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España, principal exportador mundial de municiones al África Subsahariana

Lunes.19 de junio de 2006 1139 visitas Sin comentarios
Otro dato más del negocio de la guerra en nuestro país #TITRE

España es el octavo exportador de municiones para armas ligeras
del mundo, y el principal exportador mundial de este material al África
Subsahariana, afirma Oxfam Internacional (Intermón Oxfam en España) en
un nuevo informe.

El documento -que analiza la producción y el tráfico legal e ilegal de
municiones- denuncia que cada día se fabrican en el mundo unos 38
millones de armas ligeras (14.000 millones al año) pero no se sabe dónde
va a parar el 83% de ellas.

El valor medio anual de las exportaciones españolas de municiones es de
8,7 millones de euros, lo que sitúa a nuestro país por delante de
potencias como el Reino Unido, aunque muy por debajo del principal
exportador mundial, EEUU, que vende cada año fuera de sus fronteras por
valor de 110 millones de euros. Sólo una empresa de EEUU, la Lake City
Army Ammunition Plant, fabricó el pasado año 1.300 millones de piezas de
munición.

El informe ’Municiones: el combustible de los conflictos’ advierte de
que la falta de información por parte de los gobiernos hace que se
desconozca con exactitud dónde van a parar cada año más de 10.000
millones de municiones. Varios de los principales exportadores -entre
ellos Brasil, Bulgaria, China, Egipto, Irán, Israel y Rumania- sólo
ofrecen datos de sus exportaciones de munición para escopetas.

España, por su parte, afirma que los 37 millones de cartuchos que vendió
en 2004 a Ghana (el principal destino de las exportaciones españolas de
munición) son para caza, y que por tanto no deben ser sometidas a
autorización, decisión que ha sido siempre cuestionada por Intermón Oxfam.

"Los controles internacionales sobre las transferencias de armas ligeras
son débiles, pero aún lo son más los que existen sobre las municiones, a
pesar del papel tan importante que juegan a la hora de alimentar los
conflictos. Por ejemplo, durante la guerra civil en Liberia, en junio de
2003 se detuvieron los combates en la capital por falta de munición, y
sólo se reanudaron cuando llegó un nuevo cargamento. Miles de personas
inocentes fueron asesinadas", explica Ricardo Magán, responsable de la
campaña Armas Bajo Control en Intermón Oxfam.

El informe muestra cómo en los primeros momentos de la guerra en Irak se
estimaba que había en el país 20 millones de armas, alimentadas sólo por
las municiones que se encontraban en los almacenes iraquíes. Ahora es
fácil obtener en el mercado negro balas nuevas de alta calidad
provenientes de la República Checa, Serbia, Rumanía y Rusia.

La falta de transparencia y de controles hace que sea imposible saber
cómo llegaron esas municiones. Las dos explicaciones posibles son que
bandas de contrabandistas las hayan introducido en el país, o que hayan
salido de los almacenes de las fuerzas de la coalición hacia el mercado
negro. Millones de piezas de munición han llegado legalmente al país
desde Serbia y Bosnia en los últimos dos años en cargamentos organizados
en nombre del Departamento de Estado de EEUU. Una compañía aérea afirma
que ha realizado más de 60 vuelos con cargamento de armas y municiones a
Irak en ese periodo de tiempo.

Información de la munición
El origen de las balas que se encuentran en el mercado negro en Irak, y
fuera de Irak, podría aclararse si existieran unas normas globales que
obligaran a los Estados a marcar con información significativa la
munición, y a ofrecer información completa de las transferencias de este
material. Por eso, en Intermón Oxfam pedimos que se incluyan la
municiones lo antes posible en el Sistema de Marcaje y Rastreo de la ONU.

"Además de estas normas sobre marcaje, dentro de apenas 10 días todos
los gobiernos del mundo se reúnen en Nueva York en la Conferencia de
Naciones Unidas sobre Armas Ligeras, y allí deberían acordar unos
criterios comunes para controlar las transferencias de armas ligeras y
municiones. La comunidad internacional no puede seguir mirando para otro
lado", explica Ricardo Magán. "El Gobierno español ha dado claras
muestras de querer estar entre los países impulsores de este mayor
control internacional de las transferencias, y tendrá una oportunidad de
oro para hacerlo en esta reunión de Naciones Unidas".

La ONG considera que los criterios comunes que deberían salir de esta
reunión incluyen la prohibición expresa de las transferencias de armas y
municiones a países sometidos a embargos internacionales de armas, o que
estén en conflicto, o donde se violen los derechos humanos o el Derecho
Internacional Humanitario. Antes de autorizar la venta de armas o
municiones, los Estados también deberían tener en cuenta las
posibilidades de que el material transferido sea usado en ataques
terroristas y el crimen organizado, o tenga efectos negativos en el
desarrollo del país por situaciones de pobreza.

(Noticia aparecida en el diario "El Mundo")

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