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Chile: Las experiencias que permiten organizar el municipalismo confederado

Sábado.23 de diciembre de 2017 123 visitas Sin comentarios
Correo Tortuga - Profesor J. #TITRE

Por Jaime Yovanovic (Profesor J)




PuLofXawvn o FvtalMapu Xawvn: Alianza Territorial Mapuche, constituye la continuidad de nuestra lógica organizacional propia como Nación Mapuche, heredada de nuestros tres últimos VLMEN TOKI (o "gobernantes" principales) Francisco Mariluan, Magil Wenu y José Santos Kilapan. Ver: http://alianzaterritorialmapuche.bl... , donde puede leerse también:
"Por tanto, esta NO ES UNA ORGANIZACION chilena-occidental con personalidad jurídica ni funcional a los intereses juridisccionales del Estado de Chile, es sólo un espacio de reencuentro de la forma en que nuestros antepasados se encontraban y conversaban para tomar decisiones, donde cada mapuche siempre ha tenido y tiene su espacio.

Perseguimos nuestra rearticulación como Nación desde los territorios ancestrales mediante el mapuche rakizuam, el kvme nvxam y weychan, orientado por el AD-MAPU, la protesta social y la formulación de propuestas acorde con la realidad y la situación de dominación en la que nos encontramos, donde la recuperación territorial y la preservación del equilibrio ecológico es nuestra lucha central."
Por lo tanto, para los autónomos (no "autonomistas", que es otra cosa) y quienes prefieren la armonía y el equilibrio entre humanos y con la madre tierra, antes que la lucha frontal entre hermanos manipulados y dirigidos por partidos políticos que disputan el poder central del estado, éstas son sabias palabras que nos hacen ver a los mapuche y demás naciones originarias que habitan los territorios ocupados y controlados por el estado chileno y los demás estados de nuestro continente Abya Yala, como maestros y referente para las tareas del cambio civilizatorio que supere el sistema-mundo del capitalismo extractivista que está destruyendo el planeta.
Además hay otras experiencias que contribuyen a nuestras reflexiones, tales como los municipios autónomos zapatistas, los autogobiernos locales, como el de Cherán, Tila y tantos otros que se multiplican por abajo en México, las experiencias del Copinh y el pueblo-nación lenca de Honduras, los nasa de Colombia, los shuar de Ecuador y los wampis de Perú, por nombrar sólo algunos del continente.
En otras latitudes, sin duda son los kurdos los que más han avanzado en el confederalismo democrático, que aprendieron de los zapatistas y del teórico y activista norteamericano Murray Bookchin.

Nuestro municipalismo aprende de todas esas experiencias, que no se enseñan en la academia ni forman parte del universo cultural-intelectual de los partidario del cambio, además de experiencias propias en los cerros, asociaciones y sindicatos de Valparaíso.

¿De qué hablamos cuando decimos municipalismo?:

Hablamos de vecinos y trabajadores que llevan sus propios concejales a la alcaldía donde, en vez de enredarse en los laberintos del poder y de la acumulación de ganancias, promueven en todas partes las formas de autoorganización entre vecinos y la mancomunalidad sindical. Ya no se instala un poder municipal sobre la población, sino que la población informa a sus concejales lo que deben hacer, decir y donde.

Esos concejales forman parte del mundo de la vida del barrio o la asociación y no salen de allí para transformarse en nueva casta política, salen de las formas organizativas del compartir el barrio y las asociaciones y siguen compartiendo tareas cotidianas de autogestión, huertas, reciclaje, salud comunitaria, educación, etc.

El sistema de partidos políticos impide el despliegue de la potencia social transformando a la gente en masa dirigida según los intereses e ideología de sus dirigentes.

Estos concejales populares pueden participar en las elecciones oficiales al municipio para divulgar y organizar los barrios y asociaciones, ya sea como independientes o creando un partido al estilo de instrumento político, con lo que pueden avanzar hacia una mayor influencia en el aparato y una mayor multiplicación y profundización de las experiencias y organizaciones autónomas de vecinos y trabajadores.
El objetivo entonces no es ganar el municipio, pero nadie puede prever el desarrollo del despliegue de la potencia, pues los concejales no electos siguen siendo voceros y representantes de sus barrios, cerros o asociaciones, por lo que pueden formar un concejo de vecinos y trabajadores que cumpla las tareas encomendadas por la población y durar solamente cuatro años para que cada barrio o cerro o asociación elija otro concejo, que serán candidatos a las siguientes elecciones municipales.

Si alcanzamos a contar con varios municipios, perfectamente podemos federarlos y si eso funciona, podemos desplazar al estado, y si no vamos federando los concejos autónomos, ya que no hay ley que los prohíba y mientras exista ese estado más vale no enfrentarlo puesto que estaremos haciendo valer la democracia barrial controlando desde allí los espacios de democracia formal donde podamos adentrarnos sin perder el hilo de principios de democracia de base.
Cada nación originaria se organiza como ellos determinen y pueden también federarse horizontalmente sin responder a un poder central.

No lucharemos por dineros o fondos estatales, pues ello contribuye a acrecentar las fuentes de esos ingresos, que se basan en el extractivismo, la destrucción de la naturaleza, el despojo, la marginación y el enriquecimiento de pocos a costa de los muchos.

En estos momentos la población chilena se ha decidido por la abstención, es decir, nada por esos partidos, aunque algunos de ellos aparezcan con grandes promesas que luego van cambiando, como ya se ha visto en la historia del país. Hoy día la superestructura del poder está analizando si acaba con el voto voluntario, lo que les permitirá seguir jugando a falsas mayorías como se puede apreciar en la última votación presidencial del relevo de los administradores de la cosa pública que continuarán el modelo instalado a la fuerza, de modo que son inmejorables las condiciones para iniciar un debate público sobre el municipalismo y el Concejo autónomo de vecinos, trabajadores y ciudadanía en general, el debate del común.
Para iniciar el debate, la Universidad Libre – la desuniversidad de la tierra y del común, lanza sus talleres de verano para formar monitores para incentivar las formas de compartir el barrio. Enero-febrero. Se trata de talleres cortos de dos-tres días.

Se sigue con los talleres del Trabajo Voluntario para mechones de la Quinta Región, que darán continuidad a la multiplicación de experiencias y dinámicas de compartir el barrio.

En el segundo semestre se hace un balance y se estudia la posibilidad de escoger los concejales autónomos antes de fin de año.

Las experiencias autónomas ya existentes en la Quinta Región, tienen las puertas y los brazos abiertos.

Para intercambiar ideas al respecto, comunicarse al correo unlibre@gmail.com

Abrazos

Jaime Yovanovic (Profesor J)

Ver más en http://clajadep.lahaine.org/

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