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Autoeducación para el cambio social

Lunes.29 de octubre de 2018 172 visitas Sin comentarios
Reseña del libro editado por el Grup Antimilitarista Tortuga "Estamos construyendo el futuro (disculpen las molestias)". #TITRE

Pablo San José Alonso,
Integrante del Grup Antimilitarista Tortuga.

Se dice que la actual es la generación más preparada de la historia. Nunca tantas personas de una sociedad dedicaron tanto tiempo de su vida a su formación. Además se supone que los métodos educativos han ido mejorando con respecto a sistemas anteriores en los que era preceptivo, por ejemplo, memorizar la lista de los reyes godos. Ahora, al menos sobre el papel, se presta atención a un desarrollo multifactorial del alumnado: música, artes plásticas, idiomas, educación física, comprensión lectora, nuevas tecnologías, aspectos lúdicos... Además empiezan a no ser tan raras las escuelas con pedagogías alternativas: educación libertaria, método Waldorf, Montessori, inteligencias múltiples... Las personas adultas del futuro en nuestra sociedad occidental tienen a su alcance un hasta hace poco inimaginable abanico de propuestas y recursos para poder desarrollar cualquier tipo de dimensión personal.

Personal, sí, ay. Porque lo colectivo es harina de otro costal. Habrá quien me responda que el buen profesorado también educa para la interacción social y el trabajo en equipo. Pero una cosa es aprender a desenvolverse con éxito en la sociedad tal como es y otra muy distinta aprender a ser una con otras personas. Que era el objetivo, por ejemplo, de la educación de Paulo Freire, quien no deseaba educar a individuos para su logro personal sino a pueblos y comunidades para poder ser colectivamente libres. De hecho estoy por afirmar que el actual sistema estatal-capitalista tiene poco que temer de la futura hornada de estudiantes multipreparados.

Quienes hemos pasado años participando en movimientos sociales o en experiencias autogestionarias conocemos de sobra los déficits educacionales que arrastramos. Dado que no nos hemos criado en ámbitos comunitarios ni se nos ha educado para un funcionamiento interactivo de esas características, nuestra capacidad de cooperar es limitada. Se agota si tratamos de ir más allá de un pequeño conjunto de intereses concretos en común. Más si la energía que hay que invertir en su consecución hay que restarla de lo que cada cual desea emplear en su propio proyecto personal. Así no es de extrañar que sean pocas las cooperativas que permanecen al paso de los años. Quien dice cooperativa dice ecoaldea o cualquier otro tipo de proyecto vital o simplemente económico alternativo.

Saber llevarse bien con las personas con las que nos asociamos libremente no es fácil. Mucho más complejo, por ejemplo, que aguantar a familiares o compañeros de trabajo asalariado, a quienes no hay más remedio que tratar, pero de quienes siempre se puede aislar uno instalando una invisible cortina de formalidad cuando no de hielo.

En una relación de cooperación que no se desea por intereses materiales egoístas sino por presuntas motivaciones éticas, en primer lugar será preciso depurar dicha motivación dejando bien claro que no estamos en el colectivo por necesidades personales de socialización. Habremos de conocer bien la causa por la que trabajamos y asegurarnos de ser capaces de volcar en ella las energías que se requieren para que la tarea no se convierta en una pérdida de tiempo y una fuente de conflictos para todas.

Casi todo grupo suele tener un inicio vibrante. Pero esa ilusión al cabo del tiempo suele dejar paso a la emoción de las novedades constantes que cada cual encuentra en su propia vida individual. Es a partir de este momento cuando suelen surgir los problemas. Son bien conocidos: personalismos, liderazgos y bandos. Diferentes ritmos, implicaciones y expectativas. Conflictos interpersonales de causalidad múltiple. Un colectivo que desee permanecer y crecer como tal, además de formarse en su temática específica, deberá abordar con seriedad y asiduidad cuestiones de dinámica asamblearia, regulación de conflictos y comunicación. Ello es imperioso si el grupo, además, tiene como objetivo generar vinculaciones personales que recuerden a algo comunitario.

En el Grup Antimilitarista Tortuga no hay personas expertas en psicología o sociología, pero sí hay activistas con un par de décadas de experiencia a sus espaldas abordando, además de la cuestión antimilitarista, la educacional. El libro “Estamos construyendo el futuro” pone en papel la experiencia del colectivo durante todo este tiempo impartiendo diversos talleres de compilación y elaboración propia a multitud de grupos de características bien distintas. Esperamos que pueda ser de utilidad.

FICHA TÉCNICA

- TÍTULO: Estamos construyendo el futuro (disculpen las molestias). Materiales para la formación de grupos que trabajan por un mundo mejor
- AUTOR: Grup Antimilitarista Tortuga
- EDITA: Zambra, Baladre y Tortuga
- Nº PÁGINAS: 204
- ISBN: 978-84-943374-6-8
- PRECIO: 15 € (envío a península incluído). Precios especiales para librerías, colectivos y distribuidoras.

Contacto para pedidos y charlas: paraeta@grupotortuga.com


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