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El pacifismo moral de Tolstoi

Domingo.19 de septiembre de 2010 3077 visitas - 2 comentario(s)
Capítulo 9 de “Breve historia de la Noviolencia”, Jesús Castañar Pérez (Cthuchi Zamarra) #TITRE

En pleno contexto de efervescencia revolucionaria, la tarea a la que se dedicó un ya anciano Tolstoi (1828-1910), iluminado por su cristianismo panteísta, fue la de pregonar un autoperfeccionamiento moral que incluía la desobediencia al Estado, por ser éste injusto, y el rechazo a emplear la fuerza para solventar los conflictos. De hecho, Tolstoi buscaba a través del autoperfeccionamiento moral la transformación total de la sociedad, es decir, lo consideraba un medio para hacer la
revolución. Por ello apoyó sin reservas la negativa a prestar servicio militar de los "doubojoris" (también llamados "doukhobors", una secta protestante pacifista rusa), ya entonces castigados con el destierro en el Cáucaso, (de hecho cedió todos los beneficios de su novela pacifista "Resurrección" para cubrir los gastos de su éxodo a Canadá). Además hay que señalar que para esta época ya había habido campañas de objeción de
conciencia o insumisión entre anarquistas o pacifistas en varios
países como España, el Reino Unido, Rusia o los Estados
Unidos y que los pioneros fueron cuáqueros, mennonitas,
testigos de Jehová y otras sectas protestantes28.
Así, Tolstoi centró buena parte de su actividad intelectual tardía a legitimar la desobediencia al estado como medio para
transformar la realidad. Su visión era, por tanto, como veremos
más adelante, sincrética entre algunos postulados básicos
anarquistas y la doctrina moral cristiana, o más bien, pacifista.

Sin embargo, Tolstoi no creó ninguna práctica o técnica nueva,
sino que, simplemente, proporcionó una legitimación política a
una práctica que, aunque no muy extendida, era ya común en
aquel tiempo. Es decir, Tolstoi expandió la vía de la teoría de la
acción noviolenta que había abierto Thoreau, autor al que cita
directamente en algún texto, ya que otorgó a acciones de
desobediencia al Estado un sentido político revolucionario que
antes de él no existía y que tuvo mucho eco entre círculos no
tan religiosos. Tal como ha señalado Devi Prasad, decano de la
Internacional de Resistentes a la Guerra hablando de la historia
del pacifismo:

”Tolstoi causó un gran impacto en aquellos
pacifistas que se sentían perdidos entre el pacifismo
ortodoxo y el cuasi-pacifismo de aquellos que
hablaban de paz y entendimiento entre la
humanidad mediante llamamientos a los gobiernos
y organizando conferencias internacionales. El
tiempo había llegado para aquellos pacifistas para
reflexionar y prepararse para desafiar al estado con
todos sus militarismos en su diferentes
manifestaciones. Tolstoi les ayudó a entender la
propuesta y sus posibles resultados”.29

Por lo tanto, la gran diferencia de Tolstoi con respecto a
otras filosofías anteriores que rechazaban la violencia era el
énfasis en la acción consciente y transformadora de la realidad que estos ponían, ausente en el pacifismo tradicional de las
sectas protestantes. El profesor Jose Luis Gordillo lo ha
expresado del siguiente modo: "La principal razón que justifica
dejar cierto espacio al ideario de Leon Tolstoi es su carácter de
puente entre el pacifismo quietista de las sectas religiosas
protestantes y el pacifismo activo de Moandas Gandhi, en el
que hay una clara vocación de incidencia social y política”30. De
hecho ambos autores imprimieron al pacifismo un carácter tan
activo que incluso Gandhi llegó a afirmar que la pasividad era
peor que la violencia y rechazar la expresión con la que muchas
veces se le identifica: resistencia pasiva.

"A mi juicio la no-violencia no tiene nada de
pasivo. Por el contrario, es la fuerza más activa de
mundo. En este mundo no se ha hecho nada que
no se deba a la acción. (...) Rechazo la expresión
“resistencia pasiva” porque no traduce por
completo la realidad y podría verse en ella el arma
de los débiles."31

Por otro lado, las diferencias con otras teorías
revolucionarias del momento estribaban en un estricto rechazo
expreso del uso de la violencia. Hemos visto que Tolstoi no fue
ni mucho menos el primero en rechazar los métodos violentos
como forma acción política, pues este rechazo fue compartido
por muchos socialistas utópicos del siglo XIX, aunque generalmente, por solidaridad con la causa, muchas veces no
condenaron la violencia obrera o revolucionaria. Además, entre
las corrientes socialistas dominantes (socialismo, comunismo y
anarquismo) se optó por la doctrina de la revolución obrera,
elaborando para ello una doctrina de la guerra justa que
legitimaba el derramamiento de sangre e, incluso, muchas veces
lo exaltaba. La gran diferencia, por tanto, de esta perspectiva
encuadrada dentro del pacifismo revolucionario con otras
doctrinas revolucionarias consistía en poner el énfasis en la
forma de la acción en vez de en el contenido de la doctrina,
siendo ésta el principal diferenciador entre socialistas,
comunistas y anarquistas enfrascados en eternos debates sobre
el papel del Estado, del mercado, las colectivizaciones una vez
conquistado o anulado el poder. Posteriormente las diferentes
corrientes marxistas, a saber leninistas, trotskistas, maoístas,
guevaristas, etc… se diferenciarían precisamente en la forma de
acción, en la fórmula propuesta para tomar el poder. Sin
embargo, desde estas teorías de la revolución proletaria nunca
pusieron interés en la cohesión moral entre medios y fines que
implicaba la noviolencia, sino por el contrario establecían
teorías de la guerra justa para legitimar el derramamiento de
sangre. Además, dentro de la doctrina de la noviolencia
proveniente de un ámbito religioso existía también un principio
filosófico de considerar al oponente como un ser humano,
evitando caer en las deshumanizaciones del enemigo propias de
las doctrinas de la guerra justa en las que se pueden encuadrar
las teorías revolucionarias.

Notas

28 Véase Peter Brock: "Varietes of Pacifism. A survey forn antiquity to the outset of
the twentieth century". Syracuse University Press y University of Toronto Press
inc.. New York 1998 y Peter Brock y Thomas P. Socknat (Ed) "Challenge to
mars. Essays on pacifism from 1918 to 1945". University of Toronto Press inc.
Toronto. Buffalo, London. 1999

29 Devi Prasad: "War is crime against humanity. The Story of War Resisters´
International". WRI Londres. Traducción del autor.

30 José Luis Gordillo. “La estaca verde de Leon Tolstoi” en VVAA
“Pensamiento Pacifista” Icaria Editorial S.A. 2004 pag 50

31 Mohandas k. Gandhi: "Todos los hombres son hermanos". Sociedad de
Educación Atenas. Madrid 1995.pag 147 y 142. Por esta razón Gandhi
prefirió utilizar el término satyagraha, que puede traducirse por el concepto
occidental de acción directa noviolenta pero que literalmente significa
camino o perseverancia de la Verdad.

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  • El pacifismo moral de Tolstoi

    19 de septiembre de 2010 13:32, por P.

    Me ha gustado este capítulo. Muy ilustrativo para entender el sentido de la figura de Tolstoi a nivel político.

    Además de ser un escritor de calidad fuera de dudas (qué maravillosa novela Anna Karenina...), creo que se presta al prejuicio de "santón" un poco flipado, y esa es la idea que más bien se tiene de él. Seguramente su aspecto físico que tanto se ha repetido (con larga barba y blusón), al igual que le pasa a Gandhi, invita a verle así.

    En pocas líneas se describe aquí a un pensador que en algunas cosas fue adelantado a su época y precursor de ideologías radicales anti-estado y de noviolencia activa. Interesante.

    • El pacifismo moral de Tolstoi

      21 de julio de 2011 20:36, por idea21

      Condenar la violencia de los Estados más poderosos suele suponer olvidar que la violencia se encuentra en todo comportamiento humano dentro de una cultura social. El auténtico pacifismo sólo puede conseguirse creando una alternativa no-social, lo cual nos pone en un entorno saneado, más allá de las cuestiones políticas. El entorno del cambio cultural, el cambio del comportamiento humano que suponga una alternativa comunitaria basada en valores no-violentos. Esto ha de plantearse de una forma seria y profunda, tomando en consideración todos los elementos implicados, y no simplemente arremetiendo contra determinadas instituciones muy llamativas.

      Es correcto lo escrito sobre Tolstoy. Pero no hay que olvidar que la religión de Tolstoy tenía un origen racional y que su alternativa pacifista era apolítica. Hubiera sido un buen punto de partida para una alternativa pacifista universal, pero a la muerte de Tolstoy sus seguidores se dispersaron.

      Debería existir hoy algún lugar donde debatir acerca de una alternativa realmente coherente y profunda acerca de una alternativa cultural capaz de superar la violencia. Ésa ha sido siempre la aspiración del ser humano.

      Yo, al menos, hago una propuesta

      http://ideaciones.net/foro/index.ph...