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Desgarrador testimonio desde Saná: "Mis hijos solo hablan de muerte y miedo"

Jueves.27 de octubre de 2016 58 visitas Sin comentarios
La guerra de Yemen apenas recibe atención mediática. #TITRE

Por Susana Campo

LaInformacion.com habla con una familia yemení, que vive en la capital, uno de las zonas más castigadas por los bombardeos saudíes desde hace 19 meses.

Este fin de semana un bombardeo yemení ha causado casi 150 muertos.

“Yara solo habla de muerte y miedo. No es lo que deseas para tu hijo, de solo diez años”, con estas desgarradoras palabras describe Mohammed Almotawakerl el infierno en vida en el que se ha convertido Yemen, la tierra en la que nació y que no quiere abandonar, pese a la guerra. “No voy a abandonar mi país ni regalárselo a los saudíes”, dice, con rotundidad.

Saná, la capital del país, sufrió este fin de semana uno de los atentados más atroces desde que comenzó la guerra civil en marzo de 2015. Varias bombas cayeron sobre la ciudad en el momento en el que se enterraba a un importante líder. Es el último gran atentado que vuelve a recordarnos que Yemen se desangra silenciosamente mientras la comunidad internacional mira hacia otro lado.

Hace 19 meses, Mohammed era feliz. Padre de dos pequeños, Yara, de diez años y Yazan, de siete, disfrutaba de su familia en un país que destaca por sus recursos petroleros y su posición estratégica en la ruta del petróleo.

Sin embargo, el fracaso de las negociaciones de paz este verano han agudizado una guerra que está matando lentamente y en silencio a la nación mas castigada del Golfo Pérsico. El grupo rebelde chií de los hutíes (que controla Saná, la capital) y los partidarios del ex presidente Abdo Rabu Mansur Hadi (con ayuda de la coalición liderada por Arabia Saudí) han recrudecido los combates.

“Vivimos día a día, sin saber que pasará mañana. He perdido mi trabajo, como la mayoría de la gente en la ciudad. Mi familia y yo vivimos con mis ahorros y lo poco que me han dado tras vender mi coche. A algunas zonas, directamente no vamos. Aunque los bombardeos pueden caer en cualquier parte de la ciudad. Es muy difícil conseguir agua, gasolina o electricidad. Algunos usamos sistemas solares o generadores, pero el día a día lo pasamos bajo condiciones de estrés y medio”, cuenta Mohammed a través de varios correos electrónicos.

10.000 muertos desde marzo de 2015

Desde marzo de 2015, el conflicto se ha ido extendiendo y los combates se han propagado por todo el país. En todo Yemen se cometen crímenes de guerra y terribles abusos contra los derechos humanos, lo que está causando insoportables sufrimientos a la población civil. Alrededor de 10.000 personas ha muerto desde el estallido de conflicto en el país, según la ONU.

El padre de la pequeña Yara recuerda el día que empezó la guerra civil en su país. Era la noche previa a la fiesta de fin de curso en su escuela Sanaa British School y la pequeña estaba entusiasmada por asistir a la fiesta, pero esa fiesta nunca se celebró. “Su vida ha cambiado completamente. No puede jugar en la calle y la mayoría de sus amigos han huido o ya no van a la escuela”, explica.

Yara tiene suerte porque su colegio sigue abierto y si los bombardeos lo permiten va a clase para intentar llevar un vida normal, aunque sea bajo las bombas. Sin embargo, escuelas y profesores se han convertido en el blando de los ataques de los bombardeos, teniendo un efecto devastador en el sistema educativo del país. Desde que el conflicto se intensificó hace más de 19 meses, millones de niños se enfrentan a serias dificultades para seguir aprendiendo. “Muchas escuelas han cerrando”, confirma Mohammed.

A la guerra civil hay que sumar el bloqueo naval en las zonas rebeldes

A la guerra civil hay que sumarle el bloqueo naval impuesto en las zonas rebeldes por la coalición saudí que apoya al presidente yemení,Abdo Rabu Mansur Hadi, dos factores que están causando severos casos de desnutrición en la población, pero especialmente entre los menores. Según datos de Unicef, 370.000 niños yemeníes sufren cuadros severos de desnutrición con el sistema inmune debilitado y 1,5 millones de niños pasan hambre. La falta de alimentos es un problema de hace tiempo, pero en los últimos meses se ha agravado. “Los pocos alimentos que encontramos son muy caros”, insiste Mohammed.

Con este desolador panorama, el sangriento bombardeo del sábado puede convertirse en un punto de inflexión. A EEUU y al restos de países occidentales, se les acusa de mirar para otro lado y no denunciar las atrocidades de su aliado saudí. “Arabia Saudí ha comprado el silencio del mundo porque países como EEUU y Reino Unido tienen grandes intereses económicos en el país” denuncia este yemení.

La presión sobre Riad es cada vez mayor. El país está a punto de convertirse en otra Siria donde, al igual que en aquel país, los intereses geopolíticos de las naciones internacionales están convirtiendo a la pobre Yemen en una bomba de relojería. “Lo más difícil es explicar a mi hija que estamos en guerra y que por ello, tenemos preparada una mochila de emergencia con dinero, pasaporte, un pantalón y una camiseta....aunque de poco nos sirve, si no tenemos donde ir”, concluye.

Fuente: http://www.lainformacion.com/mundo/...

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