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El negocio de la guerra siria

Miércoles.29 de mayo de 2013 262 visitas Sin comentarios
Unos arman a unos, y otros a otros; todos logran beneficios. #TITRE

Catar y Arabia Saudí sufragan la revuelta siria

Los expertos creen que el dinero puede incluir, aparte de armas, partidas para pagar salarios a los combatientes y ayuda económica general.

Ángeles Espinosa. Dubái

La revuelta siria nunca ha sido como el resto de las englobadas en la primavera árabe. Las especiales relaciones del régimen de Bachar el Asad con Irán (y en otro sentido con Israel), convirtieron desde el principio el conflicto en un enfrentamiento no solo interno sino por el poder regional. De ahí que los principales rivales geoestratégicos de la República Islámica sean también la principal fuente de apoyo económico y militar a los rebeldes. Sin embargo, esa ayuda ha resultado insuficiente hasta ahora para inclinar la balanza, algo que no depende solo del desembolso sino del tipo de armamento que se facilita.

La percepción generalizada entre diplomáticos y analistas es que Catar sufraga la revuelta siria con dinero y armas. Fuentes cataríes citadas por el diario económico Financial Times el pasado fin de semana cifraban en 3.000 millones de dólares lo que ese pequeño pero rico emirato ha gastado en apoyar a los rebeldes desde que hace dos años estallara la revuelta. Incluso si solo ha sido un tercio de esa cantidad, como afirman los beneficiarios, supera sin duda a la ayuda de cualquier otro país.

“Es una cantidad considerable de dinero para haberse dedicado a exclusivamente a armas o asistencia militar”, precisa Pieter Wezeman, investigador principal del programa sobre transferencias de armas en el Instituto Internacional de Investigación para la Paz de Estocolmo (SIPRI, en sus siglas inglesas), en una conversación telefónica con esta corresponsal. “No hemos visto hasta ahora armas avanzadas en manos de los rebeldes, solo armas ligeras, en gran medida obtenidas del Ejército sirio, o de segunda mano, procedentes de depósitos que están siendo renovados”, apunta.

“Me parece una cifra creíble, y probablemente es mucho más elevada”, declara por su parte Theodore Karasik, el director del Instituto de Análisis Militar para Oriente Próximo y el Golfo (INEGMA), en Dubái. Este experto se muestra convencido de que Arabia Saudí ha gastado “el doble” que Catar en ese empeño, aunque reconoce que no tiene datos concretos y que el centro que dirige no ha publicado ningún estudio al respecto porque los datos son “opacos”.

Aunque es difícil saber cómo se ha gastado ese dinero, Wezeman sugiere que puede incluir salarios de combatientes y ayuda económica en general. La información que existe al respecto es escasa. “Solo los países implicados conocen el volumen real de lo que se ha dedicado a armas”, señala. Y éstos mantienen un discreto silencio al respecto, salvo ocasionales e intencionadas referencias a esa ayuda, como cuando en el verano de 2011 el ministro de Exteriores saudí habló de la necesidad de que la comunidad internacional interviniera y dejó caer la voluntad de su país de apoyar a los sublevados.

Los estudiosos del SIPRI se basan sobre todo en las imágenes del conflicto que obtienen los medios de comunicación o que los propios implicados cuelgan en internet (aunque también han analizado el aumento de los vuelos entre ciertos países, lo que de nuevo coloca a Catar el primero de la lista). De ellas se desprende que los rebeldes manejan sobre todo armas ligeras y equipos muy básicos, como los morteros, cohetes, minas y catapultas de fabricación casera que muestran sus vídeos propagandísticos. Sus portavoces suelen quejarse de que no disponen de misiles guiados con los que hacer frente a los ataques de la aviación del régimen.

“Solo tienen un número limitado de viejos lanzacohetes portátiles de los años setenta y ochenta [del siglo pasado]”, confirma Wezeman. Según este experto, ese tipo de armamento puede muy bien provenir de los depósitos de los países que les respaldan, pero es imposible desglosar cuánta asistencia militar o de otro tipo facilita cada uno de ellos. “Hace unos meses se pudo trazar el origen de ciertas armas que estaban siendo utilizadas por la oposición siria hasta Emiratos Árabes Unidos y Catar, pero no sabemos en qué cantidades”, explica.

Ambos países, al igual que Arabia Saudí, disponen de Ejércitos muy bien equipados que en la actualidad se encuentran en proceso de modernización por lo que cuentan con importantes excedentes que podrían transferir a sus grupos preferidos en Siria sin apenas más desembolso que el trasporte. Sin embargo, el hecho de que pueda detectarse su proveniencia acarrea otros problemas como puede ser la violación de los términos de la compra, o que el proveedor imponga futuras restricciones. De ahí, que se recurra al mercado internacional para buscar potenciales proveedores.

En 2012, los investigadores descubrieron un envío de armas croatas a los rebeldes. Tal como reveló The New York Times el pasado febrero fue Jordania quién hizo el pedido a petición de, y financiado por, Arabia Saudí. Un blog especializado que sigue de cerca estos asuntos, lleva tiempo recopilando información sobre la presencia entre los sublevados de armamento procedente de la antigua Yugoslavia.
También ha detectado recientemente un lanzagranadas antitanque RPG-75 fabricado en la antigua Checoslovaquia en manos de los opositores de Alepo. Al parecer el grupo que lo usa compró ocho de ellos a otro, pero no está claro cómo llegaron hasta allí porque, como afirma el autor del blog, “no se usan en la región”.

Una vez más faltan las pruebas que conecten las armas con la fuente de financiación, pero Wezeman considera “bastante verosímiles” los rumores que atribuyen la parte del león a Catar, Arabia Saudí y en menor medida Emiratos. Todos ellos han hecho público su apoyo a los rebeldes tanto en declaraciones oficiales como en gestos diplomáticos y advertencias a Irán. “Algo se mueve, pero resulta extremadamente difícil de probar”, concluye.

La UE abre la vía para enviar armas a los rebeldes sirios

Todos los Estados se han comprometido a que no enviarán ningún equipo hasta al menos el 1 de agosto pese a levantar el embargo

Lucía Abellán. Bruselas

La crudeza de la guerra en Siria ha llevado a la Unión Europea a adoptar una posición más activa en el conflicto. Los ministros comunitarios de Exteriores acordaron anoche levantar el embargo de armas que pesa sobre Siria solo cuando existan garantías de que el destinatario de esa mercancía es la oposición moderada al régimen de Bachar el Asad. Para dar una oportunidad a la vía política que exploran Estados Unidos y Rusia, los ministros se comprometieron a no armar a los rebeldes sirios al menos hasta el 1 de agosto, pese a que el embargo expira el 1 de junio. En esos dos meses, los titulares de Exteriores analizarán los posibles avances de la negociación política y volverán a reunirse antes de decidirse a vender armas.

Se trata de un acuerdo que recoge parcialmente las diferentes opciones planteadas por los países y que solo fue posible tras doce horas de reunión, poco después de que la hipótesis del desacuerdo se hubiese instalado en la atmósfera del Consejo de Exteriores celebrado en Bruselas. Reino Unido y Francia amagaban con dejar caer todo el paquete de sanciones a Siria, que incluye la prohibición de vender y comprar cualquier tipo de producto al país en guerra, de financiar proyectos o de permitir la entrada a determinados ciudadanos. Para alejar ese escenario de caos, los ministros lograron a última hora prorrogar por un año todo ese paquete de sanciones a cambio de levantar el veto para unos envíos muy concretos: armamento destinado a la Coalición Nacional Siria para protección de los civiles, con un protocolo que obliga a analizar cada caso por separado.

De momento, se trata de un acuerdo entre los titulares de Exteriores, sin el respaldo de la normativa comunitaria, pero al menos es unánime, algo que estuvo en duda durante toda la jornada.

España escenificó ayer por primera vez ante sus socios comunitarios el cambio de postura que ha realizado en las últimas semanas. En principio, la diplomacia española se situaba en el amplísimo grupo de gobernantes que consideraban muy peligrosa la opción de abrir la veda al envío de armas. La posibilidad de que ese material acabase en manos de los grupos más radicales disuadía a España de ir más allá. “La situación en Siria ha obligado a acelerar la solución del conflicto; hay un riesgo de implosión, de la desaparición de Siria como Estado”, argumentó el ministro español de Exteriores, José Manuel García Margallo, para explicar el giro.

El titular de Exteriores explicó que, de momento, el objetivo del levantamiento del embargo es “mandar un mensaje a Bachar el Asad”, pero que ni España ni el resto de socios van a enviar armas a la oposición. No obstante, el embargo ya ha sido suavizado en varias ocasiones, de forma que la UE puede suministrar material para protección civil, así como comprar y vender petróleo a los rebeldes.

Israel advierte de que actuará de nuevo si los misiles rusos llegan a Siria

El ministro de Defensa israelí dice que sabrá "qué hacer" si los misiles S300 llegan a Siria

David Alandete. Jerusalén

El Gobierno de Israel advirtió este martes a Rusia en contra de enviar misiles antiaéreos S-300 a Siria, porque considera que podrían emplearse no sólo contra su Fuerza Aérea, sino también contra objetivos civiles, como el aeropuerto de Tel Aviv. Si esos proyectiles autopropulsados, que tienen un alcance de hasta 300 kilómetros, llegan a Damasco, el ministro israelí de Defensa dijo que su Ejecutivo y la cúpula militar sabrían “qué hacer”.

Desde principios de año, Israel ha atacado objetivos militares en Siria en tres ocasiones, siempre en las inmediaciones de Damasco. El Gobierno de Benjamín Netanyahu no ha admitido la autoría de esos ataques, que según la inteligencia militar norteamericana iban destinados a coartar envíos de armamento sofisticado -misiles iraníes tierra-tierra Fateh 110, en su gran mayoría- a la milicia libanesa Hezbolá, que lucha codo con codo con las tropas de El Asad dentro de Siria.

Este martes, el ministro de Defensa de Israel, Moshe Yaalon, amenazó de forma velada con un nuevo ataque si los misiles S-300 abandonan Rusia con destino a Moscú. “Por supuesto desde nuestro punto de vista es una amenaza. En este momento no puedo confirmar que se estén acelerando las cosas. Los envíos aún no se han puesto en marcha, eso sí lo puedo confirmar, y espero que no lo hagan. Pero si, desgraciadamente, llegan a Siria, sabremos qué hacer", dijo en la base de Ramle del Cuerpo de Defensa Civil.

En el Ejecutivo de Israel, que no suele admitir en público operaciones militares en el extranjero, las palabras de Yaalon suponen una advertencia en toda regla a Damasco.

“Creemos que este comportamiento de entregarle armas a El Asad en este momento crucial de la guerra civil es totalmente erróneo”, dijo en una conferencia en Jerusalén el ministro israelí de Asuntos Estratégicos e Inteligencia, Yuval Steinitz. “Son misiles para defensa aérea, pero los S-300 son también armas de ataque. Con un alcance de hasta 200 o 300 kilómetros, pueden atacar aviones en la zona de Tel Aviv”, añadió. “Este es un tipo de refuerzo, un tipo de apoyo a un régimen brutal que está totalmente equivocado, también desde un punto de vista moral”.

Rusia, el fabricante y vendedor de esos misiles, dijo este martes que la venta de esos misiles obedece a su voluntad de reforzar a Damasco ante injerencias externas. “Creemos que estas entregas son un factor de estabilización y que medidas como estas en muchos sentidos previenen que los radicales exploren supuestos en los que este conflicto podría cobrar una presencia internacional con la participación de fuerzas externas”, dijo en rueda de prensa el ministro de Exteriores ruso Sergei Riabkov, informa la agencia Ria Novosti.

Rusia es uno de los más sólidos aliados de El Asad en la escena internacional. Le ha apoyado en la revuelta que comenzó en marzo de 2011 y, como miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha vetado, junto a China, tres resoluciones de condena al régimen. El lunes, los ministros de Exteriores de la Unión Europea votaron en Bruselas a favor de levantar el embargo a la venta de armas a sirios, siempre y cuando estas se destinen a las facciones moderadas de la oposición. El embargo está vigente desde mayo de 2011.

El ministro ruso Riabkov criticó repetidamente la decisión de los ministros de Exteriores de los 27 en su conferencia de prensa. “Básicamente la UE está arrojando gasolina a las llamas del conflicto”, dijo en repetidas ocasiones.

El País