Administración Enlaces Contacto Sobre Tortuga

Divulgando a Marx

Miércoles.5 de octubre de 2011 8015 visitas - 40 comentario(s)
Interesantes reflexiones en el blog ’La cocina de Dizdira’ #TITRE

Todos los seres humanos, salvo quizá Sócrates, tenemos el grave defecto de creer saber lo que no sabemos. Pero la sociedad occidental de nuestro tiempo seguramente está siendo la que más patéticamente está poniendo de relieve esta natural deficiencia humana. Ello es debido a que, por un lado, todos hemos acudido un número exagerado de años (pueden llegar a ser más de 20) a centros en los que supuestamente se nos educa. A pesar de ello, hoy, la mayoría de los que acaban de terminar su ciclo formativo (equivalente a casi un tercio de sus vidas) necesitan usar los correctores ortográficos cuando redactan cualquier cosa. Por otro lado, como nuestros cajones están llenos de diplomas y los referentes culturales que nos ofrecen los medios oscilan entre Sálvame de Luxe y El País de las Tentaciones, nos parece que, en comparación, somos personas inteligentes y formadas. Tenemos, pues, en nuestros diplomas y en la estupidez mediática circundante, buenos motivos para creer que sabemos sin saber: muchos más motivos que los que afectaban a los antiguos atenienses.

El aspecto más terrible de esta sociedad de ignorantes con diploma y hasta con cátedra ha consistido en la sustitución del saber mediante estudio personal por el saber mediante contagio social.

El estudio personal es el modo genuino de aprender. Es una iniciativa individual y precisa de grandes dosis de esfuerzo y de tiempo. Y precisa también de interés, de curiosidad, de amor por la materia a estudiar. "Studium" significa precisamente "interés", "afecto".

El contagio social es mucho más cómodo, porque consiste no en cultivar uno mismo, sino en adquirir los frutos de otros. Esto no estaría tan mal si no fuese porque en la sociedad capitalista la cultura también es una mercancía en poder de dos o tres oligopolios que, para colmo, la adulteran obscenamente con evidentes intereses de control ideológico.
Su caracter de contagio mediático masivo les otorga la peculiaridad de que las estupideces son clónicas. Es raro ver a alguien expresar un falso saber de su propia cosecha: casi siempre sus falsos saberes no los ha pensado él, sino que los ha copiado de los medios de comunicación, bien sea directamente o a través de otros.

Analizando caso por caso el acervo de estupideces que comparte nuestra sociedad, llama la atención que la inmensa mayoría de ellos posee una función ideológica. Es decir, no son errores inocentes, como los ortográficos, sino que nacen, se mantienen y se difunden con el objetivo, consciente o no, de apuntalar ideológicamente el sistema.
La ideología -en el sentido marxista del término- sirve para ocultar la realidad y las causas de la explotación. Hay ejemplos de estupideces en los que la intencionalidad ideológica es muy clara. Por ejemplo:

- Estupidez: "A los indígenas africanos o americanos les gusta la vida plácida y estar siempre de fiesta."

- Intención ideológica: Sirve para justificar que ellos sean pobres y los europeos ricos. Así ocultamos que son pobres porque han sido expoliados.

- Estupidez: "La violencia nunca se puede utilizar para solucionar los problemas."

- Intención ideológica: Sirve para que nadie consiga liberarse de la explotación, sólo quejarse de ella. Así, los explotadores logran sin oposición el monopolio del uso de la violencia.

- Estupidez: "El Islam es machista, terrorista e intolerante"

- Intención ideológica: Sirve para que nos parezca razonable y justo que nuestros ejércitos invadan países que no nos han atacado. Así, basta con que profesen el Islam para tener un casus belli contra ellos. Casualmente, casi todos los países que interesan al imperio son de religión musulmana, así que la estupidez se ha revelado muy útil.

Un buen ejercicio mental es recordar las estupideces -que ahora a todos nos parecen estupideces- que se difundían hace una o dos generaciones. Por ejemplo, los indígenas africanos son caníbales y comen misioneros. Eso justifica que los occidentales los exterminen.

Pero hay estupideces que aparentemente carecen de intención ideológica y, sin embargo, la revelan una vez estudiadas detenidamente. He aquí algunos ejemplos:

- Estupidez: "Las pirámides de Egipto las construyeron los esclavos a golpe de látigo."

- Intención ideológica: Sirve para que, en comparación, los muertos por accidente laboral en la construcción de un estadio de fútbol o un palacio de congresos nos parezcan poca cosa.

- Estupidez: "La teoría de la relatividad de Einstein viene a decir que todo es relativo."

- Intención ideológica: Sirve para dar estatus científico a algo que no es más que una corriente filosófica propia de las sociedades capitalistas: la posmodernidad. Con esta necedad, a nivel popular, la ideología posmoderna queda "científicamente" demostrada.

- Estupidez: "Mozart era un genio musical, pero en lo demás tenía la mentalidad de un niño."

- Intención ideológica: Este falso tópico, popularizado mediante la película ’Amadeus’, sirve para que la gente acepte que cualquier subproducto de la industria cultural aparentemente idiota puede ser, en el fondo, genial. Es un caso peculiar de estupidez retroalimentada, porque sirve también para fomentar aun más la estupidez: si los genios lo son por ciencia infusa, no vale la pena esforzarse en aprender nada.

Uno de los casos más descaradamente manipulados lo constituye el pensamiento de Karl Marx. Sobre el marxismo hay dos tipos de estupideces, las estupideces de izquierdas y las de derechas. Pongamos ejemplos de cada una de ellas.

- Estupidez de izquierdas sobre el marxismo: "El marxismo es una corriente que propugna una sociedad justa y solidaria"

- Intención ideológica: Limitándose a decir esto, Marx no se diferenciaría de cualquier persona que se lamentase de lo mala que es la gente y lo injusto que es el mundo. Sirve para ocultar las aportaciones decisivas que ofreció Marx en la explicación del funcionamiento del sistema capitalista.

- Estupidez de derechas sobre el marxismo (esta la he tomado literalmente, puede leerse aquí): "El marxismo consiste en el control absoluto de la población por parte del Estado, de lo que ganas y de lo que tienes que compartir con los demás. En el marxismo solo los gobernantes pueden tener lo que les dé la gana."

- Intención ideológica: Es obscenamente obvia ¿verdad?

Muchas de las personas que aun tienen corazón, que lamentan las injusticias sociales y que piensan que Marx aportó algo en ese sentido, siguen sin saber (aunque creen saberlo) qué es eso que aportó Marx. El 90% de la culpa la tienen los medios controlados por la oligarquía que difunden necedades como la que he transcrito. Y el otro 10% la tienen las organizaciones e intelectuales de izquierda que saben perfectamente qué es el marxismo pero que no se molestan en darlo a conocer, no sé si a causa de una cierta pedantería que les hace pensar que ellos no están para explicar cosas tan básicas a la plebe, sino para sumergirse en sesudas discusiones con iguales acerca de Gramsci o Althusser.

Un ejemplo de esta incapacidad para dar a conocer el marxismo podemos verlo en esta serie de vídeos más bien deprimente y que reproduce un curso de Formación (ojo, "Formación") organizado por el PCE y titulado "Curso de marxismo."

Puede observarse en ellos a un joven que, a pesar de ostentar el cargo de Secretario de Formación y Debate, se limita a leer torpemente un resumen escolar sobre socialismo pre-marxista, del que alguien que no supiera ya de qué está hablando no sacaría absolutamente nada en limpio. Luego interviene un profesor de universidad para hablar de materialismo histórico. Su capacidad didáctica y oratoria es mayor que la del joven Secretario de Formación, pero el problema es que inmediatamente se pone a analizar los problemas teóricos que ha suscitado el materialismo histórico, como presuponiendo que ya todo el mundo sabe de sobras qué es eso y a dar su opinión sobre los mismos. En lo único en lo que, eso sí, incide todo lo didácticamente que puede es en que la URSS era horrible. Curioso.

El escaso público asistente, y el aburrimiento mortal del que o bien ya sabe de sobras de qué le están hablando, o bien no lo sabe pero no entiende nada, es patente en las caras y en los turnos de preguntas.

Pero por suerte no todo es así. Hay intelectuales marxistas que se esfuerzan por explicar qué es el marxismo, no solo por discutir interminablemente sobre él. Ya comentamos en este blog de modo positivo -a pesar de ciertas diferencias ideológicas- las aportaciones didácticas de Fernández Liria y Alegre Zahonero en su "Educación para la ciudadania" y, en un nivel más exigente, pero también didáctico en su "El orden del Capital".

Hoy quería añadir a estos "recursos didácticos" dos vídeos muy básicos pero que me parecen amenos y claros.

Uno es un capítulo de una serie sobre filosofía que se emite en la TV argentina. El ponente no es en absoluto marxista y se le nota en este y en otros capitulos de la serie (que, por cierto recomiendo), pero sabe exponer con sencillez, amenidad y algo de sarcástico humor los puntos centrales de las aportaciones de Marx.

El otro es un vídeo casero hecho por un chico peruano con un sintetizador de voz y una cara móvil y sonriente de Marx. A pesar de una presentación tan naïf, el contenido de la exposición es muy didáctico y bien estructurado.

Basta con tener una inteligencia normal y dedicar un rato a ver estos amenos vídeos para comprender el cúmulo de estupideces que sobre el marxismo se dicen no solo en la calle sino en los libros, periódicos, radios, televisiones y hasta cátedras.

A lo mejor habría que ir pensando en buscarse a otros secretarios de formación en el PCE...

Fuente: http://dizdira.blogspot.com/2011/09...

Nota: los comentarios podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación.
  • Divulgando a Marx

    10 de octubre de 2011 17:29

    Tomado de: http://www.correntroig.org/spip.php...

    Ya está disponible el libro de Jaques Gouverneur "La economía capitalista: una introducción al análisis económico marxista" en ediciones Maia. Este libro es una versión resumida de Los fundamentos de la economía capitalista. Una introducción al análisis económico marxista del capitalismo contemporáneo, obra que supone la culminación de una larga y fructífera experiencia en el campo de la docencia académica y de la divulgación científica, pero que se beneficia del saber acumulado en las actividades de formación de diferentes movimientos sociales. El libro ofrece una exposición clara y rigurosa de la teoría económica marxista, resaltando su importancia para analizar, de manera científica y coherente, las tendencias fundamentales del capitalismo contemporáneo: expansión de la producción mercantil, globalización de la economía, concentración del poder económico, luchas competitivas, invasión publicitaria, aumento de las desigualdades, prolongación de la crisis estructural y el desempleo, deterioro del medio ambiente, etc.

    Si algo destaca del libro de J. Gouverneur es su calidad pedagógica lo que convierte el libro en una excelente introducción a la economía marxista para un público general. Desde sindicalistas a estudiantes de diferentes disciplinas universitarias, militancia política, mm.ss, que deseen una visión global de las potencialidades de la teoría del valor marxista. Al mismo tiempo, el libro presenta numerosos aspectos teóricos originales y nuevas interpretaciones de la obra de Marx que llamarán la atención de los especialistas. El libro realiza un despliegue de las categorías de análisis marxista de una forma precisa y sencilla para eliminar la confusión que normalmente se cierne sobre los conceptos más elementales de la teoría del valor-trabajo y lograr así que sea accesible para una persona crítica-receptiva sin grandes conocimientos previos sobre la materia.

    Los primeros seis capítulos estudian la estructura de la economía dentro de una perspectiva esencialmente estática. Estos capítulos analizan sucesivamente: 1. el fundamento de los bienes y servicios (el trabajo, en combinación con la naturaleza); 2. el fundamento de los ingresos (el valor, o sea el trabajo dedicado a la producción de mercancías); 3. el fundamento de la ganancia (el plusvalor, la plusvalía); 4. las relaciones económicas fundamentales (tasa de plusvalía, composición del capital, tasa de ganancia); 5. la competencia por la distribución de la plusvalía entre empresas y entre ramas; 6. las relaciones entre el sector capitalista y los sectores no capitalistas.

    Los últimos tres capítulos aplican un punto de vista esencialmente dinámico y analizan diversas facetas del crecimiento. El capítulo 7 considera sucesivamente el desarrollo de la mecanización, la contradicción entre socialización del producto y concentración del capital, la expansión del trabajo asalariado y de la producción mercantil, los costos humanos y ecológicos del crecimiento. El capítulo 8 enfoca los conflictos en torno a la tasa de plusvalía; se muestra como los avances en la productividad general permiten teóricamente conciliar los aumentos en las ganancias, en los salarios reales y en el gasto público. El capítulo 9 enfoca el problema de las crisis; se muestra como los cambios en las relaciones de fuerza, combinados con la evolución de la productividad general, han efectivamente permitido o impedido dicha conciliación en los países avanzados después de la Segunda Guerra Mundial.

    La conclusión va más allá del marco económico de los análisis anteriores para señalar diversos elementos (jurídicos, políticos, represivos e ideológicos) que actúan conjuntamente para contribuir a la reproducción del capitalismo.

    Una ventaja del libro es que a pesar de centrarse en las empresas capitalistas presenta un cuadro general que tiene presente otras formas de la producción (empresas independientes, empresas públicas, servicios públicos o privados no mercantiles, organizaciones voluntarias, hogares) y sus interconexiones y contradicciones con la producción capitalista. En esta línea el libro aborda tanto las transferencias de ingreso y plusvalía dentro del sector capitalista como sus relaciones entre éste, los sectores no capitalistas de la producción y el Estado.

    J. Gouverneur consigue presentar las contradicciones básicas del capitalismo desde una óptica general que a pesar de la sencillez de su exposición es rico en relaciones e implicaciones. Pero sobre todo puede ser una excelente introducción para catalizar nuevas inquietudes en estos momentos que se percibe un interés creciente por la obra del viejo Marx.

    Jacques Gouverneur (nacido en 1940) es doctor en derecho de la Universidad Católica de Lovaina, Bélgica (1962) y doctor en economía de la Universidad de Oxford, Inglaterra (1969). Profesor en la Universidad Católica de Lovaina-la-Nueva, ha enseñado en el departamento de economía (ECON), en el departamento de estudios de población y desarrollo (SPED) y en la facultad abierta de política económica y social (FOPES). Asimismo, ha dictado cursos y seminarios en otras universidades, tanto latinoamericanas como europeas. Además es autor de numerosas publicaciones, las más recientes de las cuales –entre las que se encuentra la versión original esta obra– están también disponibles en español en el website plurilingüe http://www.capitalisme-et-crise.info.

    Más que resumida, la versión editada por Maia es extractada: no incluye ni los ejercicios didácticos ni los apendices teóricos, pero conserva el núcleo de la obra.

    Responde este comentario

  • Divulgando a Marx

    18 de octubre de 2011 08:31

    Un resumen completo de ’El Capital’ de Marx / Diego Guerrero
    ISBN 978-84-936641-6-9
    11 x 18 cm.
    280 páginas.
    Editorial Maia

    "El Resumen que el lector tiene en sus manos es el primero en español, y quizá en cualquier lengua, que abarca los tres libros completos de El capital de Marx. A diferencia de otros libros que se inspiran en esta obra, pero que no siguen su estructura o bien se limitan al volumen I, el presente resumen es completo y ofrece, capítulo a capítulo, una síntesis precisa y rigurosa del contenido que Marx trata en cada uno de ellos.

    La utilidad principal del libro es facilitar la lectura completa de la obra original de Marx. Para una mejor comprensión de la misma, se recomienda al lector que lea cada capítulo de El capital seguido del correspondiente capítulo del Resumen (o a la inversa). La posibilidad de contrastar ambas “versiones” es un buen recurso para avanzar en la comprensión de Marx y el marxismo. El resumen puede también “leerse de un tirón”, sin necesidad de enfrentarse de entrada con la intensidad y complejidad de los varios miles de páginas de la obra original.

    El libro incluye un prólogo con una sugerente interpretación de El capital y de Marx, así como cuatro utilísimos apéndices: “El recorrido de Marx hasta El (inacabado) capital”, “Resúmenes previos de El capital”, “Bibliografía sobre Marx y marxismo” y “Revistas marxistas y otros recursos en internet”".

    Diego Guerrero es profesor de Economía en la Universidad Complutense de Madrid, Formado en economía marxista en las universidades París-XIII, New School (Nueva York) y SOAS (Londres), ha publicado, entre otros libros, “Competitividad: teoría y política” e “Historia del pensamiento económico heterodoxo”.

    **

    El texto central -el resumen en sí-, con menos complementos que la edición impresa, se puede encontrar en versión digital aquí: http://www.rebelion.org/docs/20118.pdf

    Responde este comentario

  • Enlace al blog de Rolando Astarita: Argumento sencillo sobre la explotación

    Cita: En tiempos en que mucha gente (incluidos intelectuales de izquierda y dirigentes sindicales) se empeña en “dar las gracias” al gobierno por tal o cual concesión, y en que otra mucha gente nos llena de promesas electorales, es conveniente subrayar que la sociedad capitalista es una sociedad asentada en la explotación. Esto significa, entre otras cosas, que lo que reciben los trabajadores como salario no es más que una parte del producido por ellos mismos. Por supuesto, ésta es una idea intragable para los defensores del orden existente. Es que si existe explotación, los explotados no tienen nada que agradecer, ya que siempre están recibiendo una pequeña parte de lo que generan. Y si esta idea se generalizara, los trabajadores terminarían considerando a sus gobernantes y a los políticos del sistema, no como almas caritativas preocupadas por el bienestar del pueblo, sino como lo que son, defensores del orden social explotador. De ahí el empeño de los ideólogos del sistema en negar validez a la teoría marxista. A fin de aportar elementos al debate, reproduzco... una argumentación sencilla a favor de la tesis que dice que en la sociedad capitalista el trabajo asalariado es explotado. Fue presentada por Marx (en ’El Capital’) y aquí me limito a exponerla con cierto detalle, y a establecer sus conexiones con la llamada superestructura, así como sus consecuencias para lo que usualmente se enseña en economía. El argumento no sólo es lógico, sino también histórico.

    Responde este comentario

  • Divulgando a Marx

    12 de noviembre de 2011 08:35

    En Argentina se está dando polémica sobre la incorporación del estudio de Keynes y Marx en los programas universitarios: http://rolandoastarita.wordpress.co...

    Responde este comentario

  • Divulgando a Marx: la crisis, en dibujos animados

    13 de noviembre de 2011 08:37

    Un vídeo de youtube donde se transcribe una conferencia sobre la crisis actual usando dibujos animados. En inglés con subtítulos en castellano -va muy rápido y quizás no es fácil de seguir si no se entiende un poco de inglés-: http://www.youtube.com/watch?v=5kvg...

    Responde este comentario

  • Los escritos de Rosa Luxemburgo no son exactamente escritos de divulgación del marxismo. Están dirigidos principalmente a gentes de la Europa de su época -antes de la primera guerra mundial- que ya estaban movilizadas en la lucha obrera, gente que ya tendría un conocimiento, al menos superficial, de los conceptos marxistas y, sobre todo, gente para que la palabra ’revolución’ significaba algo en términos de acción práctica. Los escritos de Rosa Luxemburgo buscan iniciar al marxismo, sino mostrar la importancia del marxismo para aclarar los problemas a los que se enfrentaba el movimiento obrero.

    Aún así, creo que son una buena introducción al marxismo, por varias razones: 1) buscan toda la claridad posible; 2) no presentan al marxismo como una simple teoría académica -no lo presentan como el 90% de las introducciones actuales- ni como una simple teoría económica -sin relación con otras esferas de la acción humana-: es decir, no lo presentan fuera del contexto global de la acción humana; 3) intentan aclarar muchas de las oscuridades que quedaron en la exposición de Marx, debido a que muchos de sus escritos se publicaron postumamente y sin que el autor los repasase; 4) están escritos en polémica con las corrientes electoralistas del movimiento obrero de su época y esas corrientes usaban ya los argumentos que usan hoy los que niegan la lucha de clases (tanto desde una perspectiva moderada que afirma que sólo se pueden y se deben conseguir reformas del capitalismo, como desde una perspectiva ultramegasuperradicalmente pura).

    En este enlace pueden encontrarse muchos escritos de Rosa Luxemburgo. Hay entre ellos uno aparentemente menor, pero muy interesante, ’Estancamiento y progreso del marxismo’ (1903), del que tomo las siguientes citas:

    La más valiosa de sus enseñanzas, la concepción materialista dialéctica de la historia, no se nos presenta sino como un método de investigación, unos cuantos pensamientos geniales que nos permiten entrever un mundo totalmente nuevo, que nos abren perspectivas infinitas para el pensamiento independiente, que le dan a nuestro espíritu alas para volar audazmente hacia regiones inexploradas.

    Sin embargo, incluso en este terreno la herencia marxista, salvo pocas excepciones, no ha sido aprovechada. Esta arma nueva y espléndida se herrumbra por falta de uso; la teoría del materialismo histórico está tan incompleta y fragmentaria como nos la dejaron sus creadores cuando la formularon por primera vez.

    No puede afirmarse, pues, que la rigidez y el acabado de la estructura marxista sean la explicación de que sus herederos no hayan proseguido la edificación.

    Se nos suele decir que nuestro movimiento carece de personas de talento capaces de elaborar las teorías de Marx. Esa carencia es de larga data; pero la carencia en sí exige una explicación, y no puede plantearse como respuesta al interrogante fundamental.
    Debemos recordar que cada época forma su propio material humano; que si un periodo realmente exige exponentes teóricos, el periodo mismo creará las fuerzas necesarias para la satisfacción de esa exigencia.

    ... Desde el punto de vista científico, hay que considerar que el tercer tomo de El capital completa la crítica de Marx al capitalismo. Sin este tercer volumen no podemos comprender la ley que rige la tasa de ganancia; ni la división de la plusvalía en ganancia, interés y renta; ni la aplicación de la ley del valor al campo de la competencia. Pero, y esto es lo principal, todos estos problemas, por importantes que sean para la teoría pura, son relativamente poco importantes desde el punto de vista de la lucha de clases. En lo que a ésta concierne, el problema teórico fundamental es el origen de la plusvalía, o sea la explicación científica de la explotación, junto con la dilucidación de la tendencia hacia la socialización del proceso de producción, es decir, la explicación científica de las bases objetivas de la revolución socialista.

    Ambos problemas encuentran solución en el primer tomo de El capital, que deduce que la “expropiación de los expropiadores” es el resultado inevitable y definitivo de la producción de plusvalía y de la concentración progresiva del capital. Con ello queda satisfecha, en cuanto a teoría, la necesidad esencial del movimiento obrero. Los obreros, partícipes activos en la lucha de clases, no tienen un interés directo en la forma en que la plusvalía se distribuye entre los distintos grupos de explotadores; o cómo, en el curso de esta distribución, la competencia provoca ajustes en el proceso de producción.

    Es por eso que, para la generalidad de los socialistas, el tercer tomo de El capital sigue siendo un libro cerrado.


    ... En la historia de luchas de clase anteriores, la clase aspirante al poder (como el Tercer Estado en tiempos recientes) podía anticipar su dominio político instaurando un dominio intelectual, en la medida en que, siendo una clase dominada, podía instaurar una nueva ciencia y un nuevo arte contra la cultura obsoleta del periodo decadente.

    El proletariado se halla en situación muy distinta. En tanto que clase no poseedora, no puede crear espontáneamente en el curso de su lucha una cultura intelectual propia, a la vez que permanece en el marco de la sociedad burguesa. Dentro de dicha sociedad, mientras existan sus bases económicas, no puede haber otra cultura que la cultura burguesa. Aunque ciertos profesores “socialistas” proclamen que el hecho de que los proletarios vistan corbata, utilicen tarjeta y manejen bicicletas son instancias notables de la participación en el progreso cultural, la clase obrera en cuanto tal permanece fuera de la cultura contemporánea. A pesar de que los obreros crean con sus manos el sustrato social de esta cultura, sólo tienen acceso a la misma en la medida en que dicho acceso sirve a la realización satisfactoria de sus funciones en el proceso económico y social de la sociedad capitalista.

    La clase obrera no estará en condiciones de crear una ciencia y un arte propios hasta que se haya emancipado de su situación actual como clase.

    ... Sólo en la proporción en que nuestro movimiento avanza y exige la solución de nuevos problemas prácticos nos internamos en el tesoro del pensamiento de Marx para extraer y utilizar nuevos fragmentos de su doctrina. Pero como nuestro movimiento, como todas las empresas de la vida real, tiende a seguir las viejas rutinas del pensamiento, y aferrarse a principios que han dejado de ser válidos, la utilización teórica del sistema marxista avanza muy lentamente.

    ... las condiciones sociales de la existencia proletaria en la sociedad contemporánea, condiciones desentrañadas por primera vez por Marx, se desquitan con la suerte que le imponen a la propia teoría marxista. Aunque esa teoría es un instrumento sin igual para la cultura intelectual no se la utiliza porque, imposible de aplicar a la cultura burguesa, trasciende enormemente las necesidades de la clase obrera en materia de armas para la lucha diaria. Recién cuando la clase obrera se haya liberado de sus condiciones actuales de existencia, el método de investigación marxista será socializado junto con todos los demás medios de producción para utilizarlo en beneficio de la humanidad en su conjunto y para poder desarrollarlo en toda su capacidad funcional.

    Las difíciles cuestiones sobre el huevo y la gallina de la revolución que Rosa Luxemburgo enuncia en este escrito (hay que formarse para combatir la organización social que impide la formación) fueron revisadas por Daniel Guerín en un libro que ya tiene unos años pero es todavía interesante -quizás ha recobrado interés en estos días en que todavía no se ha valorado el ’movimiento indignado’-: Rosa Luxemburg y la espontaneidad revolucionaria.

    Responde este comentario

  • Divulgando a Marx: crisis de sobreproducción

    24 de diciembre de 2011 07:58

    Un .pdf con una explicación del concepto de crisis de sobreproducción, vinculándolo con hechos económicos recientes: El capitalismo en punto muerto

    El sistema ha llegado a ser tan productivo que no puede producir. Ésta es la última contradicción del capitalismo, que Marx rastreó hasta su fin lógico y científico: la ley general de la acumulación capitalista.

    Empezar por leer textos de Marx es muy pesado; pero si uno empieza por leer cosas sobre historia de la tecnología, puede acabar encontrando que los textos de Marx le vienen bien para entender mejor esa historia tan divertida. Tal vez una buena introducción al .pdf de introducción a la crisis de sobreproducción es este articulillo, no pensado para servir de introducción a Marx (¿o sí?): La virtud de la avaricia.

    Responde este comentario

  • Divulgando a Marx

    25 de marzo de 2012 14:56

    Más sobre el significado de ’sobrecapacidad’ en la economía marxista, con aplicaciones a la situación actual: http://rolandoastarita.wordpress.co...

    Responde este comentario

  • Divulgando a Marx: Marx, Freud y el Estado

    26 de mayo de 2012 17:30

    Enlace a entrevista con Carlos Fernández Liria: Infancia y ciudadania en el capitalismo

    ... Al estudiar el capitalismo, estas leyendo El Capital de Marx y parece que estas estudiando economía, pero a la hora de plantearte la acción política frente al capitalismo, inmediatamente te surgen un montón de problemas que no están en El Capital ni los puedes agotar leyendo El Capital y ahí, para mí, hay que abrirle una puerta a algo así como Freud.

    ... El capitalismo no logra agotarlo todo porque la reproducción de la fuerza de trabajo no se hace en la fábrica, los obreros siguen naciendo de sus madres y eso tiene muchas consecuencias que no estaban previstas por la Ilustración. Hubo que esperar a Freud para pensar en ello. No basta estudiar el capitalismo sino también a los que tienen que soportarlo. O sostenerlo. O luchar contra él. La consecuencia de que el capitalismo se vuelva insoportable puede ser la revolución o puede ser el fascismo, por ejemplo.

    Responde este comentario

  • Enlace: Lo que toda ambientalista necesita saber sobre el capitalismo

    Algunos ambientalistas sienten que es posible resolver la mayoría de los problemas ecológicos mediante algunos ajustes a nuestro sistema económico, introduciendo una mayor eficiencia energética y reemplazando los combustibles fósiles con nergías "verdes"... Existe un movimiento hacia prácticas "verdes" que se utiliza como herramienta de mercadeo, o para mantenerse al paso de otras compañías que alegan la utilización de dichas prácticas. No obstante, dentro del movimiento ambientalista, existen quienes tienen claro que meros ajustes técnicos en el sistema productivo vigente no serán suficientes para resolver los dramáticos y potencialmente catastróficos problemas que encontramos.

    ... Nuestra opinión es que la mayoría de los críticos problemas ambientales que tenemos están ocasionados, o magnificados, por el funcionamiento de nuestro sistema económico. Inclusive los temas relacionados con el crecimiento de la población y la tecnología pueden ser mejor apreciados en términos de su relación con la organización socioeconómica de la sociedad. Los problemas ambientales no son resultado de la ignorancia humana o de una codicia innata. No se presentan porque los empresarios que dirigen grandes corporaciones sean moralmente deficientes. En cambio, debemos observar el patrón fundamental de funcionamiento del sistema económico (y político - social) para encontrar respuestas.

    Más información:

    Imperialismo ecológico. La maldición del capitalismo

    Organizando la revolución ecológica

    Responde este comentario

  • Por el importantísimo historiador recientemente fallecido Eric Hobsbawn:

    http://es.scribd.com/doc/63903664/H...

    (Siento que sea un archivo de scribd: si no lo entiendo mal, scribd ya no es gratuito para imprimir o descargar, pero sigue sirviendo para leer).

    Responde este comentario

  • Enlace: http://www.mientrastanto.org/boleti...

    El problema fundamental estriba en que Alemania ha optado por una vía que podríamos llamar “neomercantilista” (consistente en copiar las políticas mercantilistas del siglo XVII) orientada a obtener un gran superávit comercial. Ello se ha conseguido mediante la combinación de diversos procesos: el posicionamiento en productos con competencia limitada en el mercado, la reducción de costes fundamentada tanto en la externalización de partes del proceso productivo a países con bajos salarios (especialmente de Europa del Este) como en la reducción interna de los salarios (aunque ésta no ha sido tan fuerte en el sector industrial como en el de servicios). Esta reducción de los salarios, particularmente aguda en el caso de los empleos de servicios y en la proliferación de “minijobs” que afectan a 8 millones de personas (más o menos una legalización de la economía informal), se traduce en una fuerte reducción de las importaciones de bienes de consumo procedente del Sur de Europa. En definitiva, Alemania, una buena muestra de las consecuencias de adaptar la economía a los términos de la competitividad internacional, ha conseguido un superávit excesivo a base de hundir las economías de otros países. Puede que la historia sea demasiado simplista, pero indica una de las cuestiones clave a resolver: una economía integrada no puede basarse en la competencia, sino en desarrollar mecanismos de cooperación que den resultados positivos para todos. Ni muchos de los alemanes se benefician del proceso ni está claro que la depresión del sur de Europa, agravada por las políticas de ajuste presupuestario, acaben por afectar al propio modelo alemán, como ya está indicando el escuálido crecimiento del último trimestre.

    Responde este comentario

  • La editorial Akal difunde en abierto un artículo del geógrafo marxista David Harvey en el que éste resume, muy claramente, sus ideas sobre la ciudad: http://newleftreview.es/article/dow...

    Responde este comentario

    • Reseña de ’El enigma del capital’, el último libro de David Harvey publicado en castellano: http://www.fantasymundo.com/articul...

      ... Ya son bastantes las obras sobre el análisis de la crisis del sistema capitalista. Por eso cada novedad tiene el terreno más enfangado para distinguirse de las demás, y ne
      cesita de cada vez mayores esfuerzos para diferenciarse y destacar claramente entre todas las obras disponibles. Mientras que el lector, por su parte, asiste con creciente confusión a análisis contradictorios, ofertas inflacionarias y una supuesta especialización de profesionales que se contradicen constantemente o utilizan datos que, aunque aparentemente muestran lo mismo, no es así.

      Con un mapa así de embrollado, cualquier obra capaz de sistematizar y poner claridad es bienvenida y, personalmente, creo que con ‘El enigma del capital y la crisis del capitalismo’ (Akal, 2012, disponible en FantasyTienda), del profesor David Harvey (Inglaterra, 1935), hemos encontrado una obra capaz de hacerlo...

      repondre message

  • Divulgando a Marx

    7 de noviembre de 2012 19:01

    Vídeo sobre la contradicción entre valor de uso y valor de cambio: http://marxismocritico.com/2012/10/...

    Responde este comentario

  • Divulgando a Marx: Antología de ’El capital’

    17 de noviembre de 2012 21:05

    La editorial Alianza de Madrid ha editado en su colección de bolsillo una ’Antología’ de textos de los tres libros de ’El capital’ de Marx. Los textos en castellano se han tomado de la traducción de Manuel Sacristán y la selección y prólogo de César Rendueles. En la selección se ha intentado guardar un equilibrio entre los fragmentos de tipo histórico y los de tipo económico. El prológo contiene una pequeña biografía de Marx y ofrece una síntesis del argumento básico de ’El capital’y de las dificultades para interpretarlo. El libro tiene 521 páginas, índices incluidos, y cuesta doce euros.

    Algunos párrafos de la introducción de César Rendueles:

    Marx es tan característicamente moderno como la penicilina, la radio, el arte abstracto o la iluminación de las calles. Su diagnóstico y explicación de la sociedad industrial están profundamente imbricados en una percepción de su época, común a sus contemporáneos, como un momento épico y de aurora, contradictorio y conflictivo pero también esperanzador: un tiempo en cierto sentido atroz, pero con el que, en cualquier caso, había que comprometerse, sobre el que no se podía renunciar a intervenir.

    Lo característicamente marxista ... es ... la idea de que existe un futuro que proyectar, que hay grandes transformaciones que afectan a dimensiones cardinales de la vida social que merece la pena emprender... Marx resulta impenetrable desde el melancólico cinismo postmoderno, para el que es al mismo tiempo demasiado optimista y demasiado pesimista.

    Por un lado, no creía que el ser humano fuera lo suficientemente virtuoso como para que la mera voluntad moral pudiera dar lugar a un mundo justo. La mejora de las condiciones materiales a través de un uso colectivamente inteligente del desarrollo tecnológico es una condición de posibilidad de una igualdad política no heroica, es decir, factible. Por otro lado, confiaba en que no seríamos tan necios como para seguir soportando indefinidamente un uso socialmente subóptimo de la tecnología que nos impide desplegar nuestros mejores potenciales como personas. Creía que los desheredados tendrían el empeño, del que la burguesía carecía, para aprovechar las oportunidades que nos ofrece la marcha arrolladora de la razón científica y política... Hay algo profundamente verdadero en la imagen de un guerrillero estudiando economía política en medio de la jungla.

    ’El capital’ recoge enteramente esta tensión del pensamiento marxista. Así, ha dado pie a lecturas tan opuestas que resulta difícil creer que se refieran a la misma obra... Trata de encontrar núcleos estables de inteligibilidad en el caos del proceso de industrialización, una dinámica histórica acelerada que simultáneamente trastocó de arriba abajo regularidades culturales milenarias y sacó a la luz la densidad y la potencia misma del vínculo social. ’El capital’ se enfrenta a una experiencia novedosa y ubicua en el mundo moderno: por primera vez en la historia de la humanidad, de forma generalizada, las grandes cuitas colectivas no pertenecen al orden de la necesidad natural -como las sequías, las epidemias o los terremotos-, sino que son consecuencia de una organización social y cultural manifiestamente contingente que admite no sólo la explicación racional sino, sobre todo, la innovación práctica.

    ’El capital’ es la obra de una vida, el resultado de un esfuerzo intelectual continuado que se prolongó a lo largo de más de tres décadas de frecuentar la filosofía, la economía, la sociología, la estadística, la historia o la teoría política e implicó tanto una transformación intelectual personal de su autor como una intervención profundamente renovadora en esas disciplinas.

    ... Marx expone la caída tendencial de la tasa de beneficio como una ley fundamental del capitalismo. Sin embargo, la argumentación de Marx resulta más convincente si se lee, en términos más mundanos, como la identificación analítica de un dilema práctico característico de la civilización moderna, esa extraña civilización empeñada en reducir al mínimo la carga de trabajo a través de la extensión enfebrecida de la automatización y que, simultáneamente, condiciona la subsistencia material de sus miembros al trabajo asalariado.

    Responde este comentario

  • Divulgando a Marx: guía de lectura

    3 de enero de 2013 18:11

    Guía de lectura para ’El fantasma de Karl Marx’ -editorial Errata naturae, colección "Los pequeños platones"-: http://www.erratanaturae.com/index....

    Responde este comentario

  • "Marx consideraba el supuesto histórico del modo de producción capitalista, la existencia de trabajadores “libres” en dos sentidos: en que hubieran sido “liberados” de los medios de producción (en particular, los campesinos de sus lotes de tierra e instrumentos de trabajo), y que fueran libres de concurrir al mercado a vender su fuerza de trabajo. Muchas veces se piensa que la utilización por Marx del término “libre” en el primer sentido tiene una carga irónica. Sin negar que pueda haber algo de esto, lo esencial sin embargo es que el término parece vincularse con la idea de que el modo de producción capitalista cumple un rol progresivo con respecto a las formas de producción anteriores. Hasta donde alcanza mi conocimiento, el autor que mejor ha explicado la cuestión es Gerald Cohen...".

    "Cohen comienza su artículo diciendo que en el Manifiesto Comunista Marx satirizó a aquellos que combatían el capitalismo en nombre de los valores tradicionales que estaba erosionando el modo de producción capitalista. Sostuvo que la respuesta de esos críticos era ciega a las posibilidades que crea el capitalismo, y que realiza parcialmente. A diferencia de los críticos románticos del capitalismo, Marx consideraba que entre los males de la sociedad capitalista existían aspectos positivos que deberían ser preservados y desarrollados en un futuro socialista".

    ... "El texto de Cohen echa luz sobre uno de los aspectos de la concepción de Marx que más dificultades presenta para aquellos que la abordan desde esquemas de pensamiento “blanco o negro”, y no hay alternativa... El capitalismo no solo es un sistema basado en la explotación, que genera alienación, guerras, desocupación o envía al pauperismo a millones. También genera, indisolublemente vinculado al desarrollo de las fuerzas productivas que promueve, las posibilidades materiales y sociales de la liberación de los oprimidos y explotados... Los socialistas utópicos solo encontraban males en el capitalismo (“el mundo es inmundo”, como me decía un dirigente de izquierda, hace unos años), y por eso proyectaban en sus cabezas un mundo ideal, completamente cortado de lo existente. En Marx y Engels, por el contrario, es a partir de lo existente, de lo que el propio capitalismo genera (la contradicción entre el capital y el trabajo, entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción), que se desarrolla el antagonismo y la lucha de clases. Por eso también, la crítica del marxismo es interna, inmanente, al propio sistema de producción... Mis diferencias con el habitual y dominante (en la izquierda) socialismo pequeño burgués (en sus diversas expresiones, estatistas burguesas, nacionalistas burguesas, o románticamente reaccionarias), tienen como punto de partida esta diferente concepción".

    Fuente: http://rolandoastarita.wordpress.co...

    Responde este comentario

  • “Luchar por el salario, por el derecho a huelga, por el pago de horas extras, por mejoras en las condiciones laborales, por cobertura social, por una jubilación, etcétera, resulta imprescindible para vivir. Pero no es suficiente para vivir humanamente. Mientras existan seres humanos que vivan de la explotación de otros seres humanos, la sociedad no será verdaderamente humana. Dicho por la negativa, hay que luchar sindicalmente (reducir la explotación todo lo que podamos) y hay que combatir la lógica del capital (que impone la ganancia como objetivo fundamental para la vida). Esperamos que este libro sea un aporte a favor de esa lucha y de este combate. Y, dicho por la positiva, hay que construir, aquí y ahora, tanto como se pueda, lazos sociales de sentido emancipatorio. Porque el capitalismo está en todos lados: en el trabajo, en la familia, en el barrio, en la escuela, en la universidad, en el hospital… En fin, no se trata de “esperar”, a que derrotemos el capitalismo para, recién entonces, entregarnos a la tarea de comenzar a construir otras relaciones sociales. Se trata de que, asumiendo los obvios límites que nos impone el modo de vida capitalista, empecemos a tensarlos en sentido emancipatorio, sin miedo alguno a equivocarnos y sin esperanza alguna de tener éxito. (…) Si recreamos estos textos en forma de libro es porque nos interesa favorecer las condiciones de acceso a estos materiales de autoformación, no como manera de difundir a un autor, sino manera de propiciar que cada trabajador y trabajadora generemos nuestras propias opiniones y evaluemos por nuestros propios medios las razones, los problemas, los conceptos de la crítica de la economía política. Es decir, de la crítica contra el sistema que nos explota cotidianamente. Porque si bien este libro es una introducción a la crítica de la relación social capitalista, pensamos que también ofrece elementos para pensar y hacer política en sentido emancipatorio”.

    Enlace: http://rolandoastarita.wordpress.co...

    Responde este comentario

  • ’Nuevo compendio de ’El capital’’ es un libro italiano, de Domenico Moro, editado recientemente en traducción castellano. Es otra de las muchas obras que están intentando recordar lo fundamental de la obra de Marx después de años de olvido o falta de atención; se piensa que hoy en día la gente tiene más razones para interesarse en los conceptos de ’El capital’, y para facilitarle el acceso se le ofrecen versiones resumidas. En el caso del libro de Domenico Moro, el autor parece haberse interesado más por ser breve que por ser didáctico a la hora de exponer las ideas de Marx -salvo cuando escribe sobre la explotación y la jornada laboral-; pero la obra tiene el interés de que toma muchos ejemplos contemporáneos, mostrando así cómo la situación actual confirma esas ideas expuestas en el siglo XIX. El libro, eso sí, es bastante caro. Como introducción sigue siendo mejor ’La economía capitalista’, de Jacques Gouverneur.

    http://www.elviejotopo.com/web/libr...

    Responde este comentario

  • "A quién pertenece el futuro" (Jaron Lanier: edición en castellano en editorial Debate, 2014). - Es un libro interesante, porque desde un punto de vista explicitamente anticomunista expone una situación que se explica de perlas usando los conceptos de Marx -incluyendo la explicación de por qué se ha escrito un libro como éste-.

    Reseña en Pijama Surf: "Jaron Lanier es un viejo conocido de la era digital, la cual su trabajo como programador visionario ayudó a crear. A través del concepto de “realidad virtual” (desarrollado mientras trabajaba para la compañía de videojuegos Atari), Lanier probablemente fue de los primeros en vislumbrar la revolución digital de nuestros días. Científico informático, creador de software, músico increíblemente talentoso, coleccionista ávido de instrumentos musicales (especialmente asiáticos) y prolífico escritor, el último libro de Lanier se titula Who Owns the Future? (“¿Quién posee el futuro?”), donde el autor continúa la crítica comenzada en libros como You’re Not a Gadget (“No eres un gadget”) al modelo de sociedad que el capitalismo y el Internet han creado –con un poco de ayuda de todos.

    “En la altura de su poder”, escribe Lanier en el prefacio, “la compañía fotográfica Kodak empleó más de 140 mil personas y tenía un valor de $28 mil millones de dólares. Incluso inventaron la primera cámara digital. Pero hoy Kodak está en bancarrota y el nuevo rostro de la fotografía digital es Instagram. Cuando Instagram fue vendido a Facebook por mil millones de dólares en 2012, dieron empleo solamente a 13 personas. ¿Cómo desaparecieron todos esos empleos? ¿Y qué pasó con la riqueza que todos esos empleos de clase media crearon?”

    La coartada del Internet es que “todos” tienen oportunidad de volverse el próximo hit viral, de publicar sus libros en formato electrónico o su música. Pero ese “todos” en realidad no puede proveer lo suficiente para la mayoría de la gente, o de lo contrario nuestros 15 minutos de fama serían suficientes para vivir toda la vida, lo cual no suele ser el caso. Como dijera el guionista de comics Alan Moore, la cantidad de información producida en nuestros días está volviéndonos una sociedad de humo, cuyas creaciones se vaporizan para dar paso a lo aún-más-nuevo sin dejar ninguna huella (a menos que pensemos que Justin Bieber será tan influyente en la música, por ejemplo, como Wagner.)

    En una palabra, para Lanier el Internet (con todas las ventajas que él mismo apunta y que aún seguimos descubriendo) ha destruido la capacidad de la clase media de conformar un verdadero contrapeso al 1% que controla el flujo de capitales. El potencial subversivo del Internet creó la imagen (aún viva en nuestra psique colectiva) de que todos seríamos nuestros propios jefes, que todos tendríamos asientos de primera fila en la “supercarretera de la información”, y que la era digital vería nacer una nueva utopía basada en la creatividad. La misma ideología superacionista antes promovida por Hollywood o la industria musical se trasladó intacta hasta nuestras computadoras y smartphones.

    De ese sueño queda solamente lo que muchos han llamado “la clase creativa”, una generación de fotógrafos, músicos, escritores, periodistas, diseñadores y prestadores de servicios que se disputan el próximo hit viral o la próxima lotería de las apps. Esto provocó que la clase media fuera reasimilada en las sociedades industriales en una zona gris, donde los beneficios de la economía formal que las luchas sociales del siglo XX produjeron se han desvanecido rápidamente en menos de 30 años.

    Las causas de esta crisis de la clase media no provienen solamente del Internet, pero de la utopía freelance (que muchos vieron como un socialismo electrónico) despertamos después de una noche de sueños inquietos, en la economía informal, es decir, sin los beneficios sociales que podían tenerse antes con una profesión liberal. Hoy los freelanceros sueñan con bonos y prestaciones no electrónicas, pues por más apasionante que sea este modo de vida, es incompatible estructuralmente con las necesidades prácticas de la vida; o como dice Lanier, incompatible con las necesidades de personas reales, que no son sujetos ideales ni mucho menos simples avatars:

    “Los Estados Unidos se construyeron a base de trabajo esclavista. Esas personas no tenían empleos, eran sólo esclavos. La idea de un empleo es que puedes participar en una economía formal aunque no seas de la nobleza… [pero] hay algunas molestias con la economía formal, porque a veces el capitalismo puede ser muy molesto… Hicimos una especie de trato, de contrato social en el siglo XX de que, aunque los empleos fueran agradables [más agradables que el trabajo esclavista], a la gente se le pagaba por ellos. Porque de otro modo hubiéramos tenido un desempleo masivo. Así que para mí la pregunta correcta es, ¿por qué estamos abandonando ese trato que funcionaba tan bien?”

    Los beneficios de participar en la economía formal son grandes: “obtienes una distribución de la riqueza e influencia en una clase media, de modo que se concentre más en la masa de gente que en sólo unos pocos, y si no tienes eso no puedes tener realmente democracia. La democracia se ve desestabilizada si no existe una amplia distribución de la riqueza.”

    “Cuando hablo con liberales y socialistas”, continúa Lanier, “todos parecen tener esta curiosa creencia de que todos somos como robots abstractos que nunca se enferman o tienen hijos o envejecen. Es como si todos fuéramos una especie de freelancer eterno que puede costear tiempo libre y autofinanciarse hasta que encuentren su momento mágico o algo así.”

    Dicho en dos palabras: la utopía freelance y la clase creativa se vende a sí misma un capital basado en el prestigio, pero a coste de beneficios económicos y sociales tangibles. Y todos lo promovemos cada vez que trabajamos por menos de lo que vale nuestro trabajo, o cada vez que aceptamos trabajar “para hacer experiencia”, “para foguearnos” en el medio o “para que nuestro trabajo se conozca”. Esta descompensación y abaratamiento de capital simbólico tendrá profundas consecuencias en nuestro futuro cercano, mismas que ya comenzamos a ver.

    En su libro, Lanier desarrolla ampliamente por qué las nuevas tecnologías no generan empleos por sí solas, como ocurrió con el cambio de la pintura a la fotografía o de los caballos a los motores de combustión interna a principios del siglo pasado, así como eso que para él es la única solución a este problema: “podemos sobrevivir sólo si destruimos las clases medias de músicos, periodistas y fotógrafos”, pues en última instancia “no nos damos cuenta que nuestra sociedad y nuestra democracia finalmente descansan en la estabilidad de los empleos de la clase media… Y eso es lo que estamos destruyendo y lo que yo estoy tratando de preservar. Así que podríamos ver a los músicos y artistas y periodistas como los canarios en la mina de carbón, ¿y es este el precedente que queremos que sigan nuestros médicos y abogados y enfermeras y todos los demás? Porque la tecnología llegará a todos, eventualmente.” (Fuente: http://pijamasurf.com/2013/05/jaron...).

    Responde este comentario

  • Tantos años oyendo que el marxismo no explicaba nada, y ahora viene un gurú de internet a advertir, citando la fuente a medias, de cómo la búsqueda de beneficios mediante la inversión tecnológica acaba destruyendo los beneficios -es decir, advierte de que se cumple la tesis central de "El capital", la ley de caida tendencial de la tasa de ganancia-. Aquí una entrevista con el gurú de marras, Jaron Lanier:

    "Jaron Lanier. : Que hemos utilizado las redes sociales para organizar nuestro mundo, y las redes poseen un efecto secundario negativo que nadie previó. En una red digital, quien posee el ordenador más potente y mejor conectado acumulará todo el poder y el dinero. Y esto concentra los beneficios hasta tal punto que acaba siendo pernicioso para la sociedad y la economía.

    P. : Entonces, son los Googles y los Facebooks del mundo.

    J. L. : No son solo los sospechosos habituales, como Google y Facebook. Ha habido dos sectores a los que la estructura de las redes digitales les ha pillado desprevenidos. Uno es el sector financiero, y el otro es lo que llamamos industrias creativas. El periodismo, la música, y cosas de este estilo... Lo que sucede cuando interaccionamos con un ordenador gigante a través de una red es que, al principio, siempre obtenemos algún obsequio, con el que nos tientan para que entremos en su juego. En el caso del sector financiero, era muy fácil conseguir hipotecas baratas; en el caso de los servicios de internet, son cosas gratis. Son los cupones, las redes sociales y la búsqueda gratuitas... Mientras obtenemos estos obsequios, crece la concentración de los ingresos que, en las finanzas, ha generado beneficios increíbles para quienes poseen los ordenadores más potentes. Y en los sectores relacionados con los medios ha pasado lo mismo…

    Los problemas de los que hablo, el desempleo masivo porque la gente quede fuera de la economía de la información, aún tardarán una o dos décadas en llegar. La razón por la que hablo de ello ahora es que creo que aún tenemos tiempo para arreglarlo... Por ejemplo: creo que el gobierno debería pagar por todo lo que hace, incluido obtener información de la gente, y debería verse limitado por su presupuesto. Si tuviesen que pagar por recopilar esas imágenes de personas caminando, tendrían que valorar con qué frecuencia lo hacen... Cualquier información que existe porque nosotros existimos debería reportarnos beneficios. Si enfermamos, nos recuperamos, y nuestro historial médico y datos de nuestro cuerpo pasan a formar parte de bases de datos médicas que ayudan a otra gente, recibiríamos una compensación. Además, esta debería basarse en lo valiosa que acabase siendo nuestra información. Por ejemplo, si algo relativo a nuestro ADN acaba ayudando a mucha gente diez años más tarde, y es más valioso de lo que se pensaba, nuestra compensación sería proporcional a su valor.

    P. : Pero ¿cómo obligamos a una red de ordenadores a que me pague por algo que han obtenido de mí gratis durante años?

    J. L. : Sé que cuando hablo de estas ideas debe de parecer que hablo de una cosa muy complicada, pero tenemos que recordar que esto ya lo hemos vivido antes, porque yo he estado involucrado con internet desde el principio. Un grupo de personas relativamente pequeño creó esta cosa que es bastante compleja. Para mí, esto de lo que hablo no es más que una continuación de ese mismo espíritu. Y no parece más complicado que lo que ya hemos hecho. Solo hay que ir en otra dirección; una que, en mi opinión, es más probable que cree a una sociedad sostenible.

    P. : Así que he pecado de ingenuo cuando, durante años ya, he pensado: “Lo gratis es bueno, lo gratis es comunal, lo gratis puede ser la tendencia del futuro”.

    J. L. : Hace mucho tiempo, contribuí a crear esa idea de todo gratuito, todo abierto, y creo que tiene muchas propiedades positivas. Pero, si creamos un mundo en el que todos puedan beneficiarse de la economía de la información, aunque solo sea mediante pura información (es decir, si nos pagan por escribir en nuestro blog, por participar en redes sociales, si somos populares, y cosas así), entonces, a medida que la tecnología avance, crearemos una clase media más potente que nunca. Esta es la gran idea, la gran posibilidad". (Fuente: http://www.poramoralaciencia.com/20...).

    Premisas marxistas y conclusión aparentemente no marxista: en realidad, se trata de haber encontrado una nueva idea -activar la red que hace posibles los micropagos, convertir a todos los internautas en socios de una gran SGAE digital- que pueda posicionar a sus financiadores frente a la competencia, proporcionándoles el pastel de los beneficios. A diferencia de Marx, no ve irracional el sistema de salarios capitalista: con su propuesta, confirma una vez más el modelo de Marx.

    Responde este comentario

  • "Los problemas relacionados con la subsistencia material de personas como libreros, camarógrafos, empleados de tiendas de discos, taquilleros, guionistas, acomodadores, ingenieros de sonido, actores, músicos, vendedores de palomitas, escritores, directores de fotografía, roadies, periodistas… o de la financiación de los proyectos en los que participan han quedado completamente perciclitados por las cuestiones jurídicas y tecnológicas. Apenas se ha debatido acerca de la salarización o remuneración en el campo artístico y cultural, del descenso de la financiación pública en los últimos años o de las relaciones entre el Estado y las empresas en esos ámbitos. A tenor de las discusiones recientes sobre el copyright, lo único que parece relevante es que hay tecnologías que permiten compartir contenidos e instrumentos jurídicos para blindar esa posibilidad. Es decir, se reduce todo a un problema técnico aparentemente neutro que sombrea los dilemas políticos subyacentes. El modo en que se producirán esos contenidos y se remunerará (o no) a los productores, o la relación de poder entre las grandes empresas del copyright y sus trabajadores parece no importarle a nadie. Como si los intereses de un inmigrante ilegal que trabaja como mozo de almacén en la Warner fueran los mismos que los de los accionistas de la compañía. Este libro de David García Aristegui desafía ese consenso y abre un campo de discusión política y laboral que los movimientos de cultura libre necesitan afrontar".

    "Muchos debates actuales entorno a las propiedad intelectual están contaminados por sobredosis de romanticismo idealista. El campo de lo que se puede discutir está delimitado por una serie de figuras mitológicas –el pirata, el mantero, el autor, las discográficas y las editoriales, los gorrones…–que impiden cuestionar esos escenarios constituidos. De nuevo, este ensayo desmonta esas precompensiones. La historia de la propiedad intelectual no es lineal, está repleta de procesos y personajes ambivalentes y de consecuencias no esperadas de decisiones contingentes... muy pocas alternativas a la propiedad intelectual convencional han integrado en sus proyectos alguna clase de crítica del mercado de trabajo, una redefinición de la categoría de trabajador intelectual, una solución viable para las tareas de mediación, formas de retribución justa de actividades artístico-culturales o, incluso, alguna clase de complicidad con proyectos políticos antagonistas más amplios. La opción mayoritaria ha sido dejar esas cuestiones abandonadas a la espontaneidad de la red, como antes el liberalismo propuso abandonarlas a la espontaneidad del mercado. La confianza en que algún mecanismo impersonal cooperativo –la mano invisible de Internet– proveería de soluciones a los dilemas políticos de fondo ha lastrado, al menos en parte, la potencia progresista de estos movimientos. Este ensayo, en cambio, propone una perspectiva alternativa que cuestiona el consenso dominante inyectando en los debates sobre la propiedad intelectual problemas urgentes relacionados con los conflictos laborales, la desigualdad y, en última instancia, la lucha de clases".

    En: http://marxcopyright.wordpress.com/...

    Responde este comentario

  • Divulgando a Marx: el antiutopismo marxista

    27 de diciembre de 2014 09:36

    "Ni Marx, ni Engels, ni Lenin postularon algo parecido a que la lucha por la utopía era revolucionaria. Es más bien al contrario: es Engels quien escribe un libro fundamental precisamente contra la utopía, que es Del socialismo utópico al socialismo científico, en el que advierte de hasta qué punto la expectancia utópica es, por definición, antidialéctica, por cuanto cree firmemente en que la historia se acaba y se accede a un momento en que la sociedad es los suficientemente justa y libre... La concepción milenarista de la historia, como ruptura melodramática y brusca con el pasado es incompatible con la idea de la historia como un proceso dinámico de las contradicciones del que debía surgir el cambio revolucionario.

    De hecho sólo pueden encontrar un contenido utopista explícito en un cierto marxismo centroeuropeo -Lukács, Ernest Bloch, Benjamin-, que traslada a la doctrina comunista el mesianismo histórico, materialista y colectivo del judaísmo, otorgando a la clase obrera el papel de agente redentor de la humanidad, que la conduce a esa Tierra sin Mal que sí que es inequívocamente milenarista, en un sentido no amplio sino literal. Si os interesa esa perspectiva, que en el fondo tiene que ver precisamente con el “olvido” de Engels a partir de la teoría crítica alemana, buscaros el libro de José Manuel Bermudo "Engels contra Marx. El antiengelianismo en el marxismo occidental". Es un poquillo antiguo, pero seguro que se encuentra de viejo o en internet: http://books.google.es/books?id=k2s...

    Ahora, con la antiglobalización –¿habría otro lema más profetista que el “otro mundo es posible”?– y ahora el 15M, la batalla por la reinstauración materialista y la vindicación del engelianismo se antoja ya irrevocablemente perdida. Yo no sé vosotros y vosotras, pero yo no veo más que grupos, movimientos y teorías que no hacen sino darle vueltas al típico reconocimiento de los “signos de los tiempos” que acompaña los estados de ánimo kiliastas de los que hemos tenido tantos ejemplos en la historia y en los que siempre ha estado presente el Evangelio de Juan... Yo no me encuentro sino con esa misma obsesión por la hegemonía del mal sobre la tierra que de veras que creo que es un préstamo cultural del utopismo protestante norteamericano, con su nostalgia de la vieja comunidad hecha de individuos aislados vinculados entre sí por lazos de verdad y franqueza personal, postuladores de un cambio que, empezando por la propia subjetividad, acabe abarcando la globalidad de la vida humana, o, lo que es igual, el advenimiento del mundo nuevo prometido por la profecía bíblica.

    ... Desde el nuevo ascetismo izquierdista –presentado como «alternativo»– se denuncia con la máxima gravedad la condición estupefaciente del bien de consumo y de aquellos espacios –los centros comerciales, los grandes almacenes, la televisión– donde la mercancía consigue sus máximas cotas de eficacia hipnótica. A través suyo el consumismo no se basa en la apropiación de la mercancía, sino en la apropiación del consumidor. El consumismo es, para el puritanismo de izquierdas, un instrumento al servicio de la opresión y la miserabilización moral de los seres humanos, un dispositivo de control ideológico y de esclavización de las masas, ejercido a partir de la planificación de los mensajes y la constelación de un universo amoral, cuya falsa luminosidad contrasta con las tristes e injustas condiciones objetivas de la vida real. Lo siento, pero no me quito de la cabeza lo que quienes nos autodenominamos Frente Culé en la acampada de Plaça de Catalunya tuvimos que soportar en nuestra defensa de que la lucha política era del todo compatible con ver y celebrar luego la victoria del Barça en la Eurocopa.

    ... En el imaginario apocalíptico actual la raíz de todos los males es moral y se halla en una sociedad pecadora y en un estilo de vida criminal. Los nuevos ascetismos proféticos que se disfrazan con ropajes seculares e izquierdistas han suplantado las antiguas consecuencias de la iracundia divina por castigos puramente ecológicos... En todos los casos –y los en marcha también– lo que se da, en contra de lo que se antojaría en primera instancia, no es una rebelión contra una estructura social dada. Contra lo que se levantan los nuevos iluminados, como los antiguos, no es contra una estructura, sino contra una desestructuración. No impugnan el orden del mundo, sino lo que viven como su desorganización. Es más, añoran por encima de cualquier cosa esa disciplina superior que restablecería lo que se imagina una enajenada armonía del universo y de la sociedad. Sus enemigos no son sino el desconcierto, la indefinición, la ambigüedad... Ansían el triunfo final de una nueva claridad que disipe las incongruencias, las paradojas y las contradicciones de una sociedad vivida como caótica, impredecible, en constante agitación y sin certezas. Perdidos en un mundo complejo que ya no se puede entender, tan sólo quieren reencontrar un principio de autoridad moral que superior, como la de la Asamblea, que, como ya dije, es la forma de organización típicamente protestante. Lo importante es encontrar esa nueva e inequívoca certeza que estructure sus vidas, una causa cierta, una nueva legitimidad, un proyecto que ilumine sus experiencias, que las arranque de la inconsistencia de la vida cotidiana –la acampada, cercada por el mundanal ruido–, que les devuelva, por fin, al mundo perdido de las evidencias".

    Fuente: http://manueldelgadoruiz.blogspot.c...

    Responde este comentario

  • En el periódico digital "La marea" se ha publicado un interesante artículo de Simone Santini sobre la forma en que las tecnologías informáticas influyen en los derechos de autor y el copyright. El artículo es interesante en sí, pero además una muestra de cómo los problemas que Marx quería sacar a la luz al investigar la relación entre avance técnico y avance social siguen siendo actuales.

    Cita: "... Esto nos lleva a un segundo argumento: la defensa del trabajo de los artistas. Consideremos otra vez el campo de la música. La primera ley moderna de propiedad intelectual es de 1710 y, obviamente, para entonces ya se había creado mucha música. Por lo tanto, no parece que sin propiedad intelectual no sea posible tocar y componer. Incluso después de esta fecha, se ha creado un patrimonio increíble de música popular de la que ni siquiera se conoce el autor, no sujeta a ningún tipo de control de copyright. La música no necesita el copyright para desarrollarse.

    De hecho, si lo pensamos, un 95% de los músicos no saca dinero de la música grabada, sino de las actuaciones en vivo. Para la mayoría de los músicos las posibilidades ofrecidas por internet, incluso sin cobrar por las copias, superan las posibles desventajas: darse a conocer y atraer gente a los conciertos es mucho más importante que cobrar por la música.

    Lo que sí puede desaparecer con la desaparición del copyright es el star system, los pocos artistas súper-pagados, los conciertos mediáticos. Es una consecuencia inevitable de la desaparición del soporte físico. Con el tren eléctrico desapareció la industria del vapor, y con la reproducción sin soporte desaparecerán la industria discográfica y el star system". - Enlace: http://www.lamarea.com/2015/02/14/c...

    Responde este comentario

  • ¿Llamadas de teléfono gratis? Tal oferta es la piedra de toque para las dos teorías sobre los precios en la economía de mercado: por un lado, la de la oferta y la demanda, según la cual los precios dependen de los gustos y deseos de los consumidores y de los productores -que producen para consumir; por otro, la teoría del valor trabajo iniciada por Marx, según la cual los precios dependen de la capacidad de las máquinas para producir más o menos bienes.

    Según la primera teoría, cualquiera diría que las empresas como facebook que proporcionan internet o teléfono móvil gratis trabajan gratis para el usuario; según la segunda, en este mundo en que "los datos son el nuevo petróleo" son los usuarios de facebook los que trabajan gratis para las empresas.

    Hay un artículo de "El diario" en el que se hace un buen repaso del nuevo negocio de las llamadas de teléfono gratis -"Por qué llamar por Whatsapp nos puede salir más caro": http://www.eldiario.es/turing/movil...: "aunque nos pueda parecer lo contrario, WhatsApp resulta ser un gran aliado de las operadoras, pues igual que los mensajes por WhatsApp representaban la necesidad de contratar tarifas de datos, compensando de cierta manera la caída de beneficios, las llamadas podrían ver ampliada esa necesidad con la contratación de tarifas con una mayor capacidad".

    Aconsejable leer ese artículo de "El diario" intentado aplicar las ideas de Marx sobre el proceso tecnológico, tal y como las expone a partir de su página 11 de 18 este texto de Claudio Katz: http://www.lahaine.org/katz/b2-img/... - "Para Marx la plusvalía es el principal impulso para introducir cambios tecnológicos. La innovación sirve para incrementar la porción del trabajo no remunerado que es apropiada por la clase burguesa. Los capitalistas compiten -a través del mejoramiento de la maquinaria y la reorganización del proceso de producción- para acrecentar la extracción de plusvalía. La generalización de las innovaciones abarata los medios de subsistencia, reduce los "costos salariales", y aumenta la porción de trabajo expropiado durante la jornada laboral. Se reduce el tiempo de trabajo necesario para la reproducción de la fuerza de trabajo, y se multiplica la plusvalía relativa. El aporte de Marx radica en afirmar que los capitalistas innovan para mejorar su beneficio, y en clarificar de dónde proviene ese lucro. Lo que está en disputa es la porción del trabajo abstracto, que le corresponde a cada capitalista. Esta finalidad explotadora transforma a la innovación en un instrumento de opresión social".

    Responde este comentario

  • Comunismo e Iphone

    5 de julio de 2015 00:18

    Se puede ser marxista y tener un iphone: https://www.youtube.com/watch?v=YpA...

    Responde este comentario

  • ""El despertar de los cerdos" es un extraordinario libro que acaba (por fin) de publicarse en España -editorial Maia-, cuya versión original en italiano apareció en 2011, y en 2013 en Grecia... Sí, es un panfleto, pero en la mejor tradición panfletaria que en menos de 200 páginas desarrolla un análisis de la situación actual en la periferia europea para sustentar una propuesta alternativa, todo ello expresado de una forma clara y sencilla.

    ... El libro evita por tanto caer en varias trampas. En primer lugar, no convierte la evolución del capitalismo en la resultante de maquinaciones políticas, como si éste no tuviera unos rasgos particulares (objetivos) que condicionasen el proceso de reproducción,... A su vez, tampoco cae en el ’economicismo’ puro que soslaya la existencia de los Estados, y por tanto la geopolítica, como si fueran ajenos al conflicto social...

    El término de ’los cerdos’ es la versión castellana de los PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y Spain-España), cuyo despertar debe amenazar a este proyecto europeo. El libro consta de tres partes: i) un relato de la crisis actual ubicada en la perspectiva de las cuatro últimas décadas; ii) una caracterización de la crisis, entrando en el debate con otros diagnósticos de la misma, y iii) la propuesta para la periferia europea de los PIIGS, a la que se denomina ’ALIAS’.

    ... Dentro de la UE, señalan que el eje dominante es el franco-alemán, pero con una primacía germana vinculada a su sector industrial exportador. Ello explica, según los autores, la apuesta por la estabilidad monetaria de los países exportadores, que va en detrimento de una periferia europea que tradicionalmente necesita devaluar la moneda. Este aspecto es importante, ya que en la izquierda se analizan las políticas monetarias restrictivas en el marco de la UE de una forma poco rigurosa, como si sus autoridades fueran torpes y tomaran medidas contraproducentes. Nada más lejos de la realidad, ya que en el libro se aprecia que adquieren pleno sentido en términos de la competencia con EE.UU. y de los intereses políticos y económicos del capital europeo, de base dominante germana".

    "El despertar de los cerdos", de Vasapollo, Martufi y Arriola. - Reseña (.pdf) en Revista de Economía Crítica: http://revistaeconomiacritica.org/s...

    Responde este comentario

  • "En la crisis, parte del capital se halla total o parcialmente inactivo, mientras que otra parte se valoriza a una rentabilidad más baja. El intento de cada capital por no verse devaluado generará pugnas intensas entre los capitales, que no dudarán incluso en incurrir en pérdidas momentáneas para desplazar o eliminar a otros capitales... Se hace sentir entonces el antagonismo entre el interés de cada capitalista individual y el de la clase de los capitalistas... Una parte de las mercancias que se encuentran en el mercado se venderán a precios ruinosos..." (de la introducción a ’Crisis económica y teorías de la crisis’ / Paul Mattick. - Editorial Maia, 2014).

    Ejemplo al canto de la prensa de hoy: "Amazon rompe el suelo con una tablet de 50 euros - Es un caballo de Troya: Jeff Bezos quiere saturar el mercado con sus dispositivos para vender contenido. También es una excelente tablet a un precio ridículo". - Enlace: http://www.eldiario.es/cultura/tecn...

    Responde este comentario

  • La aplicación más famosa de los conceptos de Marx al comercio internacional es "la teoría de la dependencia", así llamada porque interpreta el llamado "subdesarrollo" en términos de la dependencia de los países productores de materias primas respecto a los países que lideran la economía capitalista. Puede defenderse que el comercio internacional era la preocupación fundamental de Marx y, por tanto, la teoría de la dependencia es una piedra de toque sobre la validez de sus conceptos fundamentales.

    La "Escuela de cuadros" de la televisión bolivariana ha dedicado varios programas a la teoría de la dependencia. Aquí adjunto los vídeos de dos de estos programas, uno que se dedica a exponerla y otro que se dedica a matizarla:

    https://www.youtube.com/watch?v=Zey...

    https://www.youtube.com/watch?v=qCW...

    Responde este comentario

  • Divulgando a Marx

    16 de septiembre 11:23

    Más de Jaron Lanier, el hombre que actualiza a Marx sin saberlo -o sin querer decirlo-: https://verne.elpais.com/verne/2018...

    "Los algoritmos, escribe, nos colocan en categorías y nos ordenan según nuestros amigos, seguidores, el número de likes o retuits, lo mucho o poco que publiquemos… “De repente tú y otra gente formáis parte de un montón de competiciones en las que no habíais pedido participar”. Son criterios que nos parecen poco significativos, pero que acaban teniendo efectos en la vida real: “En las noticias que vemos, en quién nos aparece como posible cita, en qué productos se nos ofrecen”. También pueden acabar influyendo en futuros trabajos: muchos de los responsables de recursos humanos buscan a sus candidatos en Facebook y en Google".

    Responde este comentario