Administración Enlaces Contacto Sobre Tortuga

Apuntes necesarios para la creación del Movimiento Masculinista

Jueves.10 de septiembre de 2015 135 visitas Sin comentarios
Acratosaurio Rex, en Alasbarricadas. #TITRE

Es en los días en los que las mujeres denuncian su situación con el “nos están matando”, hay tíos y tías que se pican, y señalan de inmediato que los hombres también sufren, del mismo modo que los ricos también lloran. Eso ocurre, en mi opinión, porque los hombres aman su sufrimiento.
 
Efectivamente, mientras que las mujeres construyeron pacientemente un gran movimiento social, el Movimiento Feminista, los hombres dejaron pasar un siglo y pico sin construir su Movimiento Masculinista. Nunca tuvieron necesidad de denunciar que ellos iban a la guerra como soldados, por ejemplo, mientras que las mujeres quedaban mayoritariamente fuera de ese juego, salvo para llevar agua a los heridos o sufrir violaciones en masa. Jamás los hombres se quejaron de manera organizada de esa discriminación de que eran objeto, ni se escribieron libros pidiendo la paridad de hombres y mujeres en el campo de batalla. Yo digo que eso fue porque a los hombres les parece bien eso de la guerra, lo ven como una cosa muy de machos, y si viene un cacho metralla y te arranca un cojón, asumen el resultado de la jugada como riesgo inherente a ser hombre.
 
Esto de que nunca haya existido el Movimiento Masculinista, es digno de reflexión. A la hora del pedir, jamás los hombres levantaron organizaciones para exigir la paridad a la hora de hacer punto, ganchillo, o cuidar de los bebés. Y a la hora de rechazar, jamás los hombres se negaron a descargar camiones, dirigir universidades o tutelar jurídicamente a la esposa. La conclusión que extraería cualquier observador objetivo extraterrestre, es que a los hombres les parece bien tener los papeles que se le asignan en la obra de teatro de la vida, por duros que parezcan. Porque si ellos, como género, hubieran percibido algo chungo… Se hubieran levantado todos a una para denunciar el contubernio y cascárselo a las tías.
 
El hombre, qué duda cabe, tiene un entrenamiento desde que nace para ser el electrón activo del átomo social. Se le exige un comportamiento “varonil”, ha de llegar a la edad adulta conociendo el guión de obligaciones, y acabando en la vejez ser desplazado como un león viejo, por los nuevos cachorros de la manada. Eso si antes no le revienta un infarto o se mata a pajas. Rey destronado, muere y pasa al olvido. ¿No es triste? Pues no. Es algo asumido. Nunca los hombres se ocuparon de la discriminación que sufren y que les obliga a mirar con completo desinterés, la lista de compra de la semana, la pila de platos sin fregar, o los absurdos y penosos preliminares del sexo.
 
Así que mi consejo es este: cuando veas las reivindicaciones feministas como una agresión a tu persona, trabaja por la creación del Movimiento Masculinista, que exija por encima de todo, que los hombres asuman el papel de la mujer para acabar con su discriminación social (1). Lo que es de uno es de todos, lo que es de todos es de nadie, lo que es de nadie es de uno.
 


 
(1) Sé que esta reivincicación no está bien formulada, pero me la pela.

Fuente: http://www.alasbarricadas.org/notic...

Nota: los comentarios podrán ser eliminados según nuestros criterios de moderación.