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Ecologistas en Acción: 15 años en defensa del ecologismo social

Lunes.13 de enero de 2014 225 visitas Sin comentarios
La coordinadora ecologista celebra su aniversario ’quinceañero’. #TITRE

Esta organización repasa sus 15 años de andadura en defensa del medioambiente, las victorias de la organización y los principios del ecologismo social.

Ecologistas en Acción

A finales de 1998 culminó un proceso tan ilusionante como esperanzador: la unión de unos 300 grupos ecologistas y de defensa de la naturaleza bajo el paraguas común de Ecologistas en Acción. El nacimiento de esta confederación fue el resultado de más de dos años de negociaciones y reflexión conjunta entre muchas personas y colectivos, que fuimos capaces de dejar a un lado algunas diferencias e individualidades para apostar por una unión y un trabajo conjunto que, en definitiva, nos daba mucha más fuerza. Ecologistas en Acción consiguió así nacer aglutinando a buena parte del ecologismo social, político y ambiental del Estado español.

La idea inicial que más nos empujó hacia esta confluencia fue el deseo de aumentar la eficacia de nuestras acciones y nuestra incidencia política en los asuntos ambientales. Pero pronto vimos que la estructura creada era mucho más potente. La gran diversidad de enfoques del ecologismo que se unieron en Ecolo­gistas en Acción, lejos de resultar un problema, ha sido un acicate continuo para ampliar nuestras visiones y la forma de tratar los problemas. Por explicarlo en términos coloquiales, los más “pajareros” se vieron influenciados por quienes seguían una línea más política y social, y al revés. El ecopacifismo y antimilitarismo, el ecofeminismo, el ecologismo social y el más conservacionista se mezclan y se influyen mutuamente, enriqueciéndose.

Diversidad política y social

Es cierto que no siempre ha sido fácil gestionar esta diversidad, pero quizá ésta sea una de las señas de identidad de nuestro grupo: manejar razonablemente bien esta situación, facilitando procesos largos de consenso para conseguir acuerdos que permitan un funcionamiento cómodo, atendiendo siempre a las discrepancias y a las posturas minoritarias. En definitiva, canalizando los conflictos hacia la reflexión y construcción colectiva y dejando a un lado el cainismo, tan frecuente en los movimientos sociales progresistas.

Quince años después, podemos valorar mejor la importancia de esta unión y el balance, cargado de aprendizajes, luchas, asambleas, acciones, éxitos, fracasos y mucho trabajo para denunciar las causas de la crisis ecológica y proponer alternativas Hemos tratado de exportar este esquema de funcionamiento en nuestra relación con el resto de movimientos sociales. Ésta es una de las razones por las que a menudo Ecologistas en Acción ha hecho de puente entre organizaciones y posicionamientos un tanto enfrentados, tratando de sumar y de hacer ganar fuerza a la oposición social a las políticas neoliberales del capitalismo financiero globalizado, tan destructoras de la naturaleza y esquilmadoras de derechos y conquistas sociales.
Otra de las señas de identidad de nuestra organización es su gran implantación territorial. Miles de socias y socios, que en realidad son activistas, repartidos por todo el territorio estatal, hace que tengamos una gran imbricación territorial, y nos permite abordar rápidamente muchos de los asuntos que se generan en los distintos lugares y promover todo tipo de luchas y resistencias. Los grupos son autónomos en su funcionamiento, pero siempre respetando los acuerdos de mínimos consensuados entre todas las personas que formamos Ecologistas en Acción. Además, la coordinación no se hace sólo en lo territorial, sino también alrededor de áreas temáticas.

El trabajo de Ecologistas en Acción ha estado muy volcado hacia la movilización y la concienciación de la sociedad, pero sin olvidar la lucha jurídica y mediática. Muchas han sido las líneas de trabajo que hemos seguido durante estos más de tres lustros. Así, hemos volcado un gran esfuerzo en plantear alternativas sensatas a las energías fósiles y a la nuclear, apostando por las renovables, el ahorro y la eficiencia.
También hemos denunciado la nefasta y desarrollista política urbanística y de infraestructuras de transporte que, además de una tremenda destrucción territorial, ha estado en la base de la fuerte crisis que padecemos, y todo ello para beneficiar a unos pocos bolsillos como demuestra a las claras el caso Bárcenas, en el que también nos hemos implicado de lleno como querellantes.

El ecologismo social es necesario para revertir la situación actual, pues los problemas ambientales no se pueden desligar de las condiciones sociales En temas de agua conseguimos promover grandes movilizaciones y frenar aberraciones como el trasvase del Ebro, mientras que ahora centramos más esfuerzos en detener la dinámica de privatización del recurso. En asuntos educativos y de sensibilización hemos abierto varias líneas de trabajo muy interesantes y fructíferas: el análisis de currículo oculto antiecológico de los libros de texto, los problemas de la televisión y de la sociedad de consumo, alternativas colectivas para vivir mejor con menos, etc.

La apuesta por la soberanía alimentaria y la oposición a los transgénicos y a la agricultura industrial han sido los principales temas de trabajo desde la agroecología. También hemos dedicado muchas energías a la denuncia del poder de las transnacionales y de la injusta globalización financiera que se nos impone. Y así podríamos continuar con muchas otras temáticas a las que nos dedicamos con ahínco: la protección de la biodiversidad, la defensa de nuestro territorio y del mar y el litoral, la minimización en la generación de residuos…

15 años en positivo

Recapitulando, quince años después, podemos valorar mejor la importancia de esta unión, que tanto nos ilusionó cuando se produjo. Y el balance –cargado de aprendizajes, luchas, asambleas, acciones, éxitos, fracasos y mucho trabajo para denunciar las causas de la crisis ecológica y proponer alternativas– es nítidamente positivo.

Hoy más que nunca resulta claro que el ecologismo social es necesario para revertir la situación actual, pues los problemas ambientales no se pueden desligar de las condiciones sociales. Quienes esquilman la naturaleza son los mismos que explotan a las personas y, nos guste o no, las soluciones a esta crisis tienen que pasar por ajustarnos a los límites del planeta, sin olvidar que la riqueza y los recursos naturales deben repartirse de modo justo entre todos sus habitantes.

 
Del chapapote al casino Eurovegas

En 15 años Ecologistas en Acción ha conseguido éxitos importantes. Junto con muchas organizaciones paramos el Trasvase del Ebro, acabamos con las amenaza sobre Marina de Cope, en Murcia; nos movilizamos en la protesta y limpieza de chapapote tras el desastre del Prestige, como ahora nos movemos para detener la plataforma Castor. Seguro que hemos influido en que aberraciones como Eurovegas no prosperen, paralizamos el proyecto nuclear conocido como Rubbiatron en Aragón, nos volcamos en la lucha contra el fracking y hemos detenido la venta de montes públicos en Castilla-La Mancha.

Fuente: http://www.diagonalperiodico.net/gl...

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