, las minorías religiosas, etc, etc, por una supuesta discriminación histórica, con leyes que SI SON DISCRIMINATORIAS y que joden a toda la población en su conjunto. (¿Os suena? Igualito que el derecho histórico que se han ganado los judíos a pasarse los derechos de los demás por el forro ¿Casualidad?) También utiliza la carnaza de la crónica de sucesos para criminalizar, contra toda evidencia estadística, al 50% de la población y acabar con derechos humanos básicos como la presunción de inocencia, la libertad de expresión y la igualdad ante la ley. Lo que quieren es dividir, envilecer y reprimir a la población para para poder seguir aumentando la represión y la desigualdad económica.

    A estas "señoras" de clase media-alta, herederas de la sección femenina de la falange, de las puritanas del siglo XIX, de las monjas de clausura de la edad media, les quiero recordar que ya nos educaron nuestras madres (MUJERES), y que NO SON QUIEN, para meternos sus monsergas un día si y otro también, por más que tengan las porras, las pistolas y la pasta detrás.

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    • Ahí le has dado,compadre.Las feministras han sacado su verdadera cara,lo que quieren es que el amor sea un objeto económico más del capitalismo.No tardando mucho no habrá nada que se pueda decir humano,el sexo tampoco,pues será una especie de intercambio económico para las degradadas masas del populacho.

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  • "los engaños del proxenetismo se han sofisticado muchísimo"

    Lo que se ha sofisticado es la represión fascista y puritana, que ahora se ha disfrazado de progresimo.

    ¿Quién pretende engañar a quien? ¿Por qué os autodenominais "abolicionistas" si lo que pretendeis es promulgar leyes, no abolirlas? ¿No os deberíais llamar "prohibicionistas? Pero claro, eso suena peor ¿No? El abolicionismo abolió las leyes que regulaban la propiedad de esclavos. Llamar a las prostitutas "esclavas" es sacar las cosas de quicio. Si quereis hablar de un tema, pues hablais de ese tema, no lo demonizais comparandolo con otro que no tiene nada que ver. En cuanto a vuestros dogmas "de género", casi que me quedo con los del nacional-catolicismo. El "Amaos los unos a los otros" es infinitamente mejor que el "Odiaos los unos a los otros" que profesais las nacional-feministas.

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  • Pues yo por lo que leo, en este artículo se hace primero un breve recorrido histórico en relación a la polémica "prostitución abolición o derecho", y luego quien, o quienes, lo firman dan datos en relación a que piensan que la prostitución es alienante para las personas que lo ejercen, al tiempo que critican a quienes, desde las instituciones del sistema, se esfuerzan en que dicha prostitución sea reconocida e integrada por el sistema como una función laboral más. Por ninguna parte leo llamadas a la represión, a la punición, a la legislación o yo que sé.

    En cambio en las respuestas leo ilegítimas interpretaciones sobre el texto, que lo sacan de madre y que inventan argumentaciones que no veo por ninguna parte que estén en dicho texto. Sobre dichas conclusiones ilegítimas basan una catarata de descalificaciones y generalizaciones que llegan a ser violentas e insultantes.

    No entiendo esta manera de opinar, que escucha, reflexiona y empatiza poco o nada y se lanza a toda velocidad a soltar sapos y culebras. No sé si es algún tipo de necesidad de desahogar frustraciones y cabreos, pero creo que la falta de respeto y de empatía desde luego no ayuda nada a transmitir el propio pensamiento de cara a terceras personas.

    Por cierto, esto lo digo como opinión y desde mi buena voluntad y ya anuncio que no me voy a dedicar a un diálogo de toma y daca con quien me conteste. Salut i felicitat.

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    • A ver, Pablo. El "abolicionismo" en lo que consiste ES PRECISAMENTE en prohibir la prostitucion y perseguir policialmente a los clientes. Es cierto que estas cosas me cabrean y a lo mejor me expreso de forma agresiva, pero para mi no hay nada más agresivo que tener que soportar que una persona con pistola a quien no conozco de nada, me diga cómo debo comportarme. Que yo esté en contra de esto no significa que esté a favor de que se obligue a las putas a hacerse autónomas y a pagar impuestos. La que quiera darse de alta como prostituta, que tenga el derecho a hacerlo, pero que no sea obligatorio. Entonces caeríamos en lo mismo; los puticlubs blindados y las que estén en la calle con los maderos tocándoles los ovarios, pidiendo papeles, licencias, revisiones médicas obligatorias o cualquier tipo de mierda que se inventen. Si analizas toda esta mierda feminista de nuevo cuño verás que a lo que se dedica es a sacar de quicio las cosas (Abolicionismo, Feminicidio, Terrorismo machista...). Si se quiere abordar este tema habría que hacerlo sin maniqueismos ni demonizaciones. Un hombre que se va de putas no lo hace inducido por el demonio ni por razones ideológicas (patriarcado y otras zarandajas), lo hace porque le gusta follar. Una mujer que se hace puta lo hace por dinero. Que les ofrezcan una manera mejor de ganarse la vida. ¿No se la ofrecen? Pues que se vayan con sus monsergas a otro lado y las dejen en paz.

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    • Esto es un artículo escrito para quejarse de que un tal "Perez", concejal de Barcelona, criticó una iniciativa de esta señoras. Si buscas la "iniciativa" verás que consistía precisamente en lo que te estoy diciendo. Perseguir a los clientes policialmente por violencia de género.

      http://www.mundoobrero.es/pl.php?id=5399

      "Los municipios de se suman a la red se comprometen a realizar una campaña periódica para sensibilizar y convencer a la población de que la prostitución es igual a violencia de género y explotación de las mujeres. También exigirán al gobierno central una normativa que penalice, como en Suecia, a los hombres que compran a las mujeres, y que en ningún caso irá contra las mujeres prostituidas."

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