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Fallece Emilia Hazelip, creadora de la Agricultura Sinérgica

Jueves.30 de octubre de 2008 8148 visitas - 1 comentario(s)
"La ecología empieza por reintegrar el estado de gracia" #TITRE

El 2 de febrero de este año falleció Emilia Hazelip, formuladora en el año 1987 de la Agricultura Sinérgica -modelo de producción vegetal para la autofertilidad de la tierra basado en la Agricultura Natural sin laboreo de Masanobu Fukuoka-, escritora y materializadora de multitud de proyectos de vida autosuficiente integrados en la naturaleza sin explotarla. Cuando nació, en 1937, las bombas caían sobre Barcelona, su ciudad natal, y a los 18 años salió de España comenzando una trayectoria de inquieta cuestionadora de lo establecido. Ya a principios de los años 60 experimentó la vida comunitaria en los albores del movimiento hippie, dándose cuenta entonces de lo antinatural de arar y dejar la tierra desnuda; a la par quería encontrar formas de vivir en contacto con la tierra, a favor de las leyes de la naturaleza, reintegrando al ser humano en el ciclo de la vida. Aprendió en fincas agroecológicas de California y el suroeste de los EE.UU, conoció autores que enseñaban a cultivar sin labrar la tierra (como Ruth Stout) y el sistema de cultivo en bancales (Alan Chadwick). Mas a los 40 años sus intuiciones encontraron cauce al conocer la obra de Fukuoka, que completó con el marco integrador de la Permacultura. Infatigable realizadora, despierta observadora de la naturaleza, se comprometió a sanar el daño que el sistema agrobiológico tradicional le ha hecho a la tierra, creando para ello métodos fundamentados práctica y teóricamente y enseñando allí donde se le llamaba. Se fue sin avisar, tenía tanta energía que no parecía ir a extinguirse -un año antes, embarcada en varios proyectos y con tanto por hacer aún nos decía “menos mal que me he programado para vivir 120 años”.

Repentinas complicaciones respiratorias le llevaron al hospital donde pocos días después, abandonada al sueño de la noche, dejó su dimensión material para fundirse en la conciencia. Emilia Hazelip nació el mismo año en que M. Fukuoka comienza a perfilar su Agricultura Natural, un sistema agrícola sin laboreo que supuso a nivel mundial la primera gran reforma agronómica desde que existe la agricultura. Y tras 17 años de búsqueda personal y profesional descubre en 1978 el trabajo de este microbiólogo y agricultor japonés, lo que confirmó sus intuiciones sobre la capacidad autofertilizante del suelo cuando se respeta su propia dinámica salvaje. Así lo expresa en su vídeo de Agricultura Sinérgica, único existente en español sobre agricultura autofértil -editado por ella misma en abril de 1995- en el que muestra paso a paso la creación de una huerta-jardín comestible creada sobre un terreno de una hectárea “el trabajo de M. Fukuoka fue la prueba de que mi intuición era válida, es decir, que el trabajo de la tierra no es necesario. Pero cuando empecé imitándole, los resultados que obtenía eran tan malos que rápidamente comprendí la necesidad de modificar y adaptar su sistema a otras condiciones culturales y climáticas como eran las de la Europa mediterránea, así nació lo que convine en llamar Agricultura Sinérgica”.

Todo está interrelacionado y unido

Emilia encontró en su modelo la agricultura del próximo milenio, que tuvo la oportunidad de experimentar con muy buenos resultados en países con densidad de población elevada y escasez de medios, “personalmente considero que tener que desestructurar el suelo y mantenerlo fértil artificialmente, cebándolo con abonos, compost, etc. es un error que se lleva practicando desde los inicios de la agricultura y ya es hora de remediar este fallo responsable de tantísima erosión del planeta” - insistía tajante y continuamente.

En los numerosos cursos que impartió por toda Europa -especialmente Francia, Italia, Suiza y España- se empeñaba en llevar a sus alumnos a entender desde una visión global y amplia la interrelación y unidad de todas las cosas; “la originalidad de la Permacultura es que al mismo tiempo que realiza un diseño práctico en la materia, aprendemos a pensar globalmente, a ver conexiones. Y cuando atravesamos el vértigo inicial de usar nuestra mente en múltiples y simultáneas direcciones, sentimos una paz profunda, permitiendo al cerebro funcionar con sus hemisferios complementarios, en armonía creativa, manifestándose aquí y ahora, sin parasitismos... Para sentirnos bien con nosotros mismos tenemos que sentir que también el planeta se siente bien, todo está en todo y nosotros no somos excepción. Aunque culturalmente hemos perdido el estado de gracia, como humanos lo podemos reintegrar y ahí empieza la ecología”. En sus cursos, el trabajo siempre fue intensivo, en 10 días las huertas quedaban montadas, los toilets-compost, gallineros, invernaderos y lo que hiciera falta para dejar preparado el proyecto en sus diferentes zonas, no le asustaba las dimensiones de los terrenos y tenía facilidad para dar la vuelta a los problemas del lugar y sacar de ellos la fuente de recursos para el proyecto.

En los últimos años pedía continuidad en los proyectos que ayudaba a diseñar y arrancar; al menos 3 años aplicando los principios de la Agricultura Sinérgica para dar tiempo a que la autorregulación pudiera darse. Eran muchos los huertos iniciados y escasos los que, tras el inicial entusiasmo, continuaban respetando los principios básicos “tenemos tran profundamente inculcados los esquemas convencionales de producción y los mitos sobre las necesidades del huerto que cuesta asumir un cambio auténticamente radical en la relación con la tierra”.

Emilia decidió ser parte de la solución

Y en sus reflexiones profundas le dolía la realidad depredadora que el hombre con su afán explotador ha creado, “una economía basada en el crecimiento continuo no puede mantenerse indefinidamente, no es durable. Pero admitir esto es tener que aceptar que nuestro sistema es falso..., y, claro, antes acabar con minorías, empezar guerras, reprimir, suprimir pueblos enteros... que admitir nuestro error”.

Su visión del futuro le llevó a un aparente callejón sin salida , “ la cultura occidental piensa en términos de recursos naturales cuando considera las riquezas del planeta. El agua y el aire, elementos que se creían bienes imperecederos, empiezan a ser recursos frágiles cuya carestía es bien difícil de remediar. Por eso cuando se analizan profundamente las consecuencias de la explotación planetaria nos embarga la tristeza... es como un duelo hacia la vida, hacia nosotros y nuestros seres queridos. ¿Qué se puede hacer?, ¿cómo ser de nuevo parte íntegra de la vida planetaria? ¿cómo extraernos de una economía inmoral y parásita?, ¿cómo impedir este genocidio planetario, este suicidio colectivo?”
Pero Emilia encontró la puerta en sí misma, decidió ser parte de la solución, hacer de su vida un ejemplo de retorno a las leyes naturales, trabajar a favor de la vida generando alternativas reales a un modelo de convivencia con uno mismo, los demás y el planeta insostenible -parasitario diría ella. Su entusiasmo y la confianza en que es posible vivir lo que se anhela resultaban contagiosos. Diez años atrás convivimos en una finca cercana a Madrid en la que impartió algún taller y compartíamos su afán creativo: en aquel entonces nos proponía redactar su pendiente Manual de Agricultura Sinérgica en forma de comic para que cualquiera pudiera usarlo. Madre de dos hijas y feliz abuela de tres nietos (la última nació tras la partida de Emilia), solía decir que ellos eran su prioridad.

A raíz de su muerte, alumnos franceses e italianos han creado en internet un foro: (http://it.groups.yahoo.com/group/Em...) y elaboran una página donde encontrar sus textos, trabajos y conocimiento, asimismo se prepara un libro de próxima edición con sus escritos, colaboraciones, fotografías de proyectos, etc, una recopilación de todo lo que dejó e hizo en sus bien aprovechados 65 años de vida. Quiso dejar un legado útil, posar su huella creativa y respetuosa sobre la tierra; algo que ha logrado con su incansable motivación y su entrega al conocimiento de los auténticos procesos naturales. Esperemos que su ejemplo y enseñanza nos recuerden que es posible vivir como nuestro corazón anhela.

Texto: Mar Lana y Jesús Mier
Fotos: Jesús Mier

Agricultura Sinérgica, la tierra es capaz de autofertilizarse

La Agricultura Sinérgica es un sistema que permite al suelo mantenerse salvaje a pesar de estar cultivado, pero con ciertas adaptaciones como pueden ser el uso de máquinas. La Sinergia implica el funcionamiento dinámico y concertado de varios órganos para realizar una función. Así como en nuestro organismo todo el sistema y sus elementos funcionan interrelacionados y con coherencia, esta sinergia tiene también lugar entre la tierra y los microorganismos que la habitan enriqueciéndola o entre las legumbres y las bacterias fijadoras del nitrógeno atmosférico o en la asociación entre plantas que se benefician mutuamente. Este sistema de agricultura natural protege el ecosistema del suelo permitiendo a la tierra mantener sus capas propias, sin agitarla ni revolverla, entendiendo que la tierra tiene capacidad de autofertilizarse.

4 principios de la A.S. o ley de la sinergia:

1.- No arar la tierra
2.- No abonar, la autofertilidad de la tierra es el abono
3.- No utilizar tratamientos químicos
4.- No comprimir el suelo

Para crear el huerto se hacen bancales de 120 cms de ancho, 50 cm de altura y alrededor de 80 cm de separación entre ellos, cubiertos con acolchado ya sea de paja, lana, cartón o restos orgánicos que actúan como un filtro protector entre la superficie de la tierra y los gases atmosféricos, la fuerza desecante del sol y la compactante y erosiva de la lluvia y el viento. Cobertura que también actúa como abono de superficie alimentando la tierra de arriba abajo. Así se establece en el suelo un equilibrio perdurable entre sus habitantes, sean lombrices labradoras de las profundidades, lombrices rojas del mantillo o los billones de toda clase de seres microscópicos vegetales o animales que viven y mueren en su seno. En ningún momento se les traumatiza con cambios en su hábitat.

Imitar lo que hace la naturaleza implica dejar la tierra siempre cubierta con un acolchado, sólo abierto en los espacios o líneas de siembra, que se va transformando en mantillo, en humus. Para que la tierra disponga de materia orgánica dentro de sí, sin que haya necesidad de enterrarla, siempre se dejan descomponer dentro las raíces, excepto las que se cosechan. Estos restos participan en la flora intestinal de la tierra y esta permite a su vez la nutrición de las plantas. Cuando la fertilidad de la tierra no se pierde a causa de la erosión, no hacen falta compensaciones constantes en forma de cualquier clase de abono, como compost o estiércol.

Apuntes biográficos de Emilia Hazelip

Nace el 18 de julio de 1937 en Barcelona y muere el 2 de febrero del 2.003 en Carcassonne (Francia)
1955-1960. Estudiante de Filosofia y Bellas Artes en las Universidades de París y Boston
1961 Viaja a México aprendiendo el telar tradicional en tierras mayas.
1962-1971 Aprendizaje en fincas agrobiológicas de California y el suroeste
de los E.E.U.U.
1967 Nace su primera hija.
1971-1976 Participa en Tarragona en varios proyectos de comunidades rurales y vive en el sur de Francia el movimiento de vuelta a la tierra.
1973 Nace su segunda hija.
1977 Descubre el trabajo del microbiólogo y agricultor Masanobu Fukuoka y
comienza un estudio de adaptación agrícola a los principios de la agricultura
autofértil para el clima mediterraneo/templado, que finalmente denomina Agricultura
Sinérgica.
1979 Estudios para el Brevet Profesional Agrícola. Investigación en el trabajo de
Masanobu Fukuoka, estableciendo contacto con otros estudiantes.
1983 Fundación de la Asociación Las Encantadas con el objetivo de promulgar y
experimentar agriculturas innovadoras.
1984 Descubre los libros de Permacultura y organiza en Francia el primer curso
europeo de Diseño de Permacultura. Desde Las Encantadas se traducen al
francés los primeros documentos de Permacultura.
1985 Conferencia en Barcelona sobre la Permacultura organizada por la revista Integral
1986 Organiza un nuevo Curso de Permacultura con Lea Harrison.
1987 Enseña Permacultura y las técnicas de Agricultura Sinérgica en Europa Latina.
1988-1991 Proyecto pedagógico en la Escuela La Prairie de Toulouse (Francia). Proyecto pedagógico y ecológico urbano para niñas subvencionado por el
Ayuntamiento de Ramonville (Toulouse). Recibe el Diploma Profesional de
Diseño en Permacultura
1992-1995 Diseña un huerta pedagógico y experimental en los Alpes marítimos (Francia).Viaja a Escandinava, Canadá. y EE.UU. impartiendo cursos.
Abril de 1995 edita su vídeo sobre la Agricultura Sinérgica, donde muestra paso a paso la fórmula de montar un huerto según este sistema.
1996-1998 Trabaja en los campos de sedentarización bosquimanos en el desierto africano del Kalahari enseñando la agricultura a un pueblo de recolectores. Huerto / taller de aprendizaje en Le Cun du Larzac (Francia). Consejera responsable de la
sección Permacultura de la Red de Ecovillas de Francia. Giras eco-
pedagógicas internacionales. Propuesta de la Fundación Toyota para elaborar
una tesis con Masanobu Fukuoka como tutor con el titulo: ’The Global
Environment and the potential for Human Survival’
1998-2003 Cursos para crear proyectos sostenibles en España, Italia, Suiza, Francia.
Colaboradora de revistas especializadas como Rehabitar o La Fertilidad de la tierra.

(Artículo tomado de "La Osa")

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  • Fallece Emilia Hazelip, creadora de la Agricultura Sinérgica

    15 de marzo de 2009 02:30, por Basilio Bernal(Bebo)

    Creo que la forma de hacer agricultura de Emilia se adelanto al momento pero ya son muchos los permacultores que en el mundo siguen sus ideas sin saber a ciencia cierta quien fue la que modifico esta manera de actuar con respecto al suelo creo que podra por muchos años comtemplar como cada dia son mas sus sequidores pues son muchos los que a diario tratan de hacer ver a las personas como la forma de tratar a nuestra madre es despiadada cruel y creen en muchos casos que ella no merece respeto pues cada dia las construcciones nos roban un pedaso de ella el fuego y las grandes maquinarias nos arrancan arboles que llevaban cientos dea ñaos en ese lugar hasta cuando no frenaremos a todo este mundo loco.
    Gracias Emilia por tus enseñansas

    Bebo

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