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El genocidio de una tribu en la dictadura brasileña para construir una carretera

Miércoles.21 de enero de 2015 48 visitas Sin comentarios
Los militares arrasaron aldeas enteras lanzando ataques químicos desde aviones y acribillando a tiros a los indígenas. #TITRE

la historia de los Waimiri-Atroari

EFE / The Clinic Online

Según las investigaciones de Schwade, los militares arrasaron aldeas enteras lanzando ataques químicos desde aviones y acribillando a tiros a los indígenas.

indios YT

El exterminio casi por completo de una tribu de la selva amazónica en los años 70, uno de los capítulos más sombríos de la dictadura militar de Brasil, ha sido detallado en un libro que recopila el testimonio de los supervivientes.

El libro, titulado “La dictadura militar y el genocidio del pueblo Waimiri-Atroari” y escrito por el antropólogo indigenista Egydio Schwade, recopila narraciones e ilustraciones de los indios de esa etnia, que, según datos oficiales, fueron casi aniquilados en una década.

La población de los waimiri-atroaris ascendía a cerca de 3.000 individuos en 1972 y cayó a 332 en 1983, según censos realizados por la Universidad de Brasilia y la Fundación Nacional del Indio (Funai), y sólo se recuperó a partir del final de la dictadura, en 1985.

La obra, que cuenta con el apoyo de la Comisión de la Verdad del estado del Amazonas y que se basa en informes oficiales de la época, ha documentado el exterminio sistemático de esta tribu por parte de los militares, con el propósito de construir una carretera en la selva.

Según las investigaciones de Schwade, los militares arrasaron aldeas enteras lanzando ataques químicos desde aviones y acribillando a tiros a los indígenas.

“Hasta ahora sólo teníamos sospechas, denuncias de lo sucedido en la construcción de la (carretera) BR-174. Ahora tenemos la versión directa de los propios indígenas”, dijo a Efe Schwade, quien recogió los testimonios durante dos años, mientras trabajaba en la alfabetización de los indios junto a su mujer, Doroti.

La masacre, según los investigadores, comenzó en 1972 para permitir la construcción de la carretera BR-174, una ruta de 750 kilómetros en una región de selva virgen entre Manaos, la capital del estado de Amazonas, y Boa Vista, capital de Roraima.

Una primera expedición militar trató de forzar a los indios a mudarse a un nuevo campamento, pero los waimiri-atroaris se resistieron y mataron a los miembros de esa avanzadilla, lo que propició una dura respuesta por parte del Ejército, según Schwade.

“Hubo una guerra de exterminio” amparada por la cúpula del régimen militar y los gobernadores de la región, “que exigían hacer la carretera a cualquier coste”, sostuvo el antropólogo.

Uno de los relatos más estremecedores recogidos en el libro sucedió en 1974 durante una fiesta celebrada en una aldea, a unos cuatro kilómetros del río Alalau, al norte del Amazonas, a la que habían acudido decenas de habitantes de zonas cercanas.

Entonces un avión militar sobrevoló la aldea y lanzó “un polvo”, un producto químico, que mató a todos los presentes menos a uno.

“Cuando llegaron los indios de otras aldeas que se habían retrasado se encontraron a todos muertos, en una aldea que debía estar en fiesta y que tenía comida abundante en los platos”, comentó el antropólogo.

Los crímenes de la dictadura contra los waimiri-atroaris fueron citados, sin entrar en detalles, en el informe final de la Comisión de la Verdad presentado el pasado miércoles a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, y que recoge las violaciones de los derechos humanos durante la última dictadura (1964-1985).

Ese informe cita un documento oficial en el que el general de brigada Gentil Nogueira Paes ordena a un destacamento a hacer “pequeñas demostraciones de fuerza” en el caso de que avistaran a los indios en las obras de la carretera, lo que incluía el uso de “ráfagas de ametralladora, granadas y dinamita”.

Schwade dijo que inicialmente estaba “bastante decepcionado” por el trato del informe a la cuestión indígena, pero alabó que la Comisión de la Verdad haya propuesto la continuidad de las investigaciones mediante la creación de una comisión especial.

A partir del final de la dictadura, la población de waimiri-atroaris comenzó a recuperarse y actualmente existen 1.689 personas de esta etnia, según el censo más reciente de la Funai.

Fuente: http://www.theclinic.cl/2014/12/12/...

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